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Cuba: coraje y valor

Jornada juvenil de solidaridad con Los Cinc

Jornada juvenil de solidaridad con Los Cinco Héroes Cubanos prisioneros injustamente en cárceles de Estados Unidos

La Unión de Jóvenes Comunista convoca a las organizaciones y asociaciones juveniles y estudiantiles, y en general a todos los jóvenes de buena voluntad del mundo que se unan como en tanta ocasiones a la lucha a favor de la verdad y la justicia. Desarrollaremos del 10 al 12 de mayo una nueva jornada internacional de solidaridad con los cinco jóvenes cubanos prisioneros injustamente en cárceles de Estados Unidos.

La lucha por la excarcelación de estos cinco héroes, representa una batalla por la verdad y contra el terrorismo. El objetivo es romper el muro de silencio que el gobierno de Estados Unidos impone a la opinión pública sobre el caso, denunciar la manipulación y la mentira de un juicio parcial e injusto y exigir la libertad inmediata de nuestros cincos hermanos.

El imperialismo durante diez años ha vertido todo su desprecio hacia la dignidad humana con total irracionalidad; desconoce de manera arbitraria los pronunciamientos de los organismos internacionales y crea todo tipo de obstáculos jurídicos y políticos que les permitan encontrar una solución para liberar a los cinco. Solo la movilización real de la opinión pública hará posible la influencia necesaria para alcanzar la justicia por la que hoy lucha nuestro pueblo.

La humanidad vive un momento de trascendental importancia para su historia y somos los jóvenes responsables de esta victoria en bien del futuro. Esta jornada será a favor de cinco hombres que sintetizan los más altos valores de dignidad, altruismo, valentía y solidaridad.

Invitamos a todos a concluir la jornada, los días entre el 10 y 12 de mayo realizando el II Encuentro Juvenil Internacional de solidaridad, en la Habana, Cuba. Nuestra juventud y nuestro pueblo sentirán un inmenso orgullo de recibirlos, para juntos reflexionar e intercambiar experiencias e ideas que han de multiplicarse para alcanzar la victoria en esta batalla.

¡Libertad para los Cinco Héroes!
¡Libertad a la Verdad y la Justicia!

¡Hasta la Victoria Siempre!
Unión de Jóvenes Comunista



Mi Musa Miliciana: 8 de marzo

Un querido camarada de lucha en esta Batalla Ideológica que libramos contra la desinformación y la mentira de los grandes medios, nos hizo llegar este poema, dedicado a una compatriota, y le pedimos nos permitiera compartirlo con nuestros lectores:

Mi Musa Miliciana: 8 de marzo
Por Manuel Mosquera
Hoy

Te escribo desde mis lágrimas

Desde mis rojos crisantemos

Desde esta pasión que me devora

Para decirte:


Amada camarada

Veo brotar de tus flores amarantas

Aquel canto dejado por los héroes

Esquirlas de dolor hieren mi corazón


Ah!!! Los valientes comunistas

Las banderas rojas desplegadas

Y en la cima de tus letras

El dolor y el amor

Reinician jubilares el camino de la gloria


Nos encarcelarán

Nos fusilarán

Nos masacrarán

El cadalso buscará nuestros nombres
Emboscará nuestros pasos

Pero nunca/ Pero nunca
Amor mío
Cerrarán los ojos de la primavera

 

Imagen: "Miliciana", de Alberto Korda

FIDEL: Lo que conte sobre Pichirilo

Reflexiones del compañero FIDEL: Lo que conte sobre Pichirilo


Prometí responder pronto a la periodista Daily.

Ella, en la carta que mencioné ayer, dijo:

"Comandante: Mi nombre es Daily Sánchez Lemus, soy graduada de periodismo en el año 2006, y trabajo en el Sistema Informativo de la Televisión Cubana desde entonces. Terminé mi carrera con una tesis sobre el periodismo de Raúl Gómez García. Recuerdo que a finales de 2005 e inicios de 2006, le escribí en tres ocasiones pidiéndole más luces sobre la prensa clandestina de Son los Mismos y El Acusador, y algún detalle que recordara, o algún comentario especial que le mereciera Gómez García. Aquella vez no pudo ser y recibí respuesta de las tres misivas, en las que me solicitaban que me remitiera a la Oficina de Asuntos Históricos del Consejo de Estado. Sé muy bien la carga de trabajo, las responsabilidades suyas, por eso entonces comprendí que mi tesis tendría que salir sin su testimonio. Y le cuento que salió. “Raúl Gómez García, el Periodista del Moncada”, fue el título que le di, tratando de demostrar que aquel joven, además de poeta, fue un periodista de filas.

Una vez que terminé la tesis, un amigo que quise mucho ─y aún quiero─, maestro de periodistas, Guillermo Cabrera Álvarez, me dijo: "Tengo tantas cosas que escribir, que yo sé que no me dará tiempo a hacerlas todas a la vez. Te voy a regalar una historia". Fue entonces que, inspirado por no sé qué cosa, abrió unas de las gavetas de su buró, y me entregó en un sobre amarillo las primeras señas de una novela de amor. Y fue entonces que conocí a Pichirilo, el dominicano que vino en el Granma, el que usted conocía desde Cayo Confites.
Escribir esta historia es para mí, además de algo tremendamente especial, un homenaje pendiente a la Historia de mi país, a la de República Dominicana y a Guillermo. Ahora es como si hubiera navegado en el Granma y llegado hasta estas aguas con ustedes, y luchado junto a Caamaño. Ahora Dominicana va mucho más cerca de mí.

Todavía me falta mucho por investigar y por leer, pero trato de combinar esa investigación con mi trabajo.
Ramón Emilio Mejías del Castillo, Pichirilo, llegó al Granma porque usted sabía que él conocía mucho sobre navegación, que era valiente y tenía ganas de luchar contra dictadores como Trujillo y Batista. Collado, en una entrevista que le realicé a fines de 2006, definió a Pichirilo de una manera romántica y reveladora: “Pichirilo mareaba al mar”. Pero usted, sin dudas, era la persona que más lo conocía, que sabía de su carácter y sus peculiaridades... esas tan necesarias para escribir y para que otras personas conozcan".

Lamentablemente lo que conozco sobre Pichirilo es de gran interés humano, pero sumamente poco, lo cual demanda de quien escriba sobre él un especial esfuerzo para reunir los datos pertinentes sobre la personalidad que en un brevísimo periodo de su vida conocí.

Por mi mente no pasó nunca la idea de que algún día tendríamos que rendir cuenta de nuestra modesta existencia.

No sé de dónde salió Pichirilo. Era un dominicano que se enroló en la expedición convocada para derrocar a Trujillo en 1947.

Cuando partí de la costa situada al noroeste de Antilla rumbo al distante Cayo Confites, al noroeste de Nuevitas y muy próximo a Cayo Lobo de Las Bahamas inglesas, a unas pocas millas de distancia, lo hice en una especie de embarcación patrullera pequeña, a cuyo mando estaba un hombre de mar, menudo, con el rostro curtido por los rayos del sol. Su nombre era Pichirilo. Después de navegar largas horas llegamos al Cayo.

Lo vi después, cuando viajé unos días al Puerto de Nuevitas, por el mes de julio, para hacer contacto con la familia y darle noticias de mi vida.

Regresé de nuevo al Cayo. En esos trayectos hice amistad con Pichirilo; era varios años mayor, yo no había cumplido 21 y era un simple enrolado en aquella expedición que reunió más de mil hombres.

Pichirilo continuaba yendo y viniendo del Cayo a Nuevitas, suministrando víveres para la expedición.

Conversé bastante con él cuando asaltamos la goleta Angélica, de Trujillo, que viajaba de Miami a Santo Domingo, pasando por las inmediaciones de Cayo Confites. Recuerdo que Pichirilo fue quien la identificó a bastante distancia e informó al mando de las fuerzas acantonadas en el Cayo.

Sobre el islote cubano volaban rasantes, en tareas de exhibición y aliento, los cazas T-33 que contaba la expedición antitrujillista y se mostraban de cuando en cuando. No sabía más nada.

Llevábamos allí meses cuando los sucesos de Orfila estremecieron la expedición, mucho más deseosa a partir a su destino que permanecer en el inhóspito cayo.

El primer movimiento de su peculiar mando bajo la égida de los pseudorrevolucionarios y corrompidos jefes cubanos, fue hacia el este, en maniobra de amenaza a la Jefatura del Ejército Nacional.

En el Cayo de Santa María, al norte de Caibarién, se produjeron deserciones masivas. En el buque de desembarco “Aurora” viajaba el Batallón Sandino y otros componentes de la expedición. Yo era Teniente y segundo Jefe de la Compañía de vanguardia de un batallón que viajaba en la proa del barco, con un fusil ametralladora como antiaérea.

Esto merece mencionarse solo por un hecho: Mi amigo Pichirilo era el Segundo Capitán del “Aurora”, donde viajaban Rodríguez, exsenador dominicano y jefe de la expedición; Maderme, ciudadano cubano, jefe de regimiento, con prestigio histórico por haber sido jefe antimachadista en la expedición de Gibara, norte de Cuba, y otros jefes importantes.

La traición de Masferrer al mando del Aurora, la otra embarcación de desembarco en muchas mejores condiciones técnicas, determinó mi sublevación, ya que no me resignaba a la entrega del barco. A eso se reducía el cumplimiento de la orden de la Marina.

Genovevo Pérez Dámera, jefe del Ejército de Cuba, se había vendido a Trujillo por millones de dólares.

Mi gran reconocimiento a Pichirilo parte del hecho que tomó el mando del buque para apoyarme y en coordinación conmigo, realizó grandes y audaces esfuerzos por engañar a la corbeta de la Marina de Cuba que, con los cañones de proa listos, nos ordenó en el extremo oriental de Cuba retroceder hacia el puerto de Antilla, en la Bahía de Nipe, donde el resto de la expedición estaba ya prisionera. Mi objetivo era salvar el grueso de las armas que llevaba el “Aurora”.

En torno a eso giró todo.

No repetiré lo ocurrido el resto de la tarde que se relaciona con todo lo que viví ese día.

Diez años más tarde, cuando el Granma zarpó de Méjico, Pichirilo se había unido a nosotros e iba, con toda su audacia y coraje, como segundo jefe de la embarcación. Ojalá hubiese sido el primero, pero tal tarea correspondió a un Comandante de la Marina de Cuba que se suponía experto en las costas y puertos de nuestro país.

Ignoraba realmente cómo Pichirilo pudo salvar su vida después del desembarco del Granma cuando nuestro destacamento fue prácticamente exterminado.

Supe por estos días que Pichirilo fue uno de los 19 expedicionarios del Granma que lograron escapar sin ser torturados, asesinados o enviados a prisión.

La tarea de conocer más sobre él corresponderá a los que investiguen la vida del combatiente dominicano. Solo conozco que luchó, con el grado de Comandante, bajo las órdenes de Caamaño, contra los soldados de la 82 división aerotransportada, que sumados a más de 40 mil infantes de marina, desembarcaron en Quisqueya. Fue atacado a tiros el 12 de agosto de 1966 por los órganos de inteligencia de República Dominicana, durante la Presidencia de Joaquín Balaguer, órganos que estaban bajo la égida del Gobierno de Estados Unidos. Murió horas después, el 13 de agosto cuando yo cumplía 40 años. Su muerte provocó una ola de protestas en la Ciudad de Santo Domingo y su entierro devino una combativa manifestación de repudio al débil gobierno de Balaguer.


Nadie agradecería más que yo una biografía de Ramón Emilio Mejías del Castillo, no importa cuán modesta sea. Vale la pena que hombres como él, Jiménez Moya, y otros heroicos combatientes, sean conocidos por dominicanos y cubanos.





Fidel Castro Ruz

Marzo 6 de 2009

1 y 56 p.m.

Argentina: harán con llaves

Pueden llevar bronce (en forma de llaves, objetos, tuercas, pedazos sobrantes) a: Rojas 129 Capital esquina Yerbal, barrio de Caballito
de 9 a 19 horas de lunes a viernes
y sábados de 9 a 13 horas.
Toto director

Buenos Aires, 27 de Febrero. Se lanzó el proyecto "Monumento a los Pueblos Originarios", encabezado por el historiador Osvaldo Bayer y el artista plástico Andrés Zerneri. Para tal fin, convocan a retomar la masiva recolección de bronce que permitió hacer realidad al 1er monumento al Comandante Che Guevara en el país que lo vió nacer. En aquella pionera campaña, 15 mil personas aportaron su granito de bronce y diversas organizaciones del campo popular conformaron una red de centros de acopio en diferentes ciudades del país.

Bayer, quien fue el mentor de la idea del nuevo monumento, viene luchando desde hace muchos años para retirar la estatua del general Roca ubicada a metros de la Casa Rosada. Asimismo, apoyó desde un principio el proyecto de la escultura colectiva y popular en espacio público al Comandante Guevara.

Zerneri es el autor de la primer obra escultórica de cuerpo entero en una plaza pública que recuerda al insigne revolucionario en Nuestra América continental. Fue inaugurada en Rosario el pasado 14 de junio, al cumplirse el 80 aniversario del nacimiento del líder socialista, en el marco de una multitudinaria jornada popular que convocó a más de 50 mil personas.

Ahora, el historiador junto al escultor suman fuerzas y nos proponen no sólo quitar del pleno centro de la capital argentina la figura ecuestre del genocida, sino también emplazar allí mismo otra que recuerde a los pueblos aborígenes.

La Comision Por el Monumento a los Pueblos Originarios, en su carta de presentación del proyecto, destaca los siguientes puntos:

Quienes Encabezan el proyecto el artista plástico Andrés Zerneri, escultor de la 2da escultura al Comandante Che Guevara en nuestra América y el Caribe [en la foto], después de la emplazada en Cuba, junto al reconocido historiador Osvaldo Bayer.

Por que Vemos al arte como generador de actos simbólicos que inspiran cambios de conciencia, necesarios para consolidar modificaciones a nivel social. Y consideramos importantísimo que la misma ciudadanía se reapropie de lo público y de nuestra propia historia, asumiendo un rol participativo y protagónico.

Para que Creemos necesario que, en el marco de los festejos del Bicentenario de nuestra independencia, se haga un reconocimiento a nuestros pueblos originarios en un acto que signe con firmeza un cambio de actitud respecto a nuestra identidad, nuestras raíces. Ligando la reafirmación de los derechos humanos con la construcción de un espacio, con lo que nace, con la vida, la memoria y con la fuerza de lo que se crea colectivamente. El arte como herramienta de la recuperación de nuestra memoria histórica nos permitirá revisar aspectos del pasado aún no resueltos por la sociedad. Con esta creación queremos:

* Reivindicar los más de 500 años de ardua resistencia indígena contra la conquista y la opresión;
* recordar a las tribus diezmadas y exterminadas de la Patagonia, en manos de la espada militar subordinada al modelo agroexportador pro-británico;
* revalorar la cosmovisión indígena de respeto hacia todo lo vivo, en absoluta armonía con la madre naturaleza;
* y acompañar desde el sur del continente el vigoroso renacer aborigen en nuestra Patria Grande.

Qué La imágen elegida para la obra, de 10 metros de altura y varias toneladas de bronce solidario, será una mujer aborigen en medio de su entorno natural, intimamente ligada a la Pachamama; la fuerte mención a la vida que representan esas figuras es un concepto central. La resistencia indígena y su renacer en todas las naciones hermanas estarán reflejados en la wiphala, enarbolada orgullosamente en sus brazos.

Como Convocando a miles de personas a que aporten llaves u otros objetos de bronce y a las organizaciones del campo popular a organizar centros de acopio en sindicatos, fabricas, escuelas, bibliotecas, etc.

Donde Contemplamos donar la proyectada escultura a la Ciudad de Buenos Aires, con la condición que sea emplazada en reemplazo de la figura ecuestre del Gral Roca, responsable de la masacre de miles de indígenas en la Patagonia. Si por diversos motivos insalvables no fuese posible emplazarla en ese lugar y sea destinada a otro sitio público, la consideraríamos una obra inconclusa y bregaremos junto a las fuerzas populares por transladarla cuando la coyuntura política y las herramientas legislativas nos lo permitan.

Cuando Nos proponemos un reto, inaugurar la escultura en el año 2010. Para entonces, el pueblo argentino estará recordando el bicentenario de la Revolución de Mayo, gesta patriótica que marcó el inicio de la lucha revolucionaria por la Patria Grande en las entonces llamadas Provincias Unidas de Suramérica. Estamos convencidos que, con el apoyo de las organizaciones indígenas, de derechos humanos y otras tantas, fiel reflejo de una decidida voluntad popular, lo lograremos.

Propuesta Buscamos el apoyo de los movimientos aborígenes de Nuestra América como reafirmación del vigoroso renacer originario y el de todos los revolucionarios del continente para darle un fuerte caracter nuestroamericano a la obra. ¿Cómo? De una manera muy sencilla, mediante la recolección de miles y pequeños aportes populares, llaves y objetos de bronce en desuso. Para organizar estas actividades, los invitamos a contactarse escribiendonos por correo electrónico a "zerneria@hotmail.com".



Julián Lautaro.

No permitamos que muera la esperanza


XI Encuentro Internacional de Economistas «No permitamos que muera la esperanza»
Por Luis Luque Álvarez y Jorge Luis Rodríguez González

Manifestó en su ponencia el Presidente de la República Dominicana, Leonel Fernández Reyna, al referirse a la sombría crisis económica por la que atraviesa el mundo

* Malos vaticinios del FMI y el Banco Mundial para la economía mundial
* «La crisis en África comenzó mucho antes»


La actual crisis económica mundial «ha evidenciado la bancarrota de un sistema que ha puesto en riesgo la estabilidad económica mundial, la paz social de los pueblos, y la gobernabilidad política de las naciones.

No habrá nunca forma de explicar cómo se pudo crear una riqueza fundamentada ficticia solo en papeles».

Así expresó el Presidente de la República Dominicana, Leonel Fernández Reyna, al presentar su ponencia en la noche de ayer ante el plenario del Palacio de las Convenciones de La Habana, en el XI Encuentro Internacional de Economistas.

Fernández, quien arribó acompañado por el miembro del Buró Político del Comité Central del Partido y vicepresidente del Consejo de Estado, Esteban Lazo, ilustró con cifras los intentos de los países ricos, con EE.UU. a la cabeza, así como de los emergentes, de contener la crisis mediante la inyección de recursos por valor de ocho trillones de dólares.

Cómo explicarse, reflexionó, que ocho trillones de dólares no hayan podido contener la crisis. Lo que se ha invertido es 20 veces mayor que toda la deuda externa de todos los países de América Latina, pero al mismo tiempo es mayor que el costo de la Segunda Guerra Mundial, superior al Plan Marshall de reconstrucción en la posguerra europea, al de la guerra de Vietnam, y al de las de Afganistán e Iraq.

Según el mandatario dominicano, uno solo de los oscuros instrumentos financieros culpables de la crisis, el denominado Permuta de Crédito No Pagado (CDS, por sus siglas en inglés), equivale a 60 trillones de dólares, equivalentes al PIB de todo el planeta. Pero la magnitud del desastre es más visible cuando se conoce que el conjunto del mercado de derivados, al que pertenece el CDS, contabiliza 480 trillones de dólares, ocho veces el PIB mundial, una cifra que raya en el absurdo.

Por ello, la regulación y la transparencia que hoy piden instancias tales como el G-20 son válidas, «pero no pueden por sí solas revertir la crisis y restituir la confianza». Se hace necesaria —aseguró— la elaboración de una nueva arquitectura financiera internacional, que no debe ser la obra exclusiva del G-7, G-8, o G-20: «Requerirá que sea de todas las naciones del mundo, que son las que en estos momentos se encuentran afectadas precisamente por las malas políticas de los integrantes de esos clubes de la élite mundial».

«Lo que se requiere es un G-192», añadió. «Es imprescindible hacerse un conjunto de preguntas: ¿Por qué razón el presidente del Banco Mundial tiene que ser siempre un ciudadano de Estados Unidos? ¿Por qué el director gerente del FMI tiene que ser siempre un ciudadano de un país europeo? ¿Es que un latinoamericano, un caribeño, un asiático, un africano, no puede dirigir esas instituciones?», inquirió.

«Aunque estamos viviendo momentos muy sombríos, de gran angustia e incertidumbre, no permitamos que muera la esperanza. Como ha ocurrido con anterioridad, la actual crisis también será superada. Como en cada amanecer, el día se impone a la noche».

http://www.juventudrebelde.cu/cuba/2009-03-05/no-permitamos-que-muera-la-esperanza/

2 La crisis actual ha puesto al desnudo las carencias y fallas del sistema, expresó José Manuel Zelaya Rosales, Presidente de Honduras en el XI Encuentro de Globalización y Problemas del Desarrollo. Condena el bloqueo de Estados Unidos contra Cuba
Por Deisy Francis y Susana Lee


La importancia de la integración para hacer frente a la actual crisis económica. La búsqueda de nuevos modelos de desarrollo y en ese contexto el combate a la pobreza, estuvieron en el centro de la ponencia presentada la víspera por José Manuel Zelaya, Presidente de Honduras, en la segunda sesión del XI Encuentro Internacional de Economistas sobre Globalización y Problemas del Desarrollo.

José Manuel Zelaya RosalesEl mandatario hondureño fue el primer orador de la tarde. Tras manifestar que constituía para él un gratísimo honor participar en este evento, refirió que la integración es el camino a seguir hoy.

Nuestras economías —dijo— se encuentran prácticamente asiladas en este contexto del debate internacional de los grupos que monopolizan el comercio, pero integrados, podemos buscar respuestas alternativas.

Recordó que cuando su país decidió incorporarse a la Alternativa Bolivariana para las Américas (ALBA), lo que calificó como "un hecho sin precedentes en Honduras", empezaron a implementarse inmensos programas de cooperación conjunta, que se propusieron erradicar el analfabetismo, la pobreza rural, y el impulso a procesos agrarios para los pequeños productores del campo, entre otros, señaló el dignatario.

Zelaya enfatizó que la crisis ha servido para poner al desnudo las carencias y las fallas del sistema, desvestido sus vicios, y sus adicciones, sus flaquezas y debilidades, y ha golpeado las estructuras de todos los componentes del modelo capitalista. "Comenzó como una especulación financiera en Estados Unidos y al final terminó afectando a los bancos, a las compañías multinacionales y al mundo", añadió.

Acotó asimismo, que pese a la grave crisis, este no es el fin del sistema capitalista, pero que "el capitalismo financiero, especulativo, y la globalización ingobernada, injusta, intolerante están heridos de muerte. Se requiere mucha voluntad política, porque este sistema ha demostrado a través de la historia su perversa capacidad para reproducirse".

De igual manera criticó la gran desconfianza que se ha generado en los mercados, el pánico, la estampida de muchos capitales, así como el aumento del desempleo, el hambre, la pobreza, y mayores formas de desigualdad y dependencia.

Por ello llamó en su intervención —muy ovacionada— a reestructurar el orden económico internacional, con derechos de equidad y justicia.

En ese sentido Zelaya resumió en sus ideas que la globalización debe abrirse fronteras a los espacios de la solidaridad humana; el capital debe estar al servicio del hombre y de la mujer y nunca a la inversa, y la necesidad de nuevas regulaciones y controles en función de nuestros países y no para procesos de dominación política.

Antes de concluir pidió saludar de forma muy especial al Gobierno y al pueblo cubanos. "Admiramos y respetamos a Cuba, hemos reconocido su lucha" y condenó "el absurdo bloqueo" que Estados Unidos ha impuesto por casi cinco décadas a la Mayor de las Antillas.

http://www.granma.cu/espanol/2009/marzo/mier4/lacrisis.html

FIDEL: Mi encuentro con Leonel Fernández, Presidente de la República Dominicana

REFLEXIONES DEL COMPAÑERO FIDEL

Se produjo el pasado lunes 2 de Marzo, a las 4 y 58 de la tarde.

Lo conocí en República Dominicana cuando lo eligieron por primera vez como Presidente. Fue particularmente deferente conmigo. Habló de sus primeros esfuerzos por incrementar la capacidad de generar electricidad con mucho menos consumo de fuel oil, cuyos precios crecían rápidamente.

Nadie le regaló el cargo; llegó a él a través de una especie de selección natural en virtud de la cual ascendió políticamente a medida que los acontecimientos históricos se desarrollaban.

Hijo de una mujer dominicana que, como otros muchos compatriotas suyos, había emigrado a Estados Unidos, fue llevado en compañía de su hermano a la ciudad de Nueva York, donde aprendió a leer y escribir.

Tuvo la suerte de que la madre seguía de cerca los problemas de su patria, y le trasmitía opiniones y criterios revolucionarios que lo condicionaron para los nuevos tiempos que vivía el pueblo dominicano.

Por vías diferentes a las mías llegó a criterios propios, que determinaron su actitud ante situaciones que eran parecidas, y a la vez muy diferentes, a las que yo viví 23 años antes en Cuba, donde sin haber cumplido 6 años de edad, una joven maestra cubana, junto a dos hermanas, sin duda de extracción pequeño burguesa santiaguera, vivían en condiciones de bastante pobreza, después de estudiar, una medicina, otra magisterio y la tercera piano en una universidad de Haití, el país vecino más próximo a Cuba y a la patria de Leonel Fernández.

Me correspondió la dura experiencia del hambre, sin saber en qué consistía, confundiéndola con un feroz e inusitado apetito, en la Ciudad de Santiago, donde vi asombrado por primera vez una ciudad, y la maestra que atendía la escuela de Birán, en pleno machadato, no recibía salario seguro y sí una buena pensión de mi casa, persuadiendo a la familia de que me enviaran a Santiago.

Aprendí a sumar, restar y multiplicar, gracias al forro rojo de una libreta escolar, antes de leer y escribir. Comencé así a ejercitar la imaginación, pero me retrasaron dos años, que con esfuerzo, recuperé más tarde.

Tal vez de este modo se comprende mejor mi interés en conversar con Leonel a la luz de los tiempos actuales.

Conocí a Juan Bosch, historiador e ilustre personalidad dominicana en 1946, cuando no había cumplido aún 20 años, era estudiante del segundo año de la carrera de Derecho y líder de los estudiantes de esa Facultad, presidente por añadidura de la organización de solidaridad con la democracia dominicana, en la lucha de ese valiente pueblo contra la tiranía trujillista, erigida por las fuerzas norteamericanas que habían intervenido la isla en 1928.

Bosch y yo estábamos en el batallón Sandino, héroe nicaragüense que luchó contra los interventores yankis y fue asesinado por esto, a raíz de otra intervención imperialista en aquel país centroamericano.

El prestigioso intelectual dominicano no era el jefe de aquella expedición. La dirigían otros políticos dominicanos. Casi todos actuando de buena fe, pero movidos por ideas e intereses de clase, incluso oligarcas y burgueses.

Lo peor es que en lo que se refiere a Cuba lo dirigía lo más corrompido del Partido Revolucionario Cubano, (Auténtico), nombre hurtado al Partido Revolucionario Cubano creado por Martí para luchar por la independencia de Cuba y Puerto Rico, los dos últimos, enclaves coloniales de España en América Latina a fines del siglo XIX.

Nadie entendía el confuso galimatías del Profesor de Fisiología Grau San Martín, heredero de la Revolución desatada por Antonio Guiteras Holmes, Ministro de Gobernación del Gobierno Revolucionario, que surgió tras el machadato, después de la caída del tirano en 1933.

El hambre inocente a la que ya me referí completaba el cuadro.

Cuando la Revolución triunfa el 1 de enero de 1959, Leonel por su parte había cumplido apenas 6 años.

Jiménez Moya, que junto a otros revolucionarios dominicanos aterrizó en las inmediaciones de la Sierra Maestra en un avión civil venezolano, conduciendo 150 fusiles semiautomáticos Garand que disparaban 9 cartuchos 30.06 por peine, y un fusil FAL que personalmente me envió el almirante Larrazábal, quien presidía el Gobierno Provisional venezolano, a la caída del dictador pro yanki Pérez Jiménez, se incorporó a nuestras fuerzas en unión de otros compatriotas suyos, cuando librábamos los últimos combates en la región oriental de Cuba.

En el cerco de un batallón enemigo de tropas especiales bien entrenadas, fue herido de gravedad. Atendido por nuestros médicos de campaña se recuperó y estuvo listo para la operación el 14 de junio en Santo Domingo en el año 1959.

Ese día, a las 6 y 20 de la tarde, 56 combatientes dominicanos aterrizaron en el aeropuerto militar trujillista de Constanza, sin que les quedara otra alternativa a esa hora que hacerlo en ese punto y no en el sitio escogido. Casi en su totalidad murieron después de heroica lucha.

Otros 169 llegaron por mar días después y corrieron la misma suerte. La idea coordinada y elaborada por los propios combatientes no pudo instrumentarse. El adversario, como siempre acudió a la tortura y el terror. Es una historia que estaría por escribir.

La sangre común derramada en nuestras luchas por la independencia y en las décadas del 50 y el 60 unió para siempre a nuestros pueblos.

Ya triunfante la Revolución en Cuba, bajo el gobierno de Eisenhower, el país fue sometido a férreo bloqueo económico, una feroz campaña terrorista y atacado posteriormente por Girón, con tropas mercenarias cubanas.

El coronel Francisco Caamaño Deñó se subleva contra la jefatura militar trujillista en el año 1965 y exige el regreso de Juan Bosch, que había sido electo Presidente por el pueblo en diciembre de 1961. A él y sus oficiales y soldados se une un grupo de revolucionarios que se habían entrenado en Cuba.

El Congreso dominicano lo elige Presidente de ese país.

El gobierno imperialista de Estados Unidos, asustado por los acontecimientos, envía la 82 división aerotransportada y más de 40 mil hombres de la infantería de marina a ocupar la isla.

Caamaño mantuvo a raya aquellas poderosas fuerzas invasoras y los hostigó sin descanso, obligándolos a negociar. Había jurado que no se rendiría jamás. Cuando aquéllos habían suscrito un acuerdo, con garantías que nunca cumplieron, el coronel Caamaño abandonó el territorio nacional y fue designado por el gobierno como agregado militar en Londres.

Pero no era hombre que se resignara a esa tarea. Quería regresar a Santo Domingo para luchar contra los que oprimían a su pueblo. Se dirigió a nosotros solicitando nuestra cooperación.

Tampoco deseábamos que entregara su vida en cualquier momento, habríamos deseado circunstancias más favorables, pero nuestra palabra era sagrada.

Vivió entre nosotros un tiempo, apoyado en la promesa de facilitarle el regreso con las armas en la mano tan pronto lo decidiera.

Guardaremos siempre como un gran honor la confianza que depositó en nuestro pueblo.

Es otra historia que está por escribir con todo el rigor necesario.

Sabía que Leonel, entre otras cosas, admiraba la cultura de nuestro pueblo. Me permití por ello presentarle una página con 26 líneas que contiene una brevísima historia del poeta negro Gabriel de la Concepción Valdés, conocido como Plácido que, el 1 de Marzo de 2009 cumplió un aniversario más de su arresto, junto a otros de su raza. Se le acusó de conspirar en contra de los blancos y después de 4 meses de prisión fue fusilado el 29 de junio de 1844.

Tal era el concepto de justicia que el imperio español durante siglos aplicó en Quisqueya y en Cuba.

Yo había conocido, cuando cursaba el 6to grado de primaria en el Colegio Dolores de los Jesuitas, la famosa Plegaria a Dios del genial poeta que siempre recordé.

Leonel lo leyó, con él estaba el compañero Esteban Lazo, Miembro del Buró Político, designado recientemente por el Partido para organizar el 200 aniversario del nacimiento del poeta, que se inicia dentro de 15 días.

Me alienta saber que nuestro pueblo podrá conocer la vida, el pensamiento y los versos insuperables de Plácido.

Donde la conversación con Leonel adquiere su mayor dimensión es cuando entra en el tema del costo de la actual crisis. A partir de ese instante, su mente no cesa un minuto de elaborar razonamientos, para expresar con cifras exactas cada uno de los capítulos principales del costo de la actual crisis.

Comienza por esclarecer la duda, casi universal, y la confusión entre el significado del billón inglés y el billón español.

Un billón inglés significa solamente 1000 millones.

Un billón en español significa para nosotros un millón de millones.

En las notas y en las cifras de cables y artículos se crea una enorme confusión.

Por ello Leonel utiliza la palabra trillón, califica así al billón norteamericano. Su significado exacto equivale al millón de millones.

Si desea señalar el PIB de Estados Unidos, que alcanza la cifra de casi 15 millones de millones, él lo expresa afirmando que el PIB de esa poderosa nación se aproxima a 15 trillones de dólares.

Formulada la aclaración, no se detiene un minuto en explicar a cuánto asciende lo gastado por Bush en la guerra de Iraq, añadido al déficit anual en el presupuesto de ese país, lo que calcula uno por uno, hasta el próximo 19 de marzo; le agrega de inmediato el plan de rescate de Bush; acto seguido suma el plan de rescate de Obama y así sucesivamente.

En este caso se limita a lo que la crisis cuesta en Estados Unidos. Comienza el cálculo de lo que a su vez cuesta a los países de Europa, primero a los de la eurozona, que son apoyados por el Banco Central europeo, después los de todos los países del Este Europeo y por último Gran Bretaña y Suecia.

Sin detenerse, Leonel pasa a revisar los costos en los países del resto del mundo.

Hace comparaciones entre el PIB, de Estados Unidos y las demás naciones. Los suma todos. Calcula los déficit planteados en cada una de ellas. Pasa a calcular los préstamos que llevan a cabo los bancos para sostener la producción de cada una de las empresas productivas, las veces que prestan el dinero depositado en los bancos, las sumas del total de préstamos, generadores de derivados tóxicos, y el ascenso a cifras que equivalen a cientos de trillones de dólares.

La especulación financiera impera por doquier, afirma Leonel.

“En la especulación actúan personas que no producen”.

“Alguien vende un petróleo que no produce y alguien compra un petróleo que no piensa consumir”.

“Ocurre lo mismo con los alimentos.”

“Así ocurre con todo.”

La hipoteca se convierte en un título que se comercializa en el mercado, prosigue, sin que el dueño de la casa lo sepa. Puede perder su vivienda en virtud de una operación que se realiza en un país distante.

“El neoliberalismo se desmorona por sí mismo.”

“Volver a los principios del keynesianismo no resuelve la crisis actual.”

“Eso implica la búsqueda de nuevas ideas.”

Leonel sabe que las cifras son abrumadoras, le preocupa la necesidad de que tales sumas sean comprendidas aunque parezcan absurdas y promete seguir suministrando datos.

Yo definiría la tesis de Leonel tal como él ve las cosas: el capitalismo es un sistema que suda toxinas venenosas por todos los poros.

Con la pasión con que su voz se escucha, deduzco que los yankis maldecirán la aritmética que le enseñaron a Leonel en Nueva York, cuando aprendió a leer y escribir.

Por su parte, el poderoso órgano de las finanzas internacionales, Wall Street Journal publica el 2 de marzo un artículo de Tunku Varadarajan, afirmando que Nouriel Roubini, el gurú económico, sostiene firmemente que una intervención temporal es la mejor solución a la crisis financiera.

“Nouriel Roubini, siempre se viste de blanco y negro, lo conozco desde hace casi 2 años y lo he visto en distintas situaciones, camino a clase en la Escuela de Negocios Stern, de la Universidad de Nueva York, donde es profesor; tomando una copa de vino en su lobby, en el barrio de Tribeca, en Manhattan; en una conferencia académica, sentado sabiamente en la tarima; en una fiesta bohemia en el barrio de Greenwich Village a las 3 de la mañana”.

“Siempre luce un traje negro con una camisa de lino blanca”.

Roubini es dueño de la firma de consultoría Roubini Global Economics, ubicada en el centro de Nueva York. Es en la actualidad la persona cuya opinión sobre la crisis es la más solicitada por los principales órganos de prensa de Estados Unidos.

“La idea de que el gobierno desembolse millones de millones de dólares para rescatar instituciones financieras y seguir gastando en activos incobrables no es atractiva, porque entonces el costo fiscal es mucho mayor, en lugar de ser visto como algo bolchevique, la nacionalización es vista como pragmática. Paradójicamente, la propuesta está más orientada al mercado, que la alternativa de los bancos zombis”.

“Entonces, ¿será el nivel más alto del gobierno estadounidense receptivo a la idea de nacionalizar los bancos? ´Creo que sí´ afirma Roubini, sin dudar. ´Personas como Lindsey Graham, (el senador republicano de corte conservador) y Alan Greenspan (ex presidente de la reserva federal) ya le dieron una bendición explícita. Eso de alguna forma protege a Obama´”.

“Entonces, ¿cuál es exactamente la filosofía económica de Nouriel Roubini? ´Creo en la economía de mercado´, afirma, con algo de énfasis. ´Creo que la gente reacciona a los incentivos, que los incentivos son importantes, y que los precios reflejan la forma en que las cosas deberían ser distribuidas. Pero también creo que las economías de mercado a veces tienen fallas de mercado, y, cuando se producen, hay cabida para una regulación prudente (no excesiva) del sistema financiero´”.

Dos cosas en las que Greenspan se equivocó por completo fueron creer que, en primer lugar, el mercado se autorregula, y en segundo lugar, no hay fallas de mercado.

En dos palabras, para el periodista de The Wall Street Journal, Tunku Varadarajan y el eminente experto Nouriel Roubini, el sistema capitalista no puede funcionar sin el mercado, pero el mercado no puede dejar de regularse, por tanto, el Estado debe garantizar las dos cosas.

Comprendo la angustia de Leonel cuando medita seriamente sobre el costo de la crisis. La propia sociedad que ha impulsado al sistema capitalista desarrollado no sabe ahora cómo enfrentar el problema, y sus teorías más reconocidas lanzan ideas como las que acabamos de informar.

Con la mayor serenidad del mundo regresa a los problemas más concretos de Santo Domingo y va señalando cada una de las medidas que se propone tomar en los próximos años. En este punto, su caballo de batalla son los fondos sociales. Enarbola con fuerza la idea de que en los fondos sociales de los países de América Latina los descuentos de los salarios reales de los trabajadores constituyen una fuente de capital que, manejado por el Estado, acumula recursos que no pierden valor, por cuanto éste crece cada año.

Invertidos en viviendas y otros servicios decisivos de la población, descontando una parte real del trabajo vivo que se invierte cada año en ellos, el valor de tales fondos crecería continuamente.

Observando el desarrollo del Encuentro Internacional de Economistas sobre Globalización y Desarrollo he apreciado en los primeros dos días un fuerte acento de los economistas de prestigio internacional reunidos en Cuba, que se pone en la búsqueda de una fuente de acumulación de capital al servicio de la sociedad con esperanza de liberar a ésta de las crisis que está padeciendo.

De repente, ante el cúmulo de teorías y soluciones salvadoras, vienen a mi mente otras realidades y me pregunto.

¿Podrá la ciencia dar una respuesta urgente al descongelamiento de los círculos polares Antártico y Ártico, que se está produciendo a ojos vista, y que la atmósfera alcanza los niveles de calor más altos en los últimos 700 mil años, algo que Naciones Unidas y otras prestigiosas instituciones conocen?

Comprendo que tales cifras pueden desalentar a unos pocos, pero ¿no sería peor ignorarlas?

Ahí sin embargo no concluyó la conversación con Leonel. Me dijo que viajaría a Santiago de Cuba para poner unas flores al pie de la lápida que guarda los restos de nuestro Héroe Nacional. Fue éste quien en Montecristi declaró que se iniciaba la batalla final contra el poder colonial español, para liberar a Cuba y Puerto Rico. Con él viajaba Máximo Gómez, quien nos enseñó y perfeccionó en los campos de Cuba las cargas al machete.

Martí en Dos Ríos lanzó la consigna que presidió las luchas futuras de nuestro pueblo contra el dominio imperialista en los países de América Latina.

Antes de despedirnos me dijo: “¿Sabes una cosa? No quiero marcharme de Cuba sin visitar el cuartel Moncada” Yo ni siquiera había recordado aquella fortaleza en medio de tanta historia. No le hice muchos comentarios y le di las gracias por su deferencia. Quiso una foto de cámara digital. Se buscó una y se tomó la imagen. Cuando me dijo que no quería exponerse a que lo desmintieran, le respondí bromeando que nadie correría ese riesgo, porque sabían que yo podría montar en avión y aterrizar en un país vecino.

Así transcurrió agradablemente el tiempo. Mientras escribía estas líneas el miércoles 4, escuché las encendidas palabras de Manuel Zelaya, Presidente de Honduras, que asistió al Encuentro sobre Globalización y Desarrollo, y ayer había pronunciado un gran discurso en ese evento. Más encendida todavía fueron sus palabras con que condenó el bloqueo a Cuba; su oratoria es impresionante. Lástima que se marche hoy sin saludarlo. Es la segunda vez que visita Cuba. ¿Pero qué hago, de dónde saco tiempo?



Fidel Castro Ruz

Marzo 4 de 2009

3 y 35 p.m.

Una vieja deuda. Los núcleos duros y esenciales de una teoría política de izquierda (I)

Por Orlando Cruz Capote

La dudosa pluralidad de las izquierdas en los medios alternativos.

Cuando terminé de escribir hace un tiempo atrás el artículo “Hacia donde conducen las dolorosas escisiones y las denominadas disidencias de las izquierdas”, (1) tuve el convencimiento que debía dedicar un breve trabajo conceptual, muy sintetizado, acerca de los “núcleos duros” y esenciales que toda agrupación de izquierda o movimientos sociales y políticos antineoliberales debían poseer por necesidad teórica y práctica, mucho más si se declaraban partidarios de un modelo socialista. Tal exigencia se hizo más imperiosa cuando examiné algunos de los comentarios al texto citado y leído por muchos lectores de Kaosenlared, y porque anteriormente me había referido a estos fundamentos sin entrar en explicaciones. Sin embargo, no pretenderé presentar cátedra y menos dar lecciones a nadie en un tema de por sí escabroso, porque eso es una tarea de reconstrucción colectiva y la vida enriquece cada día a la teoría, aunque existan, repito, principios esenciales.

Ante todo debo confesar, en honor a la verdad y a modo de aclaración, que escribo directamente para los medios digitales cubanos y después los textos son solicitados, enviados y colocados en otras páginas alternativas de izquierda. Cuando hago esta declaración, la realizo pensando en aquellos que imaginan que redacto mis trabajos sólo para Kaosenlared que, aunque se declara muy plural desde posiciones de izquierda, también no ha sido muy selectivo en cuanto a los trabajos críticos publicados sobre países, gobiernos y procesos revolucionarios, democráticos y progresistas, con el objetivo de brindar su espacio a interpretaciones variadas, las cuales, muchas veces, no han sido muy principistas en la misión informativa, teórica e histórica, ideológica, política y de formación que una página Web alternativa debe desempeñar. En la búsqueda incesante de un discurso opcional ante el capitalismo-imperialista transnacionalizado se ha puesto entredicho, sin embargo, esa denominada pluralidad desde y entre las izquierdas porque, muchas veces, tal parece que se carece de límites y fronteras. Tal apreciación se observa nítidamente con lo que se admite y se expone sobre la Revolución Cubana de manera continuada, incluyendo fotos vulgares y artículos nada serios y mucho menos rigurosos.

Para demostrar esa tendencia transcribo parte de la protesta de una autora, Nancy Valiño, quien expuso sin ambages que “[...] Cabe preguntarse entonces porqué se producen estas “coincidencias” -de publicación- con los medios de desinformación arriba mencionados (se refiere la autora a la FAES, en España, y lo que se escurre desde cada ONG financiada desde el imperio por la USAID o la NED, etc.) que trabajan abiertamente con fines contrarrevolucionarios, esos mismos que KAOS intenta contrarrestar mediante su accionar de información alternativa [...] Recordaremos que hace unos cuantos días, en estas mismas páginas de KAOS podíamos ver un reportaje de características similares, dedicado entonces a la supuesta prostitución infantil en Cuba (el de Tele5), cuyo propósito fuera rápidamente desenmascarado no solo por los lectores sino también por diversos y numerosos sectores de la solidaridad española, entre otros. Entonces KAOS no tuvo ninguna duda sobre lo que se trataba y supo mantener un perfil alternativo, contribuyendo así a contrarrestar las pretensiones difamatorias de los autores de dicho programa televisivo [...] No es de mi interés centrarme aquí a analizar la participación contrarrevolucionaria que artículos como estos ha facilitado; la trollística labor de esos pocos foristas que han venido proliferando con sus “opiniones” en cuanto foro sobre Cuba se abre en KAOS es a fin de cuentas inocua y hasta pintoresca, por más diatriba y empeño le coloquen colgándose en la página [...] Lo interesante sería que KAOS pudiera explicar el grado real de espacio que procesos como el cubano, con sus diferentes visiones, puede esperar para dar a conocer opiniones y experiencias en esta página, facilitando la información y el debate entre revolucionarios. Para lo otro, ya son suficientes los espacios de difamación y calumnia que el imperio dispone en su obsesión de hundir Cuba y la revolución”. (Nancy Valiño Acerca del anónimo “Indiferencia”, publicado en sección Cuba, en Kaosenlared, 2008).

Por mi parte, a pesar de las ambigüedades exhibidas, continuaré redactando textos en defensa de la Revolución Cubana y otras causas justas que se libren en cualquier lugar del mundo y no dejaré de agradecer al Consejo Editorial de Kaosenlared la colocación de mis trabajos, cortos y largos, en sus páginas. He asumido siempre la máxima que ningún espacio debe dejársele libre a los que critican a la Revolución. Si la batalla es en el terreno de las ideas, hay que ganarla con los pensamientos, como expresara el Apóstol de la independencia de Cuba José Martí, pero siempre con pensares y acciones racionales, dialéctico-lógicos y auténticamente revolucionarios. Nunca utilizaré una palabra obscena y vulgar contra mis oponentes, aunque no cejaré en tratar de denominar, en los términos que encuentre más apropiados, a esos que hipercritican todo, con el objetivo de no dejar lugar a dudas, de sus pretensiones abiertas y encubiertas muy intencionadamente negativas hacia Cuba socialista.

En la historia más reciente ese idioma del engaño, desde la semántica, los juegos lingüísticos y el simulacro desde la política fue algo que aconteció, por ejemplo, en el proceso de la Perestroika soviética cuando los autodenominados “reformistas”, “aceleradores”, “demócratas” y “socialistas” de la glasnost (transparencia informativa) y del nuevo pensamiento en las relaciones internacionales acusaron a muchos de los verdaderos revolucionarios y comunistas de “estalinianos” y “conservadores”, y bajo esas designaciones arbitrarias fueron expurgando a los individuos y grupos más consecuentes de los aparatos de dirección de la sociedad soviética, desprestigiando al partido y sus militantes -aunque es cierto que existía un anterior deterioro y corrupción en el aparichk-, para al final sustituirlos, con la ayuda de los auto-conversos y las agencias especiales capitalistas, por aquellos que provocaron el roll back del socialismo en ese país y lo condujeron hacia el capitalismo más salvaje.

Como conocen que las experiencias históricas fueron aprendidas por los revolucionarios cubanos y sabiendo que en Cuba no van a existir silencios cómplices, ni entregas ignominiosas de las banderas de la dignidad de la patria soberana, independiente y socialista, ni tampoco el gobierno cubano va a proceder al encarcelamiento y censura extrema de todo aquel que comente una inconformidad y un desacuerdo -sino lean lo que el cantautor Pablo Milanés ha estado declarando y diciendo desde España recientemente, (2) y regresa siempre a Cuba para dar sus conciertos-, no les queda más remedio que azuzar campañas de miedo, advirtiendo sin cesar además que si no cambiamos de forma acelerada los contenidos y formas de nuestro modelo socialista, nos encaminamos irremediablemente al desastre.

En ese caso, la intencionalidad y la manipulación “científica” es más evidente cuando se proclaman futurólogos y ven en todos los derroteros trazados -las medidas que han sido tomadas paulatinamente- sean de un tipo o de otro, un Apocalipsis irremediable para el socialismo cubano. Defensores de una pregonada diversidad y heterogeneidad “conceptualista” y practicista no admiten, sin embargo, nada que no sea lo que ellos escriben en raras entelequias políticas, económicas, sociales, ideológicas y culturales -podemos darles el marbete hasta de filosóficas- muy peligrosas para una Isla tan cercana a los EE.UU., su adversario principal, si se perdiera el consenso de apoyo mayoritario de la población a su independencia y socialismo nacional, que parecen promover de forma consciente, “ingenua” y premeditadamente con los persistentes llamados a disentir de todo lo que se proyecte realizar o se lleva a efecto. Para mayor coincidencia histórica, con los ejemplos del llamado socialismo real. están incitando a un aceleramiento en los cambios, a una mayor democracia -con tufillo liberal-, a utilizar el sistema de cooperativas y asociaciones libres de productores como forma esencial en la economía de la Isla, a cambios en la Constitución de la República y hasta lanzaron, antes del llamamiento al VI congreso del partido comunista cubano, un proyecto programático donde se expone sin ambages que el papel rector de esta organización de vanguardia debe eliminarse, y convocan a “foros políticos” de internautas en apoyo de tales proyectos que desean convertirlos en plataformas de obligada lectura y aprobación por todos los que tienen acceso a Internet.

Sin embargo, en ocasiones, no es tan fácil leerlos y comprender a las claras sus reales objetivos pues se dan el lujo de citar constantemente a Marx y Engels, a Martí, Fidel, al Che y Raúl, entre otros destacados teóricos y políticos revolucionarios, y luego lanzan sus interpretaciones muy confusas y enigmáticas, hasta para sus partidarios, quienes les reprochan e interrogan cuáles posiciones tienen y que aspectos critican en tan variados tonos, formas y contenidos, tan ambiguos y contradictorios. ¿Serán anarquistas y trotskistas trasnochados y, además, postmodernistas -de derecha- con un disfraz de izquierda marxista radicalizada? ¿No se percatan a quienes atraen hacia su lado y a quienes perjudican?

No es que presupongamos que cualquier crítica pueda resultar absolutamente infundada, incluso aquella que provenga del campo de los adversarios, opositores y los renegados. Hemos aprendido del leninismo y del pensamiento de Fidel Castro y de Ernesto Che Guevara que una información contentiva de una media mentira, con verdades manipuladas tiene su posible referencia en una realidad tangible o no, que a veces no es percibida ágilmente por los que están inmersos en la hechura teórica, ideológica y política de la obra revolucionaria. Aunque siempre la Revolución Cubana y sus ciencias sociales han declarado que su proceso socialista no es perfecto y si perfectible, tampoco se asumen los cuestionamientos con una actitud de negación metafísica, venga de donde venga, porque ello podría conllevar a un enclaustramiento muy escolástico que es antagónico al desarrollo de una teoría marxista y martiana, socialista creadora y original que, como sabemos, surgió en la crítica y la autocrítica continuada, como medio de auto-superación y que posee todas las potencialidades más eficientes para el uso adecuado y constructivo, precisamente, del arma de la crítica y en la correlación directa y dialéctica con la crítica de las armas.

No podemos temer a las disensiones y a los opositores -que siempre han existido a lo largo de la historia de la humanidad-, porque muchas veces la autocomplacencia, el triunfalismo y la apología desmesurada, conjuntamente con el dogmatismo pérfido, (3) han realizado más daño a la etapa de construcción del socialismo, que las duras críticas y autocríticas que ayudan a corrigen su rumbo. Tales asonadas hipercríticas de los denominados disidentes, los liberales burguesas y los neoconservadores de toda laya pueden llegar a ser, a fin de cuentas, un pequeño botón de muestra de que algo o muchas cosas no están funcionando bien en nosotros mismos, y entonces lo recepcionamos críticamente midiendo su dimensión cuantitativa y cualitativa, porque, lamentablemente, casi siempre son tremendistas.

Y eso lo conocen, lo comprenden y lo intentan responder y solucionar todos los que están comprometidos con los procesos de rectificaciones de los errores, deficiencias e insuficiencias dentro de Cuba -teniendo como antecedente inmediato aquel iniciado entre 1984-1986 hasta 1990, que hubo de posponerse por la implosión del denominado “socialismo real”-, y siempre junto al pueblo trabajador y de toda la sociedad cubana en su enorme diversidad socioeconómica, clasista, multirracial, política e ideológica, pluricultural y espiritual. Como escribiera acertadamente el sacerdote nicaragüense Ernesto Cardenal “[...] No se trata de no tener prejuicios teóricos sino de tener los prejuicios teóricos correctos”. Al que podíamos solo cambiar una palabra: no se trata de no tener prejuicios políticos sino de tener los prejuicios políticos correctos. Y agregaríamos, todo ello con ética revolucionaria.

El marxismo y sus núcleos duros.

Nada más difícil e imposible para un saber o ciencia filosófica-humanística, reflexiva y transformadora, que construir un sistema de principios eternos e inamovibles, porque ninguna teoría social puede ser cerrada ante los cambiantes tiempos y espacios de la realidad. La dialéctica y el historicismo han brindado demostraciones tangibles que lo auténtico y lo genuino están siempre en permanente movimiento y que los momentos de relativa inercia, quietud y hasta de unidad -de variados contrarios- son muy efímeros, especialmente, en los cuerpos societales.

En el caso específico del marxismo creativo e innovador, ajeno a la letra muerta, calcada y vulgar, y si muy congruente con el espíritu crítico-reflexivo y su praxis transformadora revolucionaria, debemos comprender que estamos en presencia de una teoría y metodología científica, una cosmovisión del mundo, una concepción materialista de la historia, una filosofía de la práctica, una guía para la acción, una lógica y una dialéctica viva, así como ante un conjunto de valores epistemológicos, éticos y humanistas, también ecologistas, de una elevada trascendencia. Estos serían sus primeros núcleos duros, los más esenciales. Sin embargo, sus fundadores Carlos Marx, Federico Engels y Vladimir Ilich Lenin, así como sus auténticos continuadores jamás pensaron enclaustrar sus pensamientos y accionares en fórmulas y esquemas preconcebidas y dictaminadas a priori. Las denominadas crisis teóricas y prácticas del marxismo, también lógicas y dialécticas, nunca han sido terminales porque más que todo poseen un problema a solucionar de continuidad-ruptura que tiene, por sí, un carácter superador, dado por la naturaleza de su búsqueda incesante de la justicia social, la equidad, la igualdad y la libertad colectiva e individual, todos principios reflexionados y practicados de manera integral.

En el caso de los Estados-naciones, los nacionalismos y los pueblos que integran una nación determinada, aunque en momentos de su historia algunas variantes del marxismo subestimaron las luchas nacionales y el nacionalismo patriótico y universalista -si no se complementa con lo segundo es y será un nacionalismo estrecho, aldeano vanidoso o xenofóbico-, el marxismo se plantea el deber y el poder existir de esa nación y su Estado correspondiente en cada país, como derecho legítimo a la autodeterminación de cada pueblo en procurarse el gobierno y régimen político que desee y gane en el combate nacional liberador y social. Esto significa la independencia, soberanía y seguridad nacionales combinadas con la solidaridad complementaria y el internacionalismo socialista. Por eso la teoría se trazó como misión, a lo endógeno y lo externo de los países, la eliminación de la dependencia y el clientelismo hacia las metrópolis externas capitalistas-imperialistas, el poner fin al atraso y la deformación estructural de la economía, con sus secuelas sociales de explotación, opresión, racismo, discriminación, así como de marginación, pobreza extrema y exclusión. En ese sentido el Amauta Peruano, José Carlos Mariátegui, defendió en época tan temprana, como la década del 20 del pasado siglo, a los pueblos originarios de su terruño natal, dándoles un lugar protagónico en el batallar por un socialismo indoamericano, muestra elocuente de un marxismo adecuado a una realidad nacional, pero también continental, en la que los indígenas son parte y todo de nuestra propia naturaleza y sociedad. No podrá haber, ni puede existir el intento de mexicanizar, peruanizar, entre otros ejemplos, a ese originario porque el tiene ganado su espacio y tiempo anterior al conquistador y colonizador, al criollo y el nacional -porque el mismo lo es- y, por lo tanto, tiene plenos derechos a su autonomía dentro de los marcos de un Estado plurinacional o multinacional, como lo han refrendado las constituciones de Bolivia y el Ecuador, con sus semejanzas y diferencias.

Pero como meta final de esa etapa de tránsito, de construcción del socialismo hacia el comunismo, está la extinción paulatina del Estado, las clases y los antagonismos entre las mismas, hecho que comienza imperceptiblemente a suceder desde el inicio del triunfo del socialismo. No obstante, ante la realidad palpable de que el proceso de desconexión hacia el sistema-mundo capitalista no se ha logrado por parte de ninguna organización comunista y movimiento socialista auténtica desde el poder, es inevitable que ese Estado deba fortalecerse y cohabitar con la existencia de los pueblos (nacionalidades, etnias), las diversas estratificaciones socioclasistas existentes a lo interno y países con gobiernos de todo el espectro ideopolítico, por un largo período de tiempo.

Por lo que debe introducir en sus prácticas, paulatinamente, las maneras experimentales-alternativas y permanentes de diversas formas de producción, reproducción y distribución más descentralizadas, aunque las proporciones de esas variantes sean, por su peso económico, mucho menor que el del resto de la economía estatal. Toda forma cooperativa y de auto-gestión pueden introducirse controladamente y, regulándose por el Estado socialista, pero sobre todo por los propios ciudadanos, en el sentido de educarlos en la co-responsabilidad en los asuntos económicos, políticos y sociales, jurídicos, morales y culturales, y evitar que se sientan enajenados y alienados, por deficiencias burocráticas en la democracia participativa de los procesos productivos. Esa participación popular se constituye definitivamente en la parte decisoria, conjuntamente con su capacitación educacional, cultural e ideopolítica integral, del proceso constructivo socialista. Y ese proceso no puede ser un paso voluntarista, porque existen fuerzas enormes a lo interno y lo externo que se contraponen a su crecimiento y desarrollo.
Asimismo el marxismo delineó la unidad en la diversidad de las clases, pueblos explotados y oprimidos, y llamó a las naciones que transiten por las vías socialistas, ya sean a través de la revolución y/o la reforma, hacia la urgente articulación de las fuerzas revolucionarias a lo interno y, en nuestro caso de los pueblos latinoamericano-caribeños, el Sur geopolítico, a la integración-unidad de las naciones, en función de las grandes mayorías, sin menosprecio, subestimación u obviando las demandas de las minorías. Quizás en esa etapa integracionista los Estados-naciones puedan ceder parte de su soberanía, de forma relativa, que no es lo mismo que una soberanía limitada, en aras de esa integración complementaria-solidaria en lo político, económico-comercial-financiero, lo social y cultural, y que no elimina las diversidades, sino que las incluye.

Esta teoría marxista representa y se contrapone de forma dialéctica a otros cuerpos filosóficos especulativos y abstractos, empíricos y fenomenológicos, existencialistas y psicologistas, idealistas -objetivos y subjetivos-, entre otros, pero no con un rechazo absoluto y ciego hacia esas corrientes y tendencias, sino a través de diálogos constructivos, contradictorios y hasta posiblemente antagónicos, para enriquecer y tomar lo más positivo del pensamiento universal y enriquecer su acervo, con principios electivos-selectivos críticos.

Esa etapa copista y mimética de manuales y prácticas socialistas que muy poco tenían que ver con la teoría marxista en su espíritu, la vivimos en Cuba y comenzamos a rectificarla con orden, mesura y buscando posibles respuestas en nuestras mejores tradiciones patrióticas y culturales, en el pensamiento martiano y el marxismo a nivel latinoamericano-caribeño y universal, para reencontrarnos en una etapa superior con esa necesaria articulación o hibridación-síntesis dialéctica que nos permita consolidar un pensamiento teórico a la altura de los tiempos que transcurren. El propio máximo líder de la Revolución Cubana, Fidel Castro lo expresó, en la inauguración del IV Congreso del PCC, el 10 de octubre de 1991, de la siguiente manera: “[...] Nos percatamos de que una parte de los problemas que teníamos era como consecuencia de la copia de experiencias de los países socialistas, puesto que fueron los primeros y los que alcanzaron un enorme prestigio, no todo malo ni mucho menos, sería injusto decir eso. Siempre hay experiencias útiles en muchos campos que pueden utilizarse, pero desgraciadamente en nuestro país se cayó en una tendencia a la copia mecánica; todo lo que de allí venía era sagrado, todo lo que venía de allí era incuestionable, todo lo que estaba en un librito era indiscutible. Esa tendencia se desarrolló con notable fuerza y lo digo sinceramente no con poco desagrado por parte de algunos de nuestros compatriotas”. (4)

Cinco años antes, en el discurso pronunciado durante la clausura del V Congreso de la Unión de Jóvenes Comunistas (UJC), Fidel había argumentado sobre la necesidad de estudiar y conocer sobre el marxismo creador: “[...] Por eso hablábamos de la instrucción revolucionaria, del marxismo-leninismo, que es una teoría revolucionaria que hay que aplicarla de una manera consecuente, de una manera revolucionaria. Hay principios que no se pueden olvidar [...] la aplicación viva, consecuente, revolucionaria, de las ideas del marxismo-leninismo. Los hombres interpretan e interpretan de muchas maneras diferentes, ¡pero nosotros debemos tener nuestra forma de interpretar las ideas revolucionarias del marxismo-leninismo!” (5)

El marxismo en Cuba encontró terreno fértil desde la segunda mitad del siglo XIX, con serias limitaciones. Y su asimilación crítica, que hoy continúa, sufrió y sufre los avatares de la lejanía eurocéntrica de este cuerpo filosófico y revolucionario, de las traducciones y versiones tardías e insuficientes de los textos de los clásicos y sus continuadores, y hasta de los errores y deficiencias del accionar de los propios marxistas, entre otras izquierdas cubanas y del movimiento socialista y comunista internacional. Pero estas ideas llegaron para quedarse. Cuando en agosto de 1925 surge el primer partido marxista-leninista en la Isla no fue un hecho fortuito o un traslado extemporáneo de concepciones ajenas a la realidad nacional. No fue extraño entonces encontrarse a Carlos Baliño creando junto a José Martí al Partido Revolucionario Cubano (1892) y luego verlo fundando, al lado de Julio Antonio Mella, al Partido Comunista de Cuba. Más tarde no es tampoco una rareza observar y ver a Fidel Castro creando, de lo mejor de las miembros del Movimiento Revolucionario 26 de Julio, del Directorio Revolucionario 13 de Marzo y del Partido Socialista Popular -las fuerzas fundamentales que batallaron contra la tiranía de Batista, aunque no las únicas-, al Partido Comunista de Cuba, el 3 de octubre de 1965. Los sólidos puentes históricos a través de las mejores tradiciones y generaciones revolucionarias se realizan cuando el espacio que separa las riberas de la historia popular, necesita de urgente comunicación y continuidad-ruptura superadora.

La explicación de este proceso, en sus esencias, fenómenos y mediaciones, deben ser lúcida y brillante. No valen comparaciones metafísicas y mucho menos forcejeos teóricos para tratar de encajar la realidad en los conceptos, las leyes actuantes en una etapa con la vida real de esa o de otra. Ni la República de Martí era socialista, ni la que proyecta el proceso revolucionario cubano coincide totalmente con la martiana, lo que se trata es de las esencias de ambos cuerpos de ideas y de las prácticas, del alma de esas concepciones, de los puntos de identidad o coincidencia en cuanto a valores nacionales-patrios, éticos, solidarios, de equidad y justicia social. De aquellos valores que resaltan la necesidad de la integración y unidad de los países de Nuestra América desde el latinoamericanismo, el antirracismo y el antimperialismo militante hasta la dignidad plena del hombre, la moral y la ética humanística que enarbolan en cada instante y espacio, acorde al momento sociohistórico concreto. Un ideario se complementa con el otro, con un elemento condicionante fundamental: el quehacer creador cotidiano, específicamente temporal y espacial, que debe rebasar las expectativas de ambos proyectos. La historia de Cuba, la pasada, la presente y la futura no podrá realizarse sin las ideas martianas y marxistas, como tampoco deben reducirse todo a estos ideales y accionares, y no verificar las influencia de otras escuelas de pensamiento en el decursar histórico cubano, pero estas son las esenciales.

La filosofía marxista, en su actual crisis de superación que ciertamente ha tenido un espacio-tiempo muy dilatado, está asumiendo un rol cada vez mayor en la polémica, aunque es deseable y necesario que formule valoraciones generales y universales, así como particulares y singulares para cada localidad, nación, región e internacionalmente, con fines diagnosticadores pero también propositivos, basados en las diversas realidades sociohistóricas y políticas concretas de la vida real. Sobre su situación real en Cuba el destacado politólogo, Fernando Martínez Heredia afirmaba, en el año 1995, que “[...] mi impresión es que el viejo “marxismo-leninismo” aún funciona, como una rueda cada vez más suelta, en unos casos desvaído y en otros ligeramente remozado y mezclado con ingredientes “occidentales” [...] lo más visible es una suerte de vacío ideológico aparente. Me preocupa mucho que la agonía vergonzante del “marxismo-leninismo”, que durante 20 años fue confundido con todo el marxismo, aumente el desaliento y la confusión actuales. Hay que evitar que esa ideología arrastre en su caída a todo marxismo posible”. (6) Y el filósofo José Ramón Fabelo, expresó que eran muchas las limitaciones de aquellas formas de interpretar el marxismo y el leninismo como la “(…) excesiva dependencia de la política, exagerado optimismo histórico, limitado filo crítico hacia la realidad socialista, elementos de teleologismo y de universalismo abstracto, visión cerrada y conclusiva de la teoría de Marx, Engels y Lenin, negación absoluta de todo posible aporte realizado en los marcos de filosofías no marxista, etc.” (7)

Y aún en nuestros días, luego de cerca de 19 años de Período Especial, se puede percibir que en Cuba, el marxismo auténtico y creador -o los marxismos, porque indudablemente son plurales y tienen gentilicios según los países, movimientos sociales y políticos y modelos- ha perdido relativamente el espacio hegemónico intelectual y político en el seno de la sociedad y la cultura política, con una repercusión inmediata en el sistema de enseñanza nacional y en los procesos formativos de las nuevas generaciones de cubanos, así como en su presencia en las interpretaciones y análisis de los problemas sociológicos, económicos, psicológicos etc., y en algunos discursos de la propia política ejercida que, aunque enuncie su profesión de fe hacia el mismo, (8) aun parece (des)-apuntar hacia varias cosmovisiones y cuerpos teóricos-filosóficos produciéndose, lógicamente, un eclecticismo muy paradójico o contraproducente para el socialismo cubano que queremos redefinir y reconstruir. Y estamos hablando de un marxismo coherente, sistémico e integral como teoría, como guía y método. La celebración del VI Congreso del Partido Comunista de Cuba en este año 2009, puede realizar un aporte esencial en ese redimensionamiento y reactualización del presente y el futuro marxista-socialista, a corto, mediano y largo plazo.

No obstante, en estos duros y difíciles años de Período Especial en Tiempos de Paz -comenzado en septiembre de 1990, el cual no ha culminado- que continúa significando una difícil crisis económica con su secuelas sociales y conflictos de valores en la vida espiritual del cubano, colectiva e individualmente, y que nunca constituyó una crisis de ingobernabilidad e inestabilidad política, estamos tratando, paulatinamente, de reconstruir una teoría marxista y martiana articuladoras, pero reconociendo que el esfuerzo no es aún suficiente, porque pasan, y que se basan, en la ideología y la política, la ciencia, el arte de gobernar y ejercer el poder popular, las relaciones entre dirigentes-dirigidos, todos atravesados perpendicularmente por la ética.

Por lo que es urgente revisarla -sin sentido peyorativo-, revitalizarla y hasta reinventarla como expresó Alfredo Guevara, destacada figura intelectual cubana, y relanzarla hacia el presente-futuro. Ya que siendo una teoría y práctica subversiva-revolucionaria está necesitada de profundas transformaciones internas para convertirse en una guía para la acción en la contemporaneidad, no sólo para Cuba sino a nivel continental y planetario. Por ello, ya en nuestros días se dan pasos inteligentes para su reimplantación renovada en el sistema de enseñanza superior, para luego re-introducirla en los niveles secundarios y preuniversitarios, incluso en las Sedes Municipales Universitarias (SUM). Esos intentos intelectivos deben y tienen que ampliarse hacia los medios de comunicación e información masivos y los demás espacios culturales de la sociedad antillana.

Los tiempos de cambio no sólo son de incertidumbres. Más que todo, en las épocas transicionales -y esta es una de ellas a nivel planetario- se crean dudas e interrogantes permanentes, pero urgen de transformaciones que tienen a su vez que ser repensadas profundamente por el carácter muchas veces efímero y apresurado de lo que acontece, por lo que es un riesgo albergar rapideces en los necesarios cambios si no se definen diáfanamente los potenciales y las tendencias auténticas que, además de ser reales, forman parte de otras muchas que no son fundamentales, por lo que la espera, esa que algunos plantean agota, rutiniza e inmoviliza, se convierte en un momento de reflexión necesaria. La máxima marxista de que hay que transformar al mundo, no ignora o anula la permanencia de repensar también continuadamente en el mismo.

Aunque la espera no ha sido parte de la historia pasada, presente y futura de Cuba, sino el cambio inmanente de un pueblo nuevo en ebullición. Es la resistencia activa, aquella incluyente del desarrollo material y espiritual la única alternativa que resulta eficaz. Y eso no se construye armando pasarelas intelectuales -como si estos fueran el ombligo del mundo- entre las dos orillas que demarca el Estrecho de la Florida, sino que debe decidirse en Cuba, aunque podamos tender la mano a aquellos que aun en la emigración no han perdido sus raíces, incluso a lo mejor del pueblo norteamericano y de otros pueblos, en un intercambio de todo tipo sobre la base del respeto mutuo. Pero ese cambio es fundamentalmente a lo interno y ello no tienen cabida los apartidas y mercenarios, aquellos que Martí denominó sietemesinos.

El Hombre Nuevo, del que habló y escribió el Comandante Ernesto Che Guevara, que no es más que la transmutación del Sujeto Popular -el pueblo en su riqueza heterogénea de todo tipo- en el Sujeto Histórico-Político que será el hacedor principal en esta novísima etapa. Pero requiere de mecanismos de construcción desde muchos ángulos, y no será nunca un proceso natural espontáneo el que coadyuve a esa transformación, no exenta de grandes obstáculos, que debe permitir llevar a cabo la “labor filosófica” -como afirmaría Antonio Gramsci- con el fin de elevar el nivel educacional, político-ético y moral de ese sujeto popular, y ello se logra con revoluciones culturales y morales incesantes para escalar niveles superiores en el desarrollo de la cultura política-popular revolucionaria socialista. Ese sujeto histórico-político, nacido del sujeto popular, debe crecer y desarrollarse en todos los sentidos, con vistas a lograr la hegemonía ideológica y política, ética, cultural y científica -en donde estará en el lugar que le corresponde, la filosofía, por su carácter integral-generalizador-, porque solo ese es el camino real para proceder a la continuación y superación, con las inevitables rupturas, de la tarea de concientizar a los actores sociales -hoy redimensionados en el cuerpo societal- que deben proseguir el acto creador e histórico de construir el socialismo.

El núcleo duro y esencial del marxismo.

Pero el marxismo, como teoría compleja, que nació y se desarrolla constantemente con los adelantos de la ciencia y la técnica, más los nuevos e infinitos conocimientos de las ciencias sociales y humanísticas de todos los tiempos, en las esferas de la vida material y espiritual, tiene su núcleo duro y esencial, (9) no tan determinista como han querido imputarle, ni tampoco tan relativista a ultranza como han querido revestirlo, entre otros, los neomarxistas, los deconstruccionistas y los postmodernistas de derecha. La dialéctica marxista no es un material ni una idea elástica, moldeable a cualquier circunstancia y capricho de los hombres y la naturaleza, en la que ambos conviven mancomunadamente en esa realidad holística, sino que opera en la objetividad y la subjetividad relacional, incluyendo las intersubjetividades, en una intervinculación socioeconómica, política, ideológica, cultural urgente, transicional, efímera y durable. Aunque no podemos re-caer en el viejo y aún presente error de que la sobre-suficiencia de la razón instrumental y la penuria de los valores éticos y morales humanistas -que enunciaron en su momento los mejores exponentes de la modernidad- no sean cumplidos otra vez y se desvíen destructivamente las vías de los conocimientos científicos y sus resultados en la práctica societal. Nuestra imaginación y conciencia social, política y cultural tiene ahora, por experiencias y enseñanzas de la historia, que estar a la altura de la imaginación científica y tecnológica. De que forma se resolverá ese dilema nos va la supervivencia como especie humana.

Ese núcleo duro y fundamental, del que hemos ya expuesto partes importantes, además de ser flexible táctica y metodológicamente, está diseñado para acoger las dinámicas y tensiones, contradicciones antagónicas y no, objetivas-reales y subjetivas-ideales, para reajustarse, readaptarse y re-articularse con otros pensamientos y accionares revolucionarios. Pero tiene el marxismo, para este autor, los siguientes principios inalienables, sumados a los anteriormente enunciados:

A) El carácter científico -no cientificista- de sus explicaciones e interpretaciones acerca de las leyes fundamentales que rigen el desarrollo de la historia de la humanidad y, en especial, aquellas regularidades del modo de producción capitalista y la obtención de la plusvalía -el super-plus o la superganancia- por la burguesía explotadora y opresora, propietaria privada de los principales medios de producción, objeto central además de su crítica demoledora y hasta ahora tesis irrebatible, a pesar de la existencia y supervivencia de este sistema y sus formas de re-acomodarse a las diferentes problemáticas, tal como sucede en la actualidad en su etapa imperialista mundializada-transnacionalizada y neoliberal y sus crisis cíclicas que, en este momento, se prefigura como una crisis múltiple -económica-financiera, alimentaria, energética y ecológica- de carácter estructural;

B) El lugar de la práctica en la teoría del conocimiento como comprobación-demostración y criterio de la verdad;

C) El despliegue de las leyes objetivas que rigen, con sus mediaciones inevitables, en las formaciones económico-sociales, en especial, la dialéctica de la correlación entre las fuerzas productivas y las relaciones de producción, las inter-vinculaciones de las formas de propiedad en ese sistema y, como correlato, las que subsisten en el propio socialismo, etapa de tránsito hacia el comunismo;

D) El estudio serio y riguroso de los factores que intervienen directa e indirectamente -las denominadas mediaciones- en el proceso de producción de la conciencia humana, su cultura y sus comportamientos (las costumbres, las idiosincrasias, las religiones, el arte, la estética, los ritos, los mitos, el folclor, la psicología social e individual, la sociabilidad y vida cotidiana etc.), y las formas que adoptan en las heterogéneas realidades sociohistóricas concretas, en las cuales las condicionantes económicas son “en última instancia” las que influyen en la definición de las formas de esa conciencia, pero que no significa que el factor subjetivo, en mayo grado de lo que anteriormente se suponía, desempeñe un rol importante y determinante en los cambios que se suceden en las diferentes sociedades históricamente determinadas;

E) El papel impulsor de las clases y la luchas de clases como motor de la historia y su papel en las revoluciones, hasta arribar a la Revolución Social superior: la comunista, cuya etapa de tránsito -no tan efímera en el tiempo como se pensaba optimistamente- es el socialismo, y que conduce hacia la eliminación del Estado y a la propia existencia de los antagonismos de clases, pero que asume esta realidad socioclasista como una esencia no reduccionista, sino que tiene en cuenta las otras diversidades sociales: las étnicas-nacionales, las raciales, las de género, las sexuales, las comunitarias, las generacionales, las lingüísticas, las culturales, etc., así como los emergentes y presentes nuevos movimientos sociales y políticos, aún necesitados de articulaciones duraderas;

F) El marxismo tiene que ser ampliamente democrático, dialogador y polémico. Aunque al interior del partido, históricamente construido, se practique el centralismo-democrático, en el cual la minoría se suma al consenso logrado por la mayoría de sus miembros seleccionados por su ejemplaridad y méritos, combatividad y espíritu de sacrifico, esa democracia debe ampliarse más allá de la propia organización que tiene que re-constituirse el Partido de la nación Cubana, como se proclamó en el V Congreso de 1997.

Pero por naturaleza, el socialismo es democrático. Aunque hoy día no utilicemos el término de dictadura del proletariado, por su connotación semántica y atemporal de contenidos, el significado leninista de la misma -al cual hizo aportes imprescindibles Rosa Luxemburgo y otros marxistas en las diferentes épocas- mantiene vigencia, porque no es que exista un socialismo democrático -paradoja repetitiva si no lo es-, sino que la democracia socialista de y para las mayorías, en sus distintas etapas de desarrollo, en los cuales existen momentos de estancamientos y retrocesos, por coyunturas internas y externas, es un hecho intrínseco consustancial al socialismo.

Uno de los fallos del socialismo que se desarrollaba en los países del campo socialista centro y este europeo fueron las limitaciones de los marcos democráticos del sistema, que no pueden reducirse a los actores sociales anteriormente explotados y oprimidos sino que tiene que incluir a todos los miembros de la sociedad civil y política que varía en su composición y estructura, educación cultural y preparación ideológica y política en el proceso transformador socialista, por muy conflictivos que se comporten en el seno del cuerpo societal. Porque el socialismo tiene la misión de persuadir ideopolíticamente a todas las clases, capas, grupos, sectores, estratos, segmentos y estamentos de la población, para ganárselos a la causa común, en dinámicas muchas veces tensionales;

G) El marxismo reflexiona y trabaja con los mecanismos objetivos y subjetivos que propician la enajenación / alineación y la cosificación / fetichismo, con el fin de revertirlos. No obstante, reconoce que estos se reproducen metabólicamente -del modo de producción capitalista- en el nuevo sistema, y que convierte en mercancía a todo objeto y sujeto, y no únicamente a nivel de los países que asumen ese sistema de dominación múltiple del capital sino que abarca a todos en el planeta Tierra, permeando y absorbiendo a las otras formas precapitalistas y postcapitalistas, porque es un sistema-mundo capitalizado -eurocéntrico y también norteamericanizador- que lo realiza a través de las relaciones existentes en ese mercado capitalista absolutizado con su sacrosanta propiedad privada, y también por los vínculos económicos, comerciales, financieros, informatizados, comunicacionales, mediáticos y culturales, del capital, hegemonizante y uniformador a través del denominado pensamiento único. Al que no escapa, lamentablemente, el socialismo en su contenido, al construir la nueva economía política, la cultura política y las formas de hacer política y democracia.

Estos principios, o el denominado “núcleo duro” del marxismo, también lo poseen otras ciencias sociales integrales, específicamente las filosóficas de cualquier escuela, tal como afirma Imre Lakatos, (10) pero con diferenciado carácter, sentido y contenido. De ninguna manera constituyen un recetario de normas invariables para todos los tiempos y espacios sociohistóricos, ni siquiera son fórmulas esquemáticas para aplicarlas mecánicamente. Recordamos ahora un graffiti escrito en una pared de una ciudad sudamericana, en la década del 90 del pasado siglo, en el que se leía: “¡Cuando teníamos todas las respuestas, nos cambiaron las preguntas!”, lo que denota que no hay recetas de solución finiquitada para todas las interrogantes, porque específicamente la vida social muta, se transforma continuamente y hay que estar preparados para investigar, estudiar y buscar posibles satisfacciones a viejas y nuevas problemáticas conflictivas. Ni practicismos divorciados de la teoría, ni teoricimos divorciados de la práctica. Eso significa la muerte del marxismo y de otras corrientes de izquierda, a las cuales les dedicaremos la segunda parte.

Notas bibliográficas y referencias:
(1) Orlando Cruz capote “Hacia donde conducen las dolorosas escisiones y las denominadas disidencias de las izquierdas”, en Cubacoraje.cu, martes, 16 de diciembre de 2008 y Kaosenlared.net, diciembre de 2008.
(2) Pablo Milanés “El cantante cubano Pablo Milanés crítica al gobierno cubano de Raúl, en Kaosenlared.net, 15 de julio de 2008; “El socialismo cubano se ha estancado”, en Kaosenlared.net, 29 de diciembre de 2008.
(3) Claudio Katz “Los efectos del dogmatismo I.; Catastrofismo”; Esquematismo II, en http:// www.rebelión.org /
(4) Fidel Castro Ruz “IV Congreso del Partido Comunista de Cuba. Santiago de Cuba, 10-14 de octubre de 1991. Discursos y documentos”, Editora Política, La Habana, 1992, p.43.
(5) Fidel Castro Ruz “Discurso de Clausura en el V Congreso de la Unión de Jóvenes Comunistas (7 de abril de 1987)”, en Por el Camino Correcto, Compilación de textos, 2da Edición, Editora Política, La Habana, pp. 137-138.
(6) Fernando Martínez. Heredia “Izquierda y marxismo en Cuba”, en Temas, No. 3, oct.-dic., La Habana, 1995, p. 23.
(7) José Ramón Fabelo Corzo “La filosofía y el socialismo en Cuba”, Revista Cubana de Ciencias Sociales, No. 36-37, Instituto de Filosofía, La Habana, jul/05-may/2006, p. 145.
(8) Orlando Cruz Capote “La Identidad Nacional y el Socialismo en Cuba. (1985-2007)”, Revista Cubana de Filosofía, No. 7, Septiembre- Enero, 2007, ISSN: 1817-0137. www.filosofia.cu
(9) Hemos utilizado el texto de Pablo Guadarrama González “El “núcleo duro” de la teoría marxista y su afectación por la crisis del marxismo” en, Humanismo, marxismo y postmodernidad, Editorial de Ciencias Sociales, La Habana, 1998, pp. 244-261; pero le hemos realizado algunas reactualizaciones y readecuaciones propias.
(10) Imre Lakatos La metodología de los programas de investigación científica, Alianza Editorial, Madrid, 1983.

Dr. Orlando Cruz Capote, Investigador Auxiliar, Instituto de Filosofía, Cuba

Fidel: Cambios sanos en el Consejo de MInistros

Con motivo de los cambios en el seno del Ejecutivo, algunas agencias cablegráficas se rasgan las vestiduras.

Varias de ellas hablan o se hacen eco de rumores "populares" sobre la sustitución de los "hombres de Fidel" por los "hombres de Raúl".

La mayoría de los que fueron reemplazados nunca los propuse yo. Casi sin excepción llegaron a sus cargos propuestos por otros compañeros de la dirección del Partido o del Estado. No me dediqué nunca a ese oficio.

Jamás subestimé la inteligencia humana, ni la vanidad de los hombres.

Los nuevos ministros que acaban de nombrarse fueron consultados conmigo, a pesar de que ninguna norma obligaba a los que los propusieron, a esa conducta, ya que renuncié hace rato a las prerrogativas del poder. Actuaron sencillamente como revolucionarios auténticos que llevan en sí mismos la lealtad a los principios.

No se ha cometido injusticia alguna con determinados cuadros.

Ninguno de los dos mencionados por los cables como más afectados, pronunció una palabra para expresar inconformidad alguna. No era en absoluto ausencia de valor personal. La razón era otra. La miel del poder por el cual no conocieron sacrificio alguno, despertó en ellos ambiciones que los condujeron a un papel indigno. El enemigo externo se llenó de ilusiones con ellos.

No acepto que se mezcle ahora la chismografía con el Clásico de Pelota que está próximo a comenzar. Dije bien claro que nuestros atletas de béisbol eran jóvenes de primera línea y hombres de patria o muerte.

Como ya expresé otras veces regresaremos con el escudo o sobre el escudo.

Venceremos porque sabemos y podemos combinar algo que solo pueden hacer hombres libres, y sin dueños, no los jugadores profesionales.

Leonel Fernández me contaba ayer por la tarde que los excelentes peloteros profesionales dominicanos no deseaban participar en esas competencias, estarían ausentes con dolor para el pueblo que los vio nacer.

Chávez, ignora todavía por qué sus magníficos pitchers y bateadores serán derrotados por nuestros atletas.

El equipo cubano que este año medirá sus fuerzas con los mejores profesionales de Estados Unidos y Japón en las Grandes ligas, es mucho más fuerte y está mejor entrenado que el de hace tres años.

Muchos de ellos son ya veteranos a pesar de su juventud. Ninguno de los hombres que hicieron el equipo quedó en casa, excepto por razones de salud.

Asumo la total responsabilidad por el éxito o el revés. Las victorias serán de todos; la derrota no será jamás huérfana.

¡Patria o Muerte! ¡Venceremos!


Fidel Castro Ruz

Marzo 3 de 2009

11 y 32 a.m.