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Cuba: coraje y valor

FIDEL: Lo que informó la Revista Science

Reflexiones del compañero FIDEL: Lo que informó la Revista Science

reflexiones-de-fidel-6.jpgCuando escribí temprano la reflexión publicada hoy en el Noticiero Nacional de Televisión y en CubaDebate, no había leído todavía un despacho publicado en México por Mark Stevenson y David Koop, transmitido por AP, la principal agencia cablegráfica de Estados Unidos.

Desde luego que no había intención alguna de darme la razón, cuando más de una vez reiteró que yo había acusado a México de ocultar la epidemia hasta después de la visita de Obama a México.

Continué imperturbable leyendo el despacho del que disponía, gracias a boletines que recogen noticias de la prensa internacional, que no están incluidas en las 326 páginas publicadas ayer por las agencias radicadas en Cuba.

Es un artículo de la AP de especial interés en este momento, ¿qué dice textualmente?

“La visita de Obama el 16 de abril se produjo una semana antes de que los funcionarios de salud anunciaran que la influenza porcina se estaba diseminando, lo que condujo al eventual cierre masivo que prácticamente paralizó a muchas partes del país.”

“Un estudio publicado este lunes en la revista Science calculaba que ya el 23 de abril, día en que  anunció la epidemia, posiblemente México tuviera ya 23,000 casos de influenza porcina. El estudio considera que la influenza porcina causa la muerte de entre 0,4% y 1,4% de sus víctimas, pero el autor principal Neil Ferguson, del Imperial College de Londres, afirmó que los datos son aún incompletos.

“‘Resulta harto difícil, en esta fase, cuantificar el impacto en la salud humana’, apuntó.

“El análisis publicado por Science sugiere la existencia de muchos más casos que los confirmados en los laboratorios, entre 6 mil y 32 mil en México desde el 23 de abril. La influenza se ha expandido desde entonces por todo el mundo y según el estudio parece ser mucho más contagiosa que la influenza común que se presenta cada temporada.

“Los investigadores también compararon el ADN de los virus en 23 casos confirmados e hicieron un estimado de que el 12 de enero deben haberse producido los primeros casos, presumiblemente transmitidos de persona a persona, si bien consideran que pudo haber comenzado en cualquier momento entre el 3 de noviembre y el 2 de marzo.

“Los investigadores indicaron que al parecer la influenza H1N1 del 2009 será tan severa como la de 1957, pero menos que la versión mortal de 1918.

“En México, la reapertura de los jardines de la infancia y escuelas primarias y secundarias cerradas desde el 24 de abril fue el más reciente paso en los esfuerzos por retornar a cierta normalidad. Los negocios, servicios gubernamentales, preuniversitarios y universidades reabrieron sus puertas la pasada semana.

“Sin embargo, seis de los 31 estados mexicanos pospusieron la reapertura de las escuelas por otra semana por el aumento de los casos de influenza a nivel local y un séptimo estado lo pospuso un día más, hasta el martes. El Departamento de Educación anunció que añadiría siete días al calendario escolar para recuperar el tiempo perdido.

“Pero mientras los funcionarios elogiaban a los sistemas de educación y salud por su respuesta a la crisis, se percibe que el ya sobrecargado sistema de salud de México empieza a dar señales de estar bajo grandes presiones.

“Docenas de trabajadores de la salud subordinados al gobierno, incluidos médicos y enfermeras, realizaron marchas y bloquearon calles en la ciudad costera de Jalapa para exigir aumentos salariales y mejores condiciones de trabajo.

“‘El gobierno nos pidió ayuda para combatir la epidemia de influenza, ahora nosotros le pedimos al gobierno que nos haga justicia’, dijo la enfermera Mariana Cortés, una de las organizadoras de la protesta.”

¡Los esfuerzos que hice para demostrar que desde fines de marzo ya se estaban produciendo síntomas, cinco semanas antes del anuncio oficial de la epidemia! La revista Science expresa su opinión de que posiblemente entre enero y marzo de 2009 surgió la enfermedad en México.

No soy yo el que escribió ese despacho ni el artículo de Science. Como lo que afirma equivale a más de 10 veces el número de enfermos que yo dije, y está evaluado por una de las revistas científicas más prestigiosas en el mundo, me pregunto si el Presidente y los líderes de su partido visitaron ya al embajador de Estados Unidos en México y lo amenazaron con romper las relaciones diplomáticas con ese país.

No hace mucho observé con preocupación que el honorable señor Presidente de México se disgustó cuando en una reflexión critiqué a su ilustre predecesor.  ¡Qué tonto fui al mencionar aquella virgen vestal de la oligarquía mexicana! Se sintió en la necesidad de protestar en un comentario público.

Algunos se preguntan a título de qué hablo yo. Lo he dicho bien claro:  con el de “El Compañero Fidel”, Me siento orgulloso de ser militante del Partido Comunista de Cuba. Cuando escribí lo que tanto agrió al presidente Calderón, titulé el mismo como “lo que pasaba por mi mente”. Es lo que ocurrió mientras leía su declaración contra Cuba. No violé las normas de la ética. Dije con toda sinceridad y sin insulto lo que pensaba. He sido entrenado por 10 Presidentes de Estados Unidos. A uno de ellos lo respeto mucho: a Carter.  Alguno de los demás dio unas veces lo mejor y otras lo peor de sí.  Varios de ellos,  únicamente lo peor porque no tenían otra cosa que ofrecer.  Al número 11 lo observo cuidadosamente.  A todos agradezco lo mucho que aprendí a lidiar con los poderosos.

No tengo nada más que ofrecer hoy.   

firma-fidel.jpgFidel Castro Ruz
Mayo 14 de 2009
7 y 14  p.m.

 

FIDEL: Otra noticia que estremeció al mundo

Reflexiones del compañero FIDEL: Otra noticia que estremeció al mundo

2-reflexiones-de-fidel.JPGEl 25 de abril de 2009 El Universal de México publicó que “Francis Plummer, científico del laboratorio microbiológico del Estado canadiense afirmó que la influenza que ataca a los mexicanos es un virus nuevo no solo para los humanos, sino para el mundo.  Hace exactamente una semana… recibió una llamada en la que se le solicitaba ayuda para analizar unas muestras procedentes de México…”

“Las pruebas en que descubrimos este virus nuevo se realizaron exclusivamente en las muestras que enviaron las autoridades mexicanas, enfatizó en referencia a 16 casos que dieron positivos de las 50 muestras enviadas desde México…”.

Dos días después el diario La Jornada cuenta que el día 5 de ese mismo mes, había recibido una información de su reportero en Veracruz, Andrés Timoteo, quien comunicó textualmente que “la Secretaría de Salud estableció un cerco epidémico en el poblado La Gloria, municipio de Perote, debido a que a sus habitantes los está afectando un extraño brote de infecciones respiratorias agudas…tres niños menores de dos años fallecieron y el 60 por ciento de los tres mil habitantes se encuentran afectados de las vías respiratorias”.

La Jornada agrega, “se dice en la nota del reportero que los pobladores atribuyen la aparición de las infecciones a la contaminación generada por los criadores de cerdos de la transnacional Granjas Carroll.

“…Decenas de familias se enfermaron súbitamente de las vías respiratorias.
“La agente municipal Bertha Crisóstomo solicitó apoyo a las autoridades sanitarias, pues decenas de familias se enfermaron súbitamente de las vías respiratorias” –continúa explicando el reportero.

“Los síntomas que presentaban los pobladores de aquel lugar, según testigos, eran altas temperaturas, tos muy fuerte y flemas, caen en cama como si fuera una infección de las que aparecen en tiempo frío”.

En realidad, el laboratorio canadiense del doctor Plummer no fue el primero en descubrir nada. El CDC de Atlanta lo había logrado el 17 de abril. El AH1N1 era un virus nuevo y potencialmente muy peligroso.

Hay algo más. El día 11 de ese mes, el Grupo de Alerta de la Organización Panamericana de la Salud, basándose en los informes de la prensa mexicana antes mencionada, pidió a la Secretaría de Salud verificar un supuesto brote de influenza en la comunidad de La Gloria en Perote, Veracruz, explicando que podía constituir un riesgo de salud de importancia internacional.

En cualquier país con esa información era indispensable una investigación inmediata y seria sobre el asunto.

Admiré siempre de México, los avances de la Seguridad Social. Era la más avanzada de este continente. Allí encontramos después del triunfo, amigos que nos ayudaron en los primeros años de nuestra Revolución.

Duele decirlo, pero en solo cuatro o cinco días actualmente se podía descubrir que estaban siendo afectados por ese virus, sin necesidad de enviar la muestra al laboratorio de Canadá. ¿Cómo explicar que no se hubiese realizado tal análisis en cualquier parte desde que surgieron los hechos que determinaron la gestión del Grupo de Alerta de la O.P.S. (Oficina Panamericana de la Salud)?

A partir del 24 de abril se ofrece la primera información a la comunidad internacional sobre la epidemia; las noticias eran preocupantes. Véanse algunas:

  2 de mayo: 397 casos, 16 muertes.
  5 de mayo: 866 casos, 26 muertes.
  9 de mayo: 1626 casos, 48 muertes.
12 de mayo: 2282 casos, 58 muertes.

Cada día aparecían nuevos países afectados y casi sin excepción se relacionaba con personas que habían regresado de México.

Hace 3 días se anunció que China, una inmensa nación con más de 1300 millones de habitantes, anunció un caso positivo del virus AH1N1, transmitido en ese caso por un joven chino que estudia en Estados Unidos. Este  país y México se han convertido en exportadores mundiales de la epidemia. Tal vez esa fulminante expansión pudo evitarse. No es un favor del Gobierno de México al mundo, como algunos pretenden. Ahora habría que dar las gracias a los tres países asociados al Tratado de Libre Comercio de América del Norte. Los tres estuvieron en Puerto España los días 18 y 19 de abril. La visita de Obama a México había tenido lugar el 16 y el 17 de ese mes.

¿Qué significa para Cuba una de éstas epidemias? Nuestro país no tiene acceso a la compra de cualquier medicamento, materias primas o equipos o componentes de equipos diagnósticos que produzcan las transnacionales norteamericanas, en virtud de la extraterritorialidad que el gobierno de Estados Unidos ha impuesto al mundo. ¿Por qué acusarnos de ser enemigos del pueblo mexicano cuando adoptamos medidas de antemano elaboradas para proteger a nuestro pueblo? ¿Quién le dice ahora a China cómo debe proteger a su población? ¿Por qué mentir? ¿Por qué hablar de supuestas represalias, como fue suspender un viaje ya suspendido?

¿Acaso es más importante el dinero del turismo y las líneas aéreas que la vida de un compatriota? ¿Por qué amenazar? Nosotros no somos culpables de las drásticas medidas que la epidemia obligó a aplicar al gobierno mexicano.

Cuando Estados Unidos lanzó sus mercenarios por Girón escoltados por la Infantería de Marina, el General Lázaro Cárdenas, que se había llenado de gloria recuperando el petróleo de México no nos amenazó, por el contrario quiso viajar a Cuba para luchar junto a nosotros. Ese es el México a cuyo ejemplo rendimos tributo.

¿Sería posible que en México, los días 16 y 17 de abril nadie conociera una palabra del obsequio que desde ese país se le haría al mundo seis días después? ¿Ni siquiera los organismos de inteligencia de Estados Unidos, expertos en información, conocían lo que estaba a punto de ocurrir?

Nada ha cambiado en México durante los últimos 8 años, excepto el virus. La influenza, en 1918, mató más personas que la Primera Guerra Mundial.

¡Fue otra noticia que también estremeció al mundo! ¡Confiemos en la ciencia!


Ffirma-fidel.jpgidel Castro Ruz
Mayo 14 de 2009
7 y 43 a.m.       

Del dicho al hecho...

oea-2.JPGDesde Argentina, una luchadora social, una querida y solidaria hermana, me hace llegar este análisis, muy a tono con los que en estos días se hacen, sobre las profundas diferencias entre los principios que postulara, y el verdadero papel que ha tenido la OEA en nuestra historia...

Rosa, leyendo esto, uno se agarra la peor bronca, pues la historia no es más que un cúmulo de violaciones a la esencia (bien entendida) de esta carta.

No cabe duda que como la moral burguesa se comporta en nuestros piases no hace otra cosa que buscar el hueco para justificar sus abusos y con perdón de la palabra cagarse en los preceptos fundamentales.... no miran la ley para definir el comportamiento, sino que por el contrario buscan el hueco para desafiar lo establecido como principio.

Nuestra historia Americana no deja de ser un cúmulo de vejaciones a cualquier intento de honrar esas palabras tan grandiosas que te nombro mas arriba y que vistas en ese formato y confrontadas con la realidad aparecen irrisorias y cuando no, carentes totalmente de sentido.

Los comportamientos actuales al respecto son un insulto a la razón de cualquier ser humano que utilice nimiamente aquello que se supone nos diferencia de los animales (diferencia de la que no estoy tan segura... hasta a veces creo los animales nos superan... pues matan para alimentarse o por instinto de conservación no por el gusto de matar, ni por motivos de tipo ontológicos ni fetichistas).

Vasta confrontar nuestras historias para saberlo: cuando prima el proteccionismo de nuestros estados la injerencia es tolerada, cuando tenemos dictaduras que nos asesinan esto de la no injerencia prima.... cuando se tratan de Estados no asociados los principios nos los pasamos por donde no nos da el sol... y así sucesivamente.... Es una cosa de locos.

A veces me indigna tanto, me duele tanto ver cómo todo se vacía de contenido, cómo se manipula, cómo se contorsiona, se pone patas para arriba, para abajo, se manipula en función de respaldar actos que no hacen más que contradecir la esencia de cualquier intento de humanizarnos, de sensibilizarnos.... esta mecánica además es tan evidente que no importa por donde comience... siempre se sabe donde termina.

Y aquí en nuestros países capitalistas... "democráticos, formales y representativos", los pueblos no hacemos mas que mirar como se pasan unos a otros la pelota para no cambiar nada más que las formas de la mecánica, para ocultar lo inocultable.... que en esencia todo sigue igual, que no cambia nada... que cada vez hay más pobres y cada vez algunos son más ricos, más poderosos.

Quisiera llegar al día en que la humanidad (todos nosotros, la gente) nos hagamos cargo de nuestra Humanidad y demos vuelta el rumbo y honremos las grandiosas palabras que hoy vaciamos de contenido, nombrándolas sin sentido, malgastándolas.

 

Te mando un beso grande.

Melina

 

 

Extractos de la "carta de la Organización de los Estados Americanos" suscrita en la Novena Conferencia Internacional Americana, Bogotá, Marzo 30 - Mayo 2, 1948

 

En nombre de sus pueblos, los estados representados en la IX conferencia internacional americana,

 

Convencidos de que la misión histórica de América es ofrecer al hombre una tierra de libertad y un ámbito favorable para el desarrollo de su personalidad y la realización de sus justas aspiraciones;

 

Conscientes de que esa misión ha inspirado ya numerosos convenios y acuerdos cuya virtud esencial radica en el anhelo de convivir en paz y de promover, mediante su mutua comprensión y su respeto por la soberanía de cada uno, al mejoramiento de todos en la independencia, en la igualdad y en el derecho;

 

Seguros de que el sentido genuino de la solidaridad americana y de la buena vecindad no puede ser otro que el de consolidar en el continente, dentro del marco de las instituciones democráticas, un régimen de libertad individual y de justicia social, fundado en el respeto de los derechos esenciales del hombre;

 

Persuadidos de que el bienestar de todos ellos, así como su contribución al progreso y la civilización del mundo, habrá de requerir, cada día mas, una intensa cooperación continental;

 

.....

 

Convienen en suscribir la Carta de Organización de los Estados Americanos.

 

Naturaleza y propósitos

 

Art. 1 -Los Estados Americanos (E.A.) consagran en esta carta la organización internacional que han desarrollado para lograr un orden de paz y de justicia, fomentar su solidaridad, robustecer su colaboración y defender su soberanía, su integridad territorial y su independencia. (...)

 

Art. 2 -  se establecen los miembros

 

Art. 3 – cuestiones de forma.

 

Art. 4 – La OEA para realizar los principios en que se funda y cumplir sus obligaciones regionales de acuerdo con la Carta de las Naciones Unidas, establece los siguientes propósitos ESENCIALES:

 

a-      Afianzar la paz y la seguridad en el continente;

 

b-      Prevenir las posibles causas de dificultades y asegurar la solución pacifica de las controversias que surjan entre los miembros;

 

c-      Organizar la acción solidaria de éstos en caso de agresión;

 

d-     Procurar la solución de los problemas políticos, jurídicos y económicos, que se susciten entre ellos; y

 

e-      Promover por medio de la acción COOPERATIVA, su desarrollo económico.

 

PRINCIPIOS

 

Art. 5  los E.A. reafirman los siguientes principios:

 

el derecho internacional es norma de conducta en la relación de los estados.

El orden internacional esta esencialmente constituido por EL RESPETO A LA PRESONALIDAD, SOBERANÍA E INDEPENDENCIA DE LOS ESTADOS (…)

La solidaridad de los E.A. y los altos fines que con ella persiguen, REQUIEREN LA ORGANIZACIÓN POLITICA DE LOS MISMOS SOBRE LA BASE DEL EJERCICIO EFECTIVO DE LA DEMOCRACIA REPRESENTATIVA.

Condenan la guerra de agresión: la victoria no da derechos.

La agresión a un E.A. constituye una agresión a los demás miembros.

Las controversias entre 2 o mas Estados miembros deben resolverse por medio de procedimientos pacíficos.

La justicia y la seguridad SOCIALES son la base de una paz duradera.

La COOPERACIÓN ECONÓMICA es esencial para el bienestar y la prosperidad comunes de los pueblos del continente.

Los E.A. proclaman los derechos fundamentales de la persona humana sin hacer distinción de raza, nacionalidad, credo o sexo.

La unidad espiritual del continente se basa en el RESPETO POR LA PERSONALIDAD CULTURAL DE LOS PAISES AMERICANOS y demanda su estrecha cooperación en las altas finalidades de la cultura humana.

La educación de los pueblos debe orientarse hacia la justicia, la libertad y la paz.

 

DERECHOS Y DEBERES FUNDAMENTALES

 

ART.6 – Los E. son jurídicamente iguales, disfrutan de iguales derechos e igual capacidad para ejercerlos, y tienen iguales deberes. Los derechos de cada uno no dependen del poder que disponga para asegurar su ejercicio, sino del simple hecho de su existencia como persona de derecho internacional.

 

ART.7 – todo E. A. tiene el deber de respetar los derechos de que disfrutan los demás E, de acuerdo con el D.I.

 

ART. 8 – los derechos fundamentales de los Estados no son susceptibles de menoscabo en forma alguna.

 

ART. 9 – La existencia política del E. es independiente de su reconocimiento por los demás E. Aún antes de ser reconocido, el E. tiene derecho de DEFENDER SU INTEGRIDAD E INDEPENDENCIA, PROVEER A SU CONSERVACIÓN Y PROSPERIDAD Y, POR CONSIGUIENTE, DE ORGANIZARSE COMO MEJOR LO ENTIENDE, LEGISLAR SOBRE SUS INTERESES, ADMINISTRAR SUS SERVICIOS y determinar la jurisdicción y competencia de sus tribunales.(…)

 

ART.10 - …

 

ART.11- El derecho que tiene un E. de proteger y desarrollar su existencia NO LO AUTORIZA A EJECUTAR ACTOS INJUSTOS contra otro E.

 

ART. 12- …

 

ART. 13 – Cada E. TIENE DERECHO DE DESENVOLVER LIBRE Y ESPONTANEAMENTE SU VIDA CULTURAL, POLÍTICA Y ECONOMICA. En este libre desenvolvimiento el E. respetará los derechos de la persona humana y los principios de la moral universal.

 

ART. 14 – El respeto y la fiel observancia de los tratados constituyen normas para el desarrollo de las relaciones pacificas entre los E.. Los tratados y acuerdos deben ser PUBLICOS.

 

ART. 15 – NINGUN ESTADO O GRUPO DE ESTADOS TIENE DERECHO DE INTERVENIR DIRECTA O INDIRECTAMENTE, SEA CUAL FUERA EL MOTIVO, EN LOS ASUNTOS INTERNOS O EXTERNOS DE CUALQUIER OTRO. EL PRINCIPIO ANTERIOR EXCLUYE NO SOLAMENTE LA FUERZA ARMADA, SINO TAMBIÉN CUALQUIER OTRA FORMA DE INGERENCIA O DE TENDENCIA ATENTATORIA DE LA PERSONALIDAD DEL ESTADO, DE LOS ELEMENTOS POLÍTICOS, ECONÓMICOS Y CULTURALES QUE LO CONSTITUYEN.

 

ART. 16 – NINGUN ESTADO PODRÁ APLICAR MEDIDAS COERCITIVAS DE CARÁCTER ECONÓMICO Y POLÍTICO PARA FORZAR LA VOLUNTAD SOBERANA DE UN ESTADO Y OBTENER DE ESTE VENTAJAS DE CUALQUIER NATURALEZA.

 

ART 17 – El territorio de un E. es inviolable; no puede ser objeto de ocupación militar ni de otras medidas de fuerza tomadas por otro E., directa o indirectamente, cualquiera que fuere el motivo, aún de manera temporal. No se reconocerán las adquisiciones territoriales o las ventajas especiales que se obtengan por la fuerza o por cualquier otro medio de coacción.

 

ART. 18 - ….

 

ART. 19 -….

 

El caso de la OEA y Cuba revolucionaria y socialista

Por Orlando Cruz Capote*

En cada ocasión que en la actualidad se escribe y se escucha acerca de la Organización de Estados Americanos (OEA) y de sus falsas y malintencionadas pretensiones hacia Cuba para que retorne al redil del “Ministerio de Colonias Yanqui”, el cubano común patriota y revolucionario, antiimperialista y latinoamericanista, reflexiona acerca de cómo esta institución panamericanista -léase pro-imperialista y pro-estadounidense, desde sus primeros pasos en el siglo decimonónico, a las que tanto Simón Bolívar y José Martí se opusieron, y de su (in)-evolución posterior en la pasada centuria, (1) y surgida como tal en 1948, continua padeciendo de una malformación mental congénita con respecto a Cuba socialista, el resto de los pueblos del subcontinente y manifiesta constantemente una arrogancia y prepotencia política exuberante, que la hace actuar de forma miope al no querer darse por enterada de su desubicación en la época y en el lugar en que se desenvuelve. Anda como inmóvil e inerte, aunque con muy malos propósitos, sin percatarse de las transformaciones que acaecen cada día en el hemisferio, muy específicamente del Sur del Río Bravo hasta la Patagonia. Y lo peor, no se respeta a si misma y mucho menos a Cuba, así como a los demás pueblos latinoamericano-caribeños.

Sirva de ejemplo recordar que solo entre 1943 y 1964 se sucedieron en el subcontinente alrededor de 71 golpes militares y cerca de 4 intervenciones norteamericanas y extranjeras directas, y que entre 1947 y 1956, 18 de los 20 países latinoamericanos sufrieron de golpes militares derechistas y/o “reacomodos” burgueses favorables a Washington. Solo dos gobiernos, los de México y Uruguay, lograron mantener su sistema político burgués democrático y representativo sin interferencias directas, aunque si encubiertas. Y nunca la OEA, desde su nacimiento y desarrollo acusó y enjuició a los causantes de tales desmanes y crímenes: los Estados Unidos de América.

Sin necesidad de ser un lector muy avezado en la problemática que analizamos, que no es el caso de la gran mayoría del pueblo cubano, podría pensarse que tratan de timarnos o de “tomarnos el pelo”. Y si no fuera tan serio el problema que se traen entre manos y lo que manipulan en sus mentes los promotores del embaucamiento, podríamos dedicarle simplemente una sonada trompetilla, pintarles una cándida y burlesca caricatura del “Bobito” de Abela (2) o dedicarle una de las clásicas bromas y sátiras cubanas que tan magistralmente narró en fechas tan tempranas ese excelente ensayista, el Dr. Jorge Mañach -de quien podría apuntarse como el Comandante Ernesto Che Guevara expresó acerca del gran intelectual argentino Jorge Luis Borges, del buen escritor que significó para las letras y la cultura cubana pero que al mismo tiempo era una lastima que fuera tan conservador en la política y en lo social-, cuando escribió en 1928 su libro “Indagación sobre el Choteo”. (3)

No pretendo explicar con lujo de detalles el accionar de la OEA contra Cuba luego del triunfo del Primero de Enero de 1959. Esas actividades anticubanas ya fueron publicadas por este autor en algunos blogs cubanos -lapolillacubana.nireblog.com y
cubacoraje.blogspot.com, entre otros- en los años 2008 y principios del 2009, y tuvieron una amplia repercusión en otros medios alternativos. (4) También en distintas ocasiones, tanto en las pasadas y más recientes Reflexiones del Compañero Fidel Castro, así como en las intervenciones públicas del Presidente del Consejo de Estado y Ministros, el General de Ejército Raúl Castro, han sido aclaradas una y otra vez las razones por las cuales Cuba no regresará jamás a ese repugnante sistema interamericano. “Primero nacerá una serpiente de un huevo de águila”, expresó el también Segundo Secretario del Comité Central del Partido Comunista de Cuba, al citar a José Martí. Únicamente trataré de acercarme, sin todo el rigor y la profundidad académica, debido al espacio y al tiempo, a dos anécdotas reales que no son tan conocidas sobre el triste historial de la OEA con respecto a la Mayor de las Antillas.

En 1947-1948, cuando se preparaba en Cuba, específicamente en Cayo Confites, una expedición armada contra el dictador Rafael Leonidas Trujillo -el denominado “General Chapitas” por la cantidad de medallas que se había auto-conferido y ostentaba en su pecho de militarote- y la misma fue abortada por el gobierno del Dr. Ramón Grau San Martín, gracias a los prejuicios y recelos de su Jefe del Ejército, el General Genovevo Pérez, la recién estrenada OEA, pero más que todo, la Junta Interamericana de Defensa (JID) y el Tratado Interamericano de Asistencia Recíproca (TIAR), que ya habían dado sus primeros pasos entre 1946 y 1947, bajo la égida del Pentágono, los órganos de inteligencia de los EE.UU. (la CIA también se funda casualmente en 1947) y las oligarquías criollas dependientes y clientelistas de la región. Ésta impuso a Cuba la primera “Comisión de Monitoreo” para evitar cualquier otro intento de que un país de “Nuestra América“ se comprometiera en una acción liberadora contra un tirano impuesto por las élites de poder estadounidenses. Habría que recordar entonces que el mismísimo Franklin Delano Rooseveelt, uno de los presidentes más inteligentes y capaces del Imperio del Potomac, ya había expresado que, “[...] Trujillo era un hijo de p..., pero que era nuestro hijo de p...”

Pero lo cierto es que tal restricción dictada por la OEA contra Cuba, y la susodicha comisión estuvieron vigilando al gobierno de Grau San Martín y al del presidente Carlos Prío Socarrás -su sucesor (1948-1952)-, no porque fueran los artífices de tales manifestaciones-acciones antidictatoriales y latinoamericanistas, sino porque en esas actividades estuvieron involucradas variadas fuerzas de izquierda y democráticas, aunque también hubo muchos aventureros y oportunistas, que pretendían apoyar al pueblo quisqueyano, así como ayudar a otros luchadores progresistas del continente. No sería ocioso acordarse que en esa expedición frustrada estuvo presente el Comandante en Jefe Fidel Castro, quien a última hora y, ante la inminencia de ser capturado, se lanzó hacia un mar infestado de tiburones y logró llegar a tierra poniéndose a salvo de la persecución desatada.

Sólo pasarían unos meses más y en 1948, -y también a inicios de la década del 50-, el gobierno del también miembro del Partido Revolucionario Cubano (Auténtico), creado en 1934, el ya mencionado Carlos Prío Socarrás -“la gran caca” de la brillante generación intelectual y política cubana de los años 30, al decir del Canciller de la Dignidad, Raúl Roa García-, volvió a ser sometido a una “Comisión de Monitoreo”, pero esta vez por haber apoyado el Congreso Nacional las medidas del gobierno reformista-nacionalista de Juan Arévalo en Guatemala y, más tarde, al aprobar este mismo órgano congresional una moción de apoyo al líder independentista puertorriqueño Pedro Albizu Campos, detenido por el gobierno de la metrópolis al dar comienzo a la Revolución Nacionalista en ese país hermano en 1950, y que más tarde, los EE. UU. convirtió, junto a otros patriotas, en el preso político más antiguo del continente.

Las anécdotas, fidedignas, nos sirven para demostrar la raíz extremadamente reaccionaria de la OEA y de sus distintos órganos subsidiarios, aunque algunos de ellos muchas veces actuaron y continúan haciéndolo de forma independiente, pero siempre sometidos a los dictados de los gobiernos norteamericanos. En el caso del presidente Ramón Grau San Martín, quizás la actitud de los Estados Unidos fue un poco más consecuente si se reconoce históricamente que éste personaje mantenía un contencioso sentimiento personal muy anti-norteamericano, por el no reconocimiento oficial de los EE.UU. a su “Gobierno de los 100 días” -en realidad 128 días-, (4) creado el 11 de septiembre de 1933 y derrotado el 15 de enero de 1934, por una gran conspiración militar y “cívica” bajo el mando del General traidor Fulgencio Batista, el embajador yanqui Jefferson Caffery y el nuevo mandatario Carlos Mendieta.

Esa extraña pero real deuda histórica fue cobrada por el Dr. Grau San Martín, cuando terminada la Segunda Guerra Mundial, no renegoció la permanencia de los militares estadounidenses en las bases aéreas de San Antonio de los Baños y San Julián, en La Habana y Pinar del Río, respectivamente; así como tampoco permitió que la Marina de Guerra Norteamericana siguiera surta en los puertos cubanos y realizara labores de patrullaje en el Caribe, sacándolos simple y llanamente de la Isla. Otra acción independiente de este controvertido mandatario fue la de oponerse al derecho de veto del Consejo de Seguridad de la recién fundada Organización de las Naciones Unidas (ONU). La posición antibatistiana de Grau llegó al clímax cuando solicitó su salida del territorio nacional mientras durara su mandato entre 1944 y 1948. Y ello tuvo un costo político para el viejo profesor universitario que había sido un acérrimo antimachadista, porque ya Batista era el “hombre fuerte de Cuba” para los vecinos del Norte.

El castigo de los EE.UU., a través de la OEA, aun sabiendo que el Dr. Grau era un personaje muy célebre, de finos modales -era amanerado aunque mujeriego, dicen quienes lo conocieron en los pasillos de gobierno- y de un discurso grandilocuentemente populista -“las mujeres mandan en Cuba”, decía de forma seria y en chiste al final de sus discursos-, pero que también conocían era un hombre que dio rienda suelta a la corrupción administrativa y política -recordar que en su gobierno abundaron las tristemente famosas “botellas” donde grupos gansteriles cobraban salarios ilegales del gobierno sin trabajar a través del “Inciso K” del Ministerio de Educación y de la asaltada, contrarrevolucionariamente, Confederación de Trabajadores de Cuba, y que pululaban las pandillas o las bandas paramilitares que, por cierto, en el Reparto Orfila en La Habana, Grau tuvo el cinismo de dejarlas confrontar en un sangriento tiroteo para que se auto-liquidaran, tuvo una connotación muy parecida a una vendetta al estilo de las mafias italianas.

Todo ello sin demeritar la actitud bastante audaz y la sagacidad política de Grau, un hombre lleno de veleidades y que murió en Cuba, luego del triunfo de la Revolución Cubana sin ser molestado por el Gobierno Revolucionario, en su “pequeña choza” -una gran casa o chalet- de la 5ta Avenida en Miramar. Una verdad que nadie se atrevería a desmentir, porque también tuvo una actitud antibatistiana a pesar de algunos coqueteos con algunos grupos mediacionistas.

La historia actual y sus equívocos.

Lo que acontece hoy con la OEA y Cuba tiene el mismo cariz, aunque hayan variado en algo las circunstancias del sistema hemisférico de dominación y hegemonía, pero son cambios meramente cosméticos en el caso del Ministerio de Colonias Yanqui. La Revolución Cubana, sin embargo, podría considerar con algún beneplácito un auténtico mea culpa por parte de la OEA, en primer lugar, por ser un acto de justicia y humildad ante las agresiones que fue objeto su pueblo y, en segundo lugar, porque ello podría significar un intento de recuperación de cierto sentido del honor de esa institución. Pero en realidad no constituye para Cuba una necesidad su entrada en la misma, ni siquiera un problema de dignidad recobrada, pues esa le sobra en cantidades que nadie puede otorgarle a no ser la solidaridad desinteresada de los gobiernos y pueblos que votan masivamente a su favor en contra del bloqueo estadounidense en las Naciones Unidas. La OEA es una organización muerta en vida, es un cadáver insepulto que muchos grupos burgueses dominantes, ahora transnacionalizados y neoliberales, en Washington, en América Latina y el Caribe, tratan vanamente de resucitar.

Pero, ¿por qué esos deseos repentinos de la Secretaría General de la OEA de solicitar la re-entrada de Cuba a la organización? ¿Qué se trama ante ese acto de “reivindicación” que no podemos observar y analizar sin una mirada muy crítica?

Si volvemos nuevamente a la historia, pero la más reciente, podremos percibir que, desde el año 2001, fue firmada la Carta Democrática de esta organización muy en consonancia con el Consenso de Washington (1989-1990), que traza pautas muy precisas acerca de los derechos humanos, la lucha contra el terrorismo, el narcotráfico, el tráfico ilegal de personas, los procesos migratorios, la actitud ante los movimientos guerrilleros que aún subsisten en la región, etc. Así mismo, están delineados los principios desiguales y asimétricos de la autodeterminación, de la independencia, soberanía y seguridad nacionales, todos muy condicionados a los imperativos estadounidenses; de los comportamientos a asumir ante la libertad de prensa, de reunión, de la pluralidad política e ideológica; de las relaciones económicas, comerciales, financieras entre sus Estados miembros, en especial, hacia los Estados Unidos. En fin, todo acerca del liberalismo burgués y la democracia representativa del gran capital que debe ser el pensamiento único en la región que EE.UU. sigue tratando como su traspatio natural.

Y solamente extraeremos una sola conclusión: si Cuba entrara a la OEA, posiblemente sólo estaríamos unas horas en la misma, o de lo contrario comenzaríamos a sentir otra vez las presiones y chantajes que padecimos en los años 1959 y 1960, 1961 y 1962, cuando fue expulsado “el gobierno de La Habana” por ser el marxismo-leninismo incompatible con el sistema de valores políticos y teórico-prácticos de este engendro panamericanista y, finalmente, volveríamos a ser sancionados jurídica, comercial, económica y financieramente como en 1964. No es que se tenga miedo a discutir, debatir y polemizar en ese medio o cualquier otra tribuna regional e internacional, si no que ya tenemos aprobadas la Primera y Segunda Declaraciones de La Habana, y la Declaración de Santiago de Cuba. Y éstas tienen plena vigencia, por lo que no sería necesario volver a pronunciarlas. La historia se repetiría como tragedia.

Y eso no le conviene ni a EE.UU., ni a la OEA, ni a América Latina y el Caribe, y mucho menos a Cuba. Siempre hemos sido muy generosos con el adversario y no pretendemos humillarlo. Además tenemos el “Juramento de Baraguá” y las “Demandas del Pueblo Cubano” ante el terrorismo de Estado perpetrado por los EE.UU. contra Cuba. Y nadie hasta ahora, ni siquiera el flamante presidente negro Barack Husseim Obama y su Secretaria de Estado Hillary Clinton, han hecho mención sobre estos temas, como tampoco han hablado de la Ley de Ajuste Cubano, del bloqueo que ellos llaman técnica y eufemísticamente embargo, ni de la Ley Torricelli y la Ley Helms Burton. Deberían estar ya acostumbrados que para Cuba, los principios no son negociables.

Sin cesar en sus impulsos “integracionistas” para con Cuba, el secretario Insulza
solo recibe bofetadas desde los EE.UU. y hasta desde su propia organización. ¿Habrá una sublevación interna en los órganos de la OEA, contra su liderazgo? ¿Cuánto tiempo le queda al chileno en ese cargo si insiste en reincorporar al Verde Caimán a la organización que dirige? ¿Está hablando en serio o forma parte de la farsa?

Ya los Estados Unidos incluyó a Cuba en los países miembros del Eje del Mal en esas orbitas que son deslizantes, nos tienen además en las listas de los promotores del tráfico de droga, y más recientemente nos metieron a la fuerza entre los gobiernos que promueven el terrorismo. Y unas pocas horas atrás la DDHH., de la propia OEA, nos puso entre los violadores de los derechos humanos, de la libertad de prensa, de expresión y de reunión; entre los grandes perseguidores de los opositores políticos, incluyendo a los periodistas independientes.

Hay algo que huele a podrido -como escribiera Fidel Castro- en ese entramado tan “benéfico y paradisíaco”, para creer en las “buenas intenciones” de la OEA. Preferimos estar fuera, pero dentro del Grupo de Río, en el ALBA, en el CARICOM, y en cualquier otra organización que no se pliegue a los dictados de Washington.

Ya una vez nos echaron de la OEA, pero nos fuimos con los pueblos de América, incluyendo lo mejor del pueblo norteamericano. Y estaríamos dispuestos a hacerlo nuevamente si se nos traiciona cobardemente y por la espalda. No duden nunca de la palabra y las acciones de Cuba revolucionaria y socialista.

Dr. Orlando Cruz Capote, Investigador Auxiliar, Instituto de Filosofía, Cuba

Bibliografía y Notas:

(1) La inicial manifestación expresa del panamericanismo fue la Primera Conferencia Internacional Americana celebrada en Washington entre 1889-1890. Entre 1890 y 1933 se celebraron otras seis conferencias americanas: (México (1901-1902), Río de Janeiro (1906), Buenos Aires (1910), Santiago de Chile (1923), y en La Habana (1928) y la séptima en Montevideo (1933). Posteriormente, se celebró una Conferencia Extraordinaria en Buenos Aires, en 1936. Entre 1938 y 1942 fueron realizadas, la Octava Conferencia Americana en Lima, en 1938 y, más adelante, tres reuniones de consulta de los ministros de Relaciones Exteriores del continente a saber: en Panamá (1939), La Habana (1941) y Río de Janeiro (1942). En 1945 se realizó en México (Chapultepec) una Conferencia Extraordinaria conocida como Conferencia de Chapultepec (oficialmente Conferencia Interamericana sobre los Problemas de la Guerra y la Paz). Con tales antecedentes, se inauguró en Quintandinha, Río de Janeiro, en 1947 la “Conferencia Interamericana para el Mantenimiento de la Paz y la Seguridad Continentales”, donde es creado el TIAR y, en 1948 se celebra en Bogotá, Colombia, la Novena Conferencia Internacional Americana en la que se aprueba la Carta de la Organización de los Estados Americanos (Carta de Bogotá) y el Tratado Americano de Soluciones Pacíficas de (Pacto de Bogotá). El TIAR se puso en vigor desde 1948,y la Carta de la OEA el 13 de diciembre de 1951. Ver: Conferencias Internacionales Americanas. 1889- 1936, Dotación Carnegie para la Paz Internacional, Washington, 1938; Conferencias Internacionales Americanas, Primer Suplemento, 1938-1942, publicada por la Dotación Carnegie para la Paz, Washington, 1943; Actas de la Conferencia de Consolidación de la Paz, Congreso Nacional, Buenos Aires, 1936; Resolución XXX en Acta Final de la Conferencia Interamericana sobre Problemas de la Guerra y la Paz, Unión Panamericana, 1945 (¿?); Ruth Russell A History of The United Nations Charter, The Brookings Institution, Washington, 1958; Tratados y Convenciones Interamericanas. Firmas, ratificaciones y depósitos, Secretaría General de la OEA, 1980, entre otros.
(2) En los años 20 y los 30 de la pasada centuria, un excelente caricaturista cubano, Eduardo Abela, pintaba en la prensa nacional una caricatura “El Bobito”, que se atrevía a burlar diariamente la censura machadista -del dictador Gerardo Machado (1925-1933)- que fue derrocado por una huelga general revolucionaria y de masas, el 12 de agosto de 1933. Ese personaje con cara de tonto decía a su manera, y muchas veces solamente con un gesto, todo lo que el pueblo y las fuerzas patrióticas, revolucionarias y antiimperialistas querían expresar pero no podían hacerlo de forma abierta, so pena de ser perseguidas, torturadas, detenidas y asesinadas.
(2) Jorge Mañach Indagación del Choteo, (1928), 2da edición, Editorial La Verónica, La Habana, 1940.
(3) Orlando Cruz Capote La Revolución Cubana y su inserción en la contradictoria realidad latinoamericana-caribeña en 1959 (en cuatro partes); Estados Unidos y la Revolución Cubana. Del diferendo a la confrontación. 1959-1961 (en dos partes); Las grandes victorias política-militares y diplomáticas de la Revolución Cubana (en dos partes); La cumbre de América Latina y el Caribe: La OEA se fue a bolina (en tres partes), entre otros.
(4) Ese “Gobierno de los 100 días” fue el primer gobierno antioligárquico de la historia de Cuba, y tuvo un ala de izquierda representada por el revolucionario radical Antonio Guiteras y Holmes como Secretario de Estado, Guerra y Marina; un ala derecha liderada por el General Fulgencio Batista; y, el ala centrista dirigida por el presidente Ramón Grau San Ma

Epidemia del miedo

Por Jorge Camil

042509_porcina_3.jpgLos burócratas de la Organización Mundial de la Salud (OMS) son como el pollito que predecía el fin del mundo: ¡se va a caer el cielo!”, repetía sin cesar, y el cielo permanecía inmutable. Hoy la moraleja se utiliza para describir a quienes se aferran a la creencia de que algún desastre imaginario es inminente.

Los hay pesimistas de todos colores; desde los que predicen el temblor que separará a California del territorio continental, o a México de Centroamérica, hasta quienes aseguran que pronto nos eliminará una hecatombe nuclear.

Los profetas del calentamiento global tienen también sus versiones, igualmente sombrías: el hundimiento de Manhattan y la desaparición de los Países Bajos, para empezar. (Todos ellos harían bien en recordar la suerte de Saddam Hussein, que fue ahorcado tras predecir que respondería a la invasión militar de George W. Bush con “la madre de todas las guerras”.) Los burócratas de la OMS tienen décadas prediciendo la madre de todas las pandemias, y como principal argumento esgrimen invariablemente la influenza española que ocurrió después de la Primera Guerra Mundial en 1918, una catástrofe tan antigua que se convirtió en leyenda, y que según los más recatados mató a 50 millones y, según los alarmistas, a casi 100.

En los recientes años estos mismos alarmistas han asegurado, con esa certeza de sabelotodo que caracteriza a los “funcionarios internacionales”, que la influenza del SARS (síndrome respiratorio agudo y severo, por sus siglas en inglés) y la gripe aviar serían respectivamente las pandemias que exterminarían a la humanidad. Y nada. Seguimos como si nada. Pero hace solamente tres semanas volvieron por sus fueros para presentar un bicho desconocido, el “virus porcino”. Este, aseguraron, sería finalmente el flagelo que acabaría con la humanidad. Pero una vez que los atemorizados mexicanos nos refugiamos en nuestros hogares para escuchar al secretario de Salud, y ocasionalmente al Presidente, los chicos de la OMS continuaron elevando el nivel de alerta epidemiológica (y el de la presión arterial de los mexicanos) hasta llegar a casi el nivel de pandemia. Después, como siempre, se disculparon. ¡Ya vendrá otra! Y, como despedida, rebautizaron la vulgar cepa porcina con el respetable nombre científico de virus A/H1N1.

Durante la contingencia, gobierno y ciudadanos nos enfrascamos en ese juego en el que alguien te pide que pienses un número, le añadas 100, lo multipliques por dos y le quites el número que pensaste. En la guerra de las cifras cada día teníamos información menos confiable, y ni idea de cómo, cuándo y dónde se inició el brote, ni de quién o quiénes convencieron al gobierno para dar la voz de alarma. Fue cuando la “pandemia mexicana” soltó su carga mortal: una vorágine de especulación e información mediática contradictoria, en la que aparecían cifras tan alarmantes como incongruentes; gobernadores que ocultaban o maquillaban las cifras y muertos anónimos de quienes nunca se revelaron nombres, ocupaciones, circunstancias y fechas en las que ocurrió el contagio o el deceso.
Una ciudad atemorizada se convirtió en escenario de ciencia ficción, primero nublada de tapabocas azules y después convertida en pueblo fantasma. Quedamos a merced de los medios locales, y en manos de un gobierno que presentaba y comentaba información confusa, que paulatinamente comenzaron a contradecir los medios extranjeros y algunos expertos en otras partes del mundo.

Elisabeth Rosenthal, doctora y columnista de The New York Times, que cubrió la influenza de SARS y la gripe aviar en Asia, se reía de quienes aparecían haciendo deporte con tapabocas bajo los rayos del sol y al aire libre (porque los virus se mueren al contacto con el sol). Concluyó con tres recomendaciones sensatas y tranquilizantes: lavarse las manos, evitar el contacto con objetos de uso común y usar tapabocas únicamente en lugares cerrados.

En medio del terror que infundían el gobierno y nuestros medios de comunicación, fue reconfortante leer en Fox Forum, el 25 de abril de 2009, el artículo del doctor Marc Siegel, “The most powerful virus is fear, not flu” (El virus más poderoso es el miedo, no la influenza). Siegel, un prestigiado epidemiólogo, es autor de dos libros sobre el tema: The Next Pandemic: bird flu or fear (La próxima pandemia: gripe aviar o miedo) y False alarm: the truth about the epidemic of fear (Falsa alarma: la verdad sobre la epidemia del miedo). En su artículo, Siegel afirmó que “la influenza porcina no es el asesino que pensamos, que pierde potencia al transmitirse entre seres humanos, y no es tan contagiosa como se afirma”.

¿Quién asustó a quién y quién inició la desbandada? Es preciso saberlo, porque a medida que volvemos a la normalidad más mexicanos nos preguntamos: ¿hubo negligencia? ¿Faltó liderazgo? ¿Intervinieron intereses políticos? ¿Quién desató la histeria? ¿A quién atribuirle la debacle económica, las pérdidas millonarias, la ruina del turismo, las relaciones diplomáticas dañadas y la crisis de confianza que resultaron más virulentas que el A/H1N1?

http://www.jornada.unam.mx/2009/05/11/index.php?section=opinion&article=023a2pol&partner=rss

Imagen tomada de http://blogs.hoy.es/blogfiles/mariancastro/042509_Porcina_3.jpg

FIDEL: Lo que pasó por mi mente

Reflexiones del compañero FIDEL: Lo que pasó por mi mente

Hoy se anunció la presencia del virus de reflexiones-de-fidel-9.JPGinfluenza A (H1N1) en Cuba. El portador es un joven ciudadano mexicano que estudia medicina en nuestro país. Lo único que puede afirmarse ahora es que no lo introdujo la CIA. Vino de México.

¿De qué se quejaba el Presidente mexicano, con relación a las medidas que Cuba adoptó, de acuerdo a las normas establecidas y sin la menor intención de afectar al hermano pueblo de México? Estábamos lejos de imaginar que allí y en Estados Unidos se desataría la epidemia.

Las autoridades mexicanas no le informaron al mundo la presencia de la misma esperando la visita de Obama, ahora nos amenazan con suspender la del presidente Calderón que ya había sido suspendida con anterioridad por otras causas comprensibles y ajenas a la epidemia. En este momento nosotros y decenas de otros países pagamos los platos rotos y encima nos acusan de medidas lesivas a México.

“Iba a ir a Cuba efectivamente en estos días o semanas pero como Cuba ha impedido los vuelos a México” ―declaró el Presidente de México―, “a lo mejor no voy a poder, puede ser una de las consecuencias no previstas que no tienen el fundamento técnico suficiente,” añadió Calderón, según informó una importante agencia de noticias europea.

Al día siguiente otra agencia de ese continente publicó lo mismo. Ni siquiera en eso fueron claras las autoridades de ese país. Ahora quedamos como injustos, sin fundamentos técnicos y país hostil al pueblo de México.
Los estudiantes mexicanos no tienen la más mínima culpa, son excelentes personas, así como los profesores y trabajadores cubanos de la escuela, cumpliendo con rigor las medidas de control pertinente que las circunstancias han impuesto.

Lo más justo es que el pueblo mexicano sea informado que en la Declaración Final de la Reunión de Cancilleres del Movimiento de Países No Alineados en tres de sus párrafos finales se afirma:

“Los Ministros del Movimiento de Países No Alineados… expresan su profunda preocupación y solidaridad con el Gobierno y pueblo de México habida cuenta de la grave situación creada por el brote de influenza porcina en ese país.

“Los Ministros solicitan a la Organización Mundial de la Salud y a las organizaciones financieras internacionales brindar total apoyo logístico y financiero al gobierno y al pueblo de México en sus esfuerzos por combatir de inmediato y de forma eficaz esta epidemia.

“En este sentido, los Ministros exhortaron a la Organización Mundial de la Salud en coordinación con las autoridades de México a garantizar un seguimiento sistemático y apropiado con miras a contener la ulterior propagación de esta epidemia”.

Simplemente expreso las ideas de lo que pasó por mi mente a medida que iban llegando las noticias.

 

firma-fidel.jpgFidel Castro Ruz
Mayo 11 de 2009
9 y 38 p.m.

FIDEL: Lo que pasó por mi mente

Reflexiones del compañero FIDEL: Lo que pasó por mi mente

Hoy se anunció la presencia del virus de reflexiones-de-fidel-9.JPGinfluenza A (H1N1) en Cuba. El portador es un joven ciudadano mexicano que estudia medicina en nuestro país. Lo único que puede afirmarse ahora es que no lo introdujo la CIA. Vino de México.

¿De qué se quejaba el Presidente mexicano, con relación a las medidas que Cuba adoptó, de acuerdo a las normas establecidas y sin la menor intención de afectar al hermano pueblo de México? Estábamos lejos de imaginar que allí y en Estados Unidos se desataría la epidemia.

Las autoridades mexicanas no le informaron al mundo la presencia de la misma esperando la visita de Obama, ahora nos amenazan con suspender la del presidente Calderón que ya había sido suspendida con anterioridad por otras causas comprensibles y ajenas a la epidemia. En este momento nosotros y decenas de otros países pagamos los platos rotos y encima nos acusan de medidas lesivas a México.

“Iba a ir a Cuba efectivamente en estos días o semanas pero como Cuba ha impedido los vuelos a México” ―declaró el Presidente de México―, “a lo mejor no voy a poder, puede ser una de las consecuencias no previstas que no tienen el fundamento técnico suficiente,” añadió Calderón, según informó una importante agencia de noticias europea.

Al día siguiente otra agencia de ese continente publicó lo mismo. Ni siquiera en eso fueron claras las autoridades de ese país. Ahora quedamos como injustos, sin fundamentos técnicos y país hostil al pueblo de México.
Los estudiantes mexicanos no tienen la más mínima culpa, son excelentes personas, así como los profesores y trabajadores cubanos de la escuela, cumpliendo con rigor las medidas de control pertinente que las circunstancias han impuesto.

Lo más justo es que el pueblo mexicano sea informado que en la Declaración Final de la Reunión de Cancilleres del Movimiento de Países No Alineados en tres de sus párrafos finales se afirma:

“Los Ministros del Movimiento de Países No Alineados… expresan su profunda preocupación y solidaridad con el Gobierno y pueblo de México habida cuenta de la grave situación creada por el brote de influenza porcina en ese país.

“Los Ministros solicitan a la Organización Mundial de la Salud y a las organizaciones financieras internacionales brindar total apoyo logístico y financiero al gobierno y al pueblo de México en sus esfuerzos por combatir de inmediato y de forma eficaz esta epidemia.

“En este sentido, los Ministros exhortaron a la Organización Mundial de la Salud en coordinación con las autoridades de México a garantizar un seguimiento sistemático y apropiado con miras a contener la ulterior propagación de esta epidemia”.

Simplemente expreso las ideas de lo que pasó por mi mente a medida que iban llegando las noticias.

 

firma-fidel.jpgFidel Castro Ruz
Mayo 11 de 2009
9 y 38 p.m.

A propósito de la Reflexión del Compañero Fidel: Otra vez la podrida OEA

A propósito de la Reflexión del Compañero Fidel: Otra vez la podrida OEA, les traemos estas páginas de uno de nuestros colaboradores

Estas páginas fueron tomadas de FIDEL: CRISIS DE OCTUBRE de Eugenio Suárez Pérez y Acela Caner Román. Ediciones Verde Olivo, 2002.

Punta del Este, escenario de una gran batalla de ideas

El 22 de enero, Fidel comparece en un programa especial,fidel-castro.jpg radiado y televisado a todo el país, para tratar aspectos relacionados con la farsa que en Punta del Este se está desarrollando para expulsar a Cuba de la Organización de Estados Americanos (OEA) y de la organización de la concentración para organizar la Segunda Asamblea General del Pueblo Cubano.  En su intervención Fidel califica lo que sería la Conferencia de Punta del Este, cuando expresa:

Es importante que no se pierda ni un instante de Punta del Este, puesto que allí se va a librar una batalla ideológica, una gran batalla ideológica. Ese es el significado que tiene Punta del Este: es el escenario donde se va a librar una batalla entre la Revolución Cubana y el imperialismo.

Es una gran batalla de ideas, de las ideas revolucionarias, las ideas del progreso, las ideas de justicia, representadas por Cuba, y las ideas de explotación, de dominio, de opresión de los pueblos, representadas por el imperialismo yanqui.

Desde luego, Cuba no está librando en Punta del Este una batalla por Cuba. Cuba va a librar en Punta del este una batalla por toda la América, puesto que esa batalla es está librando alrededor de un principio clave, fundamental: el derecho a la autodeterminación de los pueblos, el derecho a la soberanía de los pueblos, de los pueblos de América. Y, claro, cuando se defiende la soberanía de los pueblos de América, se está defendiendo también la soberanía de cualquier pueblo en cualquier sitio. El derecho de cada pueblo a darse la forma de gobierno que desee.

Eso está implícito dentro del derecho de autodeterminación y del derecho a la soberanía de cada pueblo. El derecho de los pueblos a hacer la revolución, naturalmente, puesto que lo contrario sería que los pueblos renunciaran al derecho a la revolución y que las formaciones económicas y sociales, los regímenes sociales se perpetuaran indefinidamente.

Es decir, que si se les hubiera ocurrido a los yanquis celebrar esta conferencia en 1800, habrían planteado la congelación del “statu quo” de América Latina. Canadá, una colonia, y los demás países de América Latina convertidos en colonias españolas. Y ésa ha sido siempre la intensa lucha entre las ideas revolucionarias y las ideas reaccionarias. (...)

¿Qué pretenden los imperialistas? Pues congelar el “statu quo” imperialista. Es decir, de la explotación imperialista que existe en la América Latina. Y desde luego, si un pueblo no puede darse la forma de gobierno que estime conveniente, si un pueblo no puede realizar su revolución, significa que todos los pueblos tendrían que resignarse al “statu quo” existente. Es decir: los treinta millones de indios que hay en América Latina tendrán que resignarse a las condiciones de pobreza, de miseria, de esclavitud, de semi-esclavitud en que viven, así como las masas campesinas y las masas obreras.

No sólo las masas campesinas y obreras, sino incluso los intelectuales, los profesionales, las clases medias de la población de América Latina, tendrían que resignarse a ese “statu quo”. Esto es lo que plantean los imperialistas.

¿Cómo quieren plantearlo? Pues quieren plantearlo sobre la base de que cuba no tiene derecho a hacer su Revolución. ¡Hay que sancionar al país que haga una revolución, y obtener el acuerdo, el apoyo de la OEA, precisamente para que el imperialismo pueda campear por sus respetos en América Latina! (...)

¿Qué quieren? Quieren, sencillamente, sentar un precedente. ¿Cuál es el precedente? Ningún pueblo de América Latina puede hacer su revolución.

 

¿Comisión Interamericana de Paz?... ¡vaya broma!

Al abordar las intenciones del gobierno de Estados Unidos respecto a Cuba, Fidel explica:

Nosotros estamos siendo testigos de una discusión de la máxima trascendencia para todos los pueblos. Es una de las polémicas de tipo ideológico más importantes que han tenido lugar en América, por el principio que se está discutiendo.

De ahí la importancia que tiene, no solo para nosotros. Porque a última hora nosotros nos defendemos aquí. La auto-determinación de Cuba no se defiende en Punta del Este. Ni su derecho a la soberanía, ni su derecho de auto-determinación. ¡Este derecho de auto-determinación, el derecho a la soberanía de Cuba, lo defendemos los cubanos con nuestros cañones, con nuestros tanques, con nuestro ejército, con nuestras divisiones!

¡La Comisión Interamericana de Paz! ¡Vaya broma ésta! Una Comisión Interamericana de Paz integrada por representantes de Estados Unidos, de Venezuela, de Colombia, y de no sé qué país también. Y ese señor Clulow, que contraviniendo las órdenes y las instrucciones de su gobierno, votó en la OEA por la Conferencia.

Les faltaba a los imperialistas un voto. Compraron un títere, y tuvieron ese voto comprado. Entonces convocaron a la conferencia. Bueno. Pero al mismo tiempo, Perú  ¡Vaya usted a saber! ¡Perú! En Perú hay varios millones de indios muriéndose de hambre, explotados. Casi todo el territorio cultivable del Perú pertenece a 300 familias de explotadores desalmados. Las condiciones de miseria y de hambre en que viven los indios en Perú son inenarrables. Bueno: pues Perú pidió una comisión investigadora, y ahí está Estados Unidos en la Comisión Investigadora de Paz. Es decir: un representante de un gobierno que ha estado tres años interviniendo, atacando, hostigando, enviando armas, organizando mercenarios, quemando cañaverales, enviando explosivos, y, por último, invadiéndonos y preparando nuevas intervenciones. Viene una Comisión de Paz integrada, entre otros, por el representante de los Estados Unidos, Venezuela, Colombia y todos esos títeres, y un señor que se había vendido.

Son tan descarados que piden permiso para venir a investigar aquí. ¿Qué les respondió el gobierno cubano? “Bueno, si vienen a Cuba, vengan en zafarrancho de combate” Porque aquí, aquí todo lo que huela a intervencionismo, a ingerencismo, todos los que vengan aquí con intenciones intervencionistas y de cualquier índole, vamos a recibirlos a cañonazos. Así que es una cosa terminante. 

¿Por qué están pidiendo permiso ahora?

Fidel continúa condenando todas las intenciones del gobierno norteamericano y lo que realmente busca en Punta del Este, cuando esclarece:

Los imperialistas no suelen pedirle permiso a nadie para intervenir, porque cuando ellos lanzaron sus barcos y los enviaron frente a Santo Domingo para tratar de mantener allí al trujillismo, ellos no le pidieron permiso a nadie (…) Cuando ellos organizaron su invasión contra Cuba en el mes de abril, tampoco reunieron a los cancilleres para pedirles permiso, pero como saben que “les salió el tiro por la culata”, —como se dice vulgarmente— y que salieron “sonados” de verdad en Playa Girón, entonces, ¿qué piensan? Que la cosa no es tan fácil en Cuba, y ahora van a pedir permiso. Pero, ¿desde cuándo piden permiso? ¿Quién les dio permiso a ellos para intervenir en Laos? ¿Quién les dio permiso a los imperialistas para intervenir en Vietnam del Sur? Y, sin embargo, los imperialistas están ahí, en Vietnam del sur, donde el pueblo heroicamente lucha contra el gobierno títere, contra la explotación imperialista, y ellos tienen miles de oficiales allí, aviones, helicópteros, y a cada rato su Séptima Flota. (…) ¿Por qué están pidiendo permiso ahora? !Quiere decir que quieren redondear bien la cosa y cubrir cierta forma, pero es pura hipocresía de ellos. Lo que quieren es hacer cómplices de sus fechorías y de sus planes intervencionistas a los idiotas éstos —¡títeres miserables!— de Centroamérica, de Venezuela, de Perú, de Colombia. Los idotas esos…

Entonces, de eso se trata. Ellos han intervenido en todas partes, sin pedir permiso, pero ahora quieren tener la complicidad de esos gobiernos para intervenir, y no sólo en Cuba. Lo que a ellos les interesa es sentar el precedente, y que los gobiernos de América les den permiso para intervenir en cualquier país donde haya una revolución, cosa que, por lo demás, ellos van a hacer sin pedirle permiso a nadie. 

La conquista más importante de la Revolución: liberarnos de la tutela yanqui

Réplica a la conjura de los cancilleres de Punta del Este, el mes de enero presenció la Conferencia de los Pueblos, celebrada en La Habana bajo los auspicios de varias personalidades americanas en el campo de la política, la literatura y el arte. Nombres de  la resonancia continental de Lázaro Cárdenas, Salvador Allende, Manuel Galich, y Osvaldo Guayasamín, participaron en este eventos. Al finalizar las sesiones de trabajo los delegados participantes, y que representan la voluntad de todos los pueblos de las repúblicas Latinoamericanas, Puerto Rico y Estados Unidos, aprobaron, el 26 de enero, la Declaración de los Pueblos. En la misma se repudia la reunión de Punta del Este y la conjura urdida por Estados Unidos y sus servidores latinoamericanos, para encubrir una nueva agresión contra Cuba. La declaración termina diciendo:

La suerte de Cuba es la de doscientos millones de latinoamericanos que luchan por quebrar las cadenas de la servidumbre y la miseria. Frente a todos los obstáculos, triunfaron nuestros libertadores de ayer. A su ejemplo, marchamos hacia la conquista de nuestra plena liberación. “Quien se levanta hoy con Cuba —como advirtiera visionario, Martí—, se levanta para todos los tiempos.

 

Con OEA o sin OEA ganaremos la pelea

El 30 de enero, después de cinco días de reuniones sin precedentes, bajo una descarada presión norteamericana, la Octava Reunión de Consulta de la OEA aprobó una resolución sobre la exclusión del gobierno de Cuba de su participación en el sistema interamericano. La votación fue de 14 votos a favor, uno en contra (de Cuba), y seis países se abstuvieron: Brasil, Argentina, México, Chile, Bolivia y Ecuador. Con el gobierno imperialista norteamericano votaron las representaciones de los gobiernos títeres de Guatemala, El Salvador, República Dominicana, Colombia, Venezuela, Uruguay, Nicaragua, Costa Rica, Honduras, Panamá, Perú, Paraguay y Haití. Todos los países que votaron a favor de la resolución, con excepción de Uruguay, no tenían relaciones diplomáticas con Cuba.

La resolución aprobada bajo el título “Exclusión del actual Gobierno de Cuba de su participación en el Sistema Interamericano”, estipula los siguientes puntos:

1.—La adhesión de cualquier miembro de la Organización de los Estados Americanos al marxismo-leninismo es incompatible con el sistema Interamericano y el alineamiento de tal gobierno con el bloque comunista quebranta la unidad y la solidaridad del Hemisferio.

2.—El actual gobierno de Cuba, que oficialmente se ha identificado como un gobierno marxista-leninista, es incompatible con los propósitos y principios del sistema Internacional.

3.—Esta incompatibilidad excluye al actual gobierno de Cuba de participación en el sistema Interamericano.

4.—El Consejo de la Organización de los Estados Americanos y los órganos y organismos del Sistema Interamericano adoptarán sin demora las providencias necesarias para cumplir esta resolución.

En los finales de la Conferencia y cuando ya se conocía este resultado, el presidente de Cuba, Osvaldo Dorticós, jefe de la delegación cubana, pronunció un discurso donde en una de sus partes expresó:

Les he expuesto el resumen de las consecuencias del régimen económico y social de Cuba. ¡Si esto es incompatible con el sistema regional, declaramos entonces que sobre el supuesto de tal conclusión la Organización de Estados Americanos se hace incompatible con la liquidación del latifundio, con la liquidación de los monopolios imperialistas, con la igualdad racial, con el derecho a la educación, con la liquidación del analfabetismo!

Si la Organización de Estados Americanos es —¡en buena hora!— incompatible con todo eso, Cuba no debe estar en esa Organización de Estados Americanos.

Con esto, repito, se logra de manera formal y definitiva un propósito de toda la historia de la Organización de Estados Americanos, que era la conversión de la misma en un mero bloque político militar.

Podrán lograr esto, pero no podrán extraernos de la geografía de América. Podremos no estar en la Organización de Estados Americanos, pero Cuba socialista estará en América; podremos no estar en la Organización de Estados Americanos, pero el gobierno imperialista de los Estados Unidos seguirá contando a 90 millas de sus costas con una Cuba Revolucionaria y Socialista.

Se habla en el documento de la no-intervención de un Estado en los asuntos internos o externos de otro. Desde que hablamos inicialmente en esta reunión, hubimos de dirigir una pregunta a los señores cancilleres, que no sólo no ha tenido respuesta sino que inclusive ha sido eludida total o integralmente. Es asombroso que ante el hecho de la invasión de que fue víctima nuestro país, este hecho, aunque fuera incidentalmente, aunque fuera como antecedente ilustrativo para demostrar que el famoso principio de no-intervención ha sido violado por este gobierno imperialista y sus secuaces, aunque fuera como antecedente ilustrativo, por lo menos esa invasión a mi patria debió ser recordada en esta reunión por otros cancilleres, y no sólo por nosotros.

Se habla en la propuesta sobre la aceptación de ayuda militar de potencias extracontinentales y de la intervención armada de la Unión Soviética. Y aunque no se menciona en el mismo ni se refiere a los antecedentes en que descansa tal afirmación nosotros no tenemos por qué desconocer y olvidar a cuáles antecedentes se refiere. ¿Cuándo —preguntamos nosotros— ha habido ayuda militar, como forma de intervención en el Continente, por parte de potencias extracontinentales, en relación con Cuba?

Nosotros simplemente recibimos, en una oportunidad en que amenazaba a nuestro país la agresión militar directa de los Estados Unidos, según hubimos de denunciar ante la Organización de Naciones Unidas, la solidaridad y el respaldo de un país amigo ante una posible agresión militar directa de los Estados Unidos.

¿Es esto intervención? ¿Es esto amenaza militar? ¿Qué se pretende con una afirmación de esta naturaleza? Ahí está, y perdónenme los señores cancilleres que reincida una vez más en el ejemplo, la experiencia de Playa Girón. ¿Sirvió la Organización de Estados Americanos para impedir esa intervención armada? ¿Qué país de los aquí representados está presto a garantizar la soberanía y la integridad territorial de Cuba si es nuevamente invadida por fuerzas preparadas por el gobierno de los Estados Unidos? ¡Contéstese con sinceridad esta pregunta! ¡Y adúzcase que la OEA es la mejor tutela! ¿Sirvió para algo la OEA cuando Playa Girón?

¡Jamás ha habido amenaza de intervención armada de una potencia extracontinental respecto al caso de Cuba! Hubo testimonio de expresión de solidaridad ante el peligro de que nuestro territorio fuera invadido militar y físicamente!

Se basa el documento también en el informe de la Comisión Interamericana de Paz. Sobre esto nos remitimos, sencillamente, a cuanto dijimos respecto al crédito posible de este informe.

Creo —y en esto coinciden conmigo más de un canciller según me lo han expresado en conversaciones privadas— que este informe está ausente de todo prestigio, y que es flaco argumento el de basarse en él para adoptar decisiones en la Conferencia. (...)

Esta Conferencia ha servido para fijar nítidamente la posición de Cuba dentro del Continente, para fijar nuestra decisión de futuro y para anunciar que con OEA o sin OEA —como reza un dicho popular—, gritado por todas las gargantas de todos los hombres de nuestro pueblo— ¡Con OEA o sin OEA, ganaremos la pelea!

 

Prohibida la importación a Estados Unidos de productos de origen cubano. Bloqueo total

Cuatro días después de la exclusión de Cuba de la OEA, el presidente Kennedy, daba otro paso en su escalada de agresiones contra Cuba. Firmó el 3 de febrero la Orden Ejecutiva No. 3447, estableciendo el bloqueo total sobre el comercio entre Cuba y los Estados Unidos, donde se planteaba:

Considerando: Que la Octava Reunión de los Ministros de Relaciones Exteriores, sirviendo como órgano de consulta en la aplicación del Tratado Interamericano de Asistencia Recíproca (TIAR), en su Declaración Final resuelve que el actual Gobierno de Cuba es incompatible con los principios y objetivos del Sistema Interamericano, y, a la luz de la ofensiva subversiva del comunismo chino-soviético con la cual el Gobierno de cuba está públicamente alineada urgió a los Estados miembros a tomar aquellos pasos que ellos pueden considerar apropiados para su autodefensa individual y colectiva;

Considerando: que el Congreso de los Estados Unidos, en la sección 120 (a) del Acta de Asistencia Extranjera de 1961 (75 Estatuto 445) que fuera enmendada, subsección (a) de esta sección, ha autorizado al Presidente a establecer y mantener un embargo sobre todo el comercio entre los Estados Unidos y Cuba; y

Considerando: Que los Estados Unidos, de acuerdo con sus obligaciones necesarias para promover la seguridad nacional y hemisférica mediante el aislamiento del actual Gobierno de Cuba y, por tanto, reducir la amenaza que deriva de su alineamiento con las potencias comunistas:

Por cuanto: Yo, John F. Kennedy, presidente de los Estados Unidos de América, actuando bajo la autoridad de la sección 620 (a) del Acta de Asistencia Extranjera de 1961 (75 Estatuto  445) que fue enmendada, subsección (a) de esta sección.

1.                 Proclamo el embargo sobre el comercio entre los Estados Unidos y Cuba de acuerdo con los párrafos 2 y 3 de este decreto.

2.                 Por lo tanto, prohíbo, para hacerse efectivo a las 12:01 a.m., hora estándar del este, de febrero 7 de 1962, la importación a los Estados Unidos de todos los productos de origen cubano, además de todos los productos importados desde o a través de Cuba; y por lo tanto, autorizo y ordenó al Secretario del Tesoro el cumplimiento de la referida prohibición, y para que exista una excepción para ello, sea a través de una licencia u otra forma que él determine conveniente con la operación efectiva del embargo que por este medio se proclama, y de promulgar las mencionadas medidas y regulaciones como sea necesario para ejercer tales funciones.

3.                 Por Tanto: Yo, por este medio, ordeno al Secretario de comercio, bajo las medidas del Acta de Control de Exportaciones de 1949, como fuera enmendada (50 Código de los Estados Unidos In. 2001-2031) (secciones 2021-2031 del apéndice al Título 50, Defensa Nacional y Guerra) que continúe llevando a cabo la prohibición de todas las exportaciones de los Estados Unidos a Cuba, y, por lo tanto, autorizo al Secretario de Comercio bajo la referida Acta, que continúe, efectúe, modifique o revoque las excepciones de tales prohibiciones.

En testimonio de lo cual: Yo, para ello, he puesto mi mano en el sello de los Estados Unidos de América para que sea fijado.

Dado en la ciudad de Washington en el tercer día de febrero, en el año de nuestro señor, mil novecientos sesenta y dos, y en el aniversario ciento ochenta y seis de la independencia de los Estados Unidos de América.

John. F. Kennedy

Tuvieron que utilizar la coacción, la amenaza, el soborno y los dólares

Para el 4 de febrero fue convocada la Segunda Asamblea General del Pueblo de Cuba para dar respuesta a los acuerdos de Punta del Este. Más de un millón de cubanos, en una concentración sin precedentes en ningún lugar del hemisferio se apretaron en la Plaza de la Revolución para conocer y votar uno de los documentos de mayor dimensión histórica y política de nuestro país, expresión de una extraordinaria democracia y solidaridad. En el acto hicieron uso de la palabra el Presidente de la República, Osvaldo Dorticós y el comandante en Jefe, Fidel Castro. Dorticós en una parte de sus palabras, comentando la Reunión de Cancilleres,  dijo:

Se convocó a la reunión para acordar la ruptura unánime de relaciones diplomáticas de los países de América con Cuba, la interrupción total de las relaciones comerciales con esos países y la interrupción de las comunicaciones de Cuba con esos países. Eran propósitos de aislamiento total, y la aspiración imperialista se basaba en el logro de estos fines y en la unanimidad de los acuerdos que implicara, para sus propósitos ulteriores, la apariencia de un respaldo continental.

Sin embargo, desde el anuncio mismo de la convocatoria no fue sólo la decisión de combate de nuestro pueblo sino también el gran movimiento de solidaridad de los pueblos de América Latina, quienes propiciaron la frustración anticipada de aquellos propósitos.

Ya cuando se iniciara la reunión misma, la representación del gobierno imperialista de los Estados Unidos tuvo que dar pasos de retroceso, porque, pese al aislamiento de la reunión, era inevitable oír allí los ecos indignados de los pueblos de América, las movilizaciones de las masas de trabajadores, campesinos y estudiantes de América, y la presencia dramática del recuerdo de los muertos de América en esta nueva jornada por su libertad.

Ante esa situación, la representación yanqui se propuso otros fines. En primer término, lograr la declaración de incompatibilidad entre el régimen socialista de Cuba y el llamado sistema interamericano. Sobre la base de esa declaración, lograr la expulsión de Cuba de la Organización de Estados Americanos. Pero también se propuso lograr este acuerdo con respaldo unánime (...)

¡Hablamos allí no para los señores cancilleres, sino para los pueblos de América! Y para lograr el acuerdo infeliz tuvieron que utilizar la coacción, la amenaza y el soborno, los dólares de la Alianza para el Progreso” y la soberbia imperialista. Sirvió pues, aquella reunión para evidenciar aún más el desprestigio imperialista y los métodos abominables de sus esfuerzos. ¿Significa esto, sin embargo, que no deban mover nuestra preocupación los acuerdos adoptados? ¡Debemos estar alerta frente a las consecuencias y a la utilización de esos acuerdos!

Si Punta del Este fue una derrota política del imperialismo, debemos señalar, empero, que algunos de sus acuerdos de intrascendente práctica inmediata, habrán de ser utilizados por el imperialismo al desencadenar en el porvenir inmediato una mayor agresividad contra Cuba, contra su Revolución y contra el ansia y la acción de libertad de los pueblos de América.  

 

El órgano soberano de la voluntad del pueblo cubano

Al hacer uso de la palabra, el compañero Fidel comenzó diciendo:

Compañeros y compañeras de la Segunda Asamblea General Nacional del Pueblo:

Se reúne por segunda vez, con carácter de órgano soberano de la voluntad del pueblo cubano, esta Asamblea General, en el día de hoy y se reúne para dar cabal respuesta a la maniobra, a la conjura, al complot de nuestros enemigos en Punta del Este.

En todo el mundo están puestos los ojos sobre nuestro pueblo en el día de hoy. Los pueblos de todos los continentes están esperando esta respuesta de nuestra patria. Los mensajes que se han leído en la tarde de hoy demuestran cuánto interés, cuánta atención, cuánta solidaridad ha despertado el acto de hoy.

Desde luego que nuestro pueblo sabía perfectamente bien qué se proponían los imperialistas yanquis; nuestros pueblos estaban perfectamente informados de sus intenciones. Nuestro pueblo que lleva tres años bajo el incesante hostigamiento del imperialismo yanqui, sabía a qué fueron ellos a Punta del Este, sabía que esa Conferencia no tenía otro propósito que promover nuevas agresiones y nuevos complots contra nuestro país. Y, desde luego, ya el imperialismo ha dado nuevos pasos agresivos. Como explicó nuestro Presidente al hablar en la tarde de hoy, ya los imperialistas han acordado un embargo más —uno más— sobre nuestras relaciones comerciales.

Aún quedaba un comercio, principalmente de tabaco y de frutas, con los Estados Unidos, ascendente a varios millones de dólares. Cuando la delegación yanqui propuso en Punta del Este sanciones económicas y políticas, cese del gobierno y cese de las relaciones diplomáticas de los demás gobiernos, de los que aún quedan con relaciones, de los que aún no se han plegado, de los que han resistido a las presiones del imperialismo, a fin de que rompieran con nosotros , el imperialismo, ya en plena crisis, aún cuando logró una parte de sus propósitos —y es preciso analizar y considerar atentamente los acuerdos allí tomados y los propósitos de esos acuerdos— no pudo, sin embargo, obtener todo lo que pretendía, aún cuando logró declaraciones condenatorias contra Cuba, producto de presiones enormes sobre todos los cancilleres (...) el imperialismo, al parecer, no creyó prudente en esta reunión llevar tan lejos las cosas como para imponer con su mayoría mecánica de catorce títeres un acuerdo que podía ser desacatado por la minoría, que siendo una minoría, representa sin embargo, al 70 por ciento de la población de América Latina.

El imperialismo, digo, no pudo imponer el acuerdo del cese de las relaciones comerciales. Lo que pretendía el imperialismo era —al regreso de su delegación— realizar este nuevo embargo sobre el comercio de los Estados Unidos con Cuba. No logró el acuerdo, y ¡como una prueba más de que al imperialismo le importa un bledo la OEA y de que la OEA no es más que un ministerio de colonias yanquis, un bloque militar contra los pueblos de América Latina!, al regresar la delegación de Punta del Este, lo primero que hicieron fue dictar esa nueva medida y prohibir de manera absoluta toda compra del tabaco, la compra de nuestros frutos y de aquellos productos que ascendían a algunas sumas de consideración.

Claro está que como el imperialismo no podía dejar de ser cínico, como el señor Kennedy no podía dejar de ser un desvergonzado como lo ha sido desde que tomó posesión, desde que rechazó toda posibilidad de llevar adelante una política pacífica con nuestro pueblo, desde que organizó su criminal y cobarde invasión a nuestras costas y todos los hechos que han costado sangre y vidas de nuestro pueblo, no podía dejar de acompañar su última felonía con la hipocresía. La hipocresía más inaudita es el sello que acompaña a todos los actos del imperialismo.

Para concluir su breve introducción y comenzar a dar lectura a la declaración, Fidel expresa:

Vamos, pues,  a lo más importante de esta tarde, que es la Segunda Declaración de La Habana, nuestro mensaje a los pueblos de América y del mundo, la palabra de nuestro pueblo en este minuto histórico, respaldada por este pueblo, respaldada por su presencia como nunca en América estuvo respaldada ninguna palabra, ningún mensaje.

Con nosotros se encuentran numerosos latinoamericanos que visitan a nuestro país o participaron de la Conferencia de los Pueblos en La Habana, pero ellos no deben ser sólo espectadores. Proponemos a la Asamblea General Nacional del Pueblo que los latinoamericanos aquí presentes no sean espectadores, sino que tengan derecho también a votar junto con el pueblo de Cuba la Declaración de La Habana.

Algún día ellos podrán reunir también a sus pueblos, como nosotros hoy, y podrán expresar también su pensamiento tan libremente como nosotros hoy.

Preste el pueblo atención a cada palabra, a cada frase de este documento, de esta Segunda Declaración, que dice así, y que proponemos, en nombre de las Organizaciones Revolucionarias Integradas y del Gobierno Revolucionario al pueblo de Cuba.

Cuba por la cultura; Estados Unidos por la ignorancia

Fidel comienza a leer el documento que lleva por título  Segunda Declaración de La Habana. Del pueblo de Cuba a los pueblos de América y del Mundo, el cual comienza con la carta inconclusa de José Martí a Manuel Mercado del 18 de mayo de 1895. En el segundo párrafo se destaca como ya Martí, en 1895, señaló el peligro que se cernía sobre América y llamó al imperialismo por su nombre: imperialismo. En una parte de la declaración, al abordar la recién Conferencia de Cancilleres se dice:

En Punta del Este se libró una gran batalla ideológica entre la Revolución cubana y el imperialismo yanqui. ¿Qué representaban allí, por quién habló cada uno de ellos? Cuba representó los pueblos; los Estados Unidos representó los monopolios. Cuba habló por las masas explotadas de América; Estados Unidos por los intereses oligárquicos explotadores e imperialistas. Cuba por la soberanía; Estados Unidos por la intervención. Cuba por la nacionalización de las empresas extranjeras; Estados Unidos por nuevas inversiones de capital foráneo. Cuba por la cultura; Estados Unidos por la ignorancia. Cuba por la Reforma Agraria; Estados Unidos por el latifundio. Cuba por la industrialización de América; Estados Unidos por el subdesarrollo. Cuba por el trabajo creador; Estados Unidos por el sabotaje y el terror contrarrevolucionario que practican sus agentes, la destrucción de cañaverales y fábricas, los bombardeos de sus aviones piratas contra el trabajo de un pueblo pacífico. Cuba por los alfabetizadores asesinados; Estados Unidos por los asesinos. Cuba por el pan; Estados Unidos por el hambre. Cuba por la igualdad; Estados Unidos por el privilegio y la discriminación. Cuba por la verdad; Estados Unidos por la mentira. Cuba por la liberación; Estados Unidos por la opresión. Cuba por el porvenir luminoso de la humanidad; Estados Unidos por el pasado sin esperanza. Cuba por los héroes que cayeron en Girón para salvar la patria del dominio extranjero; Estados Unidos por los mercenarios y traidores que sirven al extranjero contra su patria. Cuba por la paz entre los pueblos; Estados Unidos por la agresión y la guerra. Cuba por el socialismo; Estados Unidos por el capitalismo.

!Mil dólares por muerto, cuatro veces por minuto!

En otra parte del documento, al tratar la explotación de América Latina, Fidel lee:

El resumen de esta pesadilla que ha vivido América, de un extremo a otro, es que en este Continente de casi doscientos millones de seres humanos, formado en sus dos terceras partes por los indios, los mestizos y los negros, por los “discriminados” , en este Continente de semicolonias, mueren de hambre, de enfermedades curables o vejez prematura, alrededor de cuatro personas por minuto, de cinco mil quinientas al día, de dos millones por año, de diez millones cada cinco años. Estas muertes podrían ser evitadas fácilmente, pero sin embargo se producen. Las dos terceras partes de la población latinoamericana vive poco y vive bajo la permanente amenaza de muerte. Holocausto de vidas que en quince años ha ocasionado dos veces más muertes que la guerra de 1914, y continúa... Mientras tanto, de América Latina fluye hacia los Estados Unidos un torrente continuo de dinero: unos cuatro mil dólares por minuto, cinco millones por día, dos mil millones por año, diez mil millones cada cinco años. Por cada mil dólares que se nos van, nos queda un muerto. ¡Mil dólares por muerto: ése es el precio de lo que se llama imperialismo! ¡MIL DÓLARES POR MUERTO, CUATRO VECES POR MINUTO!

Mas a pesar de esta realidad americana, ¿para qué se reunieron en Punta del Este? ¿Acaso para llevar una sola gota de alivio a estos males !No!

Los pueblos saben que en Punta del Este, los cancilleres que expulsaron a Cuba se reunieron para renunciar a la soberanía nacional; que allí, el gobierno de Estados Unidos fue a sentar las bases no sólo para la agresión a Cuba, sino para intervenir en cualquier país de América contra el movimiento liberador de los pueblos; que Estados Unidos prepara en la América Latina un drama sangriento; que las oligarquías explotadoras lo mismo que ahora renuncian al principio de la soberanía, no vacilarán en solicitar la intervención de las tropas yanquis contra sus propios pueblos y que con ese fin la delegación norteamericana propuso un comité de vigilancia contra la subversión en la Junta Interamericana de Defensa, con facultades ejecutivas, y la adopción de medidas colectivas. Subversión para los imperialistas yanquis es la lucha de los pueblos hambrientos por el pan, la lucha de los campesinos por la tierra, la lucha de los pueblos contra la explotación imperialista. Comité de Vigilancia en la Junta Interamericana de Defensa con facultades ejecutivas, significa fuerza de represión continental contra los pueblos a las órdenes del Pentágono. Medidas colectivas significan desembarcos de infantes de marina yanquis en cualquier país de América.

Frente a la acusación de que Cuba quiere exportar su revolución, respondemos: las revoluciones no se exportan, las hacen los pueblos.

Lo que Cuba puede dar a los pueblos y ha dado ya es su ejemplo.

 

Lo que Cuba ha dado y da a los pueblos es su ejemplo

Fidel da lectura al último párrafo de la declaración y a continuación la somete a votación:

Porque esta gran humanidad ha dicho: “¡Basta!” y ha echado a andar. Y su marcha, de gigantes, ya no se detendrá hasta conquistar la verdadera independencia por la que ya han muerto más de una vez inútilmente. Ahora, en todo caso, los que mueran, morirán como los de Cuba, los de Playa Girón, morirán por su única, verdadera, irrenunciable independencia.

¡Patria o Muerte!   ¡Venceremos!

EL PUEBLO DE CUBA 

La Habana, Cuba, Territorio Libre de América,

Febrero 4 de 1962

1-declaracion-habana.jpgLa Asamblea General Nacional del Pueblo de Cuba resuelve que esta Declaración sea conocida como Segunda Declaración de La Habana, trasladada a los principales idiomas y distribuida en todo el mundo. Acuerda asimismo solicitar de todos los amigos de la Revolución Cubana en América Latina que sea difundida ampliamente entre las masas obreras, campesinas, estudiantiles e intelectuales de los pueblos hermanos de este continente.

Se somete a la aprobación del pueblo esta Declaración y se solicita que todos los ciudadanos que estén de acuerdo levante la mano.

(LA MULTITUD LEVANTA LAS MANOS EN MEDIO DE UNA OVACIÓN PROLONGADA Y CANTA EL HIMNO NACIONAL CUBANO Y LA INTERNACIONAL)

Queda aprobada por el pueblo de Cuba la Segunda Declaración de La Habana, y se da por terminada esta Asamblea.