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Cuba: coraje y valor

Los Cinco de Cuba y la industria del castigo de Estados Unidos

Por Salvador Capote

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Leonard Weinglass se marchó habiendo cumplido bien la obra de la vida. La nota del Comité Internacional por la Libertad de los 5 Cubanos, informando de su muerte, nos recuerda su extraordinaria sensibilidad y solidaridad como ser humano, ante los crueles e innecesarios castigos a que han sido sometidos nuestros cinco hermanos en las prisiones de Estados Unidos y su denuncia constante del confinamiento en celdas de castigo y de las medidas arbitrarias para dificultar o impedir las visitas y la comunicación con los familiares más cercanos.

Me pregunto qué hubiera sido de los cinco héroes de Cuba de no ser por la firmeza ideológica, el coraje y el patriotismo que han mostrado a través de todo el proceso judicial, por la inmensa red de solidaridad internacional que no los ha abandonado, ni los abandonará hasta que podamos abrazarlos en libertad, y por hombres como Leonard Weinglass que representan lo más honrado, digno y generoso del pueblo norteamericano.

Len nos dejó sabiendo que la victoria es segura. Porque el sistema de prisiones de Estados Unidos está diseñado para destruir la identidad del prisionero, quebrar su voluntad, lograr que abandone, como a la entrada del infierno del Dante, toda esperanza. Y el sistema falló con los Cinco de Cuba. No han podido atemorizarlos, ni callarlos, ni rendirlos, y el clamor universal por su liberación persigue a los verdugos -Ricardo Alarcón lo advirtió- como una maldición gitana.

Los que encerrando a los hombres creen encerrar las ideas no han tomado en cuenta que las injusticias cometidas contra los Cinco atraen la atención del mundo hacia la crisis estructural y moral del sistema de justicia norteamericano.

¿Qué sistema de justicia condenó a los Cinco?

Estados Unidos es el país con mayor población penal del mundo, tanto en valores absolutos (2 292 133 prisioneros) como relativos (743 por 100,000 habitantes). Si se cuentan los que están en centros de detención especiales, los ex convictos, y los que están bajo el status de “probation” o “parole” (modalidades de libertad condicional), la cifra asciende a 6.9 millones, la cual, por sí sola, serviría para demostrar el fracaso del modelo democrático capitalista norteamericano (*). De acuerdo al “International Centre for Prison Studies” (cifras de 2005), de 9 000 000 de personas presas en instituciones penales de todo el mundo, la cuarta parte, 2 193 798, corresponde a Estados Unidos, 1.5 veces más que en China, que tiene una población cuatro veces mayor.

Pero las grietas del sistema son mucho más profundas y numerosas. Más del 70 % de los que están encerrados en las prisiones y cárceles de Estados Unidos son negros, aunque el primer lugar per cápita lo tienen los americanos nativos (indios). La población penal femenina, sobre todo de mujeres negras, ha ido en aumento a través de los años (8.9 % actualmente). El hacinamiento existe en todos los establecimientos penales pero es mucho mayor en las prisiones federales (150.1 % de la capacidad). En California, 50 presos mueren cada año debido a las condiciones higiénicas y a la falta de atención médica.

El encarcelamiento masivo en Estados Unidos se ha convertido en instrumento para tratar de resolver los problemas sociales, creando así un círculo vicioso. Los recursos que debían destinarse a programas para combatir la pobreza, la ignorancia, la drogadicción, el desempleo, son desviados para construir y mantener un número cada vez mayor de cárceles y prisiones.

En los dos últimos años fueron ejecutadas en Estados Unidos 98 personas (52 en 2009 y 46 en 2010), aproximadamente una cada semana. Una investigación independiente de la Universidad de Maryland (2004) reveló que, de 12 reos en el corredor de la muerte de ese Estado, casi todos provenían de un solo condado, Baltimore County y 8 de ellos eran negros.

La hiperplasia penitenciaria norteamericana ha sido tan enorme, que una parte del crecimiento ha sido absorbido por la empresa privada. La privatización de las cárceles y prisiones es tal vez la mayor aberración del sistema pero es altamente lucrativa. Cada preso cuesta $22,000 anuales al contribuyente. La “industria del castigo” -término acuñado por Ángela Davis-, es una de las actividades económicas más rentables.

El tema es muy amplio y no pretendo agotarlo. Tendría que hablar todavía de la corrupción en el poder judicial, de los prisioneros políticos (muchos más que los que han dado a conocer al pueblo norteamericano), de las torturas en Abu Ghraib, Guantánamo y en el propio territorio de Estados Unidos, de las cárceles clandestinas creados por Estados Unidos en diversos países, etc.

Este es el sistema de justicia –o injusticia- que impera en Estados Unidos. Los millones de hombres y mujeres que desde todos los países del mundo exigimos la inmediata libertad de los Cinco, no podemos dejar solos a nuestros hermanos ni la fracción infinitesimal de un segundo; que los verdugos sepan que -como aconsejaba Weinglass- el mundo estará vigilando continuamente y no podrán actuar con impunidad desde la sombra.

René González saldrá libre en octubre de este año sin que puedan impedirlo. ¿Qué harán entonces el gobierno de Estados Unidos, los políticos corruptos, los periodistas vendidos, los jueces venales, la mafia terrorista de Miami? ¿Cómo podrán impedir que reciba en la Isla el reconocimiento emocionado de todo un pueblo a su lealtad a la Patria, a su valor y a su entereza? ¿Cómo podrán evitar que la voz de René, con la tremenda autoridad que da el ejemplo, se multiplique en las voces de un coro universal que clamará entonces, con más fuerza que nunca, por la libertad del resto de sus compañeros?

(*) Salvo cuando se indica otra fuente, los datos de este artículo han sido tomados del U.S. Bureau of Justice Statistics.

Enviado por su autor a Cuba coraje

Imagen agregada RCBáez

FIDEL: Entre la emigración y el crimen

Reflexiones del Compañero FIDEL: Entre la emigración y el crimen

rcbaez_fidelnuestramerica.JPGLos latinoamericanos no son criminales natos ni inventaron las drogas.

Los aztecas, los mayas, y otros grupos humanos precolombinos de México y Centroamérica, por ejemplo, eran excelentes agricultores y ni siquiera conocían el cultivo de la coca.

Los quechuas y aymaras fueron capaces de producir nutritivos alimentos en perfectas terrazas que seguían las curvas de nivel de las montañas. En altiplanos que sobrepasaban a veces los tres y cuatro mil metros de altura, cultivaban la quinua, un cereal rico en proteínas, y la papa.

Conocían y cultivaban también la planta de coca, cuyas hojas masticaban desde tiempos inmemorables para mitigar el rigor de las alturas. Se trataba de una costumbre milenaria que los pueblos practican con productos como el café, el tabaco, el licor u otros.

La coca era originaria de las abruptas laderas de los Andes amazónicos. Sus pobladores la conocían desde mucho antes del Imperio Inca, cuyo territorio, en su máximo esplendor, se extendía en el espacio actual del Sur de Colombia, todo Ecuador, Perú, Bolivia, el Este de Chile, y el Noroeste de Argentina; que sumaba cerca de dos millones de kilómetros cuadrados.

El consumo de la hoja de coca se convirtió en privilegio de los emperadores Incas y de la nobleza en las ceremonias religiosas.

Al desaparecer el Imperio tras la invasión española, los nuevos amos estimularon el hábito tradicional de masticar la hoja para extender las horas de trabajo de la mano de obra indígena, un derecho que perduró hasta que la Convención Única sobre Estupefacientes de Naciones Unidas prohibió el uso de la hoja de coca, excepto con fines médicos o científicos.

Casi todos los países la firmaron. Apenas se discutía cualquier tema relacionado con la salud. El tráfico de cocaína no alcanzaba entonces su enorme magnitud actual. En los años transcurridos se han creado gravísimos problemas que exigen análisis profundos.

Sobre el espinoso tema de la relación entre la droga y el crimen organizado la propia ONU afirma delicadamente que “Latinoamérica es ineficiente en el combate al crimen”.

La información que publican distintas instituciones varía debido a que el asunto es sensible. Los datos a veces son tan complejos y variados que pueden inducir a confusión. De lo que no cabe la menor duda es que el problema se agrava aceleradamente.

Hace casi un mes y medio, el 11 de febrero de 2011 un informe publicado en la Ciudad de México por el Consejo Ciudadano para la Seguridad Pública y la Justicia de ese país, ofrece interesantes datos sobre las 50 ciudades más violentas del mundo, por el número de homicidios ocurridos en el año 2010. En él se afirma que México reúne el 25% de ellas. Por tercer año consecutivo la número uno corresponde a Ciudad Juárez, en la frontera con Estados Unidos.

A continuación expone que “…ese año la tasa de homicidios dolosos de Juárez fue 35% superior a la de Kandahar, Afganistán ―la número dos en el ranking― y 941% superior a la de Bagdad…”, es decir, casi diez veces superior a la capital de Irak, ciudad que ocupa el número 50 de la lista.

Casi de inmediato añade que la ciudad de San Pedro Sula, en Honduras, ocupa el tercer lugar con 125 homicidios por cada 100 000 habitantes; siendo solo superada por Ciudad Juárez, en México, con 229; y Kandahar, Afganistán, con 169.

Tegucigalpa, Honduras, ocupa el sexto con 109 homicidios, por cada 100 000 habitantes.

De este modo se puede apreciar que Honduras, la de la base aérea yanki de Palmerola, donde se produjo un Golpe de Estado ya bajo la presidencia de Obama, tiene dos ciudades entre las seis en que se producen más homicidios en el mundo. Ciudad de Guatemala alcanza 106.

De acuerdo a dicho informe, la ciudad colombiana de Medellín, con 87.42 figura también entre las más violentas de América y el mundo.

El discurso del Presidente norteamericano Barack Obama en El Salvador, y su posterior conferencia de prensa, me condujeron al deber de publicar estas líneas sobre el tema.

En la Reflexión de marzo 21 le critiqué su falta de ética al no mencionar en Chile siquiera el nombre de Salvador Allende, un símbolo de dignidad y valentía para el mundo, quien murió como consecuencia del golpe de Estado promovido por un Presidente de Estados Unidos.

Como conocía que al día siguiente visitaría El Salvador, un país centroamericano símbolo de las luchas de los pueblos de nuestra América que más ha sufrido como consecuencia de la política de Estados Unidos en nuestro hemisferio, dije: “Allí tendrá que inventar bastante, porque en esa hermana nación centroamericana, las armas y los entrenadores que recibió de los gobiernos de su país, derramaron mucha sangre”.

Le deseaba buen viaje y “un poco más de sensatez”. Debo admitir que en su largo periplo, fue un poco más cuidadoso en el último tramo.

Monseñor Oscar Arnulfo Romero era un hombre admirado por todos los latinoamericanos, creyentes o no creyentes, así como los sacerdotes jesuitas cobardemente asesinados por los esbirros que Estados Unidos entrenó, apoyó y armó hasta los dientes. En El Salvador, el FMLN, organización militante de izquierda, libró una de las luchas más heroicas de nuestro continente.

El pueblo salvadoreño le concedió la victoria al Partido que emergió del seno de esos gloriosos combatientes, cuya historia profunda no es hora de construir todavía.

Lo que urge es enfrentar el dramático dilema que vive El Salvador, del mismo modo que México, el resto de Centroamérica y Suramérica.

El propio Obama expresó que alrededor de 2 millones de salvadoreños viven en Estados Unidos, lo cual equivale al 30% de la población de ese país. La brutal represión desatada contra los patriotas, y el saqueo sistemático de El Salvador impuesto por Estados Unidos, obligó a cientos de miles de salvadoreños a emigrar a aquel territorio.

Lo nuevo es que, a la desesperada situación de los centroamericanos, se une el fabuloso poder de las bandas terroristas, las sofisticadas armas y la demanda de drogas, originadas por el mercado de Estados Unidos.

El Presidente de El Salvador en el breve discurso que precedió al del visitante, expresó textualmente: “Le insistí que el tema del crimen organizado, la narcoactividad, la inseguridad ciudadana no es un tema que ocupe sólo a El Salvador, Guatemala, Honduras o Nicaragua y ni siquiera México o a Colombia; es un tema que nos ocupa como región, y en ese sentido estamos trabajando en la construcción de una estrategia regional, a través de la Iniciativa CARFI”.

“…le insistí, en que este es un tema que no sólo debe ser abordado desde la perspectiva de la persecución del delito, a través del fortalecimiento de nuestras policías y nuestros ejércitos, sino que también enfatizando en las políticas de prevención del delito y por lo tanto, la mejor arma para combatir en sí la delincuencia, en la región, es invirtiendo en políticas sociales”.

En su respuesta el mandatario norteamericano dijo: “El Presidente Funes se ha comprometido a crear más oportunidades económicas aquí en El Salvador para que la gente no sienta que debe enrumbarse al norte para mantener a su familia”.

“Sé que esto es especialmente importante para los aproximadamente 2 millones de salvadoreños que están viviendo y trabajando en Estados Unidos”.

“…puse al día al Presidente sobre las nuevas medidas de protección al consumidor que promulgué, que les dan a las personas más información y aseguran que sus remesas en efecto les lleguen a sus seres queridos en casa.

“Hoy, también estamos lanzando un nuevo esfuerzo para hacerles frente a los narcotraficantes y pandillas que han causado tanta violencia en todos los países, especialmente aquí en Centroamérica”.

“…dedicaremos $200 millones a apoyar los esfuerzos aquí en la región, lo que incluye hacerles frente [...] a las fuerzas sociales y económicas que impulsan a los jóvenes hacia la criminalidad. Ayudaremos a reforzar los tribunales, los grupos de la sociedad civil y las instituciones que defienden el estado de derecho”.

No necesito una palabra más para expresar la esencia de una situación dolorosamente triste.

La realidad es que muchos jóvenes centroamericanos han sido conducidos por el imperialismo a cruzar una rígida y cada vez más infranqueable frontera, o prestar servicios en las bandas millonarias de los narcotraficantes.

¿No sería más justo -me pregunto- una Ley de Ajuste para todos los latinoamericanos, como la que se inventó para castigar a Cuba hace ya casi medio siglo? ¿Seguirá creciendo hasta el infinito el número de personas que mueren cruzando la frontera de Estados Unidos y las decenas de miles que ya están muriendo cada año en los pueblos a los que usted ofrece una “Alianza Igualitaria”?


firma-fidel.jpgFidel Castro Ruz
Marzo 25 de 2011
8 y 46 p.m.

Vigencia del Socialismo en Cuba: el desafío del 2011

Por Darío L. Machado Rodríguez*

Aunque es algo elemental vale la pena repetirlo: el surgimiento, desarrollo y existencia del sistema capitalista no ha sido resultado de la voluntad de individuos o grupos, sino un modo de producción que se instaló a escala planetaria como parte de un proceso necesario, de una lógica de formación y organización de la sociedad humana que al igual que en etapas anteriores, trasciende el metabolismo socioeconómico y se extiende al modo de vida. En efecto, en el capitalismo hay economía capitalista y modo de vida capitalista, soportado por las prácticas, por las normas, por las costumbres, pero también codificado en leyes, con sus lógicas reproducidas a través de los institutos ideológicos, en particular en el mundo mediático, y preservado también por las instituciones que ejercen la coerción.

Gracias al poder político, económico y militar y a la hegemonía ideológica, el capitalismo ha logrado superar sucesivas y cada vez más profundas crisis con un saldo crecientemente negativo que hoy se torna criminal con los seres humanos y la naturaleza y amenaza peligrosamente la vida en el planeta.

Como parte de ese proceso universal, la sociedad cubana se formó desde una condición de sociedad periférica, colonial primero, neocolonial después. Cuando triunfa la revolución de enero de 1959, Cuba tenía una economía capitalista dependiente, basada en el monocultivo, con grandes latifundios , altos índices de mortalidad infantil y materna, proliferación de enfermedades prevenibles, desocupación, pésimas condiciones de vivienda y escasos servicios básicos, analfabetismo y muchas otras injusticias sociales.

La construcción en Cuba de un nuevo tipo de sociedad basada en la equidad y la justicia ha sido y es un camino largo y difícil, pero la permanencia hoy del proceso de transformaciones generado por la revolución de 1959 ha demostrado la capacidad de adaptación y avance de la sociedad cubana que ha podido administrar con un balance positivo en sus resultados las energías liberadas por la naturaleza de los cambios sociales ocurridos en el país. No obstante, los desafíos que tiene hoy Cuba son de tal envergadura y urgencia que ponen en tensión a todas sus instituciones y a la ciudadanía en general.

***

El capitalismo ha sido el sistema social dominante en el planeta en los últimos 4 – 5 siglos y desde el XIX ha ocupado obstaculizado y logrado desarticular y reabsorber diversas iniciativas en diferentes latitudes de superarlo. En consecuencia es incuestionable que se deben a este sistema los actuales problemas que afronta la humanidad: la crisis económica, la crisis energética, la crisis medioambiental, la crisis ética, la crisis civilizatoria, el hambre, las enormes desigualdades sociales, las guerras, la escasez, los cada vez más altos precios de los alimentos, la mentalidad consumista, etc. Las consecuencias que ha traído a la humanidad son de tal magnitud, gravedad y urgencia que se antepone a cualquier otro propósito el prioritario de preservar la vida en el mundo. El proceso de cambios que tiene lugar actualmente en Cuba, no puede desprenderse de esta realidad.

El tiempo universal destaca la urgencia de estos enormes problemas del planeta. Pero los tiempos en el devenir histórico de la humanidad tienen también otras dimensiones y ritmos, las que están pautadas por las condiciones, características y desarrollo específico de las diferentes sociedades y culturas que la integran. Como las otras, el tiempo de la sociedad cubana, si bien hace parte del tiempo universal tiene su ritmo propio.

El viraje que significó la desaparición de los emprendimientos socialistas en Europa del Este, la URSS y Mongolia, sorprendió a la sociedad cubana en el momento de madurez de una de las sucesivas rectificaciones que ha protagonizado en los últimos 50 años procurando estructurar un nuevo tipo de sociedad, siempre sobre la base del predominio de la propiedad social, el papel regulador de la planificación y objetivos centrados en el beneficio de la sociedad en su conjunto. Una rectificación que se proponía superar errores y tendencias negativas, resultantes de la copia del sistema de dirección de la economía vigente entonces en la antigua URSS y demás países del campo socialista.

El proceso de rectificación de errores y tendencias negativas que había tenido su preparación ya finalizando la primera mitad de la década de 1980 transitó por varias fases en las que fue incrementándose la participación popular, dando muestras que se trataba de un proceso revolucionario genuino. La participación popular que se produjo entonces no era sólo en relación con las acciones a emprender, sino también en lo tocante a la ponderación y apreciación de los errores y las vías y modos para superarlos.

El proceso de rectificación fue auténtico y autóctono. Fue una decisión madurada por el sujeto político del proceso revolucionario cubano, decisión tan propia y consciente como lo fue antes la de asumir el sistema copiado de la experiencia socialista luego del fracaso en 1970 de la zafra de los 10 millones y de los planes de desarrollo que se habían proyectado  con la política trazada a fines de la década de 1960 ; y si bien la vida indicó después la necesidad de rectificar, es justo reconocer que el saldo de la copia del sistema de dirección económica de la antigua URSS aplicado en los años 1975 – 1984 no fue negativo ni en lo tocante al crecimiento económico ni en el orden cultural en general, aunque el país tampoco alcanzó los niveles necesarios de eficiencia ni se avanzó sustancialmente en la conciencia económica de los trabajadores y de la población en general. Hay que añadir a eso que además de la adopción de aquel sistema y del ingreso al CAME  era inevitable junto con ello trabajar con los principios, conceptos y prácticas universalmente reconocidos por los miembros de esa entidad.

En el plano económico se amplió y fortaleció el sector industrial mediante el crecimiento de las inversiones; otro tanto ocurrió con la infraestructura económica. Entre 1981 y 1985, por ejemplo, el producto social global creció un 8,5% .

En el plano cultural, se fortaleció el sistema educacional del país, así como las instituciones culturales en general, los indicadores de salud mejoraron, aumentaron las expectativas de vida del cubano y el país mantuvo su eje estratégico orientado a priorizar en sus planes el desarrollo humano.

La necesidad de rectificar provino de una realidad económica ineficiente.  Otros factores se sumaron a lo anterior, entre ellos la persistencia del bloqueo económico de los EEUU, contrarrestado por el amplio esquema de relaciones con el campo socialista y particularmente con la URSS, pero frenando siempre las potencialidades de desarrollo económico de Cuba, además de otras situaciones en el ámbito económico internacional que afectaban a la economía cubana como a la de otros países subdesarrollados conduciendo a un mayor endeudamiento del país.

La existencia de una muy generosa legislación laboral, los amplios subsidios, la posibilidad de obtener nuevos créditos, pero también los espacios que generó la renegociación de la deuda externa no redundaron positivamente en el desarrollo de una verdadera conciencia económica socialista en los trabajadores cubanos ni específicamente en los encargados a los diferentes niveles de dirigir y controlar la economía nacional, quizá la consecuencia más perniciosa de aquellos años de crecimiento sin eficiencia.

El proceso de rectificación de errores y tendencias negativas no era simplemente un propósito económico aunque había comenzado por la economía. Sus implicaciones a mediano y largo plazo se debían extender como comenzó a ocurrir a fines de la década de 1980, hacia la política y la sociedad en su conjunto.

Cuando en 1984 comenzó a gestarse en Cuba esa rectificación, todavía no había comenzado la perestroika en la antigua URSS, permanecía en la escena mundial el equilibrio bipolar y eran estables las relaciones económicas, comerciales, financieras y de colaboración con los países socialistas.

De últimas, partiendo de que en Cuba se había implantado el sistema de dirección de la economía prevaleciente en el campo socialista, tanto la rectificación cubana como la perestroika en la URSS entrañaban en lo económico la reacción ante aquel sistema, solo que en el caso de la perestroika el desenlace devino reflujo hacia el capitalismo y en el caso cubano fortaleció cultural y políticamente a la sociedad y la preparó –sin proponérselo- para enfrentar el duro y espinoso desafío del período especial sin abandonar la orientación socialista.

La pregunta que se desprende evidentemente es ¿por qué? La respuesta no puede obtenerse de una simple comparación de ambas realidades. El postulado compartido por muchos de que no habrá un único socialismo en el mundo, no debe conducir a establecer una especie de competencia para definir cuál de todos será el mejor lo que obviamente significaría la negación de su multiplicidad. El ejercicio útil y necesario es el de estudiar cada experiencia en sí misma, lo cual en modo alguno impide prestar atención a otras ni excluye la presencia de características similares al ser transformaciones dirigidas a superar el capitalismo.

El socialismo en la antigua URSS, por ejemplo, no tenía irremisiblemente que refluir hacia el capitalismo. Muchos valores habían sedimentado en aquella sociedad que fue capaz de generar la resistencia y el heroísmo que la llevó a derrotar la maquinaria bélica del nazifascismo y reconstruir el país devastado por la guerra, entre ellos los que se observan hoy cuando sectores mayoritarios de la población reclaman una economía planificada y formas justas de distribución , lo que no significa que junto con ello se imaginen el modo de vida igual que antes.

En Cuba, aun con una aguda escasez de recursos como resultado de la desaparición del campo socialista y el recrudecimiento de la guerra económica de los EEUU, nuestros propios errores e insuficiencias y devastadores eventos naturales que han resentido gravemente la economía nacional y la infraestructura del país, las mayorías ciudadanas continuaron respaldando mayoritariamente la orientación socialista, algo que ha quedado probado por sucesivos procesos electorales transparentes a través de los cuales se han renovado los órganos del poder popular a los diferentes niveles, por la participación ciudadana en los debates nacionales y por la estabilidad y clima social tranquilo y seguro que ha prevalecido en el país en estos años desde el derrumbe del campo socialista hasta la fecha.

Desde que comenzó la lenta recuperación de la economía nacional a partir de 1995, el producto interno bruto de Cuba ha ido en ascenso, mientras se ha logrado mantener la orientación social de la economía .

Sin embargo, estos incrementos que han promediado entre 2001 y 2008 un 6,5% anual distan mucho de significar de modo directo un incremento proporcional del bienestar de la población, entre otros factores porque los precios en el mercado internacional de los alimentos, medios de producción y otros insumos han crecido en proporciones mayores. Por ejemplo, el crecimiento previsto del precio de importación de los alimentos para el 2011 es de un 5%  mientras que el crecimiento esperado del PIB en Cuba es de un 3,1% .

El bienestar real de la sociedad cubana está vinculado en primer lugar al potencial humano que posee. La capacidad de educar, de privilegiar el consenso, el colectivismo el diálogo y la cooperación, en lugar del autoritarismo, el individualismo, la imposición y la competencia, y de reproducir un sentido de la vida y un ideal de bienestar que armonice a los seres humanos entre sí y a estos con la naturaleza, depende del potencial humano, de la cultura alcanzada y de la capacidad –de últimas- de subordinar conscientemente la economía a la sociedad.

Es ahí donde entra el sistema de ideas y valores, la ideología revolucionaria que no debe ser entendida nunca como un decálogo de mandamientos a cumplir ni como un sistema acabado con todas las respuestas, pero sí como un seguro contra el caos, la dispersión, el derroche, el voluntarismo, el vale todo que algunos suelen identificar con la libertad, pero que en última instancia esconde un modo de subordinar los seres humanos a la dictadura del mercado.

No puede pensarse la construcción de una sociedad armónica, justa y equitativa en un mundo caótico y en crisis general como en el que vivimos sin apelar a un proyecto de socialidad encarnado por una ideología anticapitalista y que tiene como instrumentos principales la propia ideología socialista, las políticas sociales, la cohesión, el consenso y la planificación.

El plan ofrece la oportunidad de hacer coherente en un grado muy superior al del mercado el sistema de relaciones entre todas las estructuras, prácticas, niveles establecidos por la división social del trabajo, además de aportar el componente de justicia social, algo totalmente vedado para el mercado. Pero el plan debe ser cuidadosamente elaborado, culturalmente asumido y debe ser todo lo flexible que sea necesario para que permita su pronta modificación a tono con las realidades cambiantes. Los fallos en la planificación pueden resultar incluso más devastadores para la economía que el despilfarro que entraña el mercado.

La esencia social de la propiedad sobre los medios fundamentales de producción de bienes y servicios y demás propiedades socializadas es un requisito básico de un propósito socialista que merezca nombrarse así

Lo anterior no significa que en la transición al socialismo no se sigan produciendo mercancías, ni que no existan determinados niveles de propiedad privada. Lo que ocurre que las mercancías que se producen dentro del metabolismo económico de una sociedad en transición socialista ya no serán iguales que las que produce el capitalismo, porque tendrán el sello de la planificación que expresa los intereses de la sociedad como un todo y no los que se generan por la interacción caótica de intereses individualistas y egoístas . El plan es el eslabón mediador fundamental a través del cual la economía se subordina a la sociedad. Del mismo modo que las relaciones mercantiles no se agotan en el intercambio mercantil sino que influyen en el funcionamiento social en su conjunto, también a la inversa, en la sociedad, lo que pudiéramos denominar el “no-mercado” puede influir eficientemente en las relaciones mercantiles y regularlas si existen para ello las necesarias condiciones culturales políticas y los instrumentos adecuados. Solo con fundamentos socialistas en la construcción del modo de producción y reproducción de la vida social es posible aprovechar el lado positivo de las relaciones mercantiles y controlar su lado negativo a la par que avanzar en un dilatado proceso de transición hacia la consecución de una armonía cada vez más constructiva y plena entre los seres humanos y de estos con la naturaleza.

Para que las actividades fundamentales en cualquier sociedad como la educación, la salud pública, la seguridad y asistencia social, etc. no dependan del mercado, sino de la voluntad concertada de la sociedad de sustraerla del ámbito mercantil y organizarla en función de todos los ciudadanos sin distinción alguna se necesita una ideología, propósitos políticos, una cultura y un modo socialista de vida que aseguren el consenso en torno a tales decisiones.

Si en el capitalismo el interés dominante es el de la ganancia, al capitalista le interesa ante todo el valor de cambio de las mercancías, y su valor de uso solo en la medida en que le facilite acumular plusvalía, obtener ganancias. En el proceso de transición socialista se siguen produciendo mercancías, pero el interés que debe predominar se relaciona con su valor de uso, aunque también importa el valor de cambio, pero solo en la medida en que facilita la producción de valores de uso para satisfacer necesidades de la sociedad, no con el objetivo de acumular ganancias.

En consecuencia, la finalidad económica del socialismo en Cuba no puede resumirse en la consigna de convertir a Cuba en un “país desarrollado”, sino de desarrollar el país con equidad, justicia social, en armonía entre las personas y con el medio ambiente, satisfaciendo necesidades que son cambiantes, pero que no están artificialmente recreadas en las personas para motivar el incesante crecimiento. Esta diferencia dista mucho de ser un asunto semántico. Cuando se habla hoy de “país desarrollado” se entiende por ello seguir los criterios de desarrollo pautados por el capitalismo tardío.

Es fundamental en el propósito de la construcción socialista asumir el reto de no aceptar ese modelo de crecimiento incesante e ilimitado, con su secuela de consumismo, depredación del medio ambiente y antagonismos entre las personas.

No significa obviamente que la economía cubana no necesite crecer y desarrollarse para alcanzar ante todo la capacidad de satisfacer adecuadamente  las necesidades básicas de la población, pero el enfoque del metabolismo económico en la transición socialista no puede ceder a las fuerzas de atracción de la lógica del mercado y sí mantener como eje central la planificación y el consenso de la ciudadanía respecto de los objetivos sociales principales de esta.

La necesidad de incrementar los bienes de consumo de la población hasta satisfacer las necesidades básicas de alimentación, salud pública, vivienda, ropa calzado, transporte y otras hoy por debajo como promedio de lo que necesita la población y luego continuar atendiendo a los cambios que se produzcan en estas sin descuidar la educación ciudadana para un consumo racional y saludable, no debe confundirse con una aspiración a convertirnos en un “país desarrollado”. Para lograr ese bienestar es imprescindible el desarrollo de las ciencias y las tecnologías, pero cuidando que su aplicación resulte amigable con la naturaleza y saludable para el ser humano.

En medio de un mundo tan caótico, imprevisible, desigual e injusto donde un individuo gasta decenas de millones para viajar como turista al espacio, mientras hay alrededor de 1000 millones de hambrientos, la planificación socialista flexible y eficiente, con objetivos socialmente consensuados, signados por el consumo saludable y en armonía con el medio ambiente, deviene factor imprescindible para evitar la improvisación, el voluntarismo y el despilfarro de recursos escasos y para que el topo del mercado no termine incrementando aceleradamente las desigualdades sociales y fragmentando la sociedad convirtiéndola más temprano que tarde en pasto del mercado mundial capitalista. Hay aquí un desafío fundamental para el socialismo cubano, en particular porque hoy no existe en el mundo ningún espacio internacional consolidado en el que predominen criterios socialistas de producción, colaboración económica, comercial, científica – técnica, financiera, en los que encajen los propósitos socialistas de Cuba como ocurría antes con el CAME, ni entidad económica alguna en disposición de correr los riesgos del experimento socialista cubano.

La economía mundial está pronta cumplir tres años en crisis, países enteros se han declarado en quiebra, los altos índices de desocupación se mantienen altos o se incrementan, solo podemos ver por doquier inestabilidad, incertidumbre, peligros de toda índole en particular los de guerras devastadoras. En medio de esa realidad cabe preguntar qué corresponde hacer a un país como Cuba donde hace medio siglo predomina la propiedad social y la orientación política de la economía hacia el bienestar de la sociedad, ¿acaso privatizar y sumarse al caos, o defender la posibilidad de un proyecto propio de sociedad asumiendo el desafío cultural ideológico y político que ello entraña y que consiste básicamente en reestructurar creativamente su metabolismo socioeconómico adaptándolo a las nuevas circunstancias, lo que implica reconocer la presencia general de las relaciones mercantiles, y hacerlo en armonía con el medio ambiente y preservando la esencia social de la propiedad sobre los medios fundamentales de producción de bienes y servicios a la par que fomentar y cultivar un paradigma propio de bienestar y felicidad? Es obvio que la alternativa es la segunda, no por arbitrariedad o capricho, sino porque es la mejor y se corresponde con la transformación cultural de la sociedad cubana y la rica experiencia social acumulada durante medio siglo.

Siempre afirmo que en Cuba el socialismo es realidad, ideal y experimentación simultáneamente. Y hoy más que nunca se necesita experimentar, probar nuevas variantes de organizar la actividad económica. El desafío es de tal magnitud que solo puede asumirse con toda la sociedad participando, tanto en las decisiones como en las acciones que de ellas se desprendan y con un alto grado de organización y disciplina que garantice la eficiencia de esa participación. Las implicaciones sociales y políticas del proceso de cambios en marcha en la sociedad cubana serán fenómenos totalmente nuevos a los cuales habrá también que encontrarle soluciones nuevas.  En este desafío serán imprescindibles la creatividad y la osadía. La democratización de la actividad económica, expresada en las acciones descentralizadoras y en mayores espacios para las iniciativas individuales y grupales tocará inevitablemente el ámbito sociopolítico y exigirá nuevos métodos y estilos en la actividad ideológica y política, nuevas codificaciones en el plano jurídico y una nueva dinámica en la actividad de los medios de comunicación.

Actualmente está en curso el análisis y discusión del documento titulado “Proyecto de lineamientos de la política económica y social”. Aunque sus contenidos fueron elaborados a partir de la síntesis de los planteamientos hechos por la población durante el debate popular del discurso del presidente Raúl Castro el 26 de Julio de 2007, el proceso de discusión de estos lineamientos sobrepasa con creces su contenido cumpliéndose precisamente la finalidad de enriquecerlos con el debate popular.

El desafío que implican los cambios es enorme, más que actualización del modelo económico, estamos frente a un nuevo proceso de rectificación y readaptación de la economía nacional a las nuevas realidades. Solamente la necesidad de un reordenamiento laboral que implica que cientos de miles de trabajadores antes vinculados al Estado pasen ahora a trabajar por cuenta propia, significa un reto enorme por los cambios, no pocas veces traumáticos, que ello entraña para muchas de esas personas y para la sociedad en su conjunto, aun cuando estarán amortiguados por las políticas sociales vigentes para todos los cubanos y por los valores de solidaridad cultivados en la sociedad cubana por décadas. Se necesita una nueva mentalidad en la que deberán permanecer los valores socialistas fundamentales cultivados en Cuba durante casi medio siglo.

Uno de los aspectos más importantes es el de alcanzar un estado de cosas en la actividad económica en la que el trabajador sea remunerado en correspondencia con su aporte a la sociedad, lo que pondrá de manifiesto desigualdades en los niveles de vida, provenientes de las habilidades y capacidades diferentes de los productores. En la transición socialista es no solo legal sino moral que cada quien reciba según su aporte, aun cuando las diferencias puedan llegar a ser muy desacostumbradas.

Debemos transformarnos nosotros para transformar la sociedad. Los cambios ya en curso no están condenados al éxito, es imprescindible el esfuerzo colectivo, la labor ideológica y política, la constante reconstrucción del consenso, la constante rectificación.

Para realizar en la práctica el carácter revolucionario de las propuestas hay que desafiar poderosas fuerzas internas y externas.

Entre las externas sobresalen el bloqueo económico y la hostilidad sistemática de los Estados Unidos contra Cuba, la realidad de un mundo predominantemente capitalista, reproductor de los patrones establecidos por el capitalismo tardío y las continuas campañas mediáticas contra la revolución y el socialismo cubanos.

Entre las internas sobresalen en primer lugar el burocratismo, los intereses espurios que se han enquistado en diferentes espacios del sistema social, las manifestaciones de corrupción, la inercia de las prácticas a las que nos hemos acostumbrado, el acomodamiento, la ignorancia y la mediocridad.

Los altos niveles de participación de la ciudadanía en el debate de los Lineamientos, si bien se expresan en una cifra, en un indicador cuantitativo, dan cuenta de algo que tiene significación ante todo cualitativa: los cubanos y las cubanas están haciendo suya la convocatoria. Los duros años del período especial han significado un difícil aprendizaje para la población y para las instituciones y han dejado importantes consecuencias en la conciencia de la gente, además de cansancio y descreimiento en no pocos; pero el hecho de que hasta la fecha se hayan realizado algo más de 127 000 reuniones con la participación de más del 70% de la población del país, así como 2 millones 346 mil intervenciones evidencia que hay confianza en el esfuerzo conjunto que se ha emprendido en la nación y un cauteloso, pero creciente optimismo.

Los nuevos desafíos de la sociedad cubana tendrán en el año 2011 un momento medular no solo por la realización del esperado VI Congreso del Partido Comunista de Cuba que refrendará políticamente el proceso de transformaciones expresado en los lineamientos enriquecidos con los nuevos aportes hechos por la población, sino porque comienzan el reordenamiento laboral y los cambios en las prácticas económicas en una escala nacional. Sin embargo, ello solo significa el comienzo de una cadena de transformaciones encaminada a corregir los errores que se han cometido en el proceso de construcción socialista en los últimos 50 años, con múltiples consecuencias en las leyes, en las normas, en las relaciones entre las personas y de estas con las instituciones, en las prácticas políticas del partido, el poder popular, las organizaciones e instituciones en general del país, en el ejercicio y enriquecimiento de la democracia socialista, que requerirán la participación activa y consciente de la ciudadanía. De eso se trata.

Notas

  1. C. el. dmachado@enet.cu
  2. El 1% de las fincas ocupaban casi la mitad de la tierra, el 6,5% la cuarta parte y el 92,5% de las fincas no llegaba al tercio. Decenas de miles de familias sufrían de pésimas condiciones de vida como arrendatarios, precaristas, aparceros y obreros agrícolas.     
  3. Vale recordar aquí lo que apreció entonces Fidel Castro al referirse al modo en que fue instrumentado aquel sistema en la realidad  económica cubana: “copiamos bien lo malo y mal lo bueno” expresó.
  4. Para ampliar sobre el proceso de rectificación puede consultarse: Darío Machado Rodríguez, “Nuestro propio camino. Análisis del proceso de rectificación en Cuba”, Editora Política, La Habana, 1990.
  5. Consejo de Ayuda Mutua Económica.
  6. Ver Omar Everleny Pérez Villanueva, compilador, “Cincuenta años de la economía cubana”, Editorial de Ciencias Sociales, La Habana, 2010, p.12.
  7. “Estos crecimientos (los del quinquenio 1981-1985) estuvieron relacionados con el alza de los precios del azúcar y el financiamiento en condiciones favorables recibido de la URSS. No obstante, se acumularon serios problemas en la economía, tales como la planificación deficiente (metodología y procedimientos obsoletos, desatención a las categorías financieras, falta de integridad y consistencia), la generalización de estímulos positivos, la proliferación del burocratismo, los precios ajenos a la oferta y la demanda, deficiencias en la formación de la producción y, sobre todo, la incapacidad de generar mayores exportaciones (en términos de cantidad y diversidad”. En Omar Everleny Pérez Villanueva, compilador, “Cincuenta años de la economía cubana”, Editorial de Ciencias Sociales, La Habana, 2010, p.12.
  8. La agencia Nóvosti publicó un artículo el 12/3/2009 en el que da cuenta de un estudio que reveló que el 58% de los rusos quisiera un sistema basado en la planificación y la distribución pública. Solo un 28% defiende un sistema basado en la propiedad privada y el mercado.
  9. Ver Anicia García Álvarez y Betsy Anaya Cruz, “Relación entre desarrollo social y económico” en Omar Everleny Pérez Villanueva, compilador, “Cincuenta años de la economía cubana”, Editorial de Ciencias Sociales, La Habana, 2010, pp. 274-331. Las autoras demuestran cómo se retoma la atención priorizada a la educación, la salud pública, la actividad cultural artística-literaria, la práctica del deporte y el desarrollo del deporte de alto rendimiento, etc. junto con la gradual recuperación de la economía y con un ritmo mayor a partir del 2000. Las autoras afirman que el gasto social que comprende los que contempla el presupuesto en las esferas de educación, salud, cultura artística y literaria, deporte, vivienda, servicios comunales, seguridad y asistencia social “…en términos nominales se mantuvo estable durante los años más críticos. Ya a partir de 1999  se inicia un acelerado ascenso cercano al 16% promedio cada año, hasta 2008.”, siendo los servicios más priorizados los de educación y salud a los que se ha destinado más de la mitad de todo el gasto social. El plan de inversiones para 2011 contempla un 50%para las inversiones productivas, un 13% para la infraestructura productiva, un 30% para obras sociales (que incluyen la terminación de 43 000 viviendas) y un 7% para otras inversiones.
  10. No está excluido que sea aún mayor como resultado del aumento más acelerado de los precios del petróleo.
  11. En 2010 el crecimiento del PIB fue de un 2,1%.
  12. “En el socialismo el concepto básico es que se produce para vivir, no para vender, aunque se vende lo que se produce para vivir, pero no en un mercado omnipotente, sino mediado por la política, por la ideología, por el sistema jurídico-normativo, por la organización del proceso productivo, etc. y en medio de un proceso ideológico de signo humanista que reproduzca el consenso y la necesaria, aunque relativa,  estabilidad social, signada por la aceptación de normas de distribución extramercantiles”. Ver Darío L. Machado Rodríguez, “?Es posible construir el socialismo en Cuba?”, Editorial Pueblo y Educación, La Habana, 2006, p. 78.
  13. “Revolución es sentido del momento histórico, es cambiar lo que debe ser cambiado…” dijo Fidel Castro el 1ro de mayo de 2000  y, más tarde, el 18 de diciembre de 2010, Raúl Castro,  afirmó: “Es necesario cambiar la mentalidad de los cuadros y de todos los compatriotas al encarar el nuevo escenario que comienza a delinearse. Se trata sencillamente de transformar conceptos erróneos e insostenibles acerca del Socialismo, muy enraizados en amplios sectores de la población durante años, como consecuencia del excesivo enfoque paternalista, idealista e igualitarista que instituyó la Revolución en aras de la justicia social.”

*El autor es licenciado en Ciencias Políticas, Dr. En Ciencias Filosóficas, miembro del Consejo Editorial de la Revista Cuba Socialista.

 


Imagen agregada RCBaez sobre dibujo de Deiz Group Image

Deconstrucción de la ONU: demolición de la sociedad internacional

Por Jorge Gómez Barata

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La Resolución 1973 del Consejo de Seguridad de la ONU y el discurso pronunciado por Ban Ki-moon en la reunión de Estados Unidos, la ONU, OTAN y la Liga Árabe que precedió al inicio de la agresión a Libia significa un paso en la demolición del sistema de seguridad colectiva para cuya creación la humanidad tuvo que sufrir la experiencia de dos guerras mundiales.

En 1917, rompiendo la tradicional política aislacionista inspirada en el legado de George Washington, los Estados Unidos se involucraron en la Primera Guerra Mundial en la cual, pagando el precio de 130. 000 muertos, derrotaron a Alemania y otros países europeos convirtiéndose en la primera potencia mundial. En aquel contexto, el presidente Woodrow Wilson, auspició la formación de la Sociedad de Naciones, eje de un mecanismo de seguridad colectiva destinado a impedir otra carnicería semejante.

Por una de las frecuentes paradojas de la política norteamericana, el Congreso no aprobó el ingreso de los Estados Unidos que, sin embargo apoyó a la Sociedad de Naciones la cual realizó esfuerzos validos aunque fallidos para el mantenimiento de la paz mundial. La organización no pudo impedir el rearme alemán, no evitó el auge del fascismo ni pudo reaccionar ante la llegada al poder de los nazis, encabezados por Adolfo Hitler, que en 1939 desencadenaron la Segunda Guerra Mundial.

Como la Primera, la Segunda Guerra Mundial fue originalmente una guerra europea a la que los Estados Unidos se sumaron tardíamente y, antes de hacerlo, con fecha 14 de junio de 1941, el presidente Franklin D. Roosevelt, suscribió con Winston Churchill, primer ministro inglés, la Carta del Atlántico, en el cual se asumía que los países que entraran en guerra contra Alemania como parte de las naciones unidas, (primera vez que se utilizó el término), renunciaban a cualquier pretensión territorial, subrayándose el derecho de todos los pueblos a elegir su forma de gobierno. Por su contenido avanzado, aquel documento fue el borrador de lo que poco después sería la Carta de la ONU adoptada por 50 países en San Francisco el 24 de mayo de 1945.

La ONU, creada bajos los auspicios de Roosevelt, Churchill y Stalin, ratificó los esfuerzos para crear un sistema de seguridad colectiva que tuviera como base una organización internacional regida por una Carta que resumía el ideal democrático ajustado a las relaciones internacionales y serviría de base al Derecho Internacional contemporáneo. Los Tres Grandes como en su tiempo se llamó a aquella tríada, aprobaron personalmente el Capitulo Siete de la Carta de la ONU que endosa el uso de la fuerza para el mantenimiento de la paz, autoriza la operación de tropas bajo la bandera de la ONU y crearon la clausula de unanimidad, según la cual, la aplicación de ese capítulo deberá contar con la aprobación de los cinco miembros permanentes del Consejo de Seguridad, precepto que dio lugar al veto.

Defectos y limitaciones aparte, debido a que la paridad nuclear y la “destrucción mutuamente asegurada”, ejes de la bipolaridad entre Estados Unidos y la Unión Soviética necesitaba de un árbitro, la ONU desempeñó cierto papel durante la Guerra Fría, rol virtualmente anulado cuando la URSS desapareció de los escenarios internacionales y Estados Unidos quedó como único hombre en el ring con Europa occidental como furgón de cola y Rusia y China sin músculos ni voluntad política para constituirse en alternativa a los intentos hegemónicos del imperialismo norteamericano.

El proceso de deconstrucción de la ONU y con ella del sistema de seguridad colectiva de postguerra se acentuó bajo los gobiernos de Reagan y Bush, padre e hijo, cuando Estados Unidos, sin el factor de contención que durante cuarenta años fueron la Unión Soviética (con capacidad de veto), los países ex socialistas y las naciones progresistas del Tercer Mundo, pudo manipular a su antojo al Consejo de Seguridad y otras instancias de la ONU, ignorándolas o sirviéndose de ellas para sus fines como acaba de ocurrir en el caso de Libia.

Bajo la égida norteamericana el doble estándar dejó de ser una anomalía para convertirse en el estilo del organismo internacional, tarea favorecida por la actuación de seretarios generales serviciales y obedientes a Washington como Cofi Annan y Bank Ki-Moon.

En su caída la ONU arrastra no sólo a los conceptos en los que se fundamenta la diplomacia multilateral, sino también al sistema de instituciones internacionales, ejes de la seguridad colectiva. La ineficacia para lidiar con la crisis en el Medio Oriente y África del Norte y por la complicidad con la agresión a Libia, han decretado la muerte de la Liga Árabe, mientras que el voto favorable de Sudáfrica a la agresión arroja sombras sobre el futuro de la Unión Africana y la invisibilidad subraya la nulidad del Movimiento de Países no Alineados y de la Conferencia islámica como actores creíbles en las relaciones internacionales.

La ONU podrá seguir existiendo, incluso después de haber renegado de su Carta, un documento magnifico cuyos preceptos de: igualdad soberana de los estados, respeto a la soberanía nacional y la autodeterminación de las naciones y solución pacifica de los conflictos, fueron una conquista del pensamiento avanzado, pero no será nunca más una garantía de justicia y paz ni un símbolo de la convivencia internacional.

Nadie sabe cómo ni cuándo terminara esta etapa gris de la convivencia internacional; aunque de momento es seguro que aquella que comenzó en los campos de batalla de la Primera Guerra Mundial y se concretó en la Conferencia de San Francisco, yace sepultada por la montaña de cadáveres acumuladas en la ex Yugoslavia, Irak, Afganistán, Libia y otros lugares en los cuales a la inconsecuencia de ciertos gobernantes, el sometimiento de funcionarios internacionales y la cobardía de importantes actores, se sumó la tradicional prepotencia y la arrogancia imperialista.

Haciendo camino al andar, allá nos vemos.

Tomado de Moncada Lectores

La Habana, 20 de marzo de 2011

Véase además:
¿ONU estás? La conocida tibieza de las palabras


La agresión estadounidense contra Cuba

Por Nelson Valdés; Traducido por Manuel Talens

Desde los globos iniciales propulsados con helio hasta Twitter, el método, los principios y el objetivo siguen siendo iguales, sólo ha cambiado la tecnología

El gobierno de Estados Unidos afirma en sus declaraciones públicas que el gobierno cubano no ha sido nunca popular. También ha asegurado que el pueblo cubano no tiene acceso a la información. No se trata de alegatos recientes, ya que se iniciaron en enero de 1959. No obstante, en sus comunicados confidenciales EE.UU. ha reconocido a veces que el gobierno cubano goza de un amplio apoyo popular, si bien no lo atribuye a las políticas revolucionarias, sino a la ignorancia. Al mismo tiempo, EE.UU. trata de promover y organizar una oposición en la isla por todos los medios posibles. Y cuando no existe, la crea de la nada. Esto último también tiene una larga historia.

A continuación el lector encontrará uno de los muchos documentos que dejan constancia de la política de EE.UU. contra el gobierno cubano. El documento muestra uno de los primeros intentos de “informar al pueblo cubano”. No cabe duda de que ya entonces el intento era absurdo, ya que hoy en día sigue siendo el mismo. A principios de los años sesenta, EE.UU. gestionó numerosas emisoras de radio clandestinas que transmitían en la isla. Radio Swan fue la primera: empezó a emitir el 17 de mayo de 1960 [primer aniversario de la Ley de reforma agraria cubana] desde una pequeña isla en el litoral de Honduras. Fue la CIA quien la puso en marcha y estableció sus programas, proporcionó su material técnico y financió a su personal. Los estadounidenses actuales no tendrían dificultad para reconocerla si pudiesen escucharla, ya que fue la precursora inicial de los programas radiofónicos que hoy promueven el odio en todo el país. [1]

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(Foto: Radio Swan retransmitía desde una isla del litoral de Honduras)

Aunque Radio Swan trató de aparentar que era una emisora privada de exiliados cubanos, la verdad es que promovía gratis productos comerciales estadounidenses. Hubo docenas de otras radios de onda corta y media que hacían lo mismo. Pero como no todo el mundo tenía una radio de onda corta en Cuba, el gobierno de EE.UU. tuvo que inventarse otros métodos.

Y así fue como aparecieron los globos contrarrevolucionarios propulsados con helio.

Lo verdaderamente significativo del documento que muestro a continuación es que pone de manifiesto las directrices implícitas y explícitas que caracterizan a las operaciones estadounidenses contra la isla:

  1. Esconde el hecho de que se trata de una operación clandestina financiada y ordenada por EE.UU. con la intención de organizar una oposición y derrocar al gobierno cubano.
  2. Utiliza exiliados cubanos y de otros países para esconder que el gobierno de EE.UU. está implicado.
  3. Se asegura de que los cubanos involucrados no sean independientes.
  4. Trata de convencer al mundo de que es una operación independiente, llevada a cabo por cubanos que buscan informar a sus desinformados compatriotas de la isla.
  5. Depende de contratistas privados para hacer parte del trabajo: contratar la embarcación, las compañías de globos y los estudios técnicos, producir una serie de mensajes y luego utilizar cubanos para borrar el rastro.

¿Le suena esto al lector?

La política de EE.UU. contra Cuba ha ido evolucionando desde los globos propulsados por helio hasta Twitter, BGAN y otras plataformas similares. Por supuesto, los contratistas también son privados y todo ello se acompaña de planes descabellados, arrogancia y desprecio por el derecho internacional.

ASUNTO: - Operación MANGOSTA - Plan de operaciones de propaganda mediante globos propulsados con helio Memorándum para el Brigadier General Lansdale, con fecha del 17 de septiembre de 1962

Asunto: Petición de visto bueno para establecer un sistema de envío de propaganda mediante globos propulsados con helio

A. MISIÓN

Establecer una plataforma marina de lanzamiento de globos para la infiltración de propaganda anticastrista y antisoviética en Cuba.

B. MÉTODO

1. Se lanzarán globos propulsados con helio por la noche desde una embarcación con pabellón extranjero en aguas internacionales a una distancia de al menos dos millas de la costa de Cuba. La embarcación evitará en lo posible el uso de puertos estadounidenses y, en particular, la zona de Miami. La embarcación será fletada por un patrocinador del exilio cubano que goce de respeto y sea políticamente aceptable para un amplio segmento de la comunidad de exiliados cubanos. Dispondrá asimismo de capital privado para poner en marcha la plataforma sin despertar la curiosidad de la comunidad de exiliados con respecto al origen de los fondos. Será conocido por todos los anticastristas y estará por encima de la política partidista. La agencia ha seleccionado a un candidato que cumple con estos requisitos. Aunque todavía no se lo ha consultado para esta operación, en el pasado ha demostrado su disposición a colaborar con EE.UU en las actividades anticastristas. Una vez que el patrocinador acepte la propuesta, se harán los arreglos necesarios para que flete el prototipo correcto de embarcación. También se lo pondrá en contacto con una compañía autorizada especializada en la tecnología de los globos. Se establecerá un contrato comercial entre la compañía y el patrocinador, en el que la primera acepta proveer e instalar la plataforma de lanzamiento de globos en la embarcación y entrenar a los miembros de la tripulación y a otros miembros del personal en las técnicas de lanzamiento de globos a cambio de unos honorarios especificados. Además, la compañía aceptará proveer regularmente al patrocinador los globos, el helio y otros abastecimientos. Para que la operación se lleve a cabo de forma segura y eficaz el patrocinador tratará únicamente con la compañía autorizada. Todos los abastecimientos necesarios para la operación están comercialmente disponibles. El helio producido en una planta de [tachado] se introducirá en la embarcación en Galveston (Texas) o en algún otro puerto del golfo. Los aspectos legales relacionados con la introducción de helio a bordo de una embarcación de pabellón extranjero en un puerto de EE.UU. están siendo estudiados por la oficina del asesor legal y se tendrán en cuenta cuando se formalicen las disposiciones finales.

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(Foto: La propaganda de Radio Free Europe, de los mismos años, también se lanzaba con globos de helio)

2. El patrocinador cubano establecerá contacto, personalmente o a través de su delegado, con todos los grupos de exiliados cubanos anticastristas políticamente aceptables que tengan posesiones o seguidores en Cuba y les brindará la plataforma para su uso. En este marco, se dará prioridad al Consejo Revolucionario Cubano (CRC). Para evitar la división dentro del CRC, los medios de comunicación se pondrán a disposición de la entidad, no de ninguno de sus miembros por separado, excepto en casos excepcionales, en cuyo caso se establecerán acuerdos de colaboración.

3. El patrocinador establecerá ciertas directivas (que le proporcionará la CIA) que los grupos deben respetar si su propaganda se distribuye por medio de globos. Cuando reciba la propaganda, si ésta cumple con las directrices especificadas, el patrocinador asumirá la responsabilidad de su distribución.

La CIA tratará por todos los medios de que se cumplen las directrices, pero puede que no sea posible, dada la amplia participación del exilio cubano.


(1) Regreso de la revolución a sus aceptables objetivos originales.

(2) La traición de Castro y los comunistas a la revolución.

(3) Denuncia de las contradicciones entre las promesas y la realidad.

(4) El control de Cuba por parte de los comunistas del bloque soviético.

(5) Llamamiento a las masas para que cooperen con la resistencia.

(6) Llamamiento a la población para que cometa actos específicos de hostigamiento administrativo, resistencia pasiva y sabotaje elemental para frustrar las acciones del régimen comunista y promover el símbolo del “gusano libre”, que ha se ha convertido en sinónimo de la resistencia al régimen de Castro.

B. Dentro de las limitaciones conocidas, se rechazarán las siguientes clases de propaganda:

1) La propaganda que trata de interpretar la política de EE.UU. con respecto a la liberación de Cuba o la política de un país latinoamericano específico con respecto a la liberación de Cuba.

2) La propaganda que pueda dar lugar a disputas absurdas entre miembros del exilio cubano o de los grupos de la resistencia.

Siempre que se pueda, serán los grupos del exilio cubano quienes preparen la propaganda. Si es necesario mantener la ofensiva de la propaganda, la CIA les prestará su ayuda, a través de sus contactos con estos grupos y con exiliados cubanos autorizados, ofreciéndoles ideas en el momento oportuno, temas, noticias y asistencia técnica. También podría prepararse propaganda para los soviéticos y demás personal del Bloque comunista residentes en Cuba.

4. El patrocinador cubano y quizás una persona designada por él serán las únicas personas no estadounidenses que estarán en contacto directo con la CIA en este proyecto. El patrocinador cubano será responsable de fletar una embarcación de pabellón extranjero con la tripulación necesaria para llevar acabo la operación. La tripulación básica de la embarcación se completará con un meteorólogo, dos operadores de radio y un técnico en radares.

La CIA ayudará al patrocinador a conseguir la embarcación, la tripulación y los especialistas. El entrenamiento necesario para la puesta a punto de la operación correrá a cargo de una compañía comercial autorizada especializa en la tecnología de los globos. El contacto se mantendrá a través de un agente de la CIA que estará en comunicación directa con el patrocinador cubano o con su representante. El patrocinador cubano y su representante serán las únicas personas que estén al tanto del interés del gobierno de EE.UU.

C. VIABILIDAD TÉCNICA

Los estudios técnicos realizados confirman la viabilidad de las operaciones con globos en esta zona. Una embarcación de lanzamiento se haría a la mar por la noche en dirección oeste a aproximadamente diez millas de la costa norte del país. Los globos se dirigirían a Cuba empujados a poca altura por el viento que suele haber en esa zona. Los estudios meteorológicos indican que los vientos del este en el Caribe son de los más constantes del mundo entero. Los globos pueden lanzarse a un ritmo de veinte a la hora por plataforma con una carga de cuatro libras de panfletos por globo. Cuatro plataformas permitirán una capacidad de lanzamiento de ochenta globos a la hora. Los planes actuales prevén que el primer lanzamiento tendrá lugar en la zona de Matanzas - La Habana.

Dependiendo del tipo de papel utilizado, así como del formato y el tamaño de las hojas, se calcula que cada globo puede repartir una carga de entre 2.000 y 4.000 copias de un panfleto dado. Si se calculan dos operaciones al mes con el lanzamiento de 500 globos en cada una de ellas, será posible distribuir entre dos y cuatro millones de panfletos al mes sobre objetivos cubanos. Además, se dispondrá de una gran variedad de nuevos artículos, tales como pins de “gusano libre”, globos de juguete en forma de “gusano libre”, pequeños discos fonográficos de plástico, calcomanías, pegatinas, etc. Por supuesto, el número de éstos que podrán distribuirse sobre el objetivo durante una operación de lanzamiento dependerá del peso y del tamaño de tales artículos.

D. GASTOS Y PLAZO DE ESPERA

El costo aproximado de la plataforma de lanzamiento de globos será de 50.000 dólares. Esto incluye la compra del material de lanzamiento, de comunicaciones y el equipo meteorológico, así como el entrenamiento del personal que llevará a cabo las operaciones. Se necesitará un mínimo de dos meses para alcanzar capacidad operativa. Luego, durante el primer período de seis meses costará 22.000 dólares al mes el lanzamiento de 1.000 globos mensuales, sin contar con el material de propaganda que deberá repartirse. Cada globo listo para el lanzamiento, incluido el propio globo con reloj, lastre y helio, pero sin contar con el material de propaganda, cuesta aproximadamente 15,50 dólares. El precio de equipar la embarcación alquilada –a desembolsar sólo una vez– se calcula en aproximadamente 310.000 dólares. Los gastos mensuales del tipo de barco que se necesita para la operación ascienden a aproximadamente 11.000 dólares.

E. RIESGOS Y EVALUACIÓN DE LA SEGURIDAD

Con independencia de la plataforma de lanzamiento que se utilice o de la atribución del patrocinio, sin duda se generarán costos debidos a la implicación de EE.UU., al visto bueno tácito o al patrocinio. Si las misiones con globos de propaganda tienen el efecto deseado en Cuba, es posible que el gobierno cubano reaccione enérgicamente y acuse a EE.UU.  ante las Naciones Unidas u otros foros de debate, regionales e internacionales. A juzgar por la experiencia anterior con las reacciones comunistas en otras zonas del mundo, los cubanos acusarán probablemente a EE.UU. de dar refugio e incitar a criminales que violan el espacio aéreo cubano con globos de propaganda, de poner en peligro la aviación, de quemar campos de caña, de herir niños y de dañar edificios y casas. El grupo de la operación (MANGOSTA) cree que estas acusaciones pueden desactivarse sin problemas.

Con vista a reforzar la cobertura y debilitar las acusaciones previstas del gobierno cubano tras la primera operación con globos, el patrocinador deberá dar una conferencia de prensa o entrevista en la que recalcará su esfuerzo por ayudar la causa anticastrista y pondrá de manifiesto las características técnicas de la operación, que la hacen relativamente inofensiva para las personas o las propiedades.


* Quiero agradecer a Saul Landau, Ned Sublette y John Kirk sus útiles comentarios.   

[1] Ned Sublette me señaló esta semejanza.

Fecha de publicación del artículo original: 18/03/2011
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Libia en los años 80: Entrevista a Kadhafi

Por Stella Calloni

gaddafi-1984.JPGAnte la desinformación reinante en el caso de Libia, envío esta entrevista que realicé con el coronel Muanmar El Khadafi en 1984, publicada simultáneamente en  el periódico UnoMásUno de México, La Agencia Nueva Nicaragua y el Nuevo diario de Nicaragua y en una versión especial en la revista El Periodista de Buenos Aires. En los años 90 una nueva versión con algunas  preguntas en base a otro encuentro en 1986 fue publicada por la Revista Siempre de México junto a una serie de Crónicas sobre Libia, y que reflejan el país que vi entonces en momento de avances  revolucionarios. Algunos hablan de dos tiempos de Khadafi. Pero es importante saber la opinión del líder libio entonces, cuando habían sucedido importantes avances en ese país y  ya la desinformación  era abrumadora.


ENTREVISTA CON EL CORONEL MUAMMAR EL KADHAFI Septiembre de 1984

Por Stella Calloni


Trípoli, Libia.- De pie, a la entrada de una enorme tienda, como las que se ven en el desierto, el Coronel Muanmar El Kadhafi, me recibe  sonriendo, con la mano extendida en gesto de amistad. Sopla un viento suave en los alrededores y hay un pequeño bracero donde arden restos de leña encendida hace un tiempo atrás. Anochece en Trípoli.

Kadhafi se descalza al entrar en la tienda de brillantes colores.

Casi en el centro de la misma hay un escritorio sencillo, cubierto de libros y revistas de todo el mundo. A un lado, una biblioteca también sencilla. El es un hombre alto, de movimientos rápidos y sonrisa franca y espontánea. Viste un "overoll", similar al que utilizan los pilotos. Sus rasgos son marcados, algo típico en los hombres del desierto y dan a su rostro una fuerza especial.

He esperado días casi sin esperanzas la entrevista, para lo cual viajé directamente desde Nicaragua como corresponsal del periódico UnoMásUno de México.

Mientras esperaba la entrevista intenté conocer al pueblo libio, para entender el liderazgo de Khadafi y su particular revolución de la Yamahiriya Árabe Libia Popular Socialista, un intento de socialismo  con elementos muy propios.  En estos se notaba la profunda influencia del líder egipcio Gamal Abdel Nasser, tan importante en la historia de los países árabes y en su relación con el Tercer Mundo.

P,- Coronel Kadhafi. ¿Usted podría describir la situación de su país al producirse el triunfo de la Revolución, que Usted encabezó con otros jóvenes militares en septiembre de 1969?-

R.- Antes de la Revolución se podía considerar a Libia como a muchos países cuya independencia es falsa, una imagen falsa. Algunos países, que incluso son miembros de las Naciones Unidas tienen una falsa Independencia y también existen naciones en el Movimiento de los No Alineados, cuya independencia es falsa. Así sucedía en Libia entonces. Puedo poner como ejemplo a algunos países africanos, de habla francesa, cuya independencia es falsa. Se les ha concedido la independencia, se han descolonizado aparentemente, pero continúan hablando francés, cono si fuera su lengua, su idioma natural. Las formas de gobierno permiten que en muchos países existan presidentes, jefes de estado, pero eso no indica que haya una verdadera independencia. El problema es mucho más profundo.

P.- Dentro de esta situación de falsa independencia que Usted ha descripto. ¿Cómo eran las condiciones del pueblo libio, cómo vivía?

R,- En aquellos momentos el pueblo libio vivía bajo un régimen de independencia figurada. En realidad el pueblo libio vivía como un extraño, como un extranjero en su propio territorio. Estaba sometido a régimen colonial. Había una autoridad colonial. Era una situación muy primitiva, con absoluta miseria para el pueblo. Nosotros los libios  no éramos dueños de nuestras propias vidas. El pueblo tenía una situación muy inestable. Sólo una minoría vivía en condiciones especiales, con gran estabilidad y riqueza. Ellos tenían grandes casas, (los colonialistas). El resto del pueblo vivía en tiendas. Podría decirse qua sólo éranos pastores. No había esperanza de futuro. No existía desarrollo de la agricultura, ni sanidad, ni trabajo productivo. Ningún tipo de desarrollo. Solamente se extraía petróleo, y naturalmente el rol de las compañías extranjeras era entonces disfrutar al máximo de los bienes producidos por el petróleo, y de todo esas ganancias nada  el pueblo no recibía nada,  ningún beneficio. Había mucha pobreza y atraso.

P,-¿Fueron estas condiciones sociales del pueblo, lo que lo inspiraron a Usted y los jóvenes militares a realizar la Revolución?  ¿Podría describir aquellos momentos y cuáles eran sus sentimientos, lo íntimo de sus sentimientos?

R.-El haber estudiado la realidad, el sentimiento de esa realidad, la situación de los oprimidos, todo esto y el colonialismo al que estábamos sometidos, nos llevó a realizar la revolución. Fue una cuestión muy propia, muy interna, algo original y no tradicional, la forma de ese movimiento para realizar la revolución. Esa revolución tenía que ser profunda y seria, en favor de la justicia verdadera y del verdadero poder del pueblo. Nació de un sentimiento de justicia. En cuanto a los sentimientos personales... yo recuerdo aún esa sensación extraña. Por una parte, teníamos la esperanza de poder lograr la victoria y de esta manera realizar nuestros sueños. Por otra parte estaba el tenor al fracaso, a no lograr lo que nos habíamos propuesto que era liberar a nuestro pueblo. Era una sensación extraña, entre la alegría y la emoción de lo que estábamos haciendo, la posibilidad del triunfo y también la incertidumbre ante la posibilidad de fracasar. Yo recuerdo muy bien esa extraña sensación. Finalmente triunfamos. Sabíamos que nos podía esperar la muerte, que estábamos arriesgando la vida por liberar a nuestro pueblo. Lo logramos y la paz del pueblo no fue alterada.

P.- Además de esta decisión por liberar a Libia del colonialismo, ustedes los militares jóvenes de entonces ¿estaban influenciados por sus propíos héroes como Ornar El Muktar, o por líderes árabes como Gamal Abdel Nasser?,-

R,- Existía  influencia de nuestros héroes. Ormar El Muktar,  a quien llamaron “el león del desierto” luchó heroicamente contra el colonialismo, contra el fascismo. El fue una víctima del colonialismo. Su ejemplo esta muy vivo en el pueblo libio. Los recuerdos de aquellos momentos también. Miles de libios murieron a manos del nazismo y nadie lo recuerda. Nasser fue un luchador en favor de la unión de los países árabes, de la unidad de nuestros pueblos. El participó, vivió esa realidad, la interpretó, conocía muy profundamente a nuestras naciones, nuestra historia común. Influenció, sin duda, en la juventud de entonces. Sus frutos se recogen aún hoy. Luchaba por esa unidad que  aún hoy intentamos lograr. Fue el único hombre en la historia contemporánea de los árabes que pudo concretar esa unidad. En aquellos momentos resumió los ideales y las ambiciones de la patria árabe. Nasser también soportó los males de la nación árabe. Lo consideramos  cono la persona que pudo y logró expresar nuestros ideales, conocer y soportar nuestros males. Este es el secreto del lugar que ocupa Nasser en el corazón de la juventud árabe. Cuando Nasser expresaba claramente las aspiraciones de los países árabes, Estados Unidos se opuso a la iniciativa de unidad, lo que hizo que Nasser se dirigiera a la Unión Soviética, con la que entabló una relación favorable  y libre de ambiciones colonialistas y bases militares.  Prueba de esto es que cuando Nasser murió  y Egipto quiso romper relaciones con la URSS lo hizo fácilmente. Rusia no se opuso y no vimos rastro de colonialismo

P.- Con respecto al proceso revolucionario, surge de sus  palabras  que los objetivos de la revolución de 1969 estaban dirigidos a producir un profundo cambio de estructuras en favor de la población oprimida por el colonialismo, retomar los viejos ideales de la unidad árabe y dar  pasos para una verdadera liberación..

¿Cuáles fueron Ias principales dificultades que debió enfrentar la Revolución en sus comienzos, además de la eterna presión estadounidense?

R.- La Revolución no debió enfrentar mayores dificultades porque el pueblo aceptó esa Revolución. Era como una cadena muy fuerte, muy unida, muy ligada. Era una cuestión interna, muy propia. Las dificultades podrían ubicarse dentro del marco de un complot de algunos elementos que aman el poder para sí mismos, fascistas y reaccionarios, que estaban contra el poder revolucionario. Podría decirse que se produjo un enfrentamiento entre el poder reaccionario y el poder revolucionario. Algunos querían volver a recuperar el poder para las minorías. Nosotros respondimos con la única respuesta que se puede dar; el poder del pueblo. En algún momento cuando se descubrieron las maniobras de los traidores, el propio pueblo tomó en sus manos la justicia. El mejor control para estas situaciones es el propio pueblo con el poder y las armas en sus manos.

P.- De acuerdo con algunos analistas, la Revolución nace verdaderamente en 1975, cuando se cristalizan los primeros postulados de la misma y ocho años después de la toma del poder, el 2 de mayo de 1977, se da a conocer el documento de la autoridad del pueblo. ¿Cómo nacieron los fundamentos de lo que Usted llama la Tercera Teoría Universal que expone en el Libro Verde?.-

R,- Son muy pocos los que entienden que nosotros hablamos desde nuestra propia realidad y hay diferencias muy fuertes que a veces no se entienden. Yo uso un lenguaje muy directo, para nuestro pueblo. Nosotros hemos sufrido años en que se mantuvo al pueblo en total ignorancia. El colonialismo nos necesitaba así. Este pensamiento puede decirse que nace de la realidad misma. Es evidente que nuestra Revolución es original, única, no tradicional, y es posible aplicar esta teoría a otros pueblos, porque nace del pueblo mismo. Puede decirse que emana del corazón de los desesperados, de los oprimidos, de los tristes, los privados, de la propia lucha por un futuro mejor para la humanidad. Hemos anunciado la era de las masas, la Yamahiriya. Este pensamiento trata del problema del ser humano.

P,- En base a esta idea,¿ puede Usted explicarme cómo es la forma de gobierno en la Yanahiriya?

R.- La Yamahiría existe  cuando un pueblo se autogobierna, cuando realmente gobierna el pueblo. No existe presidente. Esta no es una organización vertical. Existen los Congresos Populares Básicos, los Comités Populares en las uniones, los sindicatos y toda otra organización profesional, y finalmente el Congreso General del Pueblo. SI el pueblo practica su poder a través de los Congresos Populares, instalados por zonas, por barrios, utilizando este sistema, cada ciudadano puede expresar su opinión y discutir de política internacional y de política interna. Decide planes, presupuestos, tratados, asuntos de guerra y paz, Nadie lo representa. El mismo pueblo discute sus asuntos. Todas las opiniones son anotadas. No importa credo, ni que sea religioso o que no lo sea. Todos pueden y deben opinar. Luego estas decisiones se ejecutan a través de los Comités Populares, Ellos reemplazan a la administración gubernamental clásica. Son elegidos por los Congresos Populares y son responsables de ejecutar las decisiones. Todas las decisiones se toman en el Congreso General del Pueblo que se reúne cada año. Considero que este régimen es de absoluta necesidad, es una forma natural de gobierno. Es importante, no sólo para Llbia, sino para otros países, para todo el mundo. Yamahiriya significa justamente el poder de las masas, cuando las masas avanzan, cuando están en marcha.  Ya no es tiempo de quedar atrás. Consideramos por ejemplo, que la Revolución francesa fue la expresión de la era de las Repúblicas. Significó la abolición del poder de las monarquías. Fue un paso para el mundo. Ahora llega la hora de las masas, es evidente. La propia realidad del mundo lo está indicando. Llega el momento en que las masas verdaderamente deben ejercer el poder. Podríamos, incluso  dividir las etapas en tres fases: Ahora estamos en la era de las masas. La realidad supera todas las etapas. Ahora las masas deben asumir el poder realmente, sin intermediarios e imponer sus decisiones. Es un camino muy difícil muy largo, pero es el único que puede llevar la justicia para todos.

P.- Coronel Kadhafi. Algunos de los profesionales que han opinado sobre el Libro Verde, sugieren que la falta de representación sería una utopía. ¿Usted qué opina de esto?.

R.- Bueno. Hay quienes se mofan del Libro Verde. Si en algún momento digo que la mujer no es una oveja, lo estoy diciendo para un pueblo donde los ricos cambiaban mujeres por ovejas. Y a partir de esas palabras comienza a educarse a una población, dándole otros elementos para su razonamiento.  Entonces uno dice palabras que están destinadas al pueblo, a crear conciencia en un pueblo con determinada cultura o tradición. Muchas tradiciones incluso están contaminadas por las tradiciones del colonialista y nos han quedado a nosotros. Por eso pido respeto a nuestras formas y palabras.  La experiencia de la Yamahiriya demuestra que no es una utopía, sino una realidad. Los Congresos Populares, los Comités Populares están funcionando. Esto ha permitido a Libia el desarrollo actual que tiene y Usted misma puede comprobar con toda libertad que esto es una realidad, Yo desearía que todos los jóvenes del mundo pudieran ver esta realidad, que pudieran ser testigos de que a través de la Tercera Teoría Universal las masas tienen el poder de las decisiones y también las formas de ejecución de las mismas. Nadie puede representar mejor al pueblo que el propio pueblo.

P.- En estos momentos existen varios temas que preocupan en relación a la política exterior, como el tema de la unidad árabe. ¿Cuál es la posición de la Revolución Libia al respecto?. Existe, por ejemplo cierta extrañeza por la unión libio- marroquí recientemente concretada.

R,- Nosotros hemos luchado por la unidad del pueblo árabe. Estamos luchando por esa unidad. Libia se ha convertido en el portaestandarte de la unidad árabe. Hemos venido trabajando en ello después de varias experiencias con líderes árabes para lograr la construcción de una federación con todos los países árabes.

Dejamos de lado todo tipo de régimen interno, Nosotros sabemos que existe una unidad real de los pueblos árabes, más allá del tipo de gobierno que tengan las naciones. Hay una cultura, una religión, una lengua común. La unidad de los pueblos árabes es una realidad. Para formar este tipo de federaciones no es necesario que sean gobiernos iguales. Por ejemplo, en el caso del acuerdo libio-marroquí, se trata de gobiernos distintos: un gobierno socialista y una monarquía. Pero nosotros sabemos que la contradicción fundamental es con el imperialismo y en este período debemos ser fuertes ante la violencia del imperialismo estadounidense, Nosotros en Libia, siempre seremos solidarios con los movimientos de liberación nacional. La unidad árabe nada tiene que ver con estas situaciones. Yo digo que nos encontramos en una etapa que, en nuestro afán por unificar a la nación árabe, donde vamos a ver unirse una Yamahiriya y una monarquía, ya que el  desafío del enemigo y su peligro ha llegado a un grado tal, que la unidad se ha convertido en una necesidad urgente. En todo caso la unidad entre un reino y una Yamahiriya socialista, entre un rey y el líder de una Revolución, la unidad parece a primera vista contradictoria, pero la contradicción verdadera, el verdadero contrario es el sionismo, el Imperialismo, el colonialismo, el atraso, la miseria, el hambre.

P.- Vencer y derrotar culturalmente al colonialismo debe ser un paso difícil

R.- Yo digo que el colonialismo pudo vencer en la pasada etapa, gracias a los traidores. Los traidores realizan el papel de auxiliares del enemigo en la historia, actuando contra sus patrias y sus pueblos. Ellos hicieron posible la vuelta de Estados Unidos a Egipto. Son los que ayudan a los sionistas en contra de la nación árabe. Los traidores siguen desempeñando el papel que otros de la misma calaña desempeñaron en Libia entre 1911 y 1951. Ellos son los gobernantes de Egipto, Jordania y Sudán (esto era antes del último golpe militar en ese país) y también como Yusef Jribech, quien llevó en hombros a Benito Mussolini para ocupar nuestras tierras. Tienen el mismo papel y son el mismo modelo. Desde el colonialismo Italiano hasta el sionista, hasta el ataque imperialista estadounidense, la lucha continua entre los que quieren dominar a los otros y los pueblos a quienes pretenden esclavizar, robar y caminar sobre sus cadáveres. Nosotros estamos enfrentando a la administración de Ronald  Reagan que utiliza los mismos medios de antaño del colonialismo en Libia que duró treinta años y no nos derrotó. La prueba es que ahora ya no existe. Pero hay que estar preparados siempre porque su objetivo es regresar y quedarse con todo. Yo considero que el  actual Presidente de Egipto (Hosni Mubarak)ha traicionado, conjuntamente con el desaparecido Anwar El Sadat, la lucha por la liberación de su pueblo, pero su pueblo está por la unidad árabe, lo único que nos puede salvar. Nosotros debemos poder entendernos sin intermediario alguno.

P-- ¿Cómo funcionan los Congresos Populares Básicos?

R.- El nombre, el término es nuevo. Significa que existe una etapa nueva, que comienza a desarrollarse el real poder del pueblo.  Sabemos que donde hay dominio, hay explotación. Y por lo tanto, hay injusticia. En la era de las masas se está buscando un mundo nuevo, que acabe con la injusticia. En otro marco y dentro de la teoría de las democracias tradicionales están los partidos políticos, asambleas y coalición de partidos: partidos únicos o regímenes oligárquicos. Hay sistemas de concentración absoluta de poder como las monarquías y los dictadores. Si se legitiman esos aspectos dictatoriales, aparatos dictatoriales o de partidos se imponen leyes, se administra el poder con fuerza, se pone ese régimen de fuerza bajo el marco de una constitución. No existe ninguna fuerza o causa legítima para la existencia de esos aparatos. Por ejemplo un sultán o rey, mantienen el poder por la fuerza. Si analizamos otro contexto, vemos a sectas, grupos, clases, partidos, que en los hechos sólo significan una fracción de personas. Este grupo, clase, secta o partido, esta unificado por un punto de vista único. Para cada uno de estos grupos o partidos, el objetivo es dominar a los que están fuera del mismo. Tomemos un ejemplo común. Cuando el Partido Laborista  u otro gobierna Inglaterra, lo hace imponiendo sus puntos de vista, que no tienen la voluntad ni la opinión de las mayorías.  Es de estas situaciones que surge el conflicto del poder, Y en estos conflictos de lucha por el poder, las masas pasan a segundo plano, se pierde el Interés real por ellas. Todos hablan en nombre del pueblo, pero en realidad no deciden las masas. Si estudiamos por ejemplo, los procesos electorales, vemos que existe un margen: los jefes de los partidos no son en general trabajadores. Muy pocas veces se ha visto a un trabajador, a un hombre modesto postulado por un partido para la presidencia. Casi siempre  son empresarios, capitalistas, terratenientes o personalidades que ejercen alguna forma de dominio. Cada uno de ellos domina o monopoliza a un grupo de trabajadores. Y esto también lleva a otra conclusión: muchos trabajadores se ven obligados a elegir como gobernantes a sus amos o explotadores. Además se dan otras situaciones en países pobres y atrasados donde  no se puede elegir con verdadera libertad de decisión,*EL Libro Verde" habla justamente de la libertad de decidir y no de elegir a una persona que no represente al pueblo. Incluso si los trabajadores no votan por quien los obliga pueden llegar a perder sus trabajos o a sufrir otro tipo de presiones. Uno se pregunta entonces, ¿eso es libertad, eso es democracia?

Continuando con esta misma idea, sabemos que los poderosos dominan los medios de comunicación, influyendo en todo sentido, influyendo en la opinión masiva, aún con mentiras y desinformación. En relación a los proceros electorales, muchos campesinos son obligados por sus patrones o amos a votar por un candidato determinado, que nunca representó ni representara sus intereses, o aprovechando su situación de miseria, les compran los votos. Por todo esto que trato de explicar pienso que surgen los conflictos por el poder y por esa vía surgen los enfrentamientos, el desorden. A veces se llega a manipular a las masas contra sus propios intereses. Muchas veces, incluso, en esta lucha por el poder un gobernante puede estar haciendo bien las cosas o toma una buena medida y sus opositores degradan este acierto, solamente para su provecho político, sin importarle si eso favorece o no a las masas.  Pensamos que esto es una injusticia para los miembros de la sociedad que no están de acuerdo.

P*- En este punto vuelvo a señalar que se habla en términos generales sobre la imposibilidad de que un pueblo actué sin representación. En algunos análisis sobre este planteamiento se dice  que siempre deberá recurrirse a algún tipo de representación.

R.-Esta cuestión de la llamada representación podemos verla así. Muchas sociedades en el mundo occidental y otras que se denominan demócratas están muy lejos de la democracia. Son, como se ha repetido falsificaciones de la democracia. Se engaña a las masas. Por ejemplo: cuando las masas salieron a las calles en Estados Unidos para oponerse a la guerra de Vietnan y protestaban, las masas tenían razón y además tenían la voluntad de acabar la guerra. Pero entonces nadie tuvo en cuenta la voluntad del pueblo, hasta cuando ya había miles y miles de muertos. Podemos mencionar otros ejemplos. Guando el pueblo alemán y la población británica protestaban por el emplazamiento de misiles y cohetes nucleares estadounidenses, nadie tuvo en cuenta esa protesta. Entonces imponen las ideas de la guerra contra los pueblos e imponen situaciones que el ser humano rechaza. Esto no es democracia, son aparatos dictatoriales disfrazados de democracia. No se respetan los verdaderos intereses ni la decisión popular. No se representa al pueblo. En su intimidad, el pueblo sabe que existe una falsificación de la democracia, una simple representación de la democracia. Saben lo que es la libertad y condenan, en los términos que pueden, esos fenómenos que son simplemente un retraso para la libertad. Son formas de explotación y de dominación. A partir de ese conocimiento pódenos abrir el camino y buscar los instrumentos que se deben poner en manos del pueblo, los medios para su libertad. En este sentido es que hablamos de una Teoría para la humanidad, una idea para los pueblos que buscan su libertad sin falsas representaciones,

P.- Ustedes consideran los  Congresos Populares Básicos como una fórmula ideal para esa libertad auténtica de decisión de las masas?

R,- SÍ, Nosotros debemos buscar fórmulas para que se ponga en práctica la verdadera voluntad de los pueblos. Pensamos que no hay democracia sin Congresos Populares ni Comités. El aparato de los parlamentos no está basado sobre leyes naturales.. Es un razonamiento simple. Nosotros no podemos pensar como otra persona. Si alguien está soñando nosotros no podemos soñar por él. Son aspectos naturales, y por eso pensamos que es muy difícil que una persona que tiene una vida muy desahogada, con riquezas, que come a diario bien, a quien no le falta nada, pueda entender el problema, el drama de los que no tienen nada, ni casa, ni comida,

No se puede entender fácilmente el pensamiento de los explotados o marginados. Es un pensamiento difícil de interpretar y experimentar  si no es propio. Una persona que vive en una gran casa o hacienda, ¿cómo podría entender al que no tiene casa?

Jamás podría sentir la  soledad de los que duermen en las calles. Por lo tanto jamás podrá representar al pueblo, a los verdaderos desposeídos,  que siempre son mayoría en nuestros pueblos.

Por eso pensamos que en el futuro debe dominar el pueblo. Confíanos en esta fórmula de los Congresos Populares donde todos puedan expresarse libremente. Y así se toman decisiones verdaderas  políticas y económicas. Decisiones para la paz y para la guerra. No es una organización vertical, sino horizontal. Cada región, cada barrio, cada zona, tienen sus propios problemas. Un Congreso Popular debe analizar esos problemas. Se discuten los trabajos que son necesarios. Por ejemplo: si se necesita una escuela, un servicio público, un hospital. Todo lo que allí se expone, todo, absolutamente todo, es registrado y anotado en una agenda de trabajo para que consten todas las opiniones. Después se  toman las decisiones. Los propios miembros de los Congresos Populares eligen un Comité Administrativo, que será el encargado de ejecutar las decisiones.

Los Comités son elegidos por los mismos Congresos Populares. Este es un aspecto esencial de la Teoría. Es la afirmación de la democracia y la decisión en la ejecución.

P.- ¿ Que sucede cuando no se han cumplido correctamente las decisiones?

R,- En este caso las masas, los propios miembros de los Congresos Populares pueden tomar sus medidas. Los miembros del Congreso pueden llevar a los responsables ante los tribunales y sustituirlos.  Nadie ha sido elegido para que se mantenga en el Comité, Ese no es un cargo. Simplemente se trata de una cuestión administrativa, organizativa. Su tarea específica es que se cumplan las decisiones tomadas por las masas y para ello fueron elegidos.

P.- ¿Cómo se toman las decisiones en política exterior?

R,- En principio, uno de los elementos" básicos en que esta asentada la Yamahiriya, es justamente el apoyo y la solidaridad con todos los pueblos del mundo que luchan por su liberación. Esto ya está aceptado como principio básico. Corresponde a la propia existencia de la Yanahiriya. En caso de una situación grave, por ejemplo, en caso de que un pueblo sea amenazado de intervención o por otra razón de ese tipo, se puede convocar al Congreso en forma inmediata, en una reunión extraordinaria para tomar decisiones, Se puede convocar a los Congresos en muy pocas horas. Y así se toman las decisiones, aunque ya existen principios básicos establecidos a través de los documentos aceptados por todo el pueblo.

Estos documentos permiten, de hecho, poner en marcha cualquier acción de apoyo y solidaridad. También funciona aquí el Centro Internacional para combatir el imperialismo, el racismo, la reacción, el sionismo y el fascismo, que permite prevenir y denunciar (porque esa es su misión), cualquier tipo de agresión. Es una lucha común de los pueblos. Otro ejemplo: si Nicaragua es agredido por una potencia extranjera, de Inmediato se llama al Centro Internacional. También de inmediato se pueden tomar medidas para apoyar al pueblo agredido o que tiendan a hacer fracasar las agresiones o los bloqueos. El mismo Centro puede convocar aquí a los Congresos Populares para que se tomen decisiones. Si algo fallara en la medida en que deben ser puestas en marcha esas decisiones, los responsables serán castigados, sin duda por los mismos consejos populares. Existe un ejemplo de la movilización popular. Cuando los somocistas y el imperialismo estadounidense minaron los puertos de Nicaragua, los Congresos Populares se reunieron de inmediato y tomaron decisiones solidarias.

Esto confirma la verdadera democracia, No es la decisión de una sola persona. No es necesario que haya una persona que decida u ordene. Son los propios Congresos. Esto impide que las grandes decisiones caigan en manos de una sola persona o de un pequeño grupo de personas y se elimina el peligro de que priven intereses mezquinos o mecanismos individuales. En esto podemos citar el ejemplo de Estados Unidos. La política  de ese país y la exterior también está dirigida y decidida por un solo individuo o un reducido grupo de individuos. Ronald Reagan se arroga el derecho de decidir el destino de todo el pueblo al cual pertenece. La decisión del Presidente estadounidense puede ser grave y fatal para su pueblo, pero éste no puede decidir nada para evitar el desastre. Se puede decir que el pueblo norteamericano no toma ninguna decisión en política exterior, ni interior. Incluso, Reagan representa una absoluta minoría dentro de le población de Estados Unidos. Todos los presidentes de Estados Unidos son elegidos por una minoría absoluta. Y vemos también, en ese caso, que los elegidos como Congresistas por el pueblo votan muchas veces, decisiones que van contra ese pueblo y entonces. Entonces hay que preguntarse cómo pesan en sus decisiones los intereses que  esos congresistas defienden y las presiones que se ejercen pobre ellos. En ese caso cuentan las presiones, el dinero, la corrupción, la desinformación. Todo eso puede ayudar en sus decisiones contra la voluntad popular.

P,- No debe ser fácil  esta experiencia, que ustedes están realizando  si se considera la situación en que se encontraba el pueblo ibio al triunfo de la Revolución, y también teniendo en cuenta sus propias características culturales, sus tradiciones y además el tiempo que se tarda en producir un cambio de esta naturaleza  y tomar plena conciencia.

R.- La Revolución significa un cambio de realidad, un cambio mejor. Es necesario afrontar la nueva realidad de un cambio continuo, donde se deben superar etapas sociales, económicas, culturales y otras. Algunos sectores de las viejas generaciones adversan los cambios, son esclavos de ciertos modos culturales ya esperados. Nosotros consideramos  que nadie puede ni debe desprenderse de su cultura de origen, pero es necesario adaptarse a los tiempos modernos, sin perder la relación con culturas y tradiciones. Lamentablemente hay quienes no pueden admitir los cambios. Existen mentalidades cerradas. Estamos luchando contra esas mentalidades, pero son las nuevas generaciones las que asumen las grandes transformaciones. Tenemos fe en el futuro y haremos los cambios y guardamos celosamente nuestras tradiciones y nuestras formas culturales. Y también están los que trabajan para los enemigos de los pueblos, para los invasores.

P,- Usted debe conocer lo que se escribe sobre Libia, y especialmente en países europeos, lo que se dice de Usted, las críticas al Libro Verde…

R.- Si conozco todo. Hay quienes llegaron a entrevistarme y no escribieron una sola frase de lo que dije. Me atribuyen  palabras que no son de mi uso. Pero se a quienes representan los periodistas que hacen esto, los que nos tratan como si fuéramos ignorantes, los que se burlan. Ellos representan los intereses de lo peor que existe en el mundo, de los que son capaces de invadir y dominar pueblos, matando y matando, de las empresas que se adueñan y roban los recursos de los pueblos. Los que hacen la guerra, sin pensar en los pueblos en ningún momento. Periodistas de los países coloniales que son responsables de millones de muerte en nuestros pueblos. No me importa lo que ellos digan. Son los mismos que ayudaron a los nazis,  porque siempre están junto a los grandes poderes. Yo se todo lo que dicen, nuestro pueblo lo sabe. Pero sabemos lo que hay detrás de esto. Quieren nuestro petróleo. Nunca nos perdonaron. Quieren volver a Libia al colonialismo. Miren el país que estamos construyendo, las ciudades, las carreteras, las obras para regar el desierto. No nos perdonan esto y entonces estamos locos, somos inmensamente malos. Así es toda la historia.

El Libro Verde no está escrito para estas personas, sino son ideas simples para compartir con un pueblo, que estuvo años bajo colonialismos.  Es un programa de política exterior e interior. Es un programa específico. No es académico y estudia la Teoría Universal que expone los fenómenos del conflicto del poder. Refleja el sufrimiento de los pueblos y sus esperanzas. Intenta enseñar a ser libre, a decidir libremente, a tomar decisiones. Las teorías burguesas han fracasado. La total libertad individual significa el egoísmo total. Al final de esto sólo puede surgir una clase egoísta. Como reacción ante este egoísmo e individualismo feroz, se presenta el marxismo, para tomar aspectos del problema y a veces existe una exageración en la solución y otras situaciones. El marxismo ha enfrentado el problema de las clases dominantes y egoístas, pero aun falta resolver definitivamente muchos problemas básicos. Pero es un camino muy distinto al capitalismo. Tenemos que trabajar todos para aprender y evitar los errores. Sabemos que es difícil y hemos estudiado conscientemente todas las experiencias. No queremos el capitalismo en nuestra situación. La Tercera Teoría es un esfuerzo por modificar, incluso enriquecer en lo posible otras teorías y hacer realidad la verdadera era del poder del pueblo. Creemos en el socialismo, Debemos reflejar la verdad y buscar permanentemente las formas de reflejar los verdaderos sentimientos de los pueblos. Y dar soluciones reales. Existen muchos esquenas cerrados. Es una lucha constante entre el bien y el mal, entre lo Justo y lo injusto. Es como han dicho algunos la verdadera dialéctica de la realidad.

Por ahora estamos enfrentando muy graves amenazas de intervención de Estados Unidos. No dudo que algo harán. Su flota nos ronda siempre pero de todo lo que nos hacen y de lo que hacen con bloqueos contra los pueblos, que son criminales, esos periodistas que dicen cosas sobre Libia nunca hablan. Nosotros sabemos que hemos dado buenos pasos y por eso estamos amenazados y vamos a estar amenazados siempre hagamos lo que hagamos, si no obedecemos todo lo que se nos quiere imponer, como hacen otros en este mismo mundo nuestro.

P- En este momento Libia enfrenta una campaña de Estados unidos, no sólo a través de le prensa sino que incluso ha habido incidentes, situaciones militares  graves. Algo similar sucede ahora entre EE.UU. y América Latina. ¿Cómo definiría la actual política exterior estadounidense?

R.- El actual Presidente de Estados Unidos, Ronald Reagan [1981-1989], es un verdadero símbolo de su sistema, el sistema imperialista, un sistema egoísta y soberbio hacia los demás pueblos. En todas sus actitudes él responde al tipo de régimen que hay en su país, el imperialismo, el capitalismo. El es un hombre fuera de su tiempo. Su agresividad aumentará la fuerza de la revolución en el mundo. Lo mismo sucede en su actitud hacia América Latina, que tiene todo el derecho a defenderse de Estados Unidos, que somete y explota a la región. Este derecho a la legítima defensa es un derecho natural.

P.- Desearía que  hablara de lo que sucede con Estados Unidos ya que se me han entregado documentos que señalan una cantidad de agresiones de ese país contra Libia. ¿Podría profundizar más sobre la política de Estados Unidos hacia Libia y el enfrentamiento permanente que se advierte?

R.- Cuando eliminamos las bases extranjeras de territorio libio y tomamos medidas como asumir el control de la producción de petróleo, entre otras, la Revolución enfrentó al poder imperial y colonial y a las poderosas compañías trasnacionales. Entonces vimos  la poderosa propaganda contraria a los cambios producidos en Libia. Esto influyó en algunos gobiernos árabes altamente dependientes de las metrópolis coloniales, que volvieron la espalda al viejo sueño de la unidad. Nuestros cambios a favor del pueblo  y la utilización de los recursos petroleros para el crecimiento y desarrollo verdadero y para la justicia con el pueblo, demostraba la corrupta forma cómo administran algunos sus recursos, dejando afuera a los pueblos.  Cuando vieron que Libia era importante para los pueblos de África del Norte, Estados Unidos se puso al frente en la campaña contra nosotros.

Desde ese momento comenzó esa campaña para mostrarnos como país terrorista. En 1981 me  nombraron como “el enemigo público número uno de Estados Unidos, El presidente Reagan con esos argumentos aumentó la ayuda militar a sus principales aliados, Egipto, los emiratos y gobiernos más conservadores. que tiene el pueblo libio de defenderse de la agresión norteamericana.

Nosotros continuamos la lucha por la unidad árabe y tuvimos la experiencia primera de que las tropas de EE.UU estacionadas en nuestro territorio se retiraron pacíficamente.  Emprendimos entonces un paso estratégico para entablar amistad con Estados Unidos basada en el respeto mutuo, pero ese país respondió a nuestra iniciativa con la misma hostilidad con que había respondido a Nasser. Tomó medidas contra Libia, de embargos, actitudes políticas e informativas muy desfavorables. Y esto se fue agravando. Esa política no dejó alternativas para iniciativas de amistad con respeto mutuo. Y tuvimos que acostumbrarnos a estudiar la posibilidad de un enfrentamiento militar. Yo le digo que el enfrentamiento depende tan sólo de Estados Unidos que  tiene que suspender las medidas unilaterales militares que ha tomado y que constituyen una amenaza para la independencia del país.

Debe evacuar sus bases de la isla de Masira, de Muscat, Omán y Somalia y retirar sus aviones awacs de Arabia Saudita, poniendo fin a la ocupación de Egipto y alejando sus flotas y fuerzas aéreas de las fronteras árabes libias, en el Mediterráneo. Si no hay una actitud justa de Estados Unidos, un enfrentamiento armado y la creación de un estado de guerra serán desgraciadamente una posibilidad en cualquier momento. Nosotros somos responsables de defender nuestra nación y tenemos el derecho a la legítima defensa si nos atacan.  Si una guerra estallara sería Estados Unidos el que la imponga, ya que nunca hemos agredido a ese país, ni combatido a los norteamericanos en sus tierras, como tampoco hemos instalado bases militares en su territorio, ni hemos violado su espacio aéreo, sus aguas jurisdiccionales. No son nuestros soldados los que han ido a Estados Unidos cruzando tantos kilómetros de océanos. En cambio nosotros hemos sufrido todo tipo de violaciones del territorio y del espacio aéreo. También decimos que EE.UU debe saber que el petróleo de los árabes pertenece a ellos, que es el recurso más importante y la existencia y sustento de la vida de nuestros pueblos depende de ese recurso.  Pero sus gobiernos fingen desconocer esa realidad y considera el petróleo árabe únicamente como un problema vital para su seguridad y no como una cuestión de vida o muerte para el pueblo árabe que es su dueño.

Nosotros como todos los pueblos árabes, tenemos derecho a luchar contra los que invaden y ocupan nuestros territorios. Hemos visto la conducta de Estados Unidos de proveer armas   como lo hacen con Israel o Egipto. Ellos han ayudado al aniquilamiento del pueblo palestino y libanés.  Los árabes, como cualquier pueblo tienen el derecho y el deber de defender sus tierras. Estados Unidos tiene dos alternativas o  emprender el camino de la paz y retirar sus fuerzas de la nación árabe y de todas sus fronteras dejando el petróleo para sus dueños, adoptando una  actitud neutral en Medio Oriente o continuar el camino de la agresión y la guerra, como estamos viendo.  Traté de decir todo esto y envié mensajes en 1980 al entonces presidente James Carter que se postulaba para un segundo período y a Ronald Reagan para explicarles la situación y la posibilidad de establecer relaciones justas. No pasó nada. Llegó Reagan y avanzó cada vez más la agresión. Nos colocaron como terroristas, y con todo derecho a agredirnos.  En realidad son ellos los que han llevado adelante campañas provocadoras, terroristas contra nuestros pueblos. En  1973  sus aviones despegaron de un portaviones durante una maniobra de la VI Flota para provocarnos sobre la Bahía de Sirte. En octubre de ese año recurrimos a Naciones Unidas para advertir que la Bahía de Sirte y sus aguas jurisdiccionales son libias y que nuestro país ha ejercido siempre la soberanía en esa zona estratégica, que es un punto vital y de seguridad para nuestro país. Se resolvió a nuestro favor, Pero Estados Unidos nunca cumple este tipo de resoluciones y siguió violando la soberanía en  Sirte una y otra vez.  Tenemos una larga lista de agresiones y ya en 1977  cuando dimos los pasos más importantes para nuestro pueblo, Libia fue incluido en la lista de los países que EE.UU consideraba hostiles “por ayudar y contribuir al terrorismo internacional”.

En 1978  se bloqueó a Libia congelando importaciones y exportaciones.  Tenemos un registro muy extenso de ataques y provocaciones e injustas acciones, que no son sólo militares sino políticas como las que denunciamos en agosto de 1979. En mayo de 1981 descubrimos células de conspiradores adentro del país Y por otra parte Washington declaraba que ayudaría a todos los países africanos, que según su punto de vista se sintieran amenazados por Libia. Nosotros nunca amenazamos a otro país. Podríamos llenar páginas y páginas, libros enteros, sobre lo que Estados Unidos actuó unilateralmente e ilegalmente contra nosotros y sigue actuando. Conocimos  más de un centenar de planes de la CIA para matarme  y advertimos al Congreso de Estados Unidos sobre esto y la posibilidad de que en esos atentados y operaciones resultaran asesinados miles de personas  en el intento de destruir objetivos militares y civiles. Hemos hecho todo lo que un pueblo serio puede hacer para denunciar esta situación. La respuesta ha sido elevar la agresión. Porque todo esto no sólo amenaza a Libia sino pone en peligro la paz del mundo.

Las informaciones y las campañas estadounidenses muestran a Libia como un estado terrorista, Sin embargo el que hace terrorismo es Estados Unidos contra nosotros, contra nuestro pueblo. El único verdadero terrorista internacional es Estados Unidos y sus socios más cercanos. Nos acusaron de cualquier atentado en el mundo sin prueba alguna. Pero eso no importa a nadie. Se dan por sentado hechos supuestos y todo es válido para un país como Norteamérica que nunca vaciló en su historia en cometer crímenes, invasiones, masacres, que realizó y realiza atentados sin que nadie lo castigue.

Y que se da el derecho a tomar represalias con cualquier país que intenta hacer un camino independiente He tratado de resumir esta larga historia de agresiones que hemos soportado no sólo nosotros sino muchos pueblos en el mundo. Y en todo caso tienen derecho a defenderse. Un derecho natural.

P.- Y en este mismo aspecto; ¿qué piensa usted de las revoluciones que se han dado en América Latina, en América Central?

R.- Yo creo que la revolución habrá de sobrevenir en toda América Latina, porque es el único canino de los pueblos para su liberación. Y ésta es la era de las masas, la Yamahiriya. Las verdaderas revoluciones deberán tonar su camino hacia las masas, respetar las decisiones de éstas. Los pueblos de América Latina deben defenderse del mal que significa y representa el imperialismo. Es una lucha entre los pueblos oprimidos y el opresor, el mal que simboliza Reagan y otros y su sistema. Las revoluciones deberán dar pasos más profundos y creo que la "Tercera Teoría" hacia el poder de las masas es un camino para la liberación y la total independencia de los pueblos. Nosotros somos solidarios con Nicaragua y con todos los pueblos que luchan en América Central por la liberación, la paz, la independencia. Por sobre cualquier diferencia somos solidarios con la voluntad de liberación de los pueblos. El apoyo a la liberación está ya aceptado por nuestro pueblo en el anuncio del poder de las masas. Es parte del pueblo libio la solidaridad  y el enemigo principal de nuestro pueblo y de los pueblos es el imperialismo, el sionismo. He hablado sinceramente con la esperanza de que se respete estrictamente lo que digo. Es una buena esperanza.

Lo dice y se levanta para despedirse después de más de dos horas de entrevista  donde  siempre habló en su idioma  árabe y con un traductor, aunque habla perfectamente inglés e italiano.

EPILOGO NECESARIO

En 1986 había regresado a Libia para entrevistar a mujeres y jóvenes y observar nuevos y grandes avances sobre todo en lo que se había logrado para regar parte del desierto  y lograr autoabastecerse en alimentos. Se realizaba un Congreso de Partidos políticos de izquierda y movimientos de liberación  cuando se conoció la presencia de la VI Flota de Estados Unidos que bombardearía Sirte, al parecer intentando ubicar a la familia de El Khadafi.

Los asistentes al Congreso fueron sacados rápidamente de Libia. Unos días después se produjo el bombardeo  de Estados Unidos sobre Trípoli, donde murieron centenares de personas, entre ellos varios estudiantes, ya que se afectó la residencia donde vivían. En ese bombardeo fue asesinada una hija de Khadafi, de sólo tres años y heridos dos de sus hijos varones.   Los aviones estadounidense fueron abastecido en el aire por los israelíes. De todo eso muy pocos hablaron en estos días antes de la decisión criminal del Consejo de Naciones Unidas de abrir las puertas a una intervención militar injusta e irracional, dejando atrás el camino de la negociación y la paz, cuyas puertas estaban abiertas como bien saben todos los diplomáticos.

Enviado por su autora para Cubacoraje

Este lunes nuevo capítulo de Las Razones de Cuba: “Ciberguerra”

 banner_razones-de-cuba.jpgLas Razones de Cuba“Ciberguerra”, nuevo capítulo de la serie Las Razones de Cuba, será transmitido este lunes por la Televisión Cubana, a partir de las 8:30 pm, hora local.

 A esa misma hora, Cubadebate publicará en su web el material que tiene una hora de duración, aproximadamente, e incluye reveladores testimonios sobre la estrategia de subversión de los Estados Unidos hacia la Isla, utilizando la Internet.

 En el adelanto informativo, aparecen declaraciones del ingeniero Carlos del Porto, del Ministerio de la Informática de Cuba, y del director del periódico La Calle del Medio y bloguero, Enrique Ubieta.

 En capítulos anteriores de Las Razones de Cuba, han sido reveladas la identidad de cuatro agentes de la Seguridad del Estado cubanos: Frank Carlos Vázquez, Dalexi González, Carlos Manuel Serpa Maceira y Moisés Rodríguez, respectivamente identificados como Robin, Raúl, Emilio y Vladimir.

 Dalexi González, un ingeniero de telecomunicaciones, recibió software de seguridad de comunicaciones y antenas por parte de un ciudadano norteamericano, para crear redes ilegales de internet.

 Vea video promocional en

http://www.youtube.com/watch?v=Vb7O65yFoZo&feature=player_embedded

Qué manera de defender a los civiles tiene Obama!!

Vea las primera fotos de las víctimas de los invasores (Imágenes fuertes)

Desde la morgue del hospital Jala de Bengasi llegan algunas fotos de partidarios de Muammar Gadafi muertos, según AP. Algunos medios internacionales refieren que se traten probablemente de mercenarios, pero hay fotos de niños siendo tratados a los que no se les pueden llamar “partidarios de Gadafi”.

“¿Cuál es el objetivo de la intervención, proteger a los civiles o retirar a Gadafi del poder?”, le preguntaron hoy a Hillary Clinton una periodista en la rueda de prensa. Clinton respondió: “Proteger a los civiles libios del ataque de su propio gobierno”. La realidad está diciendo otra cosa.

(Fotos: AP)
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Tomado de Cubadebate