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Cuba: coraje y valor

Cuba - Politica y Revolucion

Raúl Castro: la Revolución siempre en su pensamiento y acción

¡¡Feliz cumpleaños, Raúl!!

 

Para el actual Presidente cubano, Raúl Castro, que este viernes arriba a su 80 aniversario, la Revolución ha estado durante toda su vida en el pensamiento y la acción

Para el actual Presidente cubano, Raúl Castro, que este viernes arriba a su 80 aniversario, la Revolución ha estado durante toda su vida en el pensamiento y la acción.


Nacido el 3 de junio de 1931 en el oriental poblado de Birán, al igual que su hermano, el líder de la Revolución Cubana, Fidel Castro, Raúl profesó desde muy joven la ideología que proclama el deber de defender a los más pobres, de luchar por la independencia de su país y de enfrentar para ello las más difíciles situaciones y peligros.


Vinculado desde muy temprano a las organizaciones juveniles más progresistas, combatió al gobierno corrupto que precedió a la dictadura de siete años de Fulgencio Batista amparada y apoyada por Estados Unidos.


Para aquel joven de 22 años, la asonada militar que impuso Washington en Cuba en el 1952 fue una verdadera clarinada al combate directo y armado junto a Fidel con el cual participó en las más heroicas e históricas batallas que permitieron  en definitiva el triunfo de la Revolución en Cuba.


El asalto al Cuartel Moncada, la segunda fortaleza militar de Cuba, la dura prisión de dos años en una cárcel de máxima seguridad, el exilio a México sólo como forma de continuar el combate, la odisea del desembarco del yate Granma, la increíble epopeya de la Sierra Maestra hasta el triunfo en 1959, la decisión de no ceder ante el imperio agresivo que se mantuvo y se mantiene, son,  entre otros muchos, los episodios también protagonizados por Raúl junto a Fidel, los cuales le convirtieron en el segundo jefe de la gran revolución latinoamericana.


Tanto en la guerra como en la original paz que  vive Cuba, constantemente acosada y amenazada por la única superpotencia mundial, la figura de Raúl Castro ha sido y será garantía de la continuidad de la Revolución y de la formación de quienes la sostendrán en el futuro.


Tomado de La Voz del Sandinismo


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Consejo Mundial por la Paz premia a Fidel Castro

Por Lianet Arias Sosa   

rcbaez_fidelpaz.JPG(PL) El Consejo Mundial por la Paz concedió al líder de la Revolución cubana, Fidel Castro, el Olivo de la Paz, por ser ejemplo de constante lucha por la convivencia pacífica entre las naciones.

  El presidente de la Asamblea Nacional del Poder Popular de Cuba, Ricardo Alarcón, recibió el reconocimiento otorgado a Fidel Castro, durante la primera jornada de la reunión del Comité Ejecutivo de la organización.

De acuerdo con la Agencia de Información Nacional, el encuentro sesionará hasta mañana en esta capital, con la participación de representantes de 40 países.

El estímulo consiste en una escultura en madera que representa al globo terráqueo, coronada con los laureles de la paz, obra del artista griego Kosta Rotos.

También el Centro Brasileño de Solidaridad con los Pueblos y la Lucha por la Paz obsequió a Fidel Castro un cuadro de la pintora Ediria Amazonas, cuyo motivo refleja la lucha y las demandas históricas de los trabajadores de todo el planeta.

Fueron reconocidos, además, debido a su lucha antiterrorista y por la preservación de la paz, cinco patriotas cubanos presos en Estados Unidos desde 1998.

La presidenta del Consejo Mundial por la Paz, María del Socorro, subrayó que en la batalla por defender la armonía y justicia mundiales, nunca cejarán en el empeño de lograr que los antiterroristas cubanos encarcelados regresen pronto a su patria.

Igualmente, dijo que los asistentes a la reunión marcharán en la capitalina Plaza de la Revolución el próximo 1 de Mayo, Día Internacional de los Trabajadores.

Con informaciones de Prensa Latina y Radio Nacional de Venezuela

Escuche reporte de Raimundo Urrechaga para RNV

Imagen agregada RCBáez

 


Revelan planes de la CIA para fabricar “líderes” en Cuba (+ Videos y Fotos)

raul-razones-de-cuba_banner_300x250.jpgEl nuevo capítulo de la serie “Las Razones de Cuba”, devela la identidad de un agente de la Seguridad del Estado que prueba que la Agencia Central de Inteligencia (CIA) en la Isla dirige un plan para fabricar “líderes” artificiales de la sociedad civil que apoyen planes de Washington para derrocar el gobierno cubano.

“Fabricando un líder”, el documental que transmitió esta noche la Televisión Cubana, se centra en el testimonio de Raúl Capote, escritor y profesor de Historia de Cuba de la Universidad de Ciencias Pedagógicas de La Habana, quien fue durante años el agente Daniel de los servicios de inteligencia cubanos.

Capote, ex vicepresidente de la Asociación Hermanos Saíz en Cienfuegos (provincia del centro de la Isla donde nació), es autor de El adversario, un libro con una visión crítica de la realidad del país durante el llamado Período Especial, de acuerdo con las revelaciones en este nuevo capítulo.

Oficiales de la Oficina de Intereses de los Estados Unidos en La Habana, contactaron a Capote en reuniones sociales, y lo convirtieron en el agente Pablo para la CIA. El ex corresponsal jefe de Reuters en Cuba, Anthony Boadle, fue el enlace entre el escritor y el oficial de la CIA Mark Sullivan. Otro de sus enlaces con la SINA resultó ser un promovido “disidente”: Dagoberto Valdés.

La USAID y la NED como pantallas de la CIA

El documental comenta el uso como pantallas de la CIA de la Agencia para el Desarrollo Internacional de EEUU (USAID por sus siglas en inglés) y al Fondo Nacional para la Democracia (NED), que dan un barniz legal a operaciones encubiertas para involucrar a oficiales de inteligencia norteamericanos en lugares de interés de su gobierno.

Desde el 2006, el oficial de la CIA Rene Greenwald, de vasta experiencia en América Latina, lo atendió directamente, haciéndole llegar los pedidos o “las ideas” que debía poner en práctica. Una de las primeras decisiones fue no asistir a las reuniones convocadas por diplomáticos norteamerianos en la Isla, para que pudiera tener un expediente “limpio”.

“¿Usted está dispuesto a trabajar para nosotros?”, le dijo el oficial norteamericano a Capote, según revela en el documental. Luego le mencionó a “la Organización”.

Entre las solicitudes que le hizo la CIA a Capote estaba la creación de una Agencia Literaria, con el fin de crear relaciones de influencia con escritores cubanos. Enhtre los más entusiastas de este proyecto estaba Marc Wachtenheim, colaborador de la CIA, y el hombre que hasta 2010 fue el director del programa Cuba en la Fundación Panamericana para el Desarrollo (FUPAD), una ONG fundada por mandato de la OEA que está entre las principales receptoras de fondos de la USAID.

Wachtenheim veía la cosa a escala mucho mayor. Su propósito era que Génesis fuera una fundación hacia la que Capote atraería, entre otros, a intelectuales descontentos.

Robert Balkin, un estadounidense que residía en México y trabajaba para una filial de la Universidad de Nueva York, sería igualmente un agente de contacto, que el suministraba equipos de última generación en materia de infocomunicaciones, cámaras fotográficas impresoras y otros medios, además de medicamentos.

En abril de 2008, un diplomático norteamericano acreditado en La Habana, James Benson, en ese momento, primer secreta- rio políticoeconómico de la SINA, le entregó un BGAN, un aparato de telecomunicaciones que permite conexión rápida con Internet al margen de las redes gubernamentales, para garantizar “comunicacines seguras” con sus oficiales CIA. “Mira, yo vengo a entregarte lo que tú estás esperando”, le dijo el diplomático.

El BGAN fue un medio de comunicación seguro hasta que apenas en diciembre pasado, en una breve conversación vía Internet por medio del chat, Wachtenheim enviaría a Capote un aviso urgente: deshacerse del “aparato” aquel. “Nunca lo uses más […] Si te lo encuentran, se complicarían las cosas para ti, para nosotros, y para alguien más que está preso”, le advirtió en evidente alusión al contratista estadounidense Alan Gross, pocas semanas antes de que se iniciara su juicio en La Habana.

Fotos de Ismael Francisco:

Uno de los medios entregados por la CIA a Raúl Capote es este BGAN, que permite enviar y recibir información sin ser detectado por las autoridades locales>>

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Este es parte del arsenal entregado por la CIA para que Raúl pudiera hacer su "trabajo" de inteligencia en Cuba>>

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Raúl Capote, el agente Daniel durante la filmación del documental.

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Videos

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Los países del ALBA-TCP contra el Bloqueo genocida

Declaración de los países del ALBA-TCP sobre la necesidad de poner fin al bloqueo económico, comercial y financiero impuesto por los Estados Unidos de América a Cuba, incluida la aplicación de la llamada Ley Helms-Burton

Los Jefes de Estado y de Gobierno  de los Estados partes de la Alternativa Bolivariana para las Américas, reunidos en la ciudad de Maracay, Estado Aragua, República Bolivariana de Venezuela durante de la VI Cumbre Extraordinaria del ALBA – TCP,

RECORDANDO las resoluciones aprobadas en la Asamblea General de las Naciones Unidas 47/19, de 24 de noviembre de 1992, 48/16, de 3 de noviembre de 1993, 49/9, de 26 de octubre de 1994, 50/10, de 2 de noviembre de 1995, 51/17, de 12 de noviembre de 1996, 52/10, de 5 de noviembre de 1997, 53/4, de 14 de octubre de 1998, 54/21, de 9 de noviembre de 1999, 55/20, de 9 de noviembre de 2000, 56/9, de 27 de noviembre de 2001, 57/11, de 12 de noviembre de 2002, 58/7, de 4 de noviembre de 2003, 59/11, de 28 de octubre de 2004, 60/12, de 8 de noviembre de 2005, 61/11, de 8 noviembre de 2006, y 62/3, de 30 de octubre de 2007 y la resolución 63/7 de diciembre de 2008.

RECONOCIENDO la firme voluntad expresada por los Jefes de Estado y de Gobierno del ALBA – TCP así como la de los Jefes de Estado y de Gobierno en la Cumbre de América Latina y el Caribe sobre Integración y Desarrollo, celebrada en Brasil en diciembre de 2008 sobre la Necesidad de poner fin al Bloqueo económico, comercial y financiero impuesto por los Estados Unidos contra Cuba, y las expresiones que sobre el mismo se han aprobado en numerosas reuniones internacionales,

TENIENDO EN CUENTA los reiterados pronunciamientos efectuados por la Cumbre Iberoamericana de Jefes de Estado y de Gobierno, el Mecanismo Político y de Consulta (Grupo de Río), la Cumbre América Latina y el Caribe – Unión Europea (ALCUE), la Cumbre de América Latina y el Caribe sobre Integración y Desarrollo así como otros importantes actores de la comunidad internacional, en rechazo a la aplicación de medidas unilaterales con efectos extraterritoriales por constituir una amenaza al multilateralismo.

CONSIDERANDO  los  principios de igualdad soberana de los Estados, la no intervención y no injerencia en sus asuntos internos y la libertad de comercio y navegación internacionales, consagrados, además, en numerosos instrumentos jurídicos internacionales,

DECIDEN:

Reiterar el rechazo de los Jefes de Estado y de Gobierno de la Alianza Bolivariana para los Pueblos de Nuestra América – Tratado de Comercio de los Pueblos, expresado en las distintas declaraciones y resoluciones de distintos foros intergubernamentales, en contra de la aplicación de leyes y medidas contrarias al Derecho Internacional como la Ley Helms-Burton y exhortamos al Gobierno de los Estados Unidos de América a que ponga fin a su aplicación.

Solicitar al Gobierno de los Estados Unidos de América que cumpla con lo dispuesto en 17 resoluciones sucesivas aprobadas en la Asamblea General de las Naciones Unidas y ponga fin al bloqueo económico, comercial y financiero que mantiene contra Cuba.

En la ciudad de Maracay, Estado Aragua, República Bolivariana de Venezuela a los 24 días del mes de junio de 2009.

http://alternativabolivariana.org/modules.php?name=News&file=article&sid=4598

Obama puede ordenar libertad para Los Cinco, ratifica Alarcón

Por Barbara Vasallo Vasallo

seminario-evangelico.jpgEl presidente del Parlamento cubano se refirió al caso de los Cinco cubanos antiterroristas presos en EE.UU., durante una conferencia magistral ante líderes religiosos en el Seminario de Teología de La Habana

El presidente norteamericano Barack Obama puede ordenar la libertad de los cinco antiterroristas cubanos prisioneros en Estados Unidos, reiteró hoy Ricardo Alarcón, presidente del Parlamento de la Isla.

El también miembro del Buró Político del Partido Comunista de Cuba ofreció una conferencia magistral ante líderes religiosos en el Seminario de Teología de esta ciudad, a propósito del aniversario 80 del Congreso Evangélico Hispano Americano de La Habana.

Alarcón dijo que el presidente Obama tiene en sus manos poner fin a la injusticia cometida contra Gerardo Hernández, Ramón Labañino, Antonio Guerrero, Fernando González y René González.

¿Continuará la impunidad bajo su mandato?, peguntó el dirigente del Legislativo de la Isla y agregó: "Él (Obama) sabe que la Constitución le da al presidente la facultad de retirar la infame acusación que fue la base de un proceso plagado de arbitrariedades y violaciones desde el primer día".

La negación por la Corte Suprema norteamericana a revisar el caso de Los Cinco, es la más reciente prueba de que el terrorismo anticubano sigue contando en aquel país con el apoyo y la complicidad gubernamentales, aseveró.

Durante el cónclave, que terminará el viernes, los más de 60 líderes ecuménicos de unas 15 naciones, expresaron que concretarán acciones para que los millones de creyentes de todo el mundo se solidaricen aún más con la justa causa de Los Cinco.

(Fuente: AIN)

http://www.cubaperiodistas.cu/noticias/junio09/24/01.htm

PALABRAS DE RICARDO ALARCÓN DE QUESADA, PRESIDENTE DE LA ASAMBLEA
NACIONAL DEL PODER POPULAR EN LA CONFERENCIA COYUNTURA CUBANA.

Conmemoración del 80 Aniversario del “Congreso Evangélico Hispanoamericano de La Habana 1929.

Estimados amigos:

Como el tiempo apremia iré directamente al grano.

El jueves 4 de junio hablando en la Universidad islámica Al-Azhar en El Cairo el Presidente Barack Obama afirmó: “ningún sistema de gobierno puede o debe ser impuesto por una nación a ninguna otra. Estados Unidos no pretende saber lo que es mejor para todos”.

Lo antes citado, es, sencillamente, una obligación elemental de todos los estados y sin embargo forma parte de los esfuerzos de la actual administración estadounidense para proyectar una imagen renovada y conciliadora.

Pero esa idea que se presenta como rectificadora no incluye a Cuba. Nuestro país no tiene lugar dentro de esa visión que busca convencer al mundo de que la actitud norteamericana hacia los demás ha cambiado. Es como si para Washington Cuba no fuese otra nación, careciera de independencia y perteneciera a la jurisdicción norteamericana. Tal es el significado de la declaración emitida por la Casa Blanca el 13 de abril de 2009: “La promoción de la democracia y los derechos humanos en Cuba es en el interés nacional de los Estados Unidos y es un componente clave de la política exterior de esta Nación”.

Lo mismo han dicho más de una vez el Presidente Obama, la Secretaria de Estado Clinton y otros funcionarios de su gobierno.

Si vamos a creerles, ellos sí saben que es lo mejor para los cubanos y pretenden imponerles otro sistema de gobierno porque, después de todo, Cuba no es una Nación sino un territorio carente de soberanía propia.

Esa ha sido, en esencia, la política hacia Cuba de todos los que han habitado la Casa Blanca.

La idea de que Cuba les pertenece o debiera pertenecerles surgió desde que las Trece Colonias de Norteamérica se separaron de Gran Bretaña, antecede al inicio de nuestra lucha por la independencia nacional y ha persistido a lo largo de una historia que ya cumple dos siglos. Abandonar esa idea sería un cambio verdadero, un cambio con mayúscula, aunque, en rigor, significaría acatar la exigencia básica de la convivencia civilizada.

Los mencionados funcionarios han reiterado que mantendrán lo que insisten en llamar, con evidente hipocresía, “embargo” económico contra Cuba. Pese a que el mundo entero no cesa de condenar esa política por su nombre verdadero, “bloqueo”, precisamente, porque la diferencia principal entre ambos términos es que el segundo implica acciones extraterritoriales en perjuicio no sólo de Cuba sino también de toda la comunidad internacional.

En realidad lo que Cuba enfrenta, y resiste hace medio siglo, es mucho más que un bloqueo. Es una verdadera guerra en la que se emplean todos los medios para tratar de asfixiarla económicamente. Al hacerlo han causado graves daños a la sociedad, lastrando su desarrollo material y provocando indecibles penurias y sufrimientos a todos los cubanos y las cubanas.

Tampoco es una guerra económica cualquiera. Es, sin exageración alguna, una política genocida cuyo deliberado propósito es hacer sufrir, provocar el hambre y la desesperación a todo un pueblo. Corresponde exactamente con lo que las Convenciones de Ginebra definen como el crimen de genocidio, el genocidio más prolongado de la historia.

No habrá que esperar por un Nuremberg futuro para conocer los nombres de quienes concibieron el crimen y cuándo y dónde planearon su ejecución. En los años noventa del pasado siglo fueron desclasificados algunos documentos oficiales norteamericanos que, pese a numerosas omisiones y tachaduras, permiten descubrir el empeño genocida que dirigía las acciones anticubanas de Washington reflejado en informes y
actas de reuniones secretas al más alto nivel.

Ya en la primavera de 1959 cuando discutían algunas de sus primeras acciones, encaminadas a eliminar nuestras exportaciones azucareras al mercado norteamericano, el entonces Secretario de Estado reconocía que con ellas “causarían desempleo generalizado, la mayoría del pueblo quedaría sin trabajo y comenzaría a pasar hambre”.

Poco después en un revelador documento que exponía la esencia de su política afirmaron: “La mayoría de los cubanos apoyan a Castro… el único modo previsible de restarle apoyo interno es a través del desencanto y la insatisfacción que surjan del malestar económico y las dificultades materiales… hay que emplear rápidamente todos los medios posibles para debilitar la vida económica de Cuba… una línea de acción que, aun siendo lo más mañosa y discreta posible, logre los mayores avances en privar a Cuba de dinero y suministros, para reducirles sus recursos financieros y los salarios reales, provocar el hambre, la desesperación y el derrocamiento del Gobierno”.

Cuando se escribieron esas palabras el 70% de nuestra población actual aun no había nacido. Ella ha vivido toda su vida resistiendo las privaciones y dificultades materiales, amenazada con el hambre y el exterminio, víctima del bárbaro castigo que el Imperio impuso a sus abuelos y a sus padres por su apoyo a Fidel Castro y al régimen revolucionario. Tampoco había nacido entonces Barack Obama. Él nada tuvo que ver con la aprobación de esa política ni con su aplicación durante muchos años. Pero ahora él es el Jefe del Estado que práctica el genocidio contra Cuba y cuando se ha referido al tema ha reiterado que mantendrá el bloqueo como tenaza para forzar a Cuba a adoptar el sistema de gobierno que Washington quiere imponernos.

El empeño por provocar sufrimientos, despojar a los cubanos de su soberanía y obligarlos a acatar el sistema decidido por Washington se ha expresado también con el empleo de otros medios incluyendo las más abominables acciones terroristas.

Cuando se produjeron los hechos atroces del 11 de Septiembre de 2001 y el pueblo norteamericano descubrió el terrorismo internacional, encontró en Cuba la más completa, sincera e inmediata solidaridad. Los cubanos hemos sufrido acciones terroristas procedentes del Norte durante medio siglo. La mayoría de nuestros ciudadanos ha vivido siempre bajo la amenaza de grupos criminales que han operado con total impunidad desde el territorio norteamericano.

No es una cuestión del pasado. Se trata de la realidad actual, el dato más inmediato, tangible, de la coyuntura cubana en este verano de 2009. La infame decisión de la Corte Suprema de Estados Unidos, el 15 de junio, de no aceptar la petición que se le hizo para que revisase el caso de nuestros Cinco compatriotas presos allá por luchar contra ese flagelo, es la más reciente prueba  de que el terrorismo anticubano sigue contando en aquel país con el apoyo y la complicidad gubernamental.

Los jueces actuaron conforme se los solicitó la Administración Obama. Sin una palabra, sin ofrecer la menor explicación, ignoraron groseramente las peticiones que les formularon respetuosamente diez laureados con el Premio Nobel, centenares de parlamentarios, decenas de organizaciones de juristas y de defensores de los derechos humanos que representan a muchos millones en todo el mundo.

El terrorismo internacional recibió el respaldo oficial de Washington el pasado 15 de junio. Los propios criminales lo reconocen abiertamente. Desde ese día se les puede ver otra vez, ante cámaras y micrófonos en Miami, con total desvergüenza, alardeando de sus fechorías, anunciando nuevos ataques contra Cuba y amenazando a otros pueblos de América Latina. ¿Qué dicen al respecto en Washington? No me refiero a la Corte Suprema que, ya se sabe, tiene la mudez por virtud. Pero el Presidente Obama habla en público todos los días.

¿Continuará la impunidad bajo su mandato?

En sus manos está poner fin a la iniquidad cometida contra Gerardo, Ramón, Antonio, Fernando y René. Él sabe que la Constitución le da al Presidente, solo a él, la facultad de retirar la infame acusación que fue la base de un proceso plagado de arbitrariedades y violaciones desde el primer día, que ha sido el único condenado por un grupo imparcial de expertos de Naciones Unidas y ha concitado el más amplio repudio en todo el mundo, un proceso espurio que jamás tuvo justificación.

Él sabe también cuan fácil es retirar una acusación. Lo hizo el primero de mayo de 2009 con relación a tres personas que fueron encontradas culpables de haber entregado a Israel informaciones militares secretas capaces de colmar los anaqueles de una biblioteca pública.

En el caso de nuestros Cinco compatriotas es muchísimo más fácil. Cuenta con dos poderosos argumentos. Ambos son prueba irrefutable de la prevaricación de la que han sido víctimas y que el juicio de Miami no fue más que una farsa grosera y sórdida.

Gerardo, Ramón y Antonio fueron acusados falsamente de “conspiración para cometer espionaje” y condenados a perpetuidad. La Corte de Apelaciones de Atlanta, en septiembre de 2008, unánimemente, decidió anular las brutales sentencias contra Ramón y Antonio porque ninguno de los tres había poseído o transmitido información de carácter secreto o militar ni había hecho nada en perjuicio de la seguridad de
Estados Unidos.

Durante más de diez años la poderosa maquinaria de mentiras del Imperio -ese engendro que se hace llamar medios masivos de información- los calumnió como si fuesen peligrosos espías y algunos persisten dolosamente en hacerlo. Hubo que luchar tanto tiempo para que el Tribunal de Apelaciones reconociera lo que se sabía desde el primer día. Ahora habrá que luchar ante los tribunales para lograr la inmediata libertad de Ramón y Antonio que no cometieron espionaje alguno y la de Fernando cuya sentencia injusta y exagerada a 19 años de prisión también fue anulada por la Corte de Apelaciones por otros errores.

Esa misma Corte, sin embargo, pese a reconocer que Gerardo Hernández tampoco había realizado espionaje decidió ratificarle el castigo a prisión perpetua. Esta insólita arbitrariedad era una de las razones que sustentaban la petición de revisión que el Tribunal Supremo rehusó considerar.

La otra acusación formulada contra Gerardo, la infamia de atribuirle participación en un supuesto asesinato que no ocurrió, la puede y debe retirar el Presidente Obama sin mucho esfuerzo. Le bastaría con recordar que eso intentó hacer su predecesor, George W. Bush.

En mayo de 2001, cuando se acercaba al final la farsa judicial de Miami, la Fiscalía General dio un paso que ella misma calificó como algo sin precedente en la historia norteamericana. Pidió a la Corte de Apelaciones de Atlanta retirar la acusación ya que, ante las pruebas presentadas, no podía probarla y conduciría al fracaso que haría derrumbarse el caso contra los Cinco. Denegada la solicitud el Jurado debió pronunciarse sobre la acusación inicial, la que el propio Gobierno reconoció imposible de probar y quiso retirar.

Los miembros del jurado no expresaron dudas ni pidieron aclaraciones y sin vacilar, en pocos minutos, declararon culpable a Gerardo por un crimen que no cometió y por el que ya no era acusado. Tal cosa sólo podía suceder en Miami con un jurado amedrentado por las amenazas y presiones de los terroristas. Sólo jueces prevaricadores pudieron imponerle el castigo más cruel e irracional. Con la decisión del 15 de junio a Gerardo se le ha cerrado completamente la posibilidad de encontrar justicia en el sistema judicial.

Continuaremos la lucha reclamando la inmediata liberación de nuestros Cinco compatriotas. De todos y cada uno de ellos.

El Presidente Obama puede devolverles la libertad y tiene la obligación moral de hacerlo y hacerlo ya. Para persuadirlo se requiere la más urgente y amplia movilización en todas partes.

Por ello comprenderán ustedes que he estimado necesario dedicar el mayor espacio a esta cuestión. Después de todo ustedes representan a millones de personas cuyas conductas se rigen por una ética del amor y la solidaridad, inspiradas por la voz milenaria que convoca “a predicar buenas nuevas a los abatidos, a sanar a los quebrantados de corazón, a pregonar libertad a los cautivos y a poner en libertad a los oprimidos”. (Isaías 61.1, S. Lucas 4.18).

Agradezco la invitación a participar en este encuentro para conmemorar el aniversario 80 del Primer Congreso evangélico hispanoamericano. Próximamente conmemoraremos también el décimo aniversario de la Celebración evangélica cubana.

Se trata de actividades de la mayor importancia. Grande es la contribución que pueden hacer los cristianos, todos, sin excluir a ninguno, especialmente, como justamente señala Sergio Arce Martínez, cuando estamos “frente a las tentaciones que proceden de la apertura de Cuba al mundo ancho y ajeno del Capital, tan diferente y contradictorio al nuestro”. Sergio tiene toda la guevariana razón al proclamar que “el socialismo es un proyecto fundamentalmente ético o no es propiamente socialismo”.

Realizar ese proyecto, defenderlo y perfeccionarlo, es tarea a la que la Patria nos convoca a todos.

Seminario Evangélico de Teología de Matanzas
23 de junio 2009

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Llamamiento de la Unión de Periodistas de Cuba

A los periodistas honrados donde quiera que estén:


El hermano pueblo de los Estados Unidos tiene derecho a conocer la verdad sobre los cinco cubanos presos injustamente por luchar contra el terrorismo.

Tal como le había solicitado el actual Gobierno de los Estados Unidos, la Corte Suprema de ese país se negó a considerar la solicitud de revisión del caso, presentada por la defensa de los Cinco antiterroristas cubanos.

Más allá de las arbitrariedades del proceso, el fallo encierra un profundo desprecio para los sentimientos de los cubanos que, con mucha razón, consideran a los Cinco como hijos sacrificados y heroicos que los protegían de las acciones del terrorismo.

Frente a ese reclamo unánime de justicia, que se ha extendido por el mundo, el Gobierno estadounidense ha mostrado así su decisión de favorecer las demandas de la extrema derecha anticubana, asentada en el enclave anexionista de Miami, desde donde durante medio siglo manifiesta una intolerancia furiosa contra todo lo relacionado con las ideas de nuestra Revolución.

Los medios de comunicación no han sido ajenos a ese enfrentamiento. De una parte, existe un poderoso sistema de agresión radial y televisiva contra Cuba, liderado por emisoras de propiedad federal, comerciales y fonías contrarrevolucionarias en ondas cortas radicadas en la Florida que transmiten en total cada semana 1 955 horas por 31 frecuencias en las bandas de onda media, onda corta, FM y televisión, que han tenido a su disposición, además, aviones especializados y satélites.

Por supuesto, ni un minuto ni un centavo de los 34 millones de dólares, aprobados para esas transmisiones en el presupuesto de Estados Unidos para este año, se invertirán en transmitir una sola opinión coincidente con el reclamo de justicia para los Cinco.

Pero duele tanto o más todavía la condena adicional que los medios hegemónicos transnacionales, paladines de la libertad de prensa, han dictado contra los luchadores antiterroristas, y es el silencio, la censura o la indiferencia ante su situación a pesar de la excepcionalidad de muchos aspectos escandalosos del juicio que lo harían noticia sensacional en los espacios estelares de las grandes cadenas.

Del lado de la honradez humana está la llamada prensa alternativa, integrada por miles de redes populares, emisoras comunitarias, órganos de movimientos sociales, sindicales, de solidaridad con Cuba y de gobiernos progresistas, que han acogido la causa de la liberación de los Cinco como un tema permanente de primer orden.

La reacción general de estos aparentemente pequeños medios ante el fallo de la Corte Suprema de Estados Unidos, ha sido la del emplazamiento público a la retórica inicial de la nueva administración de ese país que tanto ha mencionado la palabra "cambio".

Esa prensa, sin los intereses económicos o financieros del gran capital detrás, seguirá fiel a la verdad y la justicia, junto a los periodistas cubanos en esta batalla legal, de trasfondo político, para lograr que regresen a casa estos patriotas de la humanidad.

El hermano pueblo de los Estados Unidos tiene derecho a conocer la verdad sobre los cinco héroes cubanos. La gran prensa de ese imperio, si desea realizar una genuina contribución a la lucha contra el terrorismo, está en la obligación de no guardar ni un minuto más de silencio sobre la injusta y cruel prisión de Gerardo, Fernando, Ramón, Antonio y René.

Presidencia Nacional
Unión de Periodistas de Cuba

Llamamiento de la Unión de Periodistas de Cuba (UPEC)

A los periodistas honrados donde quiera que estén:

UPEC POR LOS 5

El hermano pueblo de los Estados Unidos tiene derecho a conocer la verdad sobre los cinco  cubanos presos injustamente por luchar contra el terrorismo. 

Tal como le había solicitado el actual Gobierno de los Estados Unidos, la Corte Suprema de ese país se negó a considerar la solicitud de revisión del caso, presentada por la defensa de los Cinco antiterroristas cubanos.

Más allá de las arbitrariedades del proceso, el fallo encierra un profundo desprecio para los sentimientos de los cubanos que, con mucha razón, consideran a los Cinco como hijos sacrificados y heroicos que los protegían de las acciones del terrorismo.

Frente a ese reclamo unánime de justicia, que se ha extendido por el mundo, el Gobierno estadounidense ha mostrado así su decisión de favorecer las demandas de la extrema derecha anticubana, asentada en el enclave anexionista de Miami, desde donde durante medio siglo manifiesta una intolerancia furiosa contra todo lo relacionado con las ideas de nuestra Revolución.

Los medios de comunicación no han sido ajenos a ese enfrentamiento. De una parte, existe un poderoso sistema de agresión radial y televisiva contra Cuba, liderado por emisoras de propiedad federal, comerciales y fonías contrarrevolucionarias en ondas cortas radicadas en la Florida que transmiten en total cada semana 1 955 horas por 31 frecuencias en las bandas de onda media, onda corta, FM y televisión, que han tenido a su disposición, además, aviones especializados y satélites.

Por supuesto, ni un minuto ni un centavo de los 34 millones de dólares, aprobados para esas transmisiones en el presupuesto de Estados Unidos para este año, se invertirán en transmitir una sola opinión coincidente con el reclamo de justicia para los Cinco.

Pero duele tanto o más todavía la condena adicional que los medios hegemónicos transnacionales, paladines de la libertad de prensa, han dictado contra los luchadores antiterroristas, y es el silencio, la censura o la indiferencia ante su situación a pesar de la excepcionalidad de muchos aspectos escandalosos del juicio que lo harían noticia sensacional en los espacios estelares de las grandes cadenas.

Del lado de la honradez humana está la llamada prensa alternativa, integrada por miles de redes populares, emisoras comunitarias, órganos de movimientos sociales, sindicales, de solidaridad con Cuba y de gobiernos progresistas, que han acogido la causa de la liberación de los Cinco como un tema permanente de primer orden.

La reacción general de estos aparentemente pequeños medios ante el fallo de la Corte Suprema de Estados Unidos, ha sido la del emplazamiento público a la retórica inicial de la nueva administración de ese país que tanto ha mencionado la palabra “cambio”.

Esa prensa, sin los intereses económicos o financieros del gran capital detrás, seguirá fiel a la verdad y la justicia, junto a los periodistas cubanos en esta batalla legal, de trasfondo político, para lograr que regresen a casa estos patriotas de la humanidad.

El hermano pueblo de los Estados Unidos tiene derecho a conocer la verdad sobre los cinco héroes cubanos. La gran prensa de ese imperio, si desea realizar una genuina contribución a la lucha contra el terrorismo, está en la obligación de no guardar ni un minuto más de silencio sobre la injusta y cruel prisión de Gerardo, Fernando, Ramón, Antonio y René.

Presidencia Nacional

Unión de Periodistas de Cuba

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Declaración de la Juventud Cubana

DECLARACIÓN DE LA JUVENTUD CUBANA ANTE LA  INJUSTA DECISIÓN DE LA CORTE SUPREMA DE LOS EEUU, QUE REHUSÓ ACEPTAR EL CASO DE NUESTROS CINCO HÉROES.

 

juventud-cubana-en-la-tribuna_roberto-suarez.jpgLa decisión de la Corte Suprema de los Estados Unidos, que a solicitud del gobierno de ese país no accedió a revisar el caso de nuestros cinco héroes, es una bofetada en pleno rostro a los que luchamos por un mundo verdaderamente respetuoso, justo y libre del flagelo del terrorismo.

 

Los jóvenes cubanos, que sentimos el orgullo de contar con hermanos de la talla de René, Antonio, Gerardo, Ramón y Fernando, reclamamos y exigimos junto a nuestro pueblo la inmediata liberación de los Cinco, que es la única manera de hacer verdadera justicia en este caso.

 

Llamamos a las organizaciones, asociaciones juveniles y estudiantiles, a los jóvenes de buena voluntad de todo el mundo para que se nos unan, como en tantas ocasiones, en la lucha a favor de la verdad, que es pisoteada por quienes hacen de la doble moral un verdadero símbolo de ese sistema judicial desacreditado y vergonzoso.

 

El gobierno de Estados Unidos de América, que alberga, protege y apoya a terroristas como Luís Posada Carriles y Orlando Bosh, quienes cargan en sus espaldas la sangre inocente no solo de cubanos sino de muchos hijos de otros pueblos, usa su retórica para tratar de engañar al mundo, mientras su política real es conducida por los intereses mafiosos del sur de la Florida.

 

Hemos crecido en un país  que ha perdido a 3478 de sus hijos, como consecuencias de acciones terroristas, pero nuestro pueblo está desprovisto de odios  y sentimientos de venganza, por eso nos asiste la moral suficiente para denunciar el sucio proceso seguido contra nuestros hermanos, que es una descarada manifestación de represalia ante la posición firme de estos luchadores antiterroristas y de impotencia ante esta pequeña isla que no han podido ni podrán doblegar jamás.

 

 

 

 

La lucha para que la verdad se abra paso y prevalezca la justicia no se detendrá y ahora se multiplicará. Nuestros argumentos y las pruebas contundentes que los jueces no quisieron considerar, así como los reclamos que como nunca les llegaron de personas sobradamente prestigiosas de dentro y fuera de Estados Unidos, constituyen una mancha para el Gobierno de la mayor potencia del mundo, que difícilmente pueda ser soportada o ignorada.

 

Quienes expresan su odio visceral contra la Revolución  a través de la maldad y el resentimiento contra nuestros mejores hijos, no ensayan realmente nada nuevo. A lo largo de estos 50 años miles de jóvenes han pagado con su vida, y otros tantos estamos dispuestos a seguir haciéndolo, a cambio de  vivir en un país que cometió el pecado de no ponerse de rodillas ante el norte revuelto y brutal que nos desprecia.

 

En el mensaje que en junio del 2001, enviaran nuestros cinco luchadores antiterroristas al pueblo norteamericano dijeron importantes verdades que resultan imprescindibles recordar:

 

“…hemos reflexionado sobre nuestra conducta en este país y reafirmamos la más profunda convicción de que con nuestra  actitud y acciones no transgredimos ni pusimos en peligro la seguridad del pueblo norteamericano y sí contribuimos en alguna medida a descubrir planes y acciones terroristas contra nuestro pueblo, evitando la muerte de ciudadanos inocentes cubanos y norteamericanos… el mayor servicio que se le puede prestar al pueblo norteamericano es liberarlo de la influencia de estos extremistas y terroristas que tanto daño le hacen a Estados Unidos al conspirar contra sus propias leyes…Nos reconforta el deber cumplido con nuestro pueblo y nuestra patria. Nuestras familias comprenden el alcance de las ideas que nos han guiado y sentirán orgullo por esta entrega a la humanidad en la lucha contra el terrorismo y por la independencia de Cuba

 

 

¡LIBERTAD PARA LOS CINCO!

 

¡PATRIA O MUERTE!

 

¡VENCEREMOS!

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