Blogia
Cuba: coraje y valor

Cuba - Politica y Revolucion

"Un individuo no hace la historia, pero hay hombres imprescindibles que influyen en su curso"


Preside Raúl Castro acto por el Aniversario 50 del Triunfo de la Revolución

El Presidente de los Consejos de Estado y de Ministros, General de Ejército Raúl Castro Ruz, pronunciará las palabras centrales del acto conmemorativo por el Aniversario 50 del Triunfo de la Revolución que comenzó en el céntrico Parque Céspedes de la Ciudad Héroe


El Presidente de los Consejos de Estado y de Ministros, General de Ejército Raúl Castro Ruz, preside el acto conmemorativo por el Aniversario 50 del Triunfo de la Revolución que comenzó en el céntrico Parque Céspedes de la Ciudad Héroe.

Unos 3 000 santiagueros, en representación de todos los cubanos, se reunieron frente al antiguo Ayuntamiento para recordar la entrada triunfal del Ejército Rebelde y la memorable alocución en la que el Comandante en Jefe Fidel Castro Ruz proclamó ante el mundo la definitiva independencia del pueblo cubano.

La célebre expresión de Fidel: «¡Al fin hemos llegado a Santiago!» marcará el inicio de la celebración, en la que actuarán representantes de la vanguardia artística del territorio.

Entre otros estarán la Orquesta Sinfónica de Oriente, las bandas municipal, del Ejército Oriental y el Conservatorio Esteban Salas, los coros Orfeón Santiago, Madrigalista, Música Áurea, Mixto y Sirena, junto a varios solistas y bailarines en un elenco dirigido por Eduardo Rivero, Premio Nacional de Danza.

Además, se prevé la proyección de un documental sobre la historia de la Revolución.

Las cadenas nacionales de la radio y la televisión, Radio Habana Cuba y Cubavisión Internacional transmiten en vivo este importante acto patriótico y revolucionario.

http://www.juventudrebelde.cu/cuba/2009-01-01/preside-raul-castro-acto-por-el-aniversario-50-del-triunfo-de-la-revolucion-/

Reconoce Presidente cubano a Fidel como figura imprescindible de la Revolución

Equipo Redacción Digital

Santiago de Cuba, enero 1.- En el acto central por el medio siglo de la Revolución Cubana, el presidente Raúl Castro, dijo que expresaba el sentir de sus compatriotas y de otros revolucionarios al rendir homenaje en esta hora al Comandante en Jefe Fidel Castro.

Señaló al respecto que un individuo no hace la historia, pero hay hombres imprescindibles que influyen en su curso de manera decisiva y Fidel Castro es uno de ellos, nadie lo duda, ni sus enemigos más asérrimos.

En su intervención, el mandatario cubano expresó que la revolución está orgullosa de su historia.

Momento especial dedicó a reconocer al pueblo en este cincuenta aniversario por su decisivo aporte, su valor, fidelidad, vocación solidaria e internacionalista, por el espiritu de sacrifcio y de confianza en la victoria en el Partido, y sobre todo, en sí mismo.

Al pronunciar las palabras centrales del acto comemorativo por el medio siglo del triunfo de la Revolución Cubana, el Presidente de los Consejos de Estado y de Ministros de la República de Cuba, General de Ejército Raúl Castro Ruz, destacó que el primer pensamiento en un día como hoy era para los caídos en esta larga lucha como paradigmas del esfuerzo de un grupo de cubanos por dar la libertad a la Patria.

Señaló Raúl que atrás ha quedado la frustración que generó la intervención norteamericana, sin embrago, se ha mantenido en vilo la voluntad de lucha del ejército mambí como Maceo, Céspedes, Gómez, Agramente y tantos otros próceres de las luchas independentistas .

Vivimos más de cinco décadas de gobiernos corruptos, de nuevas intervenciones y para nosotros quedó claro que la lucha armada era el único camino para la total y definitiva independencia, por eso el Ejército rebelde retomó las armas mambisas y posterior al Primero de Enero se convirtió en las invictas Fuerzas Armadas Revolucionarias.

El General de Ejército Raúl Castro aseveró que cada hombre y mujer humilde comprendió que la naciente Revolución era un justiciero cataclismo social que tocó todas las puertas, desde los Palacetes de la Quinta Avenida hasta los bohíos que llegaba a cada rincón de la Isla con sus leyes revolucionarias que superaron con creces al Programa del Moncada.

El Presidente cubano afirmó que todas las administraciones norteamericanas emplean diferentes vías para acabar con la Revolución Cubana, resistir ha sido la palabra de orden y la clave de nuestras victorias.

Hoy no estamos solos frente al impero, reiteró Raúl Castro, cuando en enero de 1962 expulsaron a Cuba de la OEA, pero no nos confiemos pues no han disminuido los peligros, se impone la reflexión sobre el futuro de los próximos cincuenta años que serán de permanente lucha.

Sentenció Raúl que hablaba hoy en nombre de los que lucharon en el Moncada, los que cumplieron misiones internacionalistas, los que cayeron en las guerras por la independencia, en la de liberación, en nombre de Abel Santamaría, de José Antonio Echeverría, Camilo Cienfuegos, Ernesto Guevara, cuando opino que los futuros dirigentes no olviden que esto es una Revolución de los humildes, por los humildes y para los humildes.

Y los Exhorto además, a no reblandecerse con los cantos de sirenas del enemigo el cual por su esencia nunca dejará de ser agresivo, dominante y traicionero y que jamás se aparten de los obreros, de los campesinos y del pueblo.

En la primera línea para defender la Revolución estarán los mambises de hoy quienes no dejarán caer la espada.

http://www.sierramaestra.cu/esp/noticia/01actocentral0109600.html

La Cumbre de América Latina y el Caribe: La OEA se fue a bolina. III Parte

Por Orlando Cruz Capote

Una gran victoria y el reconocimiento a la resistencia heroica del pueblo cubano.

La proyección internacional de Cuba y su reafirmación latinoamericanista, tercermundista e independiente.

Mientras transcurrió el segundo semestre del año 1961, los líderes de la Revolución Cubana percibieron e interpretaron con acierto el desarrollo de los acontecimientos que inevitablemente irían a desencadenar en la separación y agresión contra la Isla en el marco de la OEA. Como consecuencia, y causa endógena, la actividad diplomática y de las otras instituciones, organizaciones políticas, de masas y sociales del país se intensificaron con vistas a fortalecer sus vínculos con todos los actores progresistas -reales y potenciales- de la arena internacional y regional y los miembros del movimiento revolucionario mundial.

Algunos eventos internacionales celebrados en La Habana y otras capitales del mundo son hechos fehacientes de ese accionar solidario. El 9 de mayo, la Conferencia Latinoamericana por la Soberanía Nacional, la Emancipación Económica y la Paz, que se celebró en México, acordó condenar las agresiones contra el pueblo cubano. Además de reafirmar el derecho de Cuba de realizar su Revolución, la reunión calificó de un grave peligro para la paz, el entrenamiento de tropas mercenarias en la región. Se conoció por la opinión pública que muchos ex-mercenarios de Girón y otros apátridas se estaban incorporando al Ejército de los EE.UU. y que algunos también se enrolaron en los cuerpos represivos de algunos países latinoamericanos, centroamericanos en específico. Un ejemplo de lo que se tramó fue la denuncia realizada el 4 de mayo, por algunas personalidades democráticas y progresistas costarricenses acerca de que existían campos de entrenamiento de mercenarios en su país para agredir a Cuba. Con este plan de mercenarismo encubierto se intentó darle alguna cobertura legal a acciones desde territorio extranjero a ex-cubanos que fueron nacionalizados en estos países para formar parte del plan contrarrevolucionario continental y anticubano.

Del 23 al 28 de mayo del mismo año, se efectuó en Cuba, la reunión del Comité Ejecutivo de la Unión Internacional de Estudiantes y se recibieron múltiples muestras de apoyo de los jóvenes de muchas partes del planeta. En la misma, la amplia representación latinoamericana y caribeña estrechó sus vínculos con las organizaciones políticas y sociales de la juventud cubana, la Asociación de Jóvenes Rebeldes (AJR), la Federación Estudiantil Universitaria (FEU) y otras agrupaciones juveniles y estudiantiles de la enseñanza media. Más adelante, del 18 al 22 de agosto, se celebró el Primer Congreso Latinoamericano de Escritores y Artistas donde se mostró el grado de compromiso político de la intelectualidad de la región, siendo clausurado el mismo por el Comandante Fidel Castro. (1) Por su parte, el Comandante Ernesto Che Guevara, en esa misma fecha, realiza una visita a su Argentina natal, en la que es recibido por el mandatario A. Frondizi. Posteriormente llegó a Brasil, donde le es impuesta la condecoración más alta de la nación, la “Cruz del Sur”, por el presidente de ese país, Janio Quadros. La ofensiva diplomática cubana no cesó y en el mes de diciembre una delegación encabezada por el Vice-Ministro de Relaciones Exteriores Carlos O. Sánchez, sostuvo entrevistas y negociaciones con los jefes de varios Estados del subcontinente, entre ellos, Brasil, Chile, Uruguay, Argentina y Bolivia.

A su vez, la actividad exterior del Gobierno Revolucionario, más allá del hemisferio occidental, se desarrolló con la participación de una delegación oficial que asistió, como observadora en el mes de abril, a la reunión del Consejo de Solidaridad de los Pueblos Afroasiáticos, pertenecientes a la Organización de Solidaridad de los Pueblos de Asia y África, celebrada en Bandung, Indonesia. Este evento fue el antecedente de la reunión de 22 países en El Cairo, Egipto, -Cuba asistió como miembro pleno- efectuada del 5 al 12 de junio, en la que se convocó a la Primera Conferencia de Países No Aliados a Pactos Militares. La novedosa organización tercermundista se celebró, finalmente, en Belgrado, Yugoslavia, entre el 1ro de agosto y el 6 de septiembre. La delegación cubana estuvo liderada por su Presidente Osvaldo Dorticós Torrado, quien pronunció su discurso el día 2 de septiembre. En el mismo, el dirigente cubano expuso el orgullo de su delegación de ser miembro fundador y único de la región latinoamericana y caribeña, asimismo señaló que la gran tarea de ésta era la de unir los esfuerzos y la solidaridad de los gobiernos y pueblos subdesarrollados en su lucha contra el imperialismo mundial, de apoyar el desarme general y completo, por el derecho a la paz y la propia existencia de la humanidad; por un mundo más justo y equilibrado, desde el punto de vista económico, comercial, financiero y social, por el progreso y el desarrollo para todos con igualdad de condiciones tanto en el plano interno de las sociedades como en el ámbito internacional.

El presidente de Cuba demandó también el desmantelamiento de todas las bases militares en territorios extranjeros que, contra la voluntad de los pueblos, mantenían los imperialistas menoscabando la independencia y soberanía de las naciones. Denunciando la explotación colonial, se alentó a los pueblos que luchaban por su liberación y se propuso un proyecto de reestructuración de la Secretaría General de la ONU, por los graves sucesos acaecidos en el Congo y el asesinato de su líder Patricio Lumumba, con la tolerancia de la organización mundial. Esto último, aseveró el mandatario cubano, constituyó una violación flagrante del derecho internacional y de las normas vigentes de no intromisión e ingerencia en los asuntos internos de los Estados, de los cuales el recién inaugurado organismo tenía que ser un celoso guardián.

Este fue el origen del Movimiento de Países No Alineados, que ratificó su condición y tomó la denominación definitiva en la Segunda Conferencia en el Cairo, Egipto, en 1964. En Belgrado, con la presencia de alrededor de 25 naciones (2) de todas las latitudes, menos el primer mundo industrializado (incluidos los de la OTAN) y los países socialistas miembros del Pacto de Varsovia, surgió a la vida política un original organismo internacional que al pasar de los años tuvo una gran resonancia en la arena internacional, a pesar de la heterogeneidad ideopolítica de los gobiernos que la conformaron. Su misión tuvo y sigue teniendo una amplitud tan diversa y, a la vez, tan común para la mayoría de sus miembros, que ello permitió concertar en su seno acciones conjuntas contra el imperialismo, el colonialismo, el neocolonialismo, el racismo, el “Apartheid” y otras formas de discriminación, opresión y dominación de los pueblos. La posición de Cuba, sin embargo, siempre fue diáfana desde los inicios. El hecho de no pertenecer a ningún pacto militar, afirmó el presidente Dorticós, no podía llevar a la neutralidad en las posiciones de principios, ante problemáticas internacionales y regionales que involucraran, incluso, a los bloques ideopolíticos y militares existentes. No constituyó un dilema antagónico para el Gobierno Revolucionario, saber distinguir de qué lado estuvo la razón en los múltiples conflictos internacionales. El Imperialismo norteamericano y sus aliados eran los enemigos principales y esenciales de los pueblos y, si existieron contradicciones con el campo socialista y la China popular, estas no fueron relevadas de recibir una crítica constructiva por la parte cubana, tanto en el seno del movimiento o en el plano bilateral. Pero Cuba siempre hizo constar que los aliados naturales eran los Estados Socialistas. Esa posición beligerante e independiente de la Isla caribeña le dio un carácter más acentuado al MNOAL y le fue reciprocado a la Isla cuantas veces necesitó del apoyo del mismo. La inclusión de Cuba, por decisión propia, en el seno del movimiento tercermundista organizado le ofreció a la Revolución una nueva tribuna de denuncia contra los planes anticubanos, un lugar destacado en la organización que contenía el mayor número de países subdesarrollados del planeta, la posibilidad de pronunciarse en apoyo de las causas por la liberación nacional y social y multiplicó su proyección nacional y exterior.

En consonancia y armonía con el discurso político, se pasó a la acción práctica, y en octubre de 1961, arribaron a La Habana alrededor de 15 estudiantes guineanos para cursar estudios gratuitos becados en las escuelas técnicas y universidades cubanas. También llegó a Cuba, en esos momentos, un pequeño grupo de revolucionarios africanos para recibir entrenamiento militar. (3) Fue el inicio de una relación de amistad y solidaridad que perdura hasta nuestros días. Pero la principal acción de Cuba en apoyo a África se produjo en Argelia con la llegada del argentino-cubano Jorge Ricardo Masetti (4) a Túnez en 1961, llevando un mensaje del máximo líder cubano Fidel Castro a los rebeldes argelinos acerca de la disposición del Gobierno Revolucionario de ayudarlos en la lucha contra el colonialismo francés. El Frente para la Liberación Nacional (FLN) de Argelia accedió y solicitó a la parte cubana que le enviara armas. En diciembre, el barco “Bahía de Nipe”, zarpó de La Habana con 1500 fusiles, más de 30 ametralladoras, cuatro morteros de 81 mm y una gran cantidad de rondas de mortero, todas de fabricación norteamericana. La nave desembarcó en Casablanca, Marruecos, y desde allí se trasladaron a territorio argelino en enero de 1962, a través de la frontera común. Poco después, el Bahía de Nipe regresó a Cuba con 78 guerrilleros argelinos heridos, para curarse y recuperarse en la Isla, y también con 20 niños de campamentos de refugiados, la mayoría de los cuales eran huérfanos por motivo de la guerra. El periódico Revolución reflejó la noticia afirmando que “[...] Los niños estudiarán y crecerán aquí [...] y algún día serán ciudadanos productivos en una Argelia libre.”

En el escenario latinoamericano, la política cubana también realizó ingentes esfuerzos por radicalizar su enfrentamiento contra el imperialismo norteamericano. El apoyo a las fuerzas de izquierda más proclives a la acción directa armada contra los regímenes tiránicos y lacayos aumentó, como contramedida al planteamiento de doble vía lanzado por los EE.UU, aunque todas las iniciativas de la Isla estuvieron motivadas por sus principios ético-revolucionarios y solidarios. El caso de la concesión de la ciudadanía nacional, el 19 de febrero de 1961, a los borinqueños Juan Tuarbe y Doña Laura Albizu Campos, a quienes el Gobierno Revolucionario designó como miembros de la delegación cubana ante la ONU, fue un acto de dignidad y soberanía nacionales y un gesto de latinoamericanismo sin precedentes.

Los resultados de la política estadounidense de contrainsurgencia y reformas se hicieron evidentes al romper relaciones con el Gobierno Revolucionario, a mediados y finales de 1961, las autoridades de Colombia, Costa Rica, Honduras, Uruguay y Venezuela. Muchos de ellos, aunque revocaron a sus embajadores en La Habana conservaron sus legaciones diplomáticas. Este tipo de situación se prestó, en muchos casos, para brindar cierta cobertura oficial al espionaje, acoger a individuos que pidieron asilo político por sus actividades contra la seguridad del Estado y para contactar a miembros de las organizaciones contrarrevolucionarias. El caso de la Embajada de Venezuela en La Habana, fue el que más demostró tales propósitos. En una alocución por la televisión cubana, el contrarrevolucionario Reynold García, denunció que en esa sede diplomática se llevaban a cabo actividades en contra de Cuba con la presencia del Encargado de Negocios de ese país.

El interés y camino emprendido por la vanguardia de la Revolución no fue el de “exportar la Revolución” sino el de aumentar el respaldo a los grupos de revolucionarios latinoamericanos y caribeños que arribaron a la Isla solicitando solidaridad material y moral. Los encuentros de la dirección política de Cuba con estas agrupaciones y personalidades, que en muchos casos estaban en las primeras etapas de organización y en los preparativos insurreccionales o ya iniciaron la acción guerrillera, constituyeron una continuación de las reuniones y del apoyo aportado en los años 1959 y 1960, pero siempre respondieron a los planes autóctonos de esas organizaciones. No obstante, se trató que el sustento más directo se les diera a aquellos hombres y mujeres que radicaron y lucharon en los países con dictaduras o que sus gobiernos cedieron ante las presiones estadounidenses y tomaron un rumbo anticubano abierto. De esa forma nuevos nombres y nacionalidades se sumaron a la larga lista de revolucionarios que recibieron entrenamiento militar, cursos de superación política y algunos medios logísticos (algún financiamiento y armamentos) para reiniciar el combate. Los futuros líderes de los movimientos guerrilleros de Venezuela, Guatemala, El Salvador, Bolivia, Uruguay, entre otros, se encontraron en Cuba y fueron recibidos como en su propia casa. Un informe de la CIA, intentó acercarse a la realidad al plantear que “[...] Para 1961-1962, el apoyo de Cuba comenzó a tomar muchas formas, que fluctuaban de la conspiración y el entrenamiento a elementos tan tangibles como el apoyo financiero y de comunicaciones, así como algo de asistencia militar.” (5) Incluso, otro informe de la agencia, al que no daremos toda la rigurosidad histórica, expresó que entre 1961 y 1964 de 1 500 a 2 000 latinoamericanos recibieron entrenamiento guerrillero o adoctrinamiento político en Cuba. Esta cifra no ha sido desclasificada por el gobierno cubano, por lo que no está confirmada y carece de toda seriedad.

Pero un nuevo escollo se presentó ante los empeños cubanos y los integrantes de la Nueva Izquierda. Algunos dirigentes de los partidos comunistas de la región que no estaban de acuerdo con los métodos de la lucha armada criticaron muy cautelosamente y en privado a la Revolución Cubana por tratar de entrometerse en asuntos que no consideraron de su incumbencia y por apoyar a grupos disidentes que optaron por una vía que para ellos era “aventurera e izquierdizante”. Otros fueron más allá y dieron sus quejas directamente a Moscú. Aunque, para no errar en la valoración histórica, la mayoría de la dirigencia y la membresía comunista latinoamericana y caribeña, en esos años de 1960-1961, nunca hicieron públicas sus diferencias con la Revolución Cubana y la continuaron apoyando incondicionalmente. Todas las divergencias estuvieron condicionadas, en parte, porque la línea del movimiento comunista internacional, dirigida por la URSS y su partido comunista, nunca contempló acciones armadas en el continente donde los EE.UU. tenían su poderío hegemónico. Nuestro criterio al respecto es que los soviéticos no comprendieron el panorama político del subcontinente y a sus fuerzas revolucionarias más radicales; no desearon ayudar -el apoyo a Cuba fue muy costoso- a los movimientos revolucionarios en este hemisferio a quienes observaron bajo el prisma de grupos contestatarios a su línea política, porque su práctica se asemejaba más a la enarbolada por los maoístas; como tampoco tuvieron interés en disuadir a los partidos comunistas más ortodoxos, para que aceptaran y propiciaran un cambio en el método de lucha, la táctica y las vías para realizar la Revolución porque estos fueron “fieles” seguidores de los lineamientos reafirmados en los Congresos del PCUS. Finalmente, porque tampoco deseaban involucrarse en una confrontación directa con los EE.UU., a miles de kilómetros de distancia de su territorio. Según información de dos investigadores norteamericanos (rusos nacionalizados) que tuvieron acceso a los archivos soviéticos, entre 1961-1962, “[...] Moscú mostró ambivalencia hacia los méritos de la ofensiva regional de Castro.” (6) Aunque estos estudiosos plantean que pudieron revisar algunas de las fuentes originales soviéticas acerca de sus relaciones con Cuba, lo cierto es que se puede intuir, con buen sentido analítico-político, que en ese año (1961) la situación en Europa del Este constituyó la de mayor prioridad para la política exterior de los soviéticos dada por la tensa coyuntura creada en la frontera entre las dos Alemanias y la construcción acelerada de un fatídico “Muro” de separación en la RDA y la RFA, y que por lo tanto no prestaron atención a los nuevos aconteceres revolucionarios en América Latina y el Caribe. (7)

La Revolución Cubana, su posición independiente y solidaria hacia Latinoamérica significaron, desde entonces, un serio problema para los dirigentes comunistas soviéticos y los de Europa del Este. Estos decidieron que no podían perderla -a Cuba- como parte del movimiento comunista y el campo socialista, ya que en ello se jugaban su moral revolucionaria, el prestigio de gran potencia y hasta los principios del internacionalismo socialista que tanto habían propagado. Pero una Revolución Continental no estuvo en sus planes estratégicos inmediatos y mediatos. Una derrota en Cuba era una derrota para la URSS y el movimiento comunista internacional que, en cierta forma, habían apostado muy alto y seriamente por su consolidación. Pero el resto de América Latina y el Caribe fueron otra problemática por la cual no se sintieron jamás comprometidos. El respaldo militante cubano a la Nueva Izquierda, produjo agudos debates al interior de los partidos comunistas, los cuales tuvieron que soportar una vez más en su historia desgajamientos y divisiones, por no asumir una posición independiente ante Moscú y analizar, sopesadamente, las posibilidades reales de encauzar la radicalización de algunos sectores populares en el enfrentamiento contra sus regímenes burgueses y el imperialismo norteamericano.

Esta situación contradictoria perduró -en cierto sentido relativo- hasta la Conferencia Extraordinaria de los Partidos Comunistas de América Latina y el Caribe, que se celebró secretamente en La Habana, en noviembre de 1964, en la cual se llegaron a algunos acuerdos, pero donde Cuba no cedió en sus posiciones de principios ante la posibilidad real de apoyar con todos los medios a su alcance a los movimientos revolucionarios de la región. (8) La afirmación que realiza el estudioso Piero Gleijeses de que la mirada solidaria cubana estuvo más inclinada desde entonces hacia África, es una verdad a medias. Incluso el informe de inteligencia de los funcionarios de la Embajada de la RDA en La Habana, de que Cuba no quiso afectar las relaciones con la URSS y el resto del campo socialista y realizó concesiones en esa reunión de los comunistas latinoamericanos acerca de su apoyo a los movimientos guerrilleros en el continente, también es falsa cuando se observa detenidamente que la lucha insurgente revolucionaria en el subcontinente alcanzó en esos años sus cotas más altas, así como el comprometimiento militante cubano. La presencia de numerosos combatientes en la Guerrilla del Che Guevara, en Bolivia, 1966-1967, y la de oficiales y combatientes en la guerrilla venezolana 1967-1969, desmienten cualquier aseveración al respecto. (9)

Sin embargo, para ser muy honestos con la historia, la ayuda soviética a Cuba nunca cesó y apoyó a la Revolución Cubana incondicionalmente en esos duros años contra la agresión imperialista estadounidense. Aunque la venidera Crisis de Octubre, de los mísiles o los cohetes de ese propio año 1962, abriría algunas incógnitas de hasta dónde se arriesgarían por Cuba.

Algunos datos e información más rigurosos, aunque no conclusivos, permiten aseverar que guerrilleros guatemaltecos, bolivianos y argentinos comenzaron sus actividades de preparación militar en la Patria de Martí, a finales de 1961. El hecho comprobado de que el futuro miembro de la guerrilla del Che Guevara en Bolivia (1966-1967), José María Martínez Tamayo (Papi), tuvo estrechos vínculos con esos grupos es una realidad irrebatible (10). Incluso, sin poder aún precisar la fecha de la partida ni de la caída en combate y el presidio de los cubanos Hermes Peña y Alberto Castellanos, respectivamente, podemos afirmar que estos fueron los primeros cubanos en arribar y combatir en tierras argentinas entre 1961 y 1964.

Entre los combatientes que partieron hacia otros países de la región, también se encontró el periodista cubano-argentino Jorge Ricardo Masetti, quien en 1958 había conocido al Che en la Sierra Maestra y que posterior al triunfo del 1ro de enero de 1959 regresó a Cuba y dirigió la Agencia de Prensa Latina, recibiendo también entrenamiento militar e integrando la incipiente inteligencia cubana. En octubre de 1961, se le encomiendan algunas misiones de apoyo al Frente de Liberación Nacional de Argelia, como hemos explicado en los párrafos anteriores, y luego en la propia tierra argelina, obtuvo una experiencia práctica que aprovecha para conocer la lucha en las zonas urbanas y rurales. El actual General de Cuerpo de Ejército y Ministro del Interior de Cuba, Abelardo Colomé Ibarra (Furry), narró su partida, a principios de 1962 (aunque con contactos previos desde 1961), hacia Argentina, con una breve estancia en Bolivia -como potencial base de apoyo logístico- para analizar el posible teatro de operaciones y el desarrollo de un futuro Ejército Guerrillero de los Pobres, en el país sudamericano. En 1963, el propio Furry y Tamayo (Papi) continuaron trabajando para preparar las condiciones de la guerrilla argentina en la región de Salta, conjuntamente con patriotas bolivianos, los hermanos Inti y Coco Peredo y Rodolfo Saldaña, entre otros. Al frente de la misma iría el propio Comandante Ernesto Che Guevara (Comandante Primero), aunque en la avanzada partió Jorge Ricardo Masetti (Comandante Segundo), con cerca de 30 combatientes, en 1963, con pasaportes diplomáticos facilitados en la Argelia liberada del Presidente Ahmed Ben Bella. En 1964, se perdió contacto con el mismo, después se conoció que fue cercado y murió o fue asesinado en circunstancias poco aclaradas hasta nuestros días. El Che se sintió muy frustrado, amargado y con una carga de conciencia muy alta ante esta pérdida y se sintió más comprometido que nunca para marchar a luchar en otras tierras del mundo, y finalmente cumplir con el proyecto de abrir un frente guerrillero en Argentina. (11)

Tal era el panorama de las actividades guerrilleras en América Latina y el Caribe y del compromiso de la Revolución Cubana, en el segundo semestre de 1961, para con las mismas.

Notas bibliográficas y referencias:

(1) Se debe añadir, en ese listado, la celebración en La Habana de la Primera Conferencia Regional de Plantaciones de la América Latina, la cual fue clausurada por Fidel Castro, el 6 de marzo de 1961.

(2) Entre los Estados que asistieron como miembros plenos estuvieron: Afganistán, Argelia, Birmania, Camboya, Ceilán, Congo, Cuba, Chipre, Etiopía, Ghana, Guinea, India, Indonesia, Irak, Líbano, Malí, Marruecos, Nepal, Arabia Saudita, Somalia, Sudán, Túnez, la República Árabe Unida (Egipto), Yemen y Yugoslavia. Como observadores asistieron tres países de América Latina: Bolivia, Brasil y Ecuador.

(3) Piero Gleijeses Misiones en Conflicto. La Habana, Washington y África. 1959-1976, Editorial de Ciencias Sociales, La Habana, 2002, p. 24.

(4) Jorge Ricardo Masetti, Los que luchan, en Periódico Granma, 7 de septiembre de 1968, La Habana, 1968, p. 7.

(5) CIA, DI “Cuban Subversive Activities in Latin America: 1959-1968, 16 de febrero de 1968, pp. 1-2, SNCF, Caja 19, National Security. The Country File (Biblioteca Lindon B.Johnson, Austin, Texas. Ver: Piero Gleijeses, Ob. Cit., p. 14.

(6) Debo agregar una pequeña nota y es que estos autores no son del todo rigurosos con algunos acontecimientos factuales y el manejo de la información e interpretación de la misma. Ver: Aleksandr Fursenko y Timothy Naftali “One Hell of a Gamble”: Khrushchev, Castro and Kennedy, 1958-1964, New York, Norton, USA, 1997, p. 141.

(7) La crisis de los mísiles de octubre de 1962 y la retirada precipitada de los cohetes y otras armas soviéticas de Cuba demostró cuánto pesaba en la balanza geopolítica de la URSS, la Cuba revolucionaria y su zona de influencia geopolítica más inmediata: los países socialistas del este europeo.

(8) La Declaración de Santiago de Cuba se aprobó, el 26 de julio de 1964, mucho antes de la Conferencia de los Partidos Comunistas de América Latina, y en la misma se planteó que ante los ataques en su contra, “[...] el pueblo de Cuba se considerará con igual derecho a ayudar con los recursos a su alcance a los movimientos revolucionarios en todos aquellos países que practiquen semejante intromisión en los asuntos internos de nuestra Patria.” Ver: Declaraciones de La Habana, Declaraciones de La Habana y Santiago, Editora Política, La Habana, 1965, p. 147-148.

(9) Diario del Che en Bolivia En, Ernesto Che Guevara, Tomo I., Ob. Cit., pp. 437-630; Entrevista al General de División (ya fallecido) Raúl Menéndez Tomasevich, efectuada por el autor de este trabajo. En, Luis Báez Secretos de Generales, Editorial SIMAR, S.A., La Habana, 1996, pp. 106-109.

(10) José María Martínez Tamayo murió en la guerrilla boliviana. En, Luis Suárez Salazar Babarroja. Barbarroja. Selección de testimonios y discursos del Comandante Manuel Piñeiro Lozada, Editorial TRIcontinental-SIMAR S.A., La Habana, 1999, p. 28; Piero Gleijeses Ob. Cit., p. 115.

(11) En el libro citado de Luis Suárez, Barbarroja, el Comandante Manuel Piñeiro relata ese estado anímico del Che, su impaciencia revolucionaria de cumplir con la promesa realizada a Jorge Ricardo Masetti y con sus convicciones latinoamericanistas e internacionalistas.

Clausura presidente cubano el II período de sesiones de la Asamblea Nacional del Poder Popular


Clausura presidente cubano el II período de sesiones de la Asamblea Nacional del Poder Popular

http://videos.co.cu/videos/raulparlamentocuba1.wmv

http://videosco.cu/videos/raulparlamentocuba2.wmv

http://videos.co.cu/videos/raulparlamentocuba3.wmv

http://videos.co.cu/videos/raulparlamentocuba4.wmv

http://videos.co.cu/videos/raulparlamentocuba5.wmv

http://videosco.cu/videos/raulparlamentocuba6.wmv


Discurso pronunciado por el Presidente de los Consejos de Estado y de Ministros de la República de Cuba, compañero Raúl Castro Ruz, en el Segundo Período de Sesiones de la VII Legislatura de la Asamblea Nacional del Poder Popular, en el Palacio de Convenciones, el 27 de diciembre de 2008, “Año 50 de la Revolución”.

(Versiones Taquigráficas - Consejo de Estado)

Compañeras y compañeros:

Nos separan pocos días del final de un año en que el país ha enfrentado retos difíciles. A los vaivenes de una economía mundial en declive sostenido, se han sumado fenómenos naturales cada vez más impredecibles y devastadores. En Cuba, el resto del Caribe y América Latina, se alternan sequías, huracanes e inundaciones de intensidad y frecuencia crecientes.

Ha sido una nueva oportunidad para que millones de cubanos saquen a relucir esa fibra de quienes no se doblegan ante las dificultades, por insuperables que puedan parecer. También se ha ratificado que cuando trabajamos unidos, de forma organizada y solidaria, se multiplican los frutos del esfuerzo y los recursos invertidos.

La recuperación de los daños ocasionados por los tres últimos huracanes, en general marcha satisfactoriamente. Ya se aprecian los primeros resultados de la paulatina restauración de las producciones agropecuarias. También se han hecho importantes inversiones para el equipamiento de brigadas que elevarán sustancialmente la capacidad de construcción de viviendas. Ya están en el país las primeras cuatro grandes brigadas destinadas al movimiento de tierra que demandan las nuevas urbanizaciones.

Por otra parte, se ha adquirido equipamiento y materiales para la construcción de carreteras, vías férreas y el restablecimiento de las redes eléctricas y de comunicaciones, lo que se ha logrado en plazos menores que en situaciones anteriores, aunque los daños fueron mayores. Son solo algunos ejemplos de cuanto se ha venido haciendo durante los últimos meses.

No obstante, debemos estar conscientes de la magnitud de esta tarea, en particular la recuperación de las viviendas. Hay más de 500 mil afectadas por los huracanes en el presente año en 35 municipios, y en otros 12 se suman más de 70 mil dañadas por eventos meteorológicos de años anteriores. De todas ellas, aún resta por reparar o construir totalmente el 77%.

Me han asegurado que puede concluirse en tres años, pero seamos realistas y no nos engañemos, con un esfuerzo continuado pudiera necesitarse de tres a seis años.

Sin embargo, en medio de un ambiente de trabajo y sacrificio de la mayoría, algunos intentaron lucrar en medio de esa situación a costa de las necesidades de sus compatriotas. Recibieron la respuesta firme de los órganos de Orden Interior, de la Fiscalía y los Tribunales, apoyados por la población a través de las organizaciones de masas.

Debe quedar claro que no habrá retrocesos en el propósito de fortalecer la institucionalidad, la disciplina y el orden en todas las esferas del país, sin los cuales sencillamente no es posible avanzar.

Los resultados económicos alcanzados en el presente año fueron abordados tanto en esta sesión plenaria como en los días previos.

La realidad económica adversa presente durante prácticamente todo el 2008, unida a las muchas horas que la dirección del país tuvo que dedicar a la búsqueda de las mejores alternativas para garantizar, pese a las dificultades, la alimentación, la salud, la educación y la satisfacción de las demás necesidades básicas de nuestro pueblo, obligaron a situar en una segunda prioridad el estudio y la adopción de decisiones en asuntos también importantes.

En otros se ha logrado avanzar, como en ir poniendo las tierras ociosas en manos de quienes puedan y estén dispuestos a hacerlas rendir frutos. Este es un frente decisivo en que hay que estar alerta ante cualquier retraso o violación de lo establecido.

Además hay avances en el acopio y distribución local de leche y del resto de los alimentos que es posible producir en el país; en la racionalización del transporte y su incremento cuando ha sido posible; en la construcción de grandes obras hidráulicas, acueductos y sistemas de alcantarillado o la rehabilitación de los existentes en varias ciudades; el crecimiento sostenido del turismo y una modesta elevación de la sustitución de importaciones, por sólo mencionar algunas de las más importantes tareas.

Ello ha permitido afrontar mejor el crecimiento de los gastos como consecuencia de las pérdidas ocasionadas por los grandes fenómenos meteorológicos que nos afectaron e incluso en mayor medida por el aumento descomunal, salvo oscilaciones coyunturales, de los precios de prácticamente todo lo que importamos.

En alimentos, por ejemplo, este año el país tuvo que pagar 907 millones de dólares más que en el 2007, de esa cifra, cerca de 840 millones por incrementos de precios. Han bajado en las últimas semanas, pero lo han hecho aún más los de nuestros principales renglones exportables.

El precio promedio del níquel en el 2008 ha sido un 41% inferior al del 2007, y 80% menor que el récord que alcanzó en ese año. También han disminuido los del azúcar y los productos del mar, entre otros que Cuba exporta.

La crisis financiera que estalló en los Estados Unidos ha evolucionado rápidamente hasta transformarse en la crisis económica global que el compañero Fidel pronosticó hace no menos de una década, la más profunda en casi 80 años.

La realidad es que ningún Premio Nobel de Economía, ninguna escuela de pensamiento económico, ningún organismo internacional puede decir con certeza hasta cuándo y hasta dónde llegará.

El año próximo es por tanto de mucha incertidumbre en la economía mundial y debemos estar preparados para enfrentar ese serio reto, que ya nos viene afectando de manera apreciable.

Pese a tantas dificultades, la economía creció, aunque menos que lo planificado, en lo que influyeron de modo determinante, como mencioné anteriormente, las pérdidas ocasionadas por los huracanes, con un monto cercano a los diez mil millones de dólares, es decir, alrededor del 20 por ciento del producto interno bruto del presente año.

Por su importancia, insisto en una idea que he expresado otras veces: nadie, ni un individuo ni un país, puede darse el lujo de gastar indefinidamente más de lo que recibe por la venta de sus producciones o por los servicios que presta.

El escenario desfavorable de la economía mundial y nuestras propias dificultades, exigen optimizar las posibilidades que nos brindan las relaciones económicas mutuamente ventajosas, que venimos desarrollando con naciones amigas de todos los continentes, en especial con la hermana República Bolivariana de Venezuela, impulsadas personalmente por su Presidente, el compañero Hugo Chávez Frías.

Nuestro elemental deber es ajustar los gastos en divisas a los volúmenes que estamos en condiciones de ingresar. Es una batalla en que la victoria depende del incremento paulatino de las producciones destinadas a la exportación o que sustituyen importaciones con eficiencia y ahorro, y de garantizar una mayor y mejor oferta de servicios a personas de otros países, que como el turismo y la salud aportan considerables ingresos.

Además de una necesidad imperiosa, constituye un deber elemental para con las futuras generaciones. No sería ético aumentar los gastos no productivos a costa de contraer deudas que tendrían que pagar nuestros hijos y nietos.

En consecuencia, entre otras medidas, se decidió reducir en un 50% los gastos previstos en viajes al exterior de los organismos, y lo mismo se ha indicado respecto al sector empresarial. El objetivo no es disminuir tareas ni gestiones necesarias, sino hacerlas con mayor racionalidad.

No se trata de un cambio en la estrategia económica adoptada, al contrario, significa ser totalmente consecuentes con ella. No se ha engavetado ninguno de los temas de los que he hablado en los últimos tiempos. En cada uno de ellos se han ido instrumentando las medidas parciales que han permitido las circunstancias y se avanzará, sin apresuramientos ni excesos de idealismo, según se disponga de los recursos y concluyan los estudios necesarios.

Estrechamente relacionado con lo anterior, debemos estar conscientes de que para ir resolviendo paulatinamente las distorsiones existentes en el sistema salarial, hay que ir eliminando las gratuidades indebidas y los subsidios excesivos. De lo contrario, sencillamente las cuentas no cuadran. Dos más dos siempre suma cuatro, jamás cinco; hay que actuar con realismo y ajustar todos los sueños a las verdaderas posibilidades. Esto significa cumplir con el principio socialista de que cada cual reciba según su trabajo.

Las gratuidades deben limitarse estrictamente a asegurar a todos los ciudadanos por igual cuestiones vitales como la educación, la salud y la seguridad y asistencia social, que junto a la cultura y el deporte, para mantener incluso los niveles actuales, se requerirá producir más e incrementar los ingresos al presupuesto, pues los gastos crecen de año en año. La tarea es nada sencilla y se necesita de la comprensión y el apoyo de todos.

Un ejemplo de ello es lo que analizó el Consejo de Ministros y lo que se informó a ustedes ampliamente ayer, en cuanto a eliminar la práctica de garantizar planes vacacionales, ofertas gastronómicas y otras a precios altamente subsidiados, que se venían ofreciendo a cuadros, trabajadores destacados y otros sectores de la población. El costo anual en divisas por este concepto era de casi 60 millones de dólares; tal vez un poquito más, si tenemos en cuenta la parte de subsidio que recibe el campismo pasa de 60 millones de dólares anuales. Este es el único país del mundo que hace eso.

Que se entienda bien, no se trata de si lo merecen o no quienes han disfrutado de esa posibilidad, ni de limitar el derecho a ir a esos centros, sino de si resulta racional mantener una forma de estímulo que representa tan alto costo, en las difíciles circunstancias actuales o en cualquier otra.

Es sabido que la gran mayoría de las personas no aprecia justamente una gratuidad o un elevado subsidio generalizado, como parte de la retribución que recibe, en la que sólo considera el salario.

Ayer discutimos ampliamente este tema. Tiene otras muchas facetas, las cuales seguiremos discutiendo, y lo advertimos sin que nos tiemble la voz, que deben ser analizadas para paulatinamente irlas eliminando, junto con el proceso de darle el verdadero valor al salario. No hay otra solución.

La prioridad de otros asuntos nos impidió concluir los estudios y presentar a esta sesión de la Asamblea la nueva composición del Gobierno. Por tanto solicitamos a ustedes aplazar esta decisión, lo que no implica que puntualmente, como se ha venido haciendo, se realicen otros cambios en el transcurso del 2009.

Estos temas están íntimamente vinculados con las transformaciones estructurales y de concepto que deben ser sometidas a la consideración y aprobación del VI Congreso del Partido.

Por ejemplo, se encuentran en una etapa muy avanzada los estudios para la creación de la Contraloría General de la República, como un órgano jerárquicamente superior a los organismos de la administración central del Estado que estaría subordinado directamente al Consejo de Estado y tenemos el propósito de presentar dicha propuesta en el próximo período de sesiones de la Asamblea.

El proyecto concibe que este órgano asuma las funciones del actual ministerio de Auditoría y Control, a las que se agregan otras, pues se prevé otorgarle más facultades que las que suele tener en determinados países, limitadas fundamentalmente al control de los fondos públicos.

Dicho en pocas palabras, aspiramos a que contribuya de manera decisiva a fortalecer la exigencia en el cumplimiento estricto del deber por todas las estructuras de dirección, sin suplantar en sus responsabilidades a los ministros ni a ningún otro funcionario.

Incluso, en los casos en que detecte la ausencia de normas o regulaciones, promoverá que sean elaboradas y presentadas ante las instancias correspondientes. En muchos lugares esa situación está presente tanto en la empresa como en la nación.

¿Dónde está escrito cuáles son los deberes, cuáles son las funciones, por las cuales ustedes tienen que dirigir su trabajo y realizar las exigencias en el cumplimiento del deber de cada uno que mencionaron aquí varios diputados refiriéndose a temas muy concretos? Ausencia total de normas o regulaciones.

Esta Contraloría General de la República velará además por eso, y le amplío el concepto, porque ya es hora de que muchos empecemos a ver qué falta por regular dentro del área de trabajo de cada cual.

Todo requiere regulación como guía sobre la cual basar el trabajo.

Exigir conlleva controlar, educar, orientar, prevenir y hacer cumplir o dispuesto; pero eso que tiene que hacerse cumplir; lo dispuesto, tiene que estar escrito no es por lo que se le ocurra a cada cual. Si llegado el momento hay que sancionar a alguien, no podemos limitarnos a los comisores directos de las violaciones. Debe incluir también a los que con su actuar negligente propician o permiten su ocurrencia, es decir, los llamados responsables colaterales, que son precisamente los que no exigen.

Durante muchos años he meditado sobre estas cuestiones, en primer lugar analizando críticamente mi propio trabajo y también el de los demás. He llegado a la conclusión de que uno de nuestros problemas fundamentales es la falta de exigencia sistemática a todos los niveles. Observen, mediten, miren hacia un lado, miren hacia el otro y también mírense hacia adentro.

Hay que estar siempre dispuesto a buscarse problemas y a enfrentar incomprensiones. Dirigir es en primer lugar saber exigir, desde la base hasta los niveles superiores.

No se puede dirigir y controlar y a la vez ser tolerante; desempeñar el papel del “buena gente” como suele decirse popularmente. De ahí los diversos calificativos, por lo regular denigrantes, que les endilgan a cuantos actúan como realmente debe hacerse.

Tampoco es posible dirigir sin dominar las disposiciones y documentos rectores de nuestro trabajo. No estamos acostumbrados a regirnos por los documentos, y cuando aparece uno, le vemos el título y allá va a dormir a las gavetas. Hay que regir, se rige el trabajo por documentos rectores, aprobados en los niveles correspondientes, preferiblemente discutidos de manera democrática, con la participación de todos los que deben participar y de los que deben hacerlo cumplir.

En muy pocas instituciones de este país -las hay, muy pocas- está regulado desde que usted ingresa hasta la forma en que lo tienen que enterrar, si muere en ese organismo, y qué se hace en cada caso. Cito esos dos extremos. Pero hay otros donde no se rigen por nada y es muy común la violación inconsciente -y como cosa natural- de regulaciones oficiales y de leyes de la república, de este propio Parlamento, y no pasa nada.

Decía que tampoco es posible dirigir sin dominar las disposiciones y documentos rectores de nuestro trabajo.

Lamentablemente, no todos tienen el hábito de estudiarlos ni consultarlos con la periodicidad requerida, que es la única forma de aplicarlos de manera consecuente.

La Contraloría no va a eliminar por sí sola estos problemas, que provienen de vicios enraizados -tan enraizados como el marabú; pero el marabú se arranca, el marabú se quema, y sobre la tierra que hoy es protegida por lo menos por el marabú, pueden producirse frutos útiles para el país-, pero contribuirá -me refiero a la Contraloría- a la batalla que estamos librando contra ellos, con el apoyo de otros organismos, particularmente de la Fiscalía General de la República, y junto al Partido y otras instituciones no estatales que representan en su conjunto a toda la sociedad. Daremos el máximo de apoyo a ese empeño, paso a paso y sin extremismos, pero de forma cada vez más rigurosa y enérgica. Mediten sobre estas cuestiones que acabo de decirles y observen.

En la anterior sesión de la Asamblea nos concentramos en dos temas principales: la nueva Ley de Seguridad Social y la necesidad de incrementar la incorporación al trabajo, su productividad y eficiencia.

Coincido con las opiniones vertidas durante la sesión: hemos aprobado una Ley de Seguridad Social justa, respetuosa de los intereses de los trabajadores y que a su vez tiene en cuenta las realidades económicas y demográficas del país.

Como ha informado nuestra prensa, el 2008 va a concluir con un ligero aumento de la natalidad respecto a años anteriores, pero esto no significa todavía un cambio en la tendencia sostenida al incremento de los ciudadanos de edad avanzada respecto a los más jóvenes, con la consiguiente disminución progresiva de la población laboralmente activa.

Son razones insoslayables y muy difíciles de revertir, que imponen la necesidad de aumentar la edad de jubilación y así lo ha comprendido la gran mayoría de nuestros trabajadores, después de profundas discusiones en que se escuchó y tuvo en cuenta la opinión de todos.

El pasado mes de junio hicimos un llamado a la reincorporación a las aulas de maestros y profesores jubilados o que habían dejado de impartir clases por diversas razones. La respuesta ha justificado nuestra expectativa. Nos satisface felicitar a los siete mil educadores que respondieron, y hoy aportan su experiencia y conocimientos en los diferentes niveles de enseñanza, en particular la primaria, media y preuniversitaria, donde se presenta el mayor déficit de docentes.

Ha sido un refuerzo muy importante para el abnegado e insustituible destacamento que constituyen nuestros educadores. Así lo demuestran los otros nueve mil que han rebasado la edad de jubilación y continúan en sus puestos. Esta tarea no concluye aquí, sobre todo en las provincias que han obtenido hasta ahora menores resultados.

Igual ocurrió anteriormente con los más de 1 600 ingenieros, técnicos de nivel medio y obreros calificados, que ya estaban en retiro y se reincorporaron a las FAR, gran parte de ellos para participar en la importante tarea de la modernización de nuestro armamento y otros medios de la defensa, tema del que hablé en la anterior sesión de la Asamblea; 1 600 retirados volvieron.

Son ejemplos que demuestran que nuestro pueblo siempre responde cuando se trabaja seriamente, con argumentos sólidos y una correcta organización.

En esa ocasión también hablé de que cada provincia debe garantizar, además de los profesores que requiere, los constructores, policías y el resto de la fuerza de trabajo hoy deficitaria. Algo se ha avanzado. En el primer semestre ingresaron a cursos de formación como policías, 867 jóvenes de la capital de la república, e igualmente está cubierta la matrícula de los que comenzarán a prepararse en febrero del 2009. Las provincias más atrasadas son Matanzas y La Habana.

En la próxima sesión de la Asamblea, volveré a recordarlo para que no se nos olvide.

En cuanto a los constructores, debo decir que la respuesta es muy, muy insuficiente en este sector clave para el desarrollo del país en todos los aspectos, hasta para los miles de viviendas que tenemos que construir. Veremos qué podemos hacer.

Son pasos dentro del conjunto de medidas que habrá que continuar adoptando, hasta que trabajar constituya realmente algo vital para todos. Dicho más claro: que las personas sientan la necesidad de trabajar para satisfacer sus necesidades, independientemente de la conciencia de todo ciudadano honesto sobre este primordial deber.

No nos engañemos más; si no hay la presión, si no existe la necesidad de trabajar para satisfacer mis necesidades, y me lo están dando gratis por aquí o por allá, nos quedaremos sin voz llamando al trabajo. Esa es mi forma de pensar, y por eso todo lo que estoy proponiendo va en gran parte encaminado hacia ese objetivo. No nos engañemos.

Compartimos la preocupación de muchos compatriotas respecto a individuos que no aportan a la sociedad, pero debemos estar conscientes de que son problemas que no resuelve una disposición, ni siquiera una ley. Requieren un enfoque que integre acciones políticas, económicas, legales y administrativas, y, sobre todo, lo que les acabo de decir: que sientan la necesidad de trabajar.

En las relaciones internacionales son considerables los éxitos del país. Hemos cumplido cabalmente con nuestra responsabilidad como Presidente del Movimiento de Países no Alineados, hoy más activos y cohesionados. En la ONU fue aprobada la resolución contra el bloqueo por décimo séptima ocasión consecutiva. Hace pocos días en Brasil, la Cumbre del Grupo de Río recibió con una ovación el ingreso de Cuba como miembro pleno, e igualmente fueron escuchadas con respeto y atención las valoraciones de nuestro país por los mandatarios asistentes a las cumbres de América Latina y el Caribe sobre Integración y Desarrollo, y del Mercado Común del Sur.

Las naciones de nuestro subcontinente han pasado de las peticiones a la exigencia en cuanto al cese de las agresiones contra Cuba por parte de los Estados Unidos, tanto en eventos multilaterales como de forma individual por un número creciente de gobiernos y parlamentos.

Ejemplo de esa transformación es el pronunciamiento contra el bloqueo adoptado de forma unánime en la Cumbre de América Latina y el Caribe sobre Integración y Desarrollo.

En el año continuamos batallando sin descanso por el regreso a la Patria de nuestros Cinco Héroes. Renovamos ante sus familiares y el pueblo el compromiso de no desmayar jamás en ese esfuerzo hasta que regresen a su Patria (Aplausos prolongados).

La inmediata e importante ayuda recibida tras el paso de los huracanes, junto a los incontables mensajes de solidaridad y aliento, son gestos que aprecia y agradece nuestro pueblo, a la vez que otra muestra palpable del respeto y el cariño que Cuba ha sabido ganarse con su actuación siempre vertical y de principios en sus relaciones con el resto de los países, y su cooperación solidaria y desinteresada en incontables campos, especialmente en los de la salud y la educación.

Vivimos un momento histórico radicalmente diferente, muy diferente al de aquellos años en que los gobiernos de América Latina, salvo muy contadas y honrosas excepciones, se plegaban en bloque de manera sumisa a los dictados de Washington para aislar a Cuba. Hoy estamos cosechando los frutos de una política exterior firme, solidaria y basada en principios inviolables, concebida y llevada a la práctica por el compañero Fidel durante casi cinco décadas, aun en las más difíciles circunstancias.

Fuimos anfitriones en el año que concluye de importantes reuniones internacionales, la más reciente la Tercera Cumbre Cuba-CARICOM, efectuada a comienzos de diciembre en Santiago de Cuba con excelentes resultados, y a la que por primera vez asistieron todos los mandatarios de los países que integran la Comunidad del Caribe. Además, hemos tenido el honor de recibir a numerosos Jefes de Estado y de Gobierno, y a personalidades de la política, la economía, la religión, la ciencia y la cultura de todos los continentes.

Hace 50 años, por estos días el Ejército Rebelde, en estrecha coordinación con los combatientes de la lucha clandestina, obtenía sus grandes y decisivas victorias finales a lo largo y ancho del país. No transcurrió una semana y ante el empuje de la Revolución, se desplomó la tiranía fruto del golpe de Estado que casi siete años antes terminó de sumir al país en la tragedia.

El triunfo en nuestra última Guerra de Liberación llegó exactamente cinco años, cinco meses y cinco días después del heroico intento de “tomar el cielo por asalto” en Santiago de Cuba y Bayamo, el 26 de julio de 1953.

La victoria del Primero de Enero no marcó el final de la lucha, sino el inicio de una nueva etapa caracterizada por la cada vez más masiva y consciente participación del pueblo, en la que no ha habido un minuto de tregua durante el medio siglo transcurrido. Así han sido también estos últimos 12 meses, especialmente intensos y complejos, a los que hemos pasado balance.

Por eso concluyo deseándoles, a ustedes y a todos nuestros compatriotas, para el año 2009 salud y mucha energía. Vamos a necesitar de ambas, como he dicho otras veces, ¡trabajo hay de sobra!

Los revolucionarios cubanos podemos mirar hacia el pasado con la frente en alto y al futuro además con la misma confianza en nuestra fuerza y capacidad de resistir.

Felicitémonos todos por el aniversario 50 del triunfo de la Revolución, en primer lugar a su Comandante en Jefe Fidel Castro Ruz (Aplausos prolongados y exclamaciones), quien nos ha ido conduciendo, ayer, hoy y siempre, ¡de victoria en victoria!

Muchas gracias.

(Ovación y exclamaciones de Viva Raúl)

http://www.cubasi.cu/desktopdefault.aspx?spk=160&clk=222703&lk=1&ck=114018&spka=35

Clausura del II período de sesiones de la Asamblea Nacional del Poder Popular

Con importantes resultados culmina el II período de Sesiones

1

Raúl clausura el II período de sesiones de la Asamblea Nacional del Poder Popular

ALBERTO NUÑEZ

El General de Ejército Raúl Castro Ruz, Presidente de los Consejos de Estado y de Ministros, clausuraba poco después de las 5 de la tarde, el II período ordinario de sesiones de la Asamblea Nacional del Poder Popular, correspondiente a su VII legislatura.

Minutos antes fue aprobado el nombre de Año del 50 aniversario del triunfo de la Revolución, con que se denominará el venidero 2009, como es tradicional en las jornadas parlamentarias de cada diciembre.

En el curso de esta jornada parlamentaria se aprobaron los Lineamientos del Plan Económico y Social y el Presupuesto del Estado para el 2009, así como la Ley de Seguridad Social.

2

Población cubana 100% protegida por el Sistema de Seguridad Social

ALBERTO NÚÑEZ BETANCOURT

Foto: Jorge LuisHoy el 100% de nuestra población está protegida por el Sistema de Seguridad Social. El Estado garantiza la protección adecuada al trabajador y a su familia, aseveró José Luis Toledo Santander, presidente de la Comisión de Asuntos Constitucionales y Jurídicos, al presentar el proyecto de dictamen del grupo de trabajo parlamentario que encabeza y de la Comisión de Asuntos Económicos de la Asamblea Nacional del Poder Popular, acerca del Proyecto de Ley de Seguridad Social.

Ante los diputados, y con la presencia del General de Ejército Raúl Castro Ruz, Presidente de los Consejos de Estado y de Ministros, Toledo Santander explicó que luego de un amplio proceso de consultas con los trabajadores en todo el país, de obtener consenso general y tomar en cuenta e incluir un considerable número de las propuestas derivadas de los análisis, se somete a la decisión de los parlamentarios.

Subrayó que esta norma de consultar a los trabajadores es reflejo de la justicia social que ha caracterizado al Gobierno Revolucionario desde el Primero de Enero de 1959.

Recordó que los antecedentes se remontan a la Ley 1100 de 1963, la cual constituyó en su momento la primera reforma estructural de la seguridad social en América Latina.

En todos estos años, dijo, es de significar especialmente la atención de seguridad social brindada por nuestro Estado a la población rural, aquella que antes del triunfo de la Revolución presentaba la más desastrosa situación social.

El proyecto que se nos presenta, agregó, además de mantener y reafirmar los logros enunciados, los amplía e incluye nuevos y mayores beneficios. Responde a la situación de envejecimiento que presenta la población cubana –según reportes del año 2007, el 16,1% tiene más de 60 años.

Tal proceso de envejecimiento es consecuencia, en gran medida, de la política de desarrollo aplicada por la Revolución, que a su vez constituye uno de los más importantes logros de la política social del país, expresa el texto presentado.

Destaca además, la plena correspondencia del proyecto de Ley de Seguridad Social con la Constitución de la República.

El Documento concluye con la visionaria frase de El Libertador Simón Bolívar cuando expresó:

"El sistema de gobierno más perfecto es aquel que produce mayor suma de felicidad posible, mayor suma de seguridad social y mayor suma de estabilidad política".

3

Aprobada nueva Ley de Seguridad Social en Cuba

María Julia Mayoral

Como una legislación "justa y humana" y de "vital trascendencia para el futuro de la nación", consideraron los diputados al Parlamento cubano el proyecto de Ley de Seguridad Social, sometido este sábado a la aprobación del máximo órgano del poder estatal en la Isla.

Reunidos en el Palacio de las Convenciones, con la presencia del General de Ejército Raúl Castro, Presidente de los Consejos de Estado y de Ministros, los integrantes de la Asamblea Nacional reiteraron que el envejecimiento poblacional unido al decrecimiento de la natalidad en el país, hacen impostergable contribuir por diferentes vías a atenuar las consecuencias de ese comportamiento demográfico sobre el número de personas en edad laboralmente activa. Y una de esas alternativas es, sin lugar a dudas, aumentar la edad y los años de servicios para acceder a la jubilación.

Durante el debate, diputados como la tunera Lutgarda Arrieta valoraron la masiva discusión que tuvo el proyecto jurídico, el cual fue examinado por más de tres millones de trabajadores.

Esto, aseguró, puso a prueba la capacidad organizativa de la Central de Trabajadores y de los distintos sindicatos, así como del Ministerio de Trabajo para propiciar la más amplia discusión con el pueblo a fin de esclarecer sobre los propósitos de la propuesta de Ley y recoger cuanta opinión tuviera la gente.

Vilma Beatriz Hamilton, otra de las participantes en el intercambio, coincidió en el valor que tuvo la consulta popular, pues hoy, comentó, estamos ante un texto modificado y enriquecido por el parecer de millones de cubanos. Por eso, sugirió, una vez que aprobemos la Ley se debería ir a cada uno de los centros laborales para explicarle a los trabajadores cómo se incluyeron sus sugerencias.

Otros muchos parlamentarios elogiaron las ventajas y derechos reconocidos por la legislación, pues no solo se trata de extender la edad de jubilación, sino de ampliar las prerrogativas y los beneficios en materia de seguridad social. Se asegura, recordaron, a todos los trabajadores y a sus familias el amparo en las contingencias de enfermedad, accidente de trabajo, maternidad, invalidez, enfermedad profesional, vejez y muerte.

La propuesta de legislación llegó a este análisis final en el Parlamento luego de amplia discusión no solo con más de tres millones de personas, sino en las comisiones permanentes de trabajo de la Asamblea, entre las cuales las de Asuntos Económicos y Constitucionales y Jurídicos tuvieron la mayor responsabilidad y el encargo de emitir el correspondiente dictamen acerca del proyecto de Ley.

Cuba: su economia, su pueblo...


Dada la importancia de difundir a los amigos -y por supuesto, también a los enemigos- de Cuba el titánico esfuerzo realizado por el pueblo cubano, levantándose sobre las ruinas dejadas por tres devastadores ciclones, hacemos hincapié en esta noticia, que ahora acompañamos con este material (Descargable, audio), generado por los compañeros de CMKC Radio Revolución:

Situación actual de la Economía Cubana

Plan 2009: fortalecer la disciplina financiera y planificar de acuerdo con los recursos disponibles

Altamente significativo el crecimiento económico del 4,3% logrado en el 2008. Analizan diputados desempeño de la economía con la presencia del Presidente Raúl Castro Ruz

Por Susana Lee, publicado en Granma

El crecimiento de la economía cubana en un 4,3% a pesar de las adversas circunstancias en que transcurrió su desenvolvimiento, queda por debajo del 8% que se había planificado sobre la base de premisas más favorables, "pero es altamente significativa en un mundo donde las principales potencias capitalistas no solo no atinan a frenar la caída en picada de sus economías, sino que ignoran siquiera cuando se detendrá la crisis y hasta donde alcanzará el poder destructivo de la misma".

Foto: JORGE LUIS GONZÁLEZEl diputado José Luis Rodríguez, vicepresidente del Consejo de Ministros, inició la presentación del informe sobre los resultados económicos del 2008 y los Lineamientos del Plan Económico y Social para el 2009 ante la Asamblea Nacional del Poder Popular.

Con la valoración anterior el diputado José Luis Rodríguez, vicepresidente del Consejo de Ministros, inició la presentación del informe sobre los resultados económicos del 2008 y los Lineamientos del Plan Económico y Social para el 2009 ante la Asamblea Nacional del Poder Popular, en sesión a la que asiste el General de Ejército Raúl Castro Ruz, Presidente de los Consejos de Estado y de Ministros.

En su intervención destacó que los discretos resultados del crecimiento económico han sido posibles por el esfuerzo constante del pueblo cubano y la obra de la Revolución.

Enumeró, entre otros saldos, el incremento de un 2,5% en la productividad del trabajo; un 6,6% de las inversiones, mayormente en ramas decisivas para la producción y los servicios; el crecimiento de sectores claves como agropecuario -1,6%-, la industria -1,2%-, la construcción -3,3%-, el transporte -7,4%-, las comunicaciones -9%-, y los servicios -8%.

Durante el 2008, además, aumentaron las exportaciones de bienes y servicios en un 7,2%, el turismo se recupera y se estima cerrará el año con 2 350 000 visitantes, lo que representa un incremento del 9,3%; y la sustitución de importaciones avanza gradualmente, lográndose un ahorro de 265 millones de CUC, dos veces y media superior a lo registrado en el 2007.

Otros resultados con impacto más directo en la población, a pesar de carencias y dificultades aún presentes, presentados por el también Ministro de Economía y Planificación, incluyen el reforzamiento alimentario a los territorios más afectados por los 3 huracanes que asolaron el país con 27 000 toneladas de alimentos, el cumplimiento al 72% del programa de reparación de redes eléctricas; la adquisición de 913 ómnibus nuevos y 248 de segunda mano para todo el país que mejora, aunque discretamente el transporte de pasajeros; la terminación estimada de 42 000 viviendas y la recuperación del 22% de las dañadas parcialmente por afectaciones climáticas.

Asimismo se concluyeron 31 policlínicos, a lo que se suman 272 instalaciones de salud reparadas y ampliadas; se instalaron 41 equipos médicos de alta tecnología; se logra una tasa del 72,7% de la población entre 18 y 24 años estudiando en la educación superior y se aumentaron las cuantías mínimas de las pensiones de la seguridad social y las prestaciones de asistencia social.

Rodríguez explicó, con cifras y detalles, algunas de las severas limitaciones que condicionaron la economía cubana durante el 2008, entre ellas las pérdidas que ocasionaron los huracanes Gustav, Ike y Paloma estimadas en 9 mil 722 millones de dólares, incluyendo como lo más significativo las 530 mil 758 viviendas afectadas en casi todo el país, y el significativo aumento en los precios de las principales importaciones del país que solo en alimentos obligó a pagar 839 millones 600 mil dólares por encima del pasado año.

La última parte de su informe las dedicó a presentar los lineamientos para el 2009, la compleja coyuntura en que han tenido que elaborarse y las premisas que deben estar presentes, en primer lugar, como señaló, la necesidad insoslayable de fortalecer la disciplina financiera y planificar las actividades económicas y sociales de acuerdo con los recursos disponibles y en el orden de prioridades que el país decida.

Dijo que el plan se elaboró con un elevado grado de incertidumbre, pero el mayor rigor posible, con reducción de gastos y dándole prioridad a objetivos esenciales para lograr un crecimiento del 6%.

Y afirmó: Se avecinan tiempos de duro esfuerzo y de combate frente a las dificultades, empezando por nuestras propias insuficiencias y errores.

Sesiona el Parlamento Cubano: Breve dossier

Participa Raúl en el Segundo Periodo de Sesiones de la Asamblea Nacional del Poder Popular

Con la presencia del General de Ejército Raúl Castro Ruz, Presidente de los Consejos de Estado y de Ministros de Cuba, se inició [...] en el Palacio de Convenciones de La Habana, el Segundo Periodo Ordinario de la séptima legislatura del Parlamento cubano

Los diputados a la Asamblea Nacional dictaminarán sobre los proyectos de Lineamientos Económicos y Sociales y de Ley del Presupuesto del Estado para el año 2009, y la Ley de Seguridad Social.

Durante la sesión plenaria de este sábado, los ministros de Economía y Planificación, y de Finanzas y Precios rendirán cuenta ante la Comisión de Asuntos Económicos. Asimismo, esta Comisión y la de Asuntos Constitucionales y Jurídicos, de conjunto con la dirección del movimiento sindical y el Ministerio de Trabajo y Seguridad Social, analizarán los resultados de la consulta popular sobre el Anteproyecto de Ley de Seguridad Social.

Como cada diciembre, la Asamblea Nacional también dará nombre al año que se aproxima.

1

Aprobados los Lineamientos del Plan Económico y Social y el Presupuesto del Estado para el 2009

Susana Lee

Los Lineamientos del Plan Económico y Social y el Presupuesto del Estado para el año 2009, fueron aprobados por la Asamblea Nacional del Poder Popular en su primera sesión de trabajo, luego del debate que suscitaran los informes presentados por los ministros de Economía y Planificación y de Finanzas y Precios, y la intervención del Presidente de la Comisión de Asuntos Económicos.

El análisis de ambos temas que trazan la estrategia del país para el año entrante, contó con la presencia del General de Ejército Raúl Castro Ruz, Presidente de los Consejos de Estado y de Ministros, y del 92,64% de los parlamentarios.

Diputados de varios municipios expresaron sus opiniones sobre trascendentes temas encaminados a mejorar el desenvolvimiento de la gestión económica y presupuestaria, aún lastrado por irregularidades como se señaló.

Temas como la imperiosa necesidad de aumentar la productividad y la eficiencia económica de las empresas; controlar más rigurosamente los gastos del presupuesto y reducirlos a partir de un conocimiento mayor sobre su uso; exigir más por la calidad de productos, inversiones y servicios que no siempre se corresponden con los recursos que se destinan para ello y, por ende, se derrochan.

Varios fueron los ejemplos que se expusieron en el examen del Plan y el Presupuesto, que evidenciaron una mejor preparación de los diputados para este análisis, quienes se pronunciaron por continuar elevando la cultura económica de los trabajadores y de la población en general, en momentos en que el mundo transita por una severa crisis económico-financiera global, de cuyas consecuencias no está exento nuestro país y le imprime una gran incertidumbre a los objetivos propuestos.

2

 

Altamente significativo crecimiento de la economía cubana

La Habana, 27 dic (AIN) El 4,3 por ciento de crecimiento del Producto Interno Bruto (PIB) cubano en 2008 es altamente significativo, pues ocurre en un mundo donde las principales potencias capitalistas no saben cómo y cuándo detendrán la caída de sus economías.

    Tal valoración la hizo hoy ante la Asamblea Nacional del Poder Popular José Luis Rodríguez, ministro de Economía y Planificación,  al informar los resultados económicos y sociales del presente año, “uno de los más difíciles del periodo especial” por el impacto de tres huracanes, del bloqueo y el estallido de una crisis mundial.

    En presencia también del presidente Raúl Castro, el titular recordó también que se manifestó una espiral especulativa en los precios de las principales importaciones del país, y  esas adversidades  condujeron al 4,3 por ciento de crecimiento económico, por debajo del ocho por ciento planificado. 

    Abundó que ello es resultado del incremento en un 2,6 por ciento de la productividad del trabajo, en un 6,6 por ciento de las inversiones, mayormente en ramas decisivas para la producción y los servicios, y en sectores claves como el agropecuario que lo hace en un 1,6, la industria con 1,2, la construcción en 3,3 por ciento, el transporte 7,4 y las comunicaciones un 9, por ciento.

    Rodríguez informó al Parlamento que igualmente crecen un 7,2 por ciento las exportaciones de bienes y servicios, el turismo se recupera y se prevé llegue a dos millones 350 mil visitantes, en tanto la sustitución de importaciones avanza gradualmente.

    Sin embargo, advirtió que no todos los recursos que se crean con el trabajo del pueblo y se expresan en el PIB alcanzan en solo un año para cubrir todas las necesidades acumuladas y las nuevas que surgen.

    Rodríguez explicó que para cubrir la demanda interna, el país debe asegurar un volumen de inversiones como única garantía para un desarrollo sostenible, que no representan un consumo personal inmediato, pero sí son la base con vistas a su futura satisfacción.

    El 49 por ciento del PIB se dedica al consumo personal y el 29 por ciento a cubrir necesidades económicas y sociales de todo tipo, dijo y mencionó entre los resultados con un impacto más directo en la población, a pesar de las carencias, el reforzamiento alimentario en los territorios afectados por los huracanes.

     También mencionó la terminación del 72 por ciento de las reparaciones de redes eléctricas, la adquisición de 913 nuevos ómnibus y 248 de segunda mano para todo el país, en tanto se estima terminar 42 mil viviendas.

    El segundo período ordinario de sesiones del Parlamento cubano, correspondiente a su séptima legislatura, transcurre en el Palacio de las Convenciones de La Habana.

3

Parlamento cubano examina nueva ley de seguridad social

MARÍA JULIA MAYORAL

Tras consulta popular con más de tres millones de trabajadores, el texto para una nueva Ley de Seguridad Social en Cuba es sometido a aprobación del Parlamento, que sesiona en La Habana, con la participación del General de Ejército Raúl Castro, presidente de los Consejos de Estado y de Ministros.

Foto: Jorge LuisAlfredo Morales Cartaya, titular de Trabajo y Seguridad Social, presentó el documento ante la Asamblea Nacional del Poder Popular, el único órgano con facultad para aprobar la norma jurídica.

Según destacó el Ministro, el debate con el pueblo sirvió para esclarecer causas y fundamentos de las modificaciones propuestas a la legislación en materia de seguridad social. Más de tres millones de trabajadores votaron en favor del anteproyecto.

Los trabajadores, comentó, expresaron francamente sus criterios, sugerencias, inquietudes y discrepancias. En total fueron registrados 905 642 planteamientos; ni uno solo de ellos, advirtió, dejó de ser analizado y podemos afirmar que se llegó a consenso sobre la necesidad insoslayable de modificar la Ley.

Teniendo en cuenta las opiniones de la población, el proyecto en manos de los diputados contiene importantes modificaciones en relación con el texto inicial. Dichos cambios se expresan en cuestiones como la ampliación a 15 años del periodo para la selección de los cinco mejores años de salario para el cálculo de las pensiones; es decir un lapso mayor al proyectado inicialmente.

Por el reclamo popular también se extenderá el derecho a protección mediante pensión a los huérfanos de ambos padres, mayores de 17 años, que se encuentren estudiando en cursos regulares diurnos de la educación superior y en la enseñanza técnica y profesional, hasta que concluyan sus estudios. En el caso de los huérfanos de un solo padre, previo análisis casuístico, podrán ser protegidos por la asistencia social.

Otro cambio para responder a las peticiones de los trabajadores, está en la decisión de fijar la edad de jubilación en 60 años las mujeres y 65 los hombres para la concesión de pensión extraordinaria, en lugar de 62 y 67 años, como se proponía en el anteproyecto. Para el cálculo de esa pensión se establece el 40% del salario promedio por los primeros 20 años de servicios, incrementando un 2% por cada año de trabajo adicional.

También el nuevo texto reconoce el derecho del viudo, de matrimonio formalizado o reconocido judicialmente, de 65 años o más, o incapacitado para el trabajo, y que dependiera del cónyuge, a simultanear su pensión con la pensión que generó la fallecida. Este beneficio solo se concedía a las viudas en el documento discutido popularmente.

En respuesta a lo dicho por la población, se amplían las posibilidades de establecer reclamaciones contra las resoluciones dictadas por el Director General del Instituto Nacional de Seguridad Social sobre trámites de pensiones. Dichas gestiones podrán hacerse ante la sala competente del Tribunal Provincial Popular de cada territorio. Según lo que está en vigor esos trámites solo se realizan ante la Sala de lo Laboral del Tribunal Provincial de Ciudad de La Habana.

Además se propone que los Consejos de la Administración Municipales, de manera excepcional, podrán autorizar la reincorporación de un pensionado en el mismo cargo que desempeñaba anteriormente, en un centro de trabajo o en otros, y devengar la pensión y el salario. En el anteproyecto se otorgaba esa responsabilidad al Ministro de Trabajo y Seguridad Social.

A los beneficios mencionados, recordó Morales Cartaya, se añaden los formulados desde un inicio y que subrayan el sentido de justicia social de la Revolución. Por ejemplo, la nueva Ley establecerá que el cálculo de la pensión tome como base el 100% del salario promedio mensual del trabajador, y no el 50% de los ingresos que exceden los 250 pesos mensuales como ocurre ahora.

Se suma a lo anterior cuestiones como la posibilidad de percibir más de una pensión a la que se tenga derecho y la prerrogativa de recibir pensión por invalidez total o parcial con solo acreditar el vínculo laboral.

Los pensionados por edad, con 60 años las mujeres y 65 los hombres, podrán reincorporarse al trabajo y devengar la pensión y el salario, siempre que se incorporen a un cargo diferente al que ocupaban en el momento de obtener su pensión, aunque podrán desempeñarse en su perfil ocupacional.

Se analiza también que para el cálculo de la pensión de los trabajadores con más de un empleo, se les sume el salario promedio mensual de todos los contratos y, en el caso del pago del subsidio, se le abonará por cada entidad.

El proyecto de legislación en debate propone incrementar en 5 años la edad y los años de servicios para los dos sexos, de forma tal que las mujeres se jubilen a los 60 años y los hombres a los 65 años, con 30 años de servicios en ambos casos. Ese incremento se realizará poco a poco durante 7 años, desde el 2009 hasta el 2015, con el objetivo de afectar lo menos posible a los trabajadores próximos a las edades actuales de jubilación.

Ello tiene lugar ante la necesidad de contribuir por esa vía a atenuar los efectos del envejecimiento de la población cubana y de la drástica caída de la natalidad, lo cual repercute negativamente en la fuerza laboralmente activa de la nación. Sin embargo, a diferencia de lo ocurrido en otros muchos países, el mencionado aumento tiene lugar asociado a la preservación y ampliación de los derechos de los trabajadores, en lo que sobresalen importantes ventajas.

4

Restricciones financieras no desmantelan programas sociales en Cuba

María Julia Mayoral

Cuba destinará buena parte de su Presupuesto Estatal en el 2009 a financiar las necesidades de educación, salud, seguridad y asistencia social, esa es la proyección que evalúa el Parlamento reunido en La Habana, con la asistencia del General de Ejército Raúl Castro, presidente de los Consejos de Estado y de Ministros.

Foto: JORGE LUIS GONZÁLEZGeorgina Barreiro, ministra de Finanzas y Precios.

El máximo órgano del poder estatal llega a este análisis luego de un intenso debate sobre el tema en cada una de sus 12 comisiones permanentes de trabajo.

Georgina Barreiro, ministra de Finanzas y Precios, indicó que las asignaciones a esas esferas sociales representan el 43,6% del total de los gastos incluidos en el Presupuesto para el año entrante y un 30,2% del Producto Interno Bruto a precios corrientes para el 2009.

También se reservan importantes recursos para otros sectores que repercuten directamente en la calidad de vida de la población y el desarrollo nacional, entre ellos el arte y la cultura, deporte, servicios comunales, ciencia, tecnología y medio ambiente.

Esto se decide en momentos de fuertes tensiones financieras provocadas por la actual crisis mundial, el bloqueo yanki y las pérdidas millonarias a causa de tres huracanes de gran intensidad. Ello subraya la voluntad de la Revolución de sostener, aún en las condiciones más adversas, las políticas que aseguren justicia social e igualdad de oportunidades para todo el pueblo.

Según informó la Ministra, para el próximo año, al igual que en los anteriores, el Presupuesto respaldará una provisión para enfrentar posibles desastres naturales, para lo cual se asignan 200 millones de pesos.

El control sobre el destino y el uso de los recursos presupuestarios deberá constituir uno de los instrumentos fundamentales para alcanzar los objetivos propuestos, significó la titular de Finanzas y Precios. Estamos convencidos, dijo, de que podemos demandar menos recursos, si eliminamos, entre otros, los vicios negativos del despilfarro y el descontrol.

Sostuvo, además, la necesidad de modificar la política tributaria en vigor para aplicar un sistema de impuestos y contribuciones adecuado a las condiciones actuales de la economía. Alertó igualmente sobre la subsistencia de gratuidades indebidas y altamente subsidiadas que están por encima de las posibilidades del país; un problema, enfatizó, para ser abordado de manera gradual y sostenida.

5

Plan 2009: fortalecer la disciplina financiera y planificar de acuerdo con los recursos disponibles

Altamente significativo el crecimiento económico del 4,3% logrado en el 2008. Analizan diputados desempeño de la economía con la presencia del Presidente Raúl Castro Ruz

SUSANA LEE

El crecimiento de la economía cubana en un 4,3% a pesar de las adversas circunstancias en que transcurrió su desenvolvimiento, queda por debajo del 8% que se había planificado sobre la base de premisas más favorables, "pero es altamente significativa en un mundo donde las principales potencias capitalistas no solo no atinan a frenar la caída en picada de sus economías, sino que ignoran siquiera cuando se detendrá la crisis y hasta donde alcanzará el poder destructivo de la misma".

Foto: JORGE LUIS GONZÁLEZEl diputado José Luis Rodríguez, vicepresidente del Consejo de Ministros, inició la presentación del informe sobre los resultados económicos del 2008 y los Lineamientos del Plan Económico y Social para el 2009 ante la Asamblea Nacional del Poder Popular.

Con la valoración anterior el diputado José Luis Rodríguez, vicepresidente del Consejo de Ministros, inició la presentación del informe sobre los resultados económicos del 2008 y los Lineamientos del Plan Económico y Social para el 2009 ante la Asamblea Nacional del Poder Popular, en sesión a la que asiste el General de Ejército Raúl Castro Ruz, Presidente de los Consejos de Estado y de Ministros.

En su intervención destacó que los discretos resultados del crecimiento económico han sido posibles por el esfuerzo constante del pueblo cubano y la obra de la Revolución.

Enumeró, entre otros saldos, el incremento de un 2,5% en la productividad del trabajo; un 6,6% de las inversiones, mayormente en ramas decisivas para la producción y los servicios; el crecimiento de sectores claves como agropecuario -1,6%-, la industria -1,2%-, la construcción -3,3%-, el transporte -7,4%-, las comunicaciones -9%-, y los servicios -8%.

Durante el 2008, además, aumentaron las exportaciones de bienes y servicios en un 7,2%, el turismo se recupera y se estima cerrará el año con 2 350 000 visitantes, lo que representa un incremento del 9,3%; y la sustitución de importaciones avanza gradualmente, lográndose un ahorro de 265 millones de CUC, dos veces y media superior a lo registrado en el 2007.

Otros resultados con impacto más directo en la población, a pesar de carencias y dificultades aún presentes, presentados por el también Ministro de Economía y Planificación, incluyen el reforzamiento alimentario a los territorios más afectados por los 3 huracanes que asolaron el país con 27 000 toneladas de alimentos, el cumplimiento al 72% del programa de reparación de redes eléctricas; la adquisición de 913 ómnibus nuevos y 248 de segunda mano para todo el país que mejora, aunque discretamente el transporte de pasajeros; la terminación estimada de 42 000 viviendas y la recuperación del 22% de las dañadas parcialmente por afectaciones climáticas.

Asimismo se concluyeron 31 policlínicos, a lo que se suman 272 instalaciones de salud reparadas y ampliadas; se instalaron 41 equipos médicos de alta tecnología; se logra una tasa del 72,7% de la población entre 18 y 24 años estudiando en la educación superior y se aumentaron las cuantías mínimas de las pensiones de la seguridad social y las prestaciones de asistencia social.

Rodríguez explicó, con cifras y detalles, algunas de las severas limitaciones que condicionaron la economía cubana durante el 2008, entre ellas las pérdidas que ocasionaron los huracanes Gustav, Ike y Paloma estimadas en 9 mil 722 millones de dólares, incluyendo como lo más significativo las 530 mil 758 viviendas afectadas en casi todo el país, y el significativo aumento en los precios de las principales importaciones del país que solo en alimentos obligó a pagar 839 millones 600 mil dólares por encima del pasado año.

La última parte de su informe las dedicó a presentar los lineamientos para el 2009, la compleja coyuntura en que han tenido que elaborarse y las premisas que deben estar presentes, en primer lugar, como señaló, la necesidad insoslayable de fortalecer la disciplina financiera y planificar las actividades económicas y sociales de acuerdo con los recursos disponibles y en el orden de prioridades que el país decida.

Dijo que el plan se elaboró con un elevado grado de incertidumbre, pero el mayor rigor posible, con reducción de gastos y dándole prioridad a objetivos esenciales para lograr un crecimiento del 6%.

Y afirmó: Se avecinan tiempos de duro esfuerzo y de combate frente a las dificultades, empezando por nuestras propias insuficiencias y errores.

La Cumbre de América Latina y el Caribe: la OEA se fue a bolina. II Parte

Por Orlando Cruz Capote

Una gran victoria y el reconocimiento a la resistencia heroica del pueblo cubano

El plan “Mangosta” y América Latina.

Mientras el camino reformista-burgués intentaba abrirse paso, el Gobierno de los EE.UU. arreció su política de confrontación contra Cuba. La agenda de lo que sería la “Operación Mongoose” (1) se enriquecía con nuevos planes, (2) cuyos objetivos mediatos provocarían la intervención directa de las fuerzas armadas norteamericanas. En las variadas directrices de dicho plan, puestos al descubierto con mayor nitidez en los últimos años, se evidenciaron el odio hacia la nación y el socialismo cubano. Pero en ese múltiple esfuerzo para “derrocar a Castro”, los gobiernos latinoamericanos y caribeños debían desempeñar una parte no menos importante. Era necesario aislar a Cuba de la región logrando “las sanciones colectivas” contra la misma y alcanzar la separación o la expulsión del Gobierno Revolucionario de la OEA. Y los planes contra Cuba, en el marco de la región se intensificaron en el segundo semestre de 1961. La Isla de la Libertad, por su parte, dio pasos apresurados por buscar espacios en otras latitudes, tanto a escala planetaria -los países tercermundistas-, el campo socialista, así como en el estrechamiento de sus vínculos con los diferentes actores sociopolíticos del continente.

El 4 de mayo de 1961, la fuerza de tarea inter-agencias (3) de EE.UU., nombrada a raíz de la derrota de Playa Girón, presentó el primer documento al Presidente de los EE.UU. con un sinnúmero de recomendaciones para “doblegar al Gobierno de Fidel Castro”. El documento en cuestión se denominó “Cuba y el comunismo en el hemisferio”, (4) que partía de la realidad de que Cuba no constituía una amenaza directa a los intereses de los EE.UU. y mucho menos capaz de realizar un ataque directo a ese país. Al valorar diferentes alternativas para terminar con Cuba revolucionaria el estudio desde sus inicios planteaba que “[...] No existe un camino seguro para derrocar a Castro fuera de la intervención militar de EE.UU.” No obstante, ofreció una amplia gama de medidas unilaterales de los EE.UU. y en conjunto con los gobiernos más afines de la región para llevarla a vías de efecto. En uno de sus acápites, el número VII, se enumeraban los pasos para realizar “[...] la cuarentena y el debilitamiento del régimen comunista de Castro.” Para ello se llamó a realizar un “[...] esfuerzo por disuadir a otros gobiernos latinoamericanos para que den pasos con el objetivo de completar el aislamiento de Castro -tal como la retirada de embajadores, ruptura diplomática, apelaciones a Cuba para que se libere de los lazos chino-soviéticos, etc. La mayor probabilidad de éxito con estas medidas está entre aquellas naciones que no han roto sus relaciones, Venezuela, Colombia y posiblemente Argentina.” Además de promover un “[...] Plan para proveer cooperación a cualquier país latinoamericano requerido de ayuda contra la subversión o ataque inspirado por Castro. Dondequiera que sea posible este entendimiento entre nosotros y otros gobiernos debe estar formalmente incorporado dentro de un tratado de defensa bilateral. Esto sería un camino efectivo, dentro del marco existente de la ley internacional, al proporcionar una base para la acción estadounidense en la ayuda a la defensa de cualquier nación amenazada.” Y asimismo, para “[...] obtener la autorización legislativa necesaria y el apoyo presupuestario que nos permita ayudar a otros países a construir sus fuerzas de seguridad internas; [...] ofrecer enlaces de inteligencia y ayuda a otros países latinoamericanos que les permitan identificar acciones subversivas alentadas por Castro y otros comunistas, descubrir embarques de armas y financiamientos, enfrentar a organizaciones políticas subversivas, etc. Esto significa la ayuda y constitución de los esfuerzos de inteligencia local y poner a disposición nuestra propia información; “[...] alentar a los gobiernos latinos a llevar a cabo presión para detener el uso del servicio de prensa de Castro en sus países; “[...] intentar construir una fuerza caribeña (Fuerza de Seguridad Caribeña) dentro del marco de trabajo de la OEA. Esto podría constituir una serie de acuerdos bilaterales dentro de una estructura multilateral entre las naciones caribeñas y Estados Unidos.” (Idem)

El documento, que es pródigo en ampliar las bases de agresión contra Cuba, incluyó la posibilidad de que otros países, no precisamente caribeños, pudieran estar en esta cruzada anticubana, proponiendo un patrullaje naval conjunto y misiones de vigilancia colectiva. Sin embargo, advertía que algunos países del subcontinente no accederían gustosos a este engranaje y los señalaba por sus nombres: “[...] los indicios actuales son que Guatemala, El Salvador, Honduras, Nicaragua, Panamá, Perú y Paraguay apoyarían la acción contra Castro. Es probable que Argentina, Colombia, Venezuela, Costa Rica, Uruguay y Haití se unirían. Es casi cierto que Chile, Bolivia y Brasil se opongan a una acción directa de la OEA y la posición de México y Ecuador es de segura oposición.” (Idem) Para la truculenta acción directa de la OEA se llamaba a consultar el cumplimiento del Tratado de Río (1947) y sancionarlo de acuerdo a la violación de los principios básicos de la OEA y, específicamente, de acuerdo a los conceptos establecidos en la Declaración de Caracas (de 1954) contra la dominación o control comunista, la Declaración de Santiago (de 1959) llamando al respeto de los derechos humanos y la Declaración de San José (de1960) denunciando la intervención extracontinental por las potencias sino- soviéticas y la aceptación de esa intervención.

A tales efectos se pondrían en función otro conjunto de medidas como, 1) la ruptura de relaciones diplomáticas y consulares; 2) la suspensión del comercio de todos los artículos excepto los suministros médicos, y la interrupción de todas las otras relaciones económicas; 3) la creación de un Comité para la Defensa Política del Continente y, además, una comisión permanente que observara e identificara la infiltración castrista o chino-soviética en los estados americanos y llevar a cabo las acciones pertinentes de seguridad o defensa colectiva. El 8 de mayo, era aprobada otra directriz, con el claro propósito de cambiar la opinión pública mundial sobre Cuba. El nuevo documento es tan explícito en la declaración de la guerra sicológica que los medios de comunicación desarrollarían, que puede proporcionar un ejemplo sin igual de cómo se destruye y construye un estado de opinión acerca de la realidad de un país, recurriendo a mentiras y medias verdades. En este documento se afirmó que “[...] Nuestro trabajo consiste en buscar modos y medios para combatir y eliminar este criterio -se refiere a la imagen de que el conflicto en Cuba era entre el gobierno, que se dedica al bienestar de los cubanos y un grupo de emigrados que pretende el regreso de Cuba al viejo orden- (y) demostrar que el conflicto esencial en Cuba es entre los totalitarios (o comunistas) y los libertarios (o el ala social democrática de la revolución cubana). Para lograrlo se necesita revelar (a) el verdadero carácter del régimen de Castro y su revolución traicionada; y (b) el carácter progresista del Consejo Revolucionario y su determinación de rescatar la Revolución.” (6)

Más adelante añadió que “[...] también debemos tratar de enviar figuras anticastristas de intachable conducta personal a Europa, por ejemplo, Rojas, (7) quien como embajador de Castro en Gran Bretaña dio enérgicos discursos pro-castristas en 1959, pudiera regresar allí para explicar sobre la traición de la Revolución Cubana. Figueres (José Figueres Torres, Presidente de Costa Rica) y Haya de la Torre (Víctor Raúl Haya de la Torre, dirigente del APRA peruano) podrían, por supuesto, hacer buenos trabajos en Europa y en el mundo subdesarrollado [...] habiendo de lograr en [...] América Latina la opinión de la mayoría de la élite probablemente esté bien convencida de las principales proposiciones, aquellos que aún no están convencidos, están más allá de la persuasión intelectual. Esto significa que en América Latina nuestros principales objetivos son los grupos populares -intelectuales, estudiantes, obreros, campesinos.”

Finalmente, el 30 de noviembre de 1961, se oficializa la “Operación Mongoose” mediante un Memorándum del presidente Kennedy, el cual dio carta abierta al curso de una serie de acciones, en muchos casos, mancomunadas y coordinadas con los regímenes latinoamericano-caribeños para destruir a la Revolución Cubana. Dos meses después las tareas encomendadas al Departamento de Estado eran claras y de estricto cumplimiento. El 16 de enero de 1962, se envió el “Memorandum del Oficial a cargo de los asuntos cubanos (Hurwitch) al Jefe de Operaciones de la Operación Mongoose (Lanzadle)” (8) señalándose en el mismo que “[...] El Departamento de Estado está enfrascado en discusiones y negociaciones continuas con otras naciones miembros de la OEA con vistas a alcanzar un amplio acuerdo en la próxima Reunión de Ministros de Relaciones Exteriores (VIII Reunión de Consulta de Ministros de Relaciones Exteriores de la OEA a realizarse en Punta del Este, Uruguay, del 22 al 31 de enero de 1962) sobre las resoluciones que condenarían a Cuba y la aislarían del resto del Hemisferio [...] asumiendo que como mínimo si la reunión concluyera en acuerdo para condenar a Cuba como cómplice del Bloque Chino-Soviético y que en general adoptara un lenguaje a los efectos de que Cuba representa una amenaza para la Paz y la seguridad del Hemisferio, el Departamento de Estado estaría preparado para recomendar al Presidente que el comercio remanente entre Estados Unidos y Cuba fuera eliminado.” El Memorándum continuaba que “[...] Si a pesar de los embargos de Estados Unidos, como resultado de la Reunión de Ministros de Asuntos Exteriores de la OEA, el comercio con Cuba se mantuviera, el Departamento estaría preparado para acometer una determinada acción con sus aliados de la OTAN (bilateralmente y el foro de la OTAN, como más apropiado sea) para persuadir a estas naciones a dar pasos para aislar a Cuba de Occidente. Daríamos pasos similares con Japón, el cual posee un comercio comparativamente significativo con Cuba.” (9)

En ese esfuerzo por bloquear económicamente a la Isla, el gobierno estadounidense contaría con la cooperación de los sectores privados norteamericanos, la AFL-CIO (organizaciones obreras pro-patronales), la federación Internacional de Transporte y el Consejo Nacional de Comercio Exterior. El recuento pudiera hacerse mayor si tenemos en cuenta que solamente hemos citado tres documentos de un total de 35, de los muchos que han sido desclasificados, y que demuestran la organización, estructura y coordinación de los planes anticubanos de las diferentes agencias (o la unión de las inter-agencias) del gobierno norteamericano y el involucramiento presionante a que eran sometidos los diferentes regímenes latinoamericanos que, en muchos casos, eran acatados servilmente. Ello brinda una imagen real de las acciones del Imperio norteño contra Cuba, sus presiones sobre América Latina y el Caribe y el continuismo de las autoridades de esta región, en mayor o menor medida, a los lineamientos estadounidenses. Se demuestra, por primera vez, con documentación histórica de qué forma estaban concebidas estas ideas y su realización práctica. No fue una obsesión y una ficción del Gobierno Revolucionario Cubano que los objetivos de las élites de poder imperialistas y oligarcas locales se conjugaban en su afán por desacreditar, aislar y destruir a la Revolución Cubana. Todo era tan real como la historia demostraría fehacientemente solo unos meses más tarde.

Dr. Orlando Cruz Capote, Investigador Auxiliar, Instituto de Filosofía, Cuba

Notas bibliográficas y referencias:

(1) Jacinto Valdés-Dapena Operación Mangosta: Preludio de la invasión directa a Cuba, Editorial Capitán san Luis, La Habana, 2002 y Tomás Diez La Guerra encubierta contra Cuba, Editorial de Ciencias Sociales, La Habana, 1997.

(2) Los planes terroristas fueron tan disímiles que una enumeración completa de los mismos es casi imposible. Veamos algunos: atentados a los dirigentes de la Revolución; auto-provocaciones en la Base Naval de Guantánamo; auto-ataques a naves marítimas y aéreas con matrícula y pasajeros civiles o militares norteamericanos; auto-agresiones a objetivos norteamericanos militares (naves aéreas y barcos de guerra); campañas de difamación acerca del involucramiento de Cuba en los asuntos internos de países de la región (el fantasma de la “exportación de la Revolución comunista”); sabotajes a la economía nacional e instalaciones militares; constante aprovisionamiento logístico, asesoramiento y financiamiento a las bandas contrarrevolucionarias en el interior del país; secuestro y asesinato de funcionarios cubanos en el exterior; falsificación de documentos cubanos con el fin de demostrar la intromisión de la Isla en los asuntos de otros países y organizaciones; el intento de lograr la defección de funcionarios cubanos de alto y mediano rango diplomático y político que sirvieran con sus declaraciones a las campañas contra Cuba; lanzar agentes biológicos sobre Cuba para que los trabajadores azucareros enfermaran y no pudieran realizar la zafra; entre otros.

(3) Para la materialización de esta misión la administración Kennedy dispuso que el Secretario Asistente de Defensa para Asuntos de Seguridad Nacional, Paul H. Nitze, encabezara una fuerza de tarea integrada por representantes de los departamentos de Estado, Defensa, Justicia, así como de la CIA y de la USIA.

(4) Departamento de Estado, Fondo S/P-NSC: Leg. 62 D 1, Cuba y República Dominicana. Muy Secreto. Department of State, Foreign Relations of the United States, 1961-1963, Vol. X, Cuba 1961-1962, United States Government Printing Office, Washington, 1997, pp. 459-475; En, Tomás Diez La Guerra Secreta contra Cuba, Editorial de Ciencias Sociales, La Habana, 1993, pp. 13-29.

(5) Un día después de la presentación de este documento, el mismo fue aprobado por el Consejo Nacional de Seguridad de los EE.UU.

(6) Documento No 5. Memorandum del asistente especial del presidente (Schlesinger) al Subcomité de acción (guerra) política de la Fuerza de Tarea Cubana. Ver: Biblioteca Kennedy. Documentos de Arthur Schlesinger, Cuba 1961, Caja 31. Confidencial, en Foreign Relations. 1961-1963, Volumen X, Cuba, 1961-1962, Ob. Cit., pp. 490-492; en Tomas Diez Acosta La Guerra Secreta contra Cuba, Ob. Cit., pp.41-44.

(7) El traidor Sergio Rojas Santamaría.

(8) Departamento de Estado, Archivos del ARA/CCA, Lot. 66 D 501. Informe general de la Agencia. Secreto. Aprobado por el ARA por Goodwin y Woodward. En, Foreign Relations, 1961-1963, Vol. X, Cuba, 1961-1962, Ob. Cit. pp. 703-705; en Tomas Diez Acosta La Guerra Secreta contra Cuba, Ob. Cit., pp.121-122.

(9) Idem.



5 Pilares de la Revolucion

Por Noel Manzanares Blanco

Honrarla, defenderla y enriquecerla.

“Otros hagan, y en otra ocasión, la cuenta de los yerros, que nunca será tanta como la de las grandezas”

José Martí


Al calor de los festejos por el primer medio siglo de uno de los acontecimientos más trascendentales de la Historia de América Latina y el Caribe, deseo compartir unas breves meditaciones acerca de elementos interrelacionados que han hecho posible llegar hasta la actualidad en la Mayor de las Antillas, y encarar su futuro con optimismo-realismo.

  1. Sin el menor asomo de duda, el primer pilar que ha determinado que la Revolución Cubana haya llegado a sus primeros 50 años –consecuencia natural de su Historia, de su más que centenaria lucha– radica en el hecho de que con el Gran Enero de 1959 tuvo lugar la asunción del Poder Político por el pueblo liderado por Fidel Castro, condición sine qua non para la auténtica transformación cualitativa que necesitaba la sociedad cubana de ayer, y también para la continuidad en ascenso del proceso revolucionario de hoy y de mañana.

Así, emergió una democracia de nuevo tipo, y con ella alcanzaba cuerpo concreto la máxima del Ilustrado de Norteamérica, Abraham Lincoln, según la cual democracia es el poder del pueblo, por el pueblo y para el pueblo; además de comenzar a privilegiarse el pensamiento del Héroe Nacional de Cuba, José Martí, sobre el culto a la dignidad plena de la persona. Existen muchísimos argumentos al respecto. Particularmente, distingo un detalle:

En Cuba se registra y se le da seguimiento a lo que piensa la ciudadanía acerca de la dinámica del Socialismo —criterios positivos y negativos—, sobre la base de una explícita premisa del 1er Secretario del Partido Comunista de Cuba (PCC), el compañero Fidel: “Basta que, por ejemplo, 16 mil personas tengan una opinión adversa y usted debe preocuparse”. En este orden de ideas, debe tenerse en cuenta que somos más de once millones de habitantes.

Tal es el magisterio de la utilidad de la opción por la construcción del consenso, en lugar de contentarse con el hecho de poseer la mayoría a favor de determinada cuestión. Ello explica el porqué media centuria de agresiones yanquis en las esferas socio-económica, ideo-política, militar y diplomática no hayan podido doblegar a las masas y su liderazgo.

  1. El segundo pilar que ha determinado que la Revolución Cubana haya llegado hasta aquí, después del asalto al cielo, está en el hecho de que comenzó toda una obra económico-social concretada en que los campesinos pasaron a ser dueños de las tierras que trabajaban; los obreros se convirtieron en propietarios de las fábricas; e institucionalmente, desapareció la discriminación por concepto de raza, sexo, edad… —lejos, muy lejos de haber conquistado todo lo humanamente posible.

Súmele a lo anterior que la industrialización dijo presente en el Occidente, Centro y Oriente del país; la educación, la salud, la cultura, la ciencia, el deporte pasaron a patrimonio de cubanas y cubanos... A pesar de pesares, en Cuba disfrutamos de bondades que ni siquiera son sueños para la inmensa mayoría de los habitantes del planeta Tierra.

Por ejemplo, tenemos educación gratuita, incluso para los estudios universitarios, extendidos ahora a todos los municipios del país, donde se superan más de dos tercios de los jóvenes entre los 18 y 24 años con oportunidad de hacer hasta un Doctorado en Ciencias, sin descartar serias deficiencias que han de irse solucionando a partir del Curso Escolar 2008-09; y tenemos hoy una esperanza de vida que se enrumba a los 80 años, menos de cinco de mortalidad infantil por cada mil nacimientos vivos y carecemos de robo de infantes o tiroteos en instituciones estudiantiles, entre otros genuinos valores humanos.

Escapó a la casualidad el convenio del Centro de Inmunología Molecular con la firma norteamericana CANCERVAX para el desarrollo y la producción de vacunas contra el cáncer, firmado a mediados del 2004, hecho totalmente inédito que dice mucho sobre el nivel alcanzado por nuestro desarrollo científico. A propósito, traigo a colación lo informado a la prensa el pasado 3 de diciembre por la Doctora Concepción Campa Huergo, miembro del Buró Político del PCC y directora del Instituto Finlay de la nación cubana:

“Podemos decirles a las autoridades de la OPS [Organización Panamericana de la Salud], de la OMS [Organización Mundial de la Salud] y al mundo que Cuba tiene ahora una nueva planta de producción de vacunas con más de mil metros cuadrados de áreas de producción, que permitirá producir hasta 100 millones de dosis de componentes activos de diversas vacunas para la salud de los pueblos.

“Y pondremos al servicio de la salud en los próximos meses otras grandes obras de la biotecnología cubana, destinadas a producir inyectables, vacunas y monoclonales contra el cáncer, nuevos biopreparados y equipos para sistemas de diagnóstico y biosensores, entre otros renglones” –apenas una señal más de los beneficios que se disfrutan en el archipiélago nacional al margen de ideología, y que compartimos con los desposeídos del mundo, reflejo de la máxima martiana según la cual Patria es humanidad.

3.   El tercer pilar que ha determinado que la Revolución Cubana haya llegado a sus primeras cinco décadas reside en la cada vez más estrecha vinculación de su vanguardia político-revolucionaria con las masas. La Historia registra cómo las medidas implementadas tras el triunfo del 1ro de enero de 1959 se hicieron en consulta y con la decisiva participación del pueblo, incluyendo su propia defensa. Ahí está la 1ra Ley de Reforma Agraria; ahí está Playa Girón o Bahía de Cochinos; ahí está la Crisis de Octubre o de los Misiles … Más recientemente, aparece el proceso de debate del proyecto de Ley de Seguridad Social, como se ha venido haciendo con los miles y miles de planteamientos derivados de la reflexión sobre el discurso del Presidente y Segundo Secretario del PCC, Raúl Castro, del 26 de julio de 2007 en Camagüey; y la presencia de los principales dirigentes del mismo Partido y el Estado a escala territorial y de la nación en los lugares donde han ocurrido tragedia como los huracanes Gustav, Ike y Paloma, quienes “guapean” para solucionar los problema conjuntamente con la población.

Paralelamente —sin descuidar ni un segundo la Defensa—, cubanas y cubanas hemos de llevar a la práctica el pensamiento dialéctico y sustancialmente revolucionario-creador, y un quehacer acompañado de la sabia del poeta español Antonio Machado según la cual “no hay caminos, se hace camino al andar”; al tiempo que un elemento debe quedar desligado de la vacilación: aun cuando hayamos superados las limitaciones materiales que nos embargan, el éxito de nuestra marcha triunfal girará alrededor de la aprehensión de VALORES —con mayúscula y negritas— en infantes, adolescentes, jóvenes y adultos que convivan en este Verde Caimán, so pena de perder la Patria revolucionaria y socialista.

Resulta obvio que estamos obligados a resolver serios problemas subjetivos.

  1. Constituye pilar de la Revolución Cubana el conjunto de conceptos básicos que históricamente han constituido guía del quehacer cotidiano, principalmente los surgidos al calor de la Batalla de Ideas que hemos desarrollados en lo que va de este milenio, tales como: ninguna persona quede abandonada a su serte; no hay problemas sin solución, sino que hay que buscar alternativas; la necesidad de precisar todos los detalle; la elevada implicación y compromiso de los dirigentes y los trabajadores; la crítica oportuna; la prioridad de los intereses del país por encima de burocracia, ansias protagonistas y celos institucionales…

Especialmente, para la perspectiva del Socialismo en Cuba deviene pilar el concepto de Revolución formulado por nuestro Comandante en Jefe el 1ro de mayo del 2000:

“Revolución es sentido del momento histórico; es cambiar todo lo que debe ser cambiado; es igualdad y libertad plenas; es ser tratado y tratar a los demás como seres humanos; es emanciparnos por nosotros mismos y con nuestros propios esfuerzos; es desafiar poderosas fuerzas dominantes dentro y fuera del ámbito social y nacional; es defender valores en los que se cree al precio de cualquier sacrificio; es modestia, desinterés, altruismo, solidaridad y heroísmo; es luchar con audacia, inteligencia y realismo; es no mentir jamás ni violar principios éticos; es convicción profunda de que no existe fuerza en el mundo capaz de aplastar la fuerza de la verdad y las ideas. Revolución es unidad, es independencia, es luchar por nuestros sueños de justicia para Cuba y para el mundo, que es la base de nuestro patriotismo, nuestro socialismo y nuestro internacionalismo”.

Vale significar que este concepto se entrelaza con una percepción de Carlos Marx y Federico Engels presente en La Ideología Alemana: “Para nosotros, el comunismo [y, por supuesto, el socialismo] no es un estado que debe implantarse, un ideal al que ha de ajustarse la realidad. Nosotros llamamos comunismo al movimiento real que anula y supera al estado de cosas actual. Las condiciones de este movimiento se desprenden de la premisa actualmente existente” –el subrayado es de ellos, y las negrita son del autor.

Igualmente vale significar una advertencia leninista, a saber: sin teoría revolucionaria no hay práctica revolucionaria.

  1. Inestimable pilar de la Revolución Cubana es el creciente acompañamiento internacional, tanto a nivel global como en lo regional, a contrapelo de las múltiples maniobras del “Norte revuelto y brutal” por aislar al Caimán Verde.

Atrás quedó el tiempo en que Cuba fue honrosamente expulsada de la Organización de Estados Americanos (OEA), período en que nos extendió la mano el Socialismo encabezado por la extinta Unión Soviética. Atrás quedó el momento en que Moscú creyó en lágrimas, a finales de siglo XX, razón por la cual muchas y muchas personas a escala internacional imaginaron que seríamos la próxima víctima.

Hoy por hoy, Cuba es la soledad más acompañada jamás vista. Es más que nuestra fructífera inserción en la Alternativa Bolivariana para las Américas (ALBA): hablo del respaldo de 185 de los 192 integrantes de Naciones Unidas en el rechazo al Bloqueo de factura norteamericana; hablo de la I Cumbre de América Latina y el Caribe sobre Integración y Desarrollo, la que se celebró sin agentes extraños a Nuestra América y sí con la activa participación de la Mayor de las Antillas, en Costa de Sauipe, Salvador de Bahía, Brasil, el 16 y 17 de diciembre de 2008; y hablo de la Cumbre Extraordinaria del Grupo de Río, desarrollada justamente al calor de la anterior, en la cual se dio ingreso oficial a nuestro país —y recuérdese la citada expulsión de la OEA, a la que jamás regresaremos.

En punto y aparte quiero resaltar la idea que continúa: instruye con crece el respaldo a Cuba, cómo nos llegó la solidaridad y asistencia precisamente cuando la naturaleza nos interpuso descomunales zancadillas en la recién concluida temporada ciclónica: desde Asia (Timor Leste, China y Vietnam); desde Europa (Rusia y España en coordinación con el Programa Mundial de Alimentos); desde África (Angola y Guinea Ecuatorial); y desde el Sur del Río Bravo (Venezuela, Ecuador, Argentina y Brasil) –y ofrezco disculpa por dejar de mencionar otras muchas evidencias de desprendimiento humano respecto a la desdicha que vivimos cubanas y cubanos.

He aquí elementos interrelacionados que han hecho posible llegar hasta nuestros días, garantes de la continuidad en ascenso dialéctico del proceso revolucionario cubano.