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Cuba: coraje y valor

Cuba - Politica y Revolucion

Tonos y tonadas de una noticia

 

El Diario de León difunde algunas noticias sobre los huracanes que asolan al Caribe por estos días... "Algo muy normal" dirán ustedes... pero me permito hacerles hincapié en el "tono" en que la noticia es trasmitida y los pequeños detalles que sazonan la propuesta:

El huracán «Ike» pierde intensidad y la tormenta «Hanna» va hacia los EE.UU. Santo Domingo se apresta a recibir a un potente «Ike» Cuba pide clemencia

El huracán «Ike» pierde intensidad y la tormenta «Hanna» va hacia los EE.UU. Santo Domingo se apresta a recibir a un potente «Ike» Cuba pide clemencia
ORLANDO BARRÍA

efe Un grupo disidente ha pedido al presidente de Estados Unidos, George W. Bush, que levante el embargo [bloqueo, Nota mia] que su país mantiene contra Cuba desde hace 45 años «al menos» durante dos meses en relación con remesas, paquetes y viajes.

Edulcoradamente pero ¡¡han debido reconocer la permanencia del más largo y genocida BLOQUEO en la historia de la humanidad!!


En una carta divulgada ayer en La Habana, los opositores Martha Beatriz Roque y Vladimiro Roca, líderes del grupo, afirman que el objetivo fundamental de la petición es «proporcionar un pequeño respiro a los que sufren sin solución a sus problemas».

¿Quien, que lea sólo esta nota, podra conocer de los ingentes esfuerzos realizados desde antes del paso del meteoro, por preservar las vidas y pertenencias de la población? ¿Quién, que en las primeras horas posteriores a la deblacle, comenzó a llegar la ayuda, la atención priorizada de nuestro estado a los dannificados??

«Excelencia, usted coincidirá con nosotros en que cualquier familiar en el exterior quisiera poder tener contacto físico con los que están pasando por esta difícil situación», dicen a Bush en alusión al «Gustav».

¡Ah, que trato diferenciado, servil y lacayesco a uno de los mayores asesinos de la Historia!!

El grupo ha enviado otra carta al presidente cubano, Raúl Castro, en la que le informa de la misiva enviada a Bush y solicita que acepte la ayuda de EE.UU. y de los países de la Unión Europea o permita que «Organizaciones No Gubernamentales puedan contribuir a aliviar la difícil situación» tras el paso del huracán. Los disidentes señalan que «la intransigencia del Gobierno cubano con respecto a la asistencia humanitaria al paso de cualquier fenómeno atmosférico por la isla ha privado al pueblo del beneficio de dicha ayuda».

¡¡Por supuesto, ellos no aclaran que cada propuesta de ayuda de los Estados Unidos ha sido acompañada del más vil chantaje a nuestro gobierno, a nuestro pueblo revolucionario!! Olvidan que los principios no son negociables... tampoco mencionan que el Gobierno de USA declinó la ayuda solidaria que nuestro pueblo le ofreció cuando el desastre del Katrina, cuando con toda premura Cuba creó el Contingente Henry Reeve, de médicos internacionalistas...

Asimismo, celebran la aceptación de la asistencia humanitaria brindada por Rusia y que ayer ha comenzado a llegar a La Habana. El «Gustav» atravesó el pasado sábado el occidente cubano en forma de huracán de categoría cuatro y rachas máximas de viento de 340 kilómetros horas que han dejado más de 100.000 viviendas afectadas o destruidas, miles de hectáreas de cultivo arrasadas y cuantiosos daños en carreteras y redes eléctricas y telefónicas.

Según las autoridades cubanas, [O sea, "dicen" las autoridades, con un matiz de duda de que no haya habido ninguna perdida humana!] no se han registrado muertos y sólo hay una veintena de heridos que ya han recibido el alta. «En estos momentos los habitantes de esa zona afectada del país necesitan que se dejen a un lado los odios y los resentimientos así como que se despolitice la situación existente para convertirlo en lo que realmente es: un problema humanitario de todos los cubanos», dicen en la carta.

Y esto lo dice Martha Beatriz Roque, que según El Nuevo Herald de Miami, ha manifestado públicamente no sentirse preocupada ante la posibilidad de que EEUU invada Cuba!!


Nada, que cualquier momento es bueno para que estos "adalides de la transición", saquen sus afiladas uñas!!
Y tal cual, como les decía al inicio, ya inician la " condicionada ayuda":

El Gobierno de Estados Unidos anunció ayer que está dispuesto a permitir el envío de ayuda humanitaria a los damnificados por el huracán «Gustav» en Cuba, pero sólo a través de organizaciones no gubernamentales. Una portavoz del Departamento de Estado, Sara Mangiaracina, anunció a Efe que la Casa Blanca informó este miércoles a La Habana de que «estamos preparados para proveer asistencia humanitaria inmediata».


Qué organizaciones escogeran? ¿La FNCA, la USAID, la NED? Y luego, claro, qué malo el Gobierno de Castro que no acepto ayuda U$Ana!!!

Continúan las muestras de solidaridad con Cuba tras devastador paso de Gustav

Dos cargamentos de ayuda humanitaria llegaron este jueves, procedentes de Rusia, para apoyar la recuperación del país

Un lote de casas de campaña sobresale en dos cargamentos de ayuda humanitaria que llegaron este jueves, procedentes de Rusia, para apoyar la recuperación del país tras el devastador paso del huracán Gustav.

Dos cargueros IL-76 ya aterrizaron en el aeropuerto internacional José Martí, con la primera mitad del donativo dispuesto por el presidente ruso, Dmitri Medvédev.

«Cuando el presidente (Medvédev) conoció la catástrofe, enseguida orientó al Ministerio de Emergencias el envío de cuatro aviones de transporte con artículos de primera necesidad», declaró el embajador ruso, Mikhail Kaminin.

Además de tiendas de campaña con capacidad para 40 personas, la carga incluye catres, frazadas, materiales de construcción, hierro y cables eléctricos. Kaminin adelantó a PL que entre jueves y viernes visitaría zonas afectadas por el potente meteoro en el extremo occidental de la Isla.

Por otra parte, se conoció que el gobierno de España enviará a la Isla un avión con una carga de 15 toneladas de ayuda humanitaria, según un acuerdo alcanzado en el contexto de la Comisión Mixta Hispano-Cubana de Cooperación.

La llegada del avión, procedente del Centro Logístico-Humanitario de la Cooperación Española en América Latina, está prevista para este viernes, y la carga incluye generadores eléctricos, material de cobijo, productos higiénicos, mosquiteros y depósitos de agua.

Otras muestras de solidaridad se reciben desde varias partes del mundo. Al habla con JR, el presidente de la Asociación de Amistad Austria-Cuba, Hans Mikosch, informó del envío de unos 2 500 euros «como una pequeña primera ayuda» por parte de su organización, y precisó que se han mantenido al tanto desde los primeros momentos del embate de Gustav.

El presidente de la Asociación de Jóvenes Panafricanitas Revolucionarios de Guinea Bissau, Imani Umoja, envió un mensaje de solidaridad al embajador cubano en ese país, Pedro Doña Santana, en el cual afirma que ha conocido de la situación a partir de la Reflexión de Fidel, titulada El golpe nuclear, y expresa su admiración «por la increíble alta moral del pueblo cubano».

Igualmente, la Red Canadiense por Cuba (CNC), lanzó un llamamiento a una campaña de socorro, titulado «Cuba podrá contar con la solidaridad del pueblo canadiense». La CNC además de elogiar la organización mostrada en la evacuación de cientos de miles de personas y «el indómito espíritu del pueblo cubano», afirma que «dará prioridad a organizar una campaña con objeto de hacer una contribución significativa para la recuperación de Cuba».

Desde Centroamérica, la Coordinadora Nicaragüense de Solidaridad con Cuba expresó su admiración, cariño y apoyo al pueblo y gobierno de la Isla. «Los hijos de Sandino, admiradores de Martí, herederos de su legado, estamos con ustedes».

http://www.juventudrebelde.cu/internacionales/2008-09-05/continuan-las-muestras-de-solidaridad-co
n-cuba-tras-devastador-paso-de-gustav/

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Un golpe nuclear; Reflexión del Compañero Fidel

El líder de la Revolución Cubana reflexiona sobre el panorama desolador que dejó el huracán Gustav a su paso por el municipio especial de la Isla de la Juventud, Pinar del Río y La Habana, y destacó que solo de nuestro esfuerzo y trabajo podrán salir los recursos necesarios para la recuperación de los territorios afectados:


No exagero. Es la expresión más generalizada de muchos compatriotas. Es la impresión del Jefe del Estado Mayor General de las FAR, Álvaro López Miera, un militar experimentado, cuando vio en la Isla de la Juventud las torres de acero retorcidas, las casas convertidas en ruinas y la destrucción por todas partes.

“Ha sido un duro golpe, no podía siquiera imaginarlo”, dijo con voz desgastada por el esfuerzo, pero firme y resuelta, Ana Isa Delgado, Secretaria del Partido y Presidenta del Consejo de Defensa del importante municipio. “¡Es lo nunca visto en los casi 50 años que vivo aquí!”, exclamó un vecino con asombro. Un joven soldado, que descendía de un carro anfibio, gritó: “¡Demostraremos que estamos dispuestos a dar la vida por el pueblo!”

En Herradura, el General de Cuerpo de Ejército Leopoldo Cintra Frías, al observarlo todo convertido en ruinas, mirando a su alrededor, compartía su asombro y admiración por la valentía de la población, y expresó: “Esto es ver una explosión nuclear.” Él estuvo cerca de verla en el Suroeste de Angola, si los racistas surafricanos hubieran decidido lanzar contra las tropas cubanoangolanas una de las siete bombas que el gobierno de Estados Unidos les suministró. Era, sin embargo, un riesgo calculado y las tácticas más convenientes fueron adoptadas.

Junto a Polo estaba Olga Lidia Tapia, primera secretaria del Partido y Jefa del Consejo de Defensa de la provincia, sin dudar un segundo de los frutos del esfuerzo y la determinación de sus compatriotas.

Con toda franqueza me atrevo a decir que las fotos y vistas fílmicas de lo que transmitían el domingo por la televisión nacional me recordaban la desolación que vi cuando visité Hiroshima, que fue víctima del ataque con la primera bomba atómica en agosto de 1945.

No en balde se afirma que un huracán despliega una enorme energía, tal vez equivalente a miles de armas nucleares como aquellas que fueron lanzadas sobre las ciudades de Hiroshima y Nagasaki. Valdría la pena que algún físico o matemático cubano hiciera los cálculos pertinentes y lo expusiera de forma comprensible.

Ahora la batalla es alimentar a las víctimas del huracán. La dificultad no está en restablecer cuanto antes la electricidad. El problema en Isla de la Juventud es que, de 16 panaderías, todas con horno eléctrico y equipo electrógeno, sólo dos podían funcionar de inmediato; las edificaciones habían sido afectadas. Necesitaban recibir pan o galletas. Las cifras de tejas y materiales necesarios en este momento para las viviendas son elevadísimas. En la Isla de la Juventud hay mar de por medio. No basta con cargar camiones de alimentos y materiales para hacerlos llegar directamente.

Nuestras Fuerzas Armadas han enviado personal especializado en aeródromos y transporte aéreo y terrestre. De día y de noche, auxiliados por grupos electrógenos, los aviones pueden aterrizar en el aeropuerto de la Isla. Tienen la misión de librar su batalla por la población sin derroche alguno de recursos. Con el mismo espíritu actuarán en los lugares arrasados de Pinar del Río. Todos los organismos tienen sus tareas asignadas, todos son importantes. Pero los bienes no salen de la nada. Compartir implica sacrificios. No nos demos el lujo de olvidarlo dentro de unos días.

El hecho adverso debe servir para trabajar con más eficiencia cada día y el empleo justo y racional de cada gramo de material. Tenemos que luchar contra nuestras superficialidades y egoísmos. Cien millones de dólares significan sólo nueve dólares por habitante, y necesitamos mucho más. Necesitamos 30 veces, 40 veces esa cifra sólo para paliar nuestras necesidades más elementales. Tal esfuerzo debe salir del trabajo del pueblo. Nadie lo puede hacer por nosotros.

Es evidente que nuestra capacidad de divulgación se ha multiplicado y nuestra población, que sabe leer y escribir posee además elevados niveles de escolaridad.

Kcho, el pintor, se había trasladado por aire a la Isla de la Juventud, el pedazo de Cuba que lo vio nacer y nos hizo llegar una carta sobre la alta moral de los pineros. Selecciono párrafos de la misma:

“Querido Fidel:

“Me pareció importante, desde que llegué a la Isla y pude ver con mis propios ojos y sentir con mi cuerpo todo lo que estaba pasando, ponerme en contacto con Richard para que usted conociera la terrible situación que estaba aconteciendo en el Municipio Especial.

“No tengo palabras para expresar la realidad de lo que vi ayer en la Isla de la Juventud. En mis 38 años no había visto nada parecido y las personas con las que he hablado en mi territorio no habían visto nada peor, pero increíblemente tienen aún la moral por el cielo... muchos han perdido sus casas, y casi todos tienen sus pertenencias, camas, colchones, televisores, refrigeradores, etc., destruidos; la mayor parte de la población está en esa situación; se calcula que de las 25 000 viviendas que hay en la Isla —todavía en estos momentos no es la cifra definitiva— unas 20 000 están afectadas de alguna forma, y de esas 20 000, unas 10 000 están sin cobertura o destruidas totalmente.”

“...la brigada de 52 linieros camagüeyanos estuvo trabajando hasta las 3 de la mañana y hoy comenzaron de nuevo a las 6:30 a.m. con tremenda disposición; están esperando a un grupo de 60 y tantos de Holguín...”

“...existen todavía muchos problemas, como por ejemplo viviendas destruidas por el huracán Michelle en 2001, esperando resolverse.

“Hay problemas serios con la alimentación... Actualmente la Isla es como una prisión, por la insularidad, aunque ya se han restablecido los vuelos... El dinero no tiene ningún valor, no hay qué comprar ni dónde comprar nada.”

“La solidaridad humana está siendo el arma más importante en este momento. La moral está alta pero eso no va a ser eterno; en los próximos días va a haber que dar solución a algunas cosas. En la medida en que se vaya restableciendo el servicio eléctrico, crear puntos de información donde las personas se puedan reunir para saber lo que está pasando en el país y en el Municipio, o aunque sea a oír música, a pasar el tiempo en colectivo.”

“Actualmente el territorio ‘es un teatro de operaciones militares en una tregua’, con la gente todavía alegre porque salvaron sus vidas, no pensando todavía mucho en la pérdida de sus pertenencias, tratando de salvar lo que les quedó, viendo cómo se ajustan a esa nueva condición, pero con el transcurso de los días la moral de la gente puede decaer y llegar a la depresión.”

“...las condiciones del hospital son infrahumanas y sólo la voluntad y la convicción de hombres y mujeres revolucionarios hacen que funcione.

“El pinero es revolucionario y combativo, y allí está todo el mundo (pacientes, familiares, equipo médico) trabajando muy intensamente. Ya están en la capital, desde ayer a las 4 de la tarde aproximadamente, los 32 pacientes de hemodiálisis, con un acompañante y enfermeras, que llevaban 48 horas sin el tratamiento y se encontraban en buenas condiciones.

“El pinero sigue con su moral alta y feliz del trabajo de los organismos responsables y de que no ha habido una sola pérdida de vida humana ni en Pinar del Río ni en la Isla ni en Matanzas.”

“Yo creo que para volver la Isla a lo que era antes va a haber que invertir mucho tiempo de trabajo y muchos recursos, como si fuera una provincia, porque ahora todo está devastado.”

Con su carta, envía fotos elocuentes de la desolación; en el sobre, la silueta de la Isla de la Juventud y en ella ondeando una bandera cubana.

Los excelentes pintores que solían acompañar nuestras batallas de ideas pueden dejar constancia del episodio vivido y alentar a nuestro pueblo en su épica lucha.

Orfilio Peláez nos hablaba en Granma de un huracán ocurrido en 1846 con récord de presión mínima de 916 hectopascales, registrado por un equipo. Eso ocurrió hace 162 años, cuando no había radio, televisión, cine, Internet y otros muchos medios de comunicación, que a veces chocan unos contra otros, creando caos en las mentes.

En aquel tiempo la población de Cuba era por lo menos 12 veces menor. Con trabajo esclavo y semiesclavo, el país exportaba la mayor cantidad de azúcar y también de café durante una parte considerable de ese siglo. No existía la jubilación, el promedio de vida era muy inferior, y no se conocían casi las enfermedades de la edad madura, o la educación masiva, que tantos brazos e inteligencias demandan para su desarrollo. Los recursos naturales abundaban. Los huracanes, aunque influían mucho, no significaban una catástrofe nacional. De los cambios climáticos, bien distantes, ni siquiera se hablaba.

En el Granma de hoy martes, el propio periodista nos relata las proezas de nuestro pueblo en su batalla por la recuperación y los frutos del esfuerzo de los últimos años. Rubiera, el científico, por su parte, en el recorrido por Pinar del Río observaba minuciosamente, entre las ruinas de la instalación del Instituto de Meteorología en Paso Real de San Diego, el equipo de medir la velocidad de los vientos que marcaba 340 kilómetros de velocidad cuando fue destruido por fuertes ráfagas. Se anuncia que hoy hablará en la Mesa Redonda. Él sostiene teorías que explican lo ocurrido. Juan Varela, por otra parte, habló de los destrozos ocasionados en la mayor empresa de cultivos varios en Güira de Melena, de la provincia de La Habana, que debía producir este año alrededor de 140 000 toneladas de viandas, granos y hortalizas. Las pérdidas, a mi juicio, a precios internacionales, en horas de trabajo, productos alimenticios, equipos de cultivo y riego, combustibles y otros gastos, son millonarias en esa sola empresa.

Lo más impactante, sin embargo, por el drama humano que les correspondió abordar, fue la información suscrita por el periodista Alfonso Nacianceno y el fotógrafo Juvenal Balán: la odisea vivida por los cinco tripulantes del Langostero 100 de Batabanó, provincia de La Habana. Habían recibido la orden de regresar a puerto como todos los barcos pesqueros, a su debido tiempo. Por azar se retrasaron. Desde el sábado se perdió con ellos la comunicación cuando el huracán avanzaba rápidamente. Dos veces había dicho en reflexiones previas: “¡Suerte que tenemos una revolución! Ningún ciudadano quedará abandonado a su suerte.”

Supe sobre la incomunicación con el langostero el mismo sábado, casi a medianoche. Raúl me había dado noticias de lo que sucedía; confiaba en la experiencia de los pescadores para lidiar con tormentas y ciclones. Me dijo que enviaría al amanecer los medios necesarios para localizarlos. Tan pronto amainó el tiempo comenzó la búsqueda, que llegó a reunir 36 embarcaciones, tres helicópteros y dos aviones durante casi dos días. Del barco no se veía ni rastro; encontraron sin embargo a los náufragos. Lo que cuentan es increíble; los que conocen bien el mar saben lo que significa estar interminables horas agarrados a un remo y después a una boya.

El milagro revolucionario se produjo, y los pescadores fueron rescatados.

No nos dejemos arrastrar por las ilusiones. Este huracán nos deja cien mil viviendas golpeadas en mayor o menor grado y pérdida casi total de artículos necesarios después de la tragedia, como explica en su carta Kcho.

¿Cuántas viviendas anticiclónicas, seguras, necesita Cuba? No menos de 1,5 millones de ellas para 3,5 millones de familias totales. Saquemos la cuenta del costo internacional de tales inversiones, que se corresponde con los datos que se manejan en el mundo.

Una familia en Europa debe pagar por lo menos 100 mil dólares, más intereses, por los cuales aportan 700 dólares mensuales de sus ingresos durante 15 años. Diez mil millones de dólares es el costo aproximado de cien mil casas para familias medias en los países desarrollados, que son los que determinan los precios de los productos industriales y alimenticios en el mundo. Habría que añadirle el costo de las instalaciones sociales afectadas que deben ser reconstruidas, las demás instalaciones económicas, más las requeridas para el desarrollo.

Sólo de nuestro trabajo, reitero, podrán salir los recursos. Mientras las nuevas generaciones lleven a cabo esa tarea, los hombres y mujeres que habitan esta isla requieren de la solidaridad, el valor y la combatividad mostrada por los pinareños y pineros.

El imperio atraviesa en estos momentos por una prueba difícil en la segunda mitad del año, la de su capacidad de resolver dificultades que cuestionan su tren de vida a costa de los demás pueblos. Ahora necesitan un cambio de timón.

Bush y Cheney han sido casi marginados de la campaña republicana por guerreristas e indeseables. No se discute sobre un cambio de sistema, sino sobre cómo mantenerlo con menos costo.

El imperialismo desarrollado terminará matando a todos los que intenten penetrar sin permiso dentro de su territorio para convertirse en esclavos asalariados y consumir algo. Ya lo están haciendo. Es muy grande el chovinismo y el egoísmo que el sistema crea.

Lo sabemos y continuaremos desarrollando la solidaridad, nuestro mayor recurso dentro y fuera de la patria.


Fidel Castro Ruz

Septiembre 2 de 2008

6 y 17 p.m.

Prepotencia imperial: Bush pretendía imponerle a Honduras la presencia de Posada Carriles, por Jean-Guy Allard

Todo indica que la Administración Bush confiaba en imponer, sin resistencia alguna, al Gobierno hondureño la presencia del indeseable Luis Posada Carriles cuando su embajador se acercó al nuevo Presidente del país centroamericano, apenas una semana después de su juramento.

El 24 de enero de 2006, tres días antes de ese acceso formal a la Presidencia del nuevo mandatario Manuel Zelaya, el diario The Miami Herald —cuyos lazos con la inteligencia norteamericana están bien demostrados— citó lo que llamó "fragmentos" de una Declaración del Buró de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) que señalaba lo siguiente: "El ICE está avanzando en llevar a cabo la remoción del señor Posada de los EE.UU."

"Un juez de inmigración suspendió la deportación a Cuba y Venezuela. Sin embargo, eso no impide al ICE deportarlo hacia un tercer país. El ICE está en proceso de conducir una revisión rutinaria de su custodia", seguía el documento citado por el diario de la cadena McClatchy.

De rutinaria la revisión no tenía mucho. La verdad es que, en aquel momento preciso, la Casa Blanca —sometida a la amenaza de un escándalo internacional— valoraba que la mejor manera de quitarse de las manos la "papa caliente" representada por el ex agente, terrorista, torturador y asesino, era encontrarle un refugio en cualquier lugar fuera del territorio norteamericano.

El 27 de septiembre del 2005, un juez de inmigración de El Paso, Texas, William Abbott, cumpliendo con las orientaciones del Departamento de Justicia de Bush, había usado el absurdo testimonio de un cómplice de Posada, el ex oficial y torturador de la policía secreta venezolana Joaquin Chaffardet, para decretar que el delincuente no podía ser deportado a Venezuela.

Abbott informó entonces que le concedía al gobierno de Estados Unidos "90 días" para buscar un tercer país que recibiera al terrorista, un plazo que se ignorará luego.

Lo que parecía un trámite relativamente fácil para un individuo que había pasado años usando a América Central de base para los crímenes que realizaba por encargo de la mafia de Miami, se reveló como una labor ardua para los distinguidos enviados del Departamento de Estado de Bush.

Sin embargo, en el caso de Honduras, los cabezones del poder imperial, obviamente, contaron con la llegada de un nuevo presidente para introducir subrepticiamente su solicitud.

LA PREPOTENCIA DE "CHARLIE" FORD

Este miércoles 27 de agosto último, en declaraciones a los periodistas tras asistir a un acto oficial, el Presidente Zelaya reveló toda la verdad sobre la insolente petición norteamericana que le fue presentada "ocho días" después de su llegada a la Presidencia del país, el 27 de enero de 2006.

Las gestiones para obtener una visa para el terrorista las hizo, con todo la debida prepotencia imperial, el embajador de Estados Unidos en Honduras, Charles "Charlie" Ford.

"Vino el embajador Charles Ford a pedirme a mí, a través de la Cancillería, que le diera una visa a Posada Carriles", denunció el mandatario, refiriéndose al entonces canciller Milton Jiménez Puerto.

"Era imposible darle una visa a Luis Posada Carriles, cuando era una persona cuestionada por actos de terrorismo. Ellos defienden ese tipo de terrorismo, me consta a mí, y por ese tipo de cosas es que tenemos posiciones diferentes", subrayó.

BRAZO DERECHO DEL ASESINO DEL CHE

Posada Carriles tiene un larguísimo historial de crímenes cometidos en América Central, bajo órdenes de la CIA, desde su evasión en agosto de 1985 de la cárcel de Venezuela donde estaba detenido por la destrucción, en 1976, de un avión civil cubano que causó la muerte de 73 personas.

Se convirtió entonces, de un día para otro, en el brazo derecho en El Salvador de Félix "El Gato" Rodríguez, una de las más fieles crápulas de la Compañía, el mismo que había ordenado en 1967, en Bolivia, el asesinato de Ernesto Che Guevara.

Hasta el 5 de octubre de 1986, el terrorista dirigió las maniobras de una flota de avionetas, en la base aérea salvadoreña de Ilopango, que se dedicaban al tráfico de armas y de drogas a favor de la Contra nicaragüense.

Con el estallo de lo que será el escándalo Irangate, Posada se encarga de recoger el material que compromete a la inteligencia norteña y se esconde en Zabadú, un centro turístico salvadoreño, hasta que sus jefes de Langley le orientan convertirse en colaborador de la Policía Nacionalla DISIP. Rojas se encuentra entonces al frente de los asesores venezolanos de los órganos de represión del presidente José Napoleón Duarte.

Quien conoce la historia de El Salvador en ese período se imaginará fácilmente a qué se dedicó entonces quien había sido, durante años, el Comisario Basilio de la DISIP venezolana, que sus víctimas han descrito como un torturador sicópata.

De El Salvador, Posada pasa en 1989 a Guatemala donde se le fabrica una cobertura de jefe de seguridad de la telefónica estatal Guatel. Pronto, el presidente Vinicio Cerezo le otorgará poderes especiales que lo convertirán virtualmente en gánster. Se le atribuye durante ese período toda una serie de ejecuciones, secuestros, estafas y ajustes de cuentas.

A partir de la década de los 90, producto de esos años en órganos represivos, Posada es involucrado en toda una serie de conspiraciones tanto en Guatemala, El Salvador como Honduras donde las redes locales de extremistas de ultraderecha vinculadas a sus socios del comité paramilitar de la Fundación Nacional Cubano Americana, de Miami, solicitan sus servicios.

CUARENTA Y UNO ATENTADOS CONTRA EL PRESIDENTE

Sus primeros contactos con Honduras se detectan después del 26 de febrero de 1990 cuando es atacado en Guatemala por desconocidos en plena calle. Dos tiros lo alcanzaron entonces mientras andaba en su Suzuki de color negro, uno de ellos le impactó en la mandíbula y le seccionó la lengua.

Es después de su salida del hospital que se refugia en territorio hondureño, en casa de Rafael Hernández Nodarse, jefe local del aparato terrorista anticubano de la CIA.

En 1992, cuando investigadores del propio FBI norteamericano que pretenden investigar para el Congreso el caso de Ilopango lo ubican en ese país, le piden una entrevista. Nada menos que en los salones de la Embajada yanqui en Tegucigalpa y sin la menor intención de arrestarlo.

Posada reconocerá años más tarde, en entrevista con el New York Times, que uno de los dos agentes, George Kyszinski, es un amigo personal.

A partir de enero de 1994, Luis Posada Carriles conspira abiertamente en acciones orientadas a desestabilizar al gobierno legítimo del presidente Carlos Roberto Reina.

En el mismo país donde Bush, en 2006, quiso que radicara, Posada estuvo involucrado en dos atentados contra el Presidente, uno financiado por la FNCA, que iba a ejecutarse en medio de la toma de posesión de Reina, en presencia del presidente cubano Fidel Castro.

Según el testimonio del doctor Ramón Custodio, presidente del Comité Hondureño de Derechos Humanos, Posada dirige luego, hasta 1996, una pandilla de delincuentes de origen cubano, asociada a militares hondureños que realizaran 41 atentados en el territorio nacional, siempre con el objetivo de derrocar al Jefe del Estado.

Luego siguió utilizando a Centroamérica para sus fechorías, incluso para desencadenar una campaña de terrorismo contra Cuba en 1997, utilizando a mercenarios centroamericanos.

Hasta su arresto en Panamá, en el 2000, cuando quiso volar un anfiteatro repleto de estudiantes donde iba a hablar el líder de la Revolución cubana.

Indultado por la presidenta mafiosa Mireya Moscoso, en agosto del 2004, Posada utilizó entonces a… Honduras como trampolín para luego entrar ilegalmente a la tierra de sus amos.

Engañó a los servicios migratorios durante una escala, usando un pasaporte estadounidense alterado a nombre de Melvin C. Thompson, y se albergó de nuevo en casa de su socio Hernández Nodarse. Se dijo luego que el FBI participó en la maniobra.

"¿HABRÁ ALGÚN HONDUREÑO QUE NO SEPA…?"

"¿Habrá algún hondureño que no sepa que aquí la embajada (de EE.UU. toda la vida ha interferido en golpes de Estado, promovido en toda América Latina invasiones a otros países, ha promovido guerras en otros países?", se preguntó Zelaya en su intervención.

"¿No fuimos víctimas de la guerra fría en época de los 80, cuando desde aquí se atacaba a Nicaragua con la contrarrevolución nicaragüense y Honduras era prestado como un territorio para acciones bélicas?", recordó.

El embajador Charles Ford dejó su cargo en Honduras a finales de julio pasado. Regreso a su país, tranquilamente, después de cerca de tres años al frente de la legación diplomática estadounidense en Tegucigalpa.

Siete países americanos se han negado desde el 2006 a recibir en su territorio al terrorista: Canadá, México, Panamá, El Salvador, Honduras, Guatemala y Costa Rica.

Todos, sin excepción, han sido víctimas, en múltiples oportunidades, de acciones terroristas organizadas desde Miami por la CIA y su personal mafioso de origen cubano.

Beijing y unos numeros contundentes, por Norelys Morales Aguilera

El lugar 27 de Cuba en el medallero olímpico el día 23 de agosto es una victoria. La distribución de preseas por países se parece a nuestro actual mundo: para los que tienen más desarrollo y dinero es la gran cosecha de medallas. Los casos de Jamaica y Cuba por América Latina llaman a pensar en esta parte del mundo y es el sistema participativo la clave de sus aciertos.

sgecpe72240907123454photo00photodefault-512x452.jpg No obtener medallas de oro en béisbol, boxeo o voleibol femenino fue una sacudida para los habitantes de Cuba, que siguieron en vivo las incidencias durante todas las madrugadas. A más de uno podía escucharse cuando se refería a su insomnio voluntario, tomando en cuenta la diferencia horaria con China. Como en cualquier parte, se quiere lo más alto del podio, tanto atletas como aficionados. El deporte como derecho del pueblo hace pensar siempre en la gloria olímpica, sin dudas.

Pero, pasado el instante de la emoción llega la reflexión. El ejercicio competitivo es un ámbito de renuevo constante y quien más invierte puede llevar a sus atletas más lejos, pero hay algo insustituible, la persona, lo que el deporte puede aportarle como calidad de vida. En eso se piensa en Cuba. Aunque, sí, siempre hay algún caso excepcional de medallista que se impone por su calidad, y esa fue la historia olímpica de Cuba antes de 1959. Honor para ellos.

A partir del lugar 79 por países ninguno obtuvo ni una medalla entre los más de 200 Comités Olímpicos nacionales que llevaron algún atleta a Beijing. Los cinco primeros puestos del medallero obtuvieron cientos de preseas. Ese es el más fiel reflejo de las desigualdades que padece nuestro mundo actual. Se sabe que un análisis de este tipo no puede ser en base a frías estadísticas. La tradición, la cultura, los ambientes, etc. son elementos que también influyen en competencias. Pero, esos números son contundentes.

Los modestos y corajudos atletas de la mayor parte de la geografía universal quedaron como abrumados espectadores en el área de competencia viendo casi de lejos un sueño. Y, como si fuera poco, en alguna que otra parte, algún compatriota que se destacó, ahora nacionalizado en cierta capital del Norte, ya no defiende los colores patrios, donde seguramente dio sus primeros pasos hacia la gloria olímpica. Algunos son tan viles como el abanderado de la delegación norteamericana, que ni menciona aquel país africano donde abriera los ojos. Todo un símbolo.

Aun en las actuales condiciones de desigualdad eso podría ser distinto. Por ejemplo, uno de los deportes más mercantilizados, como es el fútbol, hace respetar en sus contratos la representación por sus países de origen para los atletas profesionales. Si no fuera así Argentina o Brasil, no podrían tener sus destacadísimos planteles porque especialmente los equipos europeos irían plagados de nombres latinoamericanos o africanos.

Los especialistas tienen tela por donde cortar acerca de las Olimpiadas del 2008 en Beijing. China ha dado un maravilloso escenario, precedido de un devastador terremoto y críticas mal intencionadas de todo tipo. En el mundo no se detuvieron las guerras, como hacían los antiguos griegos, peor, el presidente Bush tuvo la peculiar actitud de emborracharse en las competencias, mientras los halcones de la guerra con su indudable consentimiento hacían de las suyas en el Caucazo. Vaya ejemplo del Imperio.

Ojala en el 2012 en Londres alguien pueda decir que los juegos olímpicos están reflejando un mundo distinto.

Los Riesgos del Poder Político Negro, por Mumía Abú-Jamal


Como estamos en vísperas de lo que podría ser la más poderosa conquista negra en la historia de los Estados Unidos, sería bueno examinar la historia del liderazgo negro en este país.

La mayoría de investigadores de la historia ve la elección de Carl Stokes, (1927-1996), en 1967, como alcalde de Cleveland, Ohio, como la aparición del poder político de los negros en las grandes ciudades norteamericanas. Por su lado, muchos negros vieron esa elección como el comienzo de la era de la libertad para el pueblo negro de los Estados Unidos

Desde los 1960's hasta ahora, ciertamente hemos sido desengañados de esa idea.

Porque aún cuando el liderazgo negro ciertamente ha sido fuente de orgullo, no ha sido fuente de poder político para los negros.

Eso porque como agentes de los Estados, ellos deben defender los intereses del Estado, aún cuando esos intereses entren en conflicto con los intereses de su propio pueblo.

<<Veamos por ejemplo la experiencia del Alcalde Stokes.

Poco después de tomar posesión de su cargo, nombró a Benjamín O. Davis, Hijo, ex-Teniente-General del Ejército Norteamericano, como su director de seguridad pública, (algo así como, super-jefe de policía.) El General Davis, fresco de los rigores de Vietnám, ordenó 30,000 cartuchos de balas dum-dum, en violación de las leyes de guerra.

El objeto de su ira? El comité de Cleveland del Partido de los Panteras Negras y una oficina local del Comité Nacional para Combatir el Fascismo, grupo que también apoyaba a los Panteras Negras.

En agosto de 1970, el General Davis renunció a su cargo y criticó al Alcalde Stokes por no haberle dado apoyo suficiente en su batalla contra radicales, como los Panteras Negras.

Stokes, políticamente el más astuto de los dos, hizo quedar mal a Davis por ordenar municiones que violaban las Convenciones de Ginebra; pero los documentos personales de Stokes revelan reuniones entre los dos hombres y su común acuerdo en cartuchos de balas dum-dum como armas apropiadas para ser usadas contra los Panteras Negras.

Sólo porque era un alcalde negro, no quería decir que no estaba dedicado a destruír las organizaciones negras. Ciertamente, en los tiempos cuando los negros se sublebaban y cuando había general descontento de las masas, los alcaldes negros fueron los instrumentos de represión perfectos, porque ellos disipaban las acusaciones de racismo.

Si Barack Obama gana la Casa Blanca, ésa será una conquista política considerable. Eso va a ser posible sólo por los votos de millones de blancos, muy especialmente de jóvenes votantes blancos.

Eso no quita nada a la conquista, sólo agudiza la naturaleza de la conquista.

Lo cierto es que rostros negros en altos puestos no implican libertad.

El poder es mucho más que presencia. Es la habilidad de encarar los objetivos políticos del pueblo en su búsqueda de libertad, independencia y bienestar material.

Hoy estamos tan lejos de esos objetivos como estábamos en 1967.

--(c) '08 maj

Fuente: Ryan Nissim-Sabat, Los Panteras Abren Su Tienda En Cleveland,("Panthers Set Up Shop in Cleveland,") página 111; de Judson L. Jeffries, ed., CAMARADAS: Historia Local del Partido de Los Panteras Negras", (COMRADES: Local History of the Black Panther Party, Blomington/Indianapolis: Indiana University Press, 2007), páginas 89-144.

La reconfiguración del escenario geopolítico estratégico para Cuba en la década de los 90 (2)

La reconfiguración del escenario geopolítico estratégico para Cuba en la década de los 90 de la pasada centuria y en los umbrales del siglo XXI. El oportunismo norteamericano (2) por Orlando Cruz Capote*

Este momento histórico era sumamente tenso para Cuba, porque se habían terminado, prácticamente, las reservas alimentarias, de energía y de otros recursos necesarios para el funcionamiento de la nación y la sobrevivencia de su población. El 4 de agosto se produjeron incidentes vandálicos en los municipios de la Habana Vieja y Centro Habana, incitados fundamentalmente por las emisiones de la radio miamense y la contrarrevolución interna, a la que se sumaron elementos antisociales, que rompieron vidrieras de tiendas, hoteles y otros centros laborales, a los cuales intentaron saquear pero que fueron frenados por los propios trabajadores. La situación fue controlada cuando el propio Comandante en Jefe Fidel Castro y otros dirigentes se personaron en el lugar de los disturbios y, con la ayuda del pueblo habanero, desarmaron la acción delictiva y contrarrevolucionaria. Allí mismo el máximo líder de la Revolución expresó a la prensa nacional y extranjera que Cuba no iba a permitir que se desarrollara una emigración desordenada provocada por las radioemisoras enemigas y, más tarde, en una intervención por la televisión cubana declaró que las tropas guardafronteras habían recibido la orden de no frenar los intentos de emigrar libremente a los que quisieran, pero por medios autorizados, y que podrían venir a Cuba los residentes en los EE.UU., en sus embarcaciones, para llevarse a sus familiares y otros ciudadanos hacia el vecino norteño. Se produjo de esa manera una emigración masiva -la denominada “Crisis de los Balseros”-, la cual fue nuevamente engañada por la politiquería de la mafia cubano-norteamericana, pues muchos de ellos fueron ubicados en la ilegal Base de Guantánamo y las autoridades de Washington trataron de buscar afanosamente otros países y gobiernos para que recibieran a los emigrados provisionalmente.
- Utilización de mercenarios centroamericanos, por el gobierno de los Estados Unidos de América, sus agencias especiales y la mafia contrarrevolucionaria cubano-americana, desde finales de la década del 90, para realizar actos de terrorismo de Estado al interior de la Isla, afectando las instalaciones turísticas, económicas y otras. Colocación de bombas en hoteles, cabarets - incluyendo al famoso “Tropicana” (que no llegó a ponerse), que se encuentra entre los diez más reconocidos del espectáculo nocturno en el mundo, por su entorno natural, sus vistosas coreografías y las insuperables bailarinas -, restaurantes (incluyendo la “Bodeguita del Medio”), clubes y discotecas cubanas. Estos individuos arribaron a Cuba como turistas y, con órdenes precisas, de los grupos contrarrevolucionarios de Miami, de hacer estallar estas instalaciones, con vistas a sabotear la industria turística en la Isla. En un atentado dinamitero en el lobby del Hotel Copacabana murió asesinado el joven ciudadano italiano, Fabio Di Zelmo, en 1997. Esta acción la realizó un terrorista-mercenario, de origen salvadoreño, enviado por los connotados terroristas de origen cubano, como Luis Posada Carriles. La respuesta de estos individuos-terroristas desde Miami, ante el crimen cometido con el italiano, fue cínica porque que el extranjero “se encontraba en el lugar equivocado y en el momento equivocado”.

- En septiembre de 1998, agentes del FBI arrestaron a cinco cubanos que se encontraban en el Estado de la Florida, en especial en Miami, realizando tareas de investigación -la denominada “Red Avispa”- dentro de las organizaciones terroristas y contrarrevolucionarias cubano-americanas, con el fin de conocer sus planes de agresiones contra Cuba e, incluso comunicar, como se hizo, a las autoridades norteamericanas, incluyendo al FBI, de posibles atentados y sabotajes terroristas que se organizaran para que se cometieran en su territorio, contra otros países de América Latina y contra la comunidad internacional.

Ante el juicio ilegal e injusto realizado contra ellos en Miami, fueron condenados a largas penas de prisión: tres cadenas perpetuas para dos de ellos, y los otros tres a prisiones de 15 a 20 años de cárcel. Asimismo se les prohibió que sus familiares lo visiten asiduamente; a uno de ellos, se le ha negado la visita de su esposa e hija por considerarlas peligros para la seguridad nacional de los Estados Unidos de América. Por los méritos políticos acumulados a lo largo de sus vidas revolucionarias, le fueron otorgadas en la Isla, la condición de “Héroes de la República de Cuba”. El gobierno cubano, a través de abogados norteamericanos y de otros países, ha iniciado un proceso de apelaciones para poder liberarlos e, igualmente, se han organizado, a nivel mundial, campañas por diversos grupos de solidaridad para liberar a los cinco héroes condenados injustamente. Aunque se ha apelado en innumerables ocasiones, y se ha demostrado la improcedencia de ese juicio en Miami, las autoridades judiciales estadounidenses han insistido en el carácter de espías de estos compañeros, que siguen presos en cárceles y, dos de ellos no han podido recibir las visitas de sus esposas e hijas.

- En 1999, se produce un grave incidente al naufragar una embarcación procedente de Cuba que llevaba a un grupo de personas que ilegalmente querían entrar a los EE.UU., las cuales casi todas mueren en el mar incluida la madre del niño Elían González Brotón, quien se salva y es secuestrado por sus familiares (tíos) que vivían en Miami, con el contubernio de la mafia cubano-americana. El padre del niño inicia un proceso legal solicitando la patria potestad de su hijo y el Gobierno Revolucionario de Cuba apoya la causa de Juan Miguel González dando comienzo a una intensa “Batalla de Ideas” en la cual el pueblo cubano con sus manifestaciones y concentraciones exigió la devolución de Elían a su padre y su patria.

Luego de casi un año de combate legal y moral, en el que también participan de manera decisiva el pueblo norteamericano y representantes de algunas de las iglesias de ese país, la Corte Suprema de Justicia de EE.UU., decide que el niño debe ser devuelto a su padre, operación que tiene que ejecutarse por Fuerzas Especiales (SWAT) y el Servicio de Emigración de esa nación. Finalmente, regresa Elían a su casa, con su padre y abuelas, demostrándose el lado más oscuro de esa mafia y, por el otro, la unidad del pueblo cubano y el más honorable, ético y humano rostro del pueblo norteamericano.

- En el año 2003, se suceden acontecimientos muy peligrosos como secuestros de naves aéreas y barcos pequeños utilizando armas blancas y de fuego para amedentrar a los pasajeros y los tripulantes. Finalmente, se llega al extremo de sustraer la lancha que hace el recorrido por la Bahía de La Habana, entre el municipio de la Habana Vieja y el de Regla. En ese pequeño barco, de poco calado y limitado combustible, iban dos turistas francesas y cerca de 20 pasajeros. Ante la situación creada, la dirección de la Revolución da la orden a los guardafronteras de la Marinala Isla, la “Posición Común” de la Unión Europea, le aplicó sanciones a Cuba restringiendo las ayudas económicas para el desarrollo que se llevaban a cabo, pero que significaron, más que todo, el apoyo a las medidas de bloqueo del gobiernos norteamericano. Estas sanciones fueron levantadas temporalmente en el 2007, y eliminadas, condicionalmente, en el 2008. de Guerra Revolucionaria, que escolten la nave secuestrada para cuidar la vida de las personas y que, cuando agote su combustible, sea llevada al Puerto del Mariel. Allí el Comandante en Jefe Fidel Castro, personalmente, insta a los individuos, con pésimos antecedentes penales, que dejen sin efecto ese acto delictivo, pero estos amenazan constantemente con sus revólveres y cuchillos con darle muerte a los pasajeros y a las turistas francesas. En este impasse, una de las mujeres se tira al agua y las Tropas Especiales del Ministerio del Interior logran neutralizar a los terroristas ante el evidente homicidio que iban a cometer, pues el revólver de uno de ellos estaba cargado. Posteriormente, fueron sentenciados a penas de muerte, orquestándose por la prensa occidental, como ocurre siempre, una enorme campaña publicitaria contra Cuba porque, además, la justicia cubana encausó a un grupo de contrarrevolucionarios internos que le hicieron el rejuego a las campañas anticubanas. En este propio año del 2003, ante los hechos producidos en

- Imposición de un grupo de medidas más restrictivas a los viajes de familiares residentes en EE.UU. hacia Cuba (se regula que sea una vez cada tres años), envíos limitados de remesas de dinero a los miembros de las familias en la Isla que fue reducida además, arbitrariamente, a los padres, hijos y hermanos, así como el obstáculo al intercambio de académicos, artistas e intelectuales, en ambas direcciones, que son considerados como un beneficio económico para el gobierno cubano, llegando a plantear el gobierno norteamericano, ridículamente, que en el caso de los viajes de los cubanos a los EE.UU., estos ponen en peligro a la seguridad nacional de ese país.

- El Departamento de Estado norteamericano ha incluido a Cuba, desde la década de los años 90, en el listado de los países que practican o encubren el terrorismo, que realiza y apoya el narcotráfico internacional y que, además, “limpia” dinero sucio en bancos de otros países. También la han incluido en el grupo de naciones que los EE.UU. denominan, el “Eje del Mal”, aunque en una orbita de segundo o tercer nivel.

- Acusaciones a la Isla, por parte de altos funcionarios de los gobiernos norteamericanos, de producir armas de ataque biológico, químico y de planificar una guerra electrónica contra el Imperio para interrumpir o paralizar sus comunicaciones internas e internacionales, etc., todo con el fin de confeccionar “un expediente negativo” y, preparar a la opinión pública norteamericana y mundial, para un posible ataque militar sorpresivo contra la Isla.

- En el 2005-2006, la Oficina de Intereses de Washington en La Habana, comenzó a difundir mensajes lumínicos, a través de las ventanas de cristal de su edificación, con textos extraídos de la Declaración de los Derechos Humanos, de partes de los discursos de Martin Luther King, de fragmentos del mal denominado “Plan Varela”, entre otros, en abierta intromisión y violación del derecho internacional de la actividad normada para las embajadas extranjeras en un país libre y soberano. Ante esa provocación la repuesta cubana fue instalar frente a la sede diplomática, astas con múltiples banderas - de color negro con una estrella blanca en el centro o, en su lugar, la enseña nacional - que significa un número significativo de las victimas sufridas por la Isla a causa de las actividades terroristas del gobierno de Estados Unidos de América y sus organizaciones contrarrevolucionarias, lacayas y serviles, contra la nación caribeña.

- La elaboración en el 2004, el 2005 y el 2006, de unos extensos documentos que tratan sobre un “Plan de Transición Democrática para Cuba” (Plan Bush para Cuba), en el que se contempla las acciones norteamericanas en caso de la muerte del presidente cubano Fidel Castro y todo un procedimiento ingerencista - incluido el militar - en los asuntos internos isleños en los momentos del traspaso de poder, con el fin de evitarlo. La reconfiguración de una posible Cuba “post-Castro”, el nombramiento desde el 2004, de un gobernador norteamericano para la transición y una “Comisión para asistir a Cuba libre”, más la aplicación de las medidas a tomar en el plano económico, social y político con el fin de obligar, dirigir al país y su población hacia un capitalismo dependiente neoliberal están contempladas en ese plan que tiene, además, un acápite secreto que debe ser asumido como una posible agresión militar, de cualquier tipo, en caso de inestabilidad, ingobernabilidad y perdida de legitimidad del gobierno revolucionario, incluyendo algún la posibilidad de buscar algún pretexto, agresión auto-infligida, que justifique una intervención de sus fuerzas armadas contra Cuba.

- En julio del 2006, cuando el propio Presidente Cubano comunicó al pueblo de su enfermedad y, más tarde, de sus intervenciones quirúrgicas - aunque declaró que esa información iba a manejarse como “secreto de Estado” -, el gobierno de los EE.UU. ha estado al acecho, con declaraciones inhumanas, para cumplir con lo que estipularon en su plan de transición. En todo este tiempo, han llenado las páginas de los periódicos de papel y digitales, de la radio y la televisión, así como de Internet, con mentiras acerca de su estado de salud y han anunciado su muerte, en varias ocasiones. Esa situación también muy comprometida para la Nación cubana, obligó al Presidente en funciones, el Segundo Secretario del PCC, Ministro de las FAR y General de Ejército Raúl Castro a establecer, inmediatamente, un estado de alerta en todas las ramas del ejército cubano e, indicar, un régimen de movilizaciones de la reserva militar del país y sus milicianos - la llamada “Operación Cagüairán” - para que el país no sufriera un ataque sorpresivo o un arribo masivo de la contrarrevolución miamense, que a lo largo de estos años, ha preparado sus maletas, aviones y yates, en innumerables momentos.

- Como parte de una política provocadora, la Oficina de Intereses de los EE.UU. en La Habana y, fundamentalmente, su representante principal ha entrado en contacto permanente con contrarrevolucionarios cubanos, a prestado su sede diplomática y su residencia para reuniones, comunicaciones con el exterior y, el mismo personaje, ha entregado dinero a estos grupúsculos, no solo de agencias, como la USAID, sino de terroristas cubanos comprobados. Esta violación de las normas jurídicas internacionales y de la actividad de una embajada extranjera ha sido denunciada. La actitud del Departamento de Estado corrobora que desea que Cuba tome una medida drástica y expulse a los funcionarios y cierre la instalación, con el objetivo de enrarecer aun más las anormales no relaciones entre ambos países.

Toda esa provocativa y sumamente agresiva política ha obligado a la Revolución Cubana a realizar grandes inversiones en los sistemas de defensas del país. Desde 1980-1981, fueron creadas las Milicias de Tropas Territoriales (MTT), continuadoras de las Milicias Nacionales Revolucionarias (MNR), fundadas en 1959. En ese momento ante la llegada de los Neocom al poder, con Ronald Reagan a la cabeza, el gobierno y el partido decidió introducir y aplicar el concepto de “La Guerra de Todo el Pueblo”, en el cual se llegó a la convicción de que el país podía ser agredido y ocupado, de forma aérea y terrestre, y que se debían crear las condiciones para combatir la intervención-ocupación de forma regular e irregular, convirtiendo al país en “un verdadero avispero” que no deje de causarles bajas constantes al enemigo, para obligarlos a retirarse o desechar la idea de una larga ocupación.

El enfrentamiento riguroso de las FAR contra los invasores primero, y el de la resistencia popular-irregular después, más la protección de la población y la técnica militar en los túneles populares, construidos a un alto costo de recursos materiales y humanos, ha permitido que cada ciudadano cubano tenga un fusil, cargadores de balas, granadas, minas antitanques y antipersonales, además de conocer su lugar específico en la defensa de la nación. A partir del desfile militar del 2 de diciembre de 2006, la opinión pública nacional e internacional conoció de la adecuación y actualización de la técnica de combate en posesión de las fuerzas regulares, reservistas y de los milicianos, con vistas a alcanzar y asegurar la invulnerabilidad militar de Cuba. La idea de ganar la guerra antes de que esta pueda ser desencadenada por el imperialismo estadounidense, de prepararse en los tiempos de paz para evitar la conflagración bélica y, el conocimiento de que la orden de combate en Cuba siempre está dada, ha tenido un efecto de prevención para el enemigo que conoce, de antemano, del costo impagable en vidas si se lanzara a una aventura militar directa contra la Revolución Cubana.

Pero la actitud política de los círculos más reaccionarios de los EE.UU., y hasta de los sectores más moderados, ha sido, y no se espera que cambie en un período inmediato y mediato, de someter a Cuba por la fuerza, así como por las presiones de todo tipo. Esa política de “roll back” tiene varios correderas de ejecución: desde la “espera vigilante”, las “agendas deslizantes”, la solicitud de concesiones, la teoría de la “olla de presión” que valora una implosión del proceso revolucionario por situaciones inestables internas (muy vinculadas con las externas), del concepto del “abrazo de la muerte” o de una “política constructiva” con La Habana, que conllevaría a una posición reconciliadora por parte de Washington, que permitiera una penetración abierta de toda la ideología burguesa y el intercambio de toda índole, con el fin de debilitar ideopolíticamente a la Nación y su Revolución. Está comprobado que el establishment norteamericano no quiere ni querrá a una Cuba reformada, sino a una Cuba arrodillada y humillada.

Ahora sería muy bueno preguntarse: ¿Bajo que condiciones se desarrolla la construcción y el desarrollo del socialismo cubano? ¿Podemos pensar en realizar acciones de cambios internos sin analizar las actitudes de los gobernantes norteamericanos, sus aliados europeos y otras fuerzas de derecha en la región y el mundo? ¿El socialismo cubano se desarrolla en condiciones normales, como para que pensemos que podemos equivocarnos estratégicamente? ¿No constituye una hazaña el haber llegado hasta aquí, aunque hayamos cometido errores, insuficiencias y deficiencias internas?

Como diría un periodista cubano: “Saque usted sus propias conclusiones”.

*Dr. Orlando Cruz Capote, Investigador Auxiliar, Instituto de Filosofía, Cuba

La reconfiguración del escenario geopolítico estratégico para Cuba en la década de los 90 (1)

La reconfiguración del escenario geopolítico estratégico para Cuba en la década de los 90 de la pasada centuria y en los umbrales del siglo XXI. El oportunismo norteamericano (1) por Orlando Cruz Capote*

Uno de los ángulos poco estudiados de la repercusión del proceso de la Perestroika y la desaparición del socialismo en la Unión Soviética y Europa del Este, tiene que ver con el impacto ideo-político y filosófico que estos acontecimientos y procesos tuvieron en la Revolución Cubana, que recurrió a someterse a un Período Especial en Tiempos de Paz, como ya hemos descrito anteriormente.

Las investigaciones más serias realizadas en el exterior son las que abordaron -y continúan haciéndolo- las consecuencias en el terreno económico y social porque los datos en esta esfera son los más corroborables si se tiene en cuenta que alrededor del 85 % del intercambio económico, comercial y financiero de la Isla se realizaba con esos países, principalmente con la URSS. Las consecuencias, entonces, eran y continúan siendo muy deducibles. Sin embargo, los estudios realizados en el extranjero sobre Cuba -incluyendo a la cubanología- de corte político e ideológico, así como históricos, sociológicos y filosóficos, han caído hasta el momento, salvo excepciones, en el campo de la especulación y la subjetividad más absoluta: acudieron ipso facto a la futurología. Ello abarcó, desde los análisis apocalípticos inminentes, hasta aquellos que esperaron a corto o mediano plazo que la Revolución Cubana no resistiera el embate y se desmoronara bajo el “efecto dominó” de los cambios mundiales. Un ejemplo de esa tendencia manipuladora y malintencionada fue la obra escrita por Andrés Oppenheimer, en 1992: “La hora final de Castro”.

Pero nunca antes la Revolución cubana fue sometida a tan duras críticas, incluso desde la visión de algunos amigos y simpatizantes que asumieron posiciones muy duras, quizás jamás sospechadas. Varios, incluso, viajaron a la Isla para proponer una “pequeña Perestroika”, otros para aconsejar a la dirección revolucionaria que realizara algunos ajustes estructurales de signo capitalista, etc. Un ejemplo de esa incertidumbre y duda, nos lo muestra un amigo incondicional de la Revolución Cubana, el escritor progresista y revolucionario uruguayo Eduardo Galeano, en su artículo-ensayo “Un niño perdido en la intemperie”, en el que escribió, en septiembre-octubre de 1990: “[...] Pero ¿Y Cuba? ¿No ocurre también allí como ocurría en el Este, un divorcio entre el poder y la gente? ¿No está la gente allí, harta del partido único y la prensa única y la verdad única? [...] Ahora Cuba está viviendo horas de trágica soledad. Horas peligrosas: la invasión a Panamá y la desintegración del llamado campo socialista influyen de la peor manera, me temo, sobre el proceso interno, favoreciendo la tendencia a la cerrazón burocrática, la rigidez ideológica y la militarización de la sociedad.”

Y en cierta medida muchos de estos amigos y simpatizantes tuvieron razón para dudar. Los sólidos vínculos ideo-políticos de Cuba con el Estado y el Partido Comunista de la Unión Soviética (PCUS), el semi-copismo enraizado en la Isla, el mimetismo con respecto a algunas estructuras económicas, ideológicas y sociopolíticas eran suficientemente “fuertes” para “vaticinar” que la dirigencia revolucionaria cubana no podría encauzar el proceso interno hacia una resistencia total, salvando los logros y las conquistas socialistas alcanzadas y que después, esa resistencia fuera encaminando al país hacia un desarrollo paulatino y promover una adaptación, reinserción y fortalecimiento del proyecto o modelo revolucionario socialista cubano en las nuevas condiciones históricas.

El propio máximo líder de la Revolución Cubana, Fidel Castro lo expresó, en la inauguración del IV Congreso del PCC, el 10 de octubre de 1991, de la siguiente manera: “[...] Nos percatamos de que una parte de los problemas que teníamos era como consecuencia de la copia de experiencias de los países socialistas, puesto que fueron los primeros y los que alcanzaron un enorme prestigio, no todo malo ni mucho menos, sería injusto decir eso. Siempre hay experiencias útiles en muchos campos que pueden utilizarse, pero desgraciadamente en nuestro país se cayó en una tendencia a la copia mecánica; todo lo que de allí venía era sagrado, todo lo que venía de allí era incuestionable, todo lo que estaba en un librito era indiscutible. Esa tendencia se desarrolló con notable fuerza y lo digo sinceramente no con poco desagrado por parte de algunos de nuestros compatriotas”.

Pero cuatro fueron los factores externos que tuvieron gran incidencia directa en el estado de ánimo contradictorio y hasta pesimista de la población cubana, en que se apoyaron algunos observadores para poder “profetizar” sobre el cercano fin de la Revolución Cubana. El primero, fue el desencanto sufrido por el pueblo ante el rumbo equívoco del proceso reformador en la URSS y Europa Oriental que se encaminó desde la etapa del perfeccionamiento de la construcción socialista hasta la destrucción del mismo y, de forma inmediata, se dirigió hacia un regreso al capitalismo más salvaje. Igualmente, tuvo una repercusión inmediata, el “desamparo” que sintió al ver desaparecer al principal aliado político-estratégico para su desarrollo socioeconómico. El segundo, consistió en la invasión militar norteamericana a Panamá, en 1989, con la apatía e impunidad de la Organización de Naciones Unidas (ONU), con el fin de arrestar a un presunto “presidente corrupto, narcotraficante y agente de varios servicios de espionaje extranjeros” y que solo recibió de la Unión Soviética una nota diplomática, repleta de retórica, quejas y lamentaciones. Más tarde y, este es el tercero, la derrota en las elecciones del Frente Sandinista de Liberación Nacional (FSLN), el 25 de febrero de 1990, presionado por los Acuerdos de Esquípulas (I y II) y el abandono a que se vieron sometidos por parte de los soviéticos y los alemanes socialistas (República Democrática Alemana) en cuanto a los suministros de armamentos y alimentos, respectivamente. Y, el cuarto, fue la intervención militar norteamericana en Irak, en 1991, -la operación militar “Tormenta del Desierto”- con el fin de liberar a Kuwait de la ocupación iraquí, la cual contó con la anuencia también de las Naciones Unidas y de la URSS, participando en la misma una coalición de países, incluidas algunas del mundo árabe. Esta última acción comenzó a cambiar el mapa geopolítico mundial y, en especial, el escenario de esa rica zona en petróleo, a favor del Occidente industrializado. Fue una muestra fehaciente de la agresividad de los Neocom de Washington y sus deseos de hacer cumplir el sueño norteamericano de adueñarse y dominar al mundo.

Todo ello alteró, negativamente, el ritmo de optimismo ideo-político en la población de la Mayor de las Antillas, que vio como se desmoronaban sus más cercanos amigos y simpatizantes. En este caso nos referimos, específicamente, a los nicaragüenses, los salvadoreños y los guatemaltecos a quienes la dirección y el pueblo cubano había brindado un apoyo irrestricto. Y todo ello como consecuencia de la política exterior de los soviéticos, colmada de concesiones hacia los EE.UU. y, la propiamente desarrollada por los dirigentes sandinistas, que aceptaron en buena proporción tales arreglos que fueron en contra de su Revolución y, también, contra la lucha insurgente de los centroamericanos, que poco tiempo después pasaron a la desmovilización de sus fuerzas guerrilleras y se incorporaron a la lucha oposicionista política y electoral en el seno de sus sociedades.

El mundo cambió, inexorablemente, y no precisamente a favor de las fuerzas progresistas. El imperialismo norteamericano, sus aliados europeos y japoneses se convirtieron en los representantes de un capitalismo omnímodo y unilateral, con una política internacional hegemónica y con un modelo burgués neoliberal determinantemente dominador. Se había perdido el contrapeso en el Orden Económico-Jurídico y Político-Militar Mundial y nadie pudo negar esa realidad.

El impacto ideo-político del derrumbe del socialismo y, a contraparte, el triunfalismo del capitalismo fue muy negativo indiscutiblemente para la Revolución Cubana. El “Llamamiento al IV Congreso del PCC” expresó esa situación al plantear que “[...] Se nos ofrece así una excelente oportunidad para salirle al paso a la confusión de ideas provocadas por el desastre de Europa Oriental y por los acontecimientos que tienen lugar en la Unión Soviética [...] no podemos ser ingenuos e ignorar que este análisis no se desarrollará de modo igual en todos los colectivos y que hay algunos donde tenemos que prever lógicamente la posibilidad de una confrontación de ideas tensa y difícil”.

Pero quien mejor lo expresó fue el Segundo Secretario del CC del PCC, y actual Presidente del Consejo de Estado y General de Ejército Raúl Castro cuando, en el 2001, haciendo un recuento de aquellos años, expresó a una periodista cubana: “[...] El pueblo de ahora no es el pueblo del año 1989, ni del 90, o el 94. Entonces el espectáculo era complicado en muchos sentidos, por el estado que tenía la economía del país [...] Recuerda que fue la época en que hubo 80 000 asambleas de los trabajadores, sin contar las que tuvieron los jóvenes, los estudiantes, para explicar la situación que estaba en desarrollo y como enfrentarla [...] En 1994, año muy difícil, recorrí todo el país con varios dirigentes, por instrucciones de Fidel, y llevamos a cabo aquellas reuniones territoriales del Partido. La situación era tétrica. Los ánimos estaban realmente caídos [...] Había firmeza, hasta llegó a haber en algunos resignación ante la posibilidad de que la Revolución muriera, pero nunca primó el espíritu de la traición [...] Acuérdate del 26 de julio de 1994 en que planteamos lo de “Sí se puede”. Empezamos a probar que sí se podía, nos propusimos cambiar el estado de cosas. Pero era lógico que no fuera fácil. Siempre que hay dificultades como las que vimos entonces, se producen claros, vacíos en las filas”.

A todo ello se sumó que, en esos años se acrecentó la política agresiva de los gobernantes norteamericanos contra la “Isla de la Libertad”, como la denominaban los soviéticos. Esa belicosa actividad, muy oportunista, fue y sigue siendo una iniciativa respaldada y, en muchos casos, dirigida, organizada y financiada por las administraciones estadounidenses (R. Reagan, George Bush-padre, William Clinton y G. W. Bush-hijo) y la denominada Fundación Nacional Cubano-Americana, organización creada en 1980, que ha alentado todo tipo de acciones y ataques contra la Revolución Cubana, nucleando a su alrededor a lo peor de la contrarrevolución en la emigración, lo que le ha ganado el merecido título de “mafia cubano-americana”, principalmente, en el Estado de la Florida, Miami, donde posee una influencia económica e ideopolítica considerable.

 

Una breve cronología, nunca completa, de las agresiones a que fue sometida Cuba, en todos estos años, puede ilustrar esa política hostil por parte de las administraciones de los Estados Unidos de América:

 

Creación de la mal denominada Radio “José Martí”, en 1985, y la fundación de la televisión del mismo nombre en 1990, que en esa década comenzó sus transmisiones hacia el territorio nacional, aunque no se recepcione prácticamente en la Isla.

Además, alrededor de 20 emisoras contrarrevolucionarias, con más de 2000 horas semanales, más las emisiones de la TV, se trasmiten hacia la Mayor de las Antillas con el fin de fomentar el descontento, la apatía y llamar a la subversión contrarrevolucionaria, así como a la formación de grupúsculos contrarrevolucionarios-mercenarios (pagados por el gobierno norteamericano y su Oficina de Intereses en La Habana) con el objetivo de cometer sabotajes, provocar salidas ilegales hacia los Estados Unidos (bajo el amparo de la Ley de Ajuste Cubano, aprobada por el gobierno estadounidense en 1966) y sembrar la desconfianza, la duda y la incertidumbre con respecto al presente y futuro revolucionario y socialista cubano.

Violaciones del espacio aéreo nacional por el avión espía SR-71 (1985 y 1990) y, más adelante, por avionetas pertenecientes a los miembros de la organización contrarrevolucionaria “Hermanos al Rescate”, radicada en Miami, en 1996, con el supuesto fin de recoger emigrantes cubanos en el mar pero que, en realidad, se dedicó a lanzar panfletos contrarrevolucionarias sobre el territorio nacional llamando a la subversión. En el mes de febrero de 1996, hubo un grave incidente cuando dos avionetas de esa organización fueron derribadas en las aguas jurisdiccionales de Cuba por aviones de combates MIG-23 de la Fuerza Aérea Revolucionaria, luego que el Gobierno de Cuba comunicó a las autoridades estadounidenses que no iba a seguir tolerando estos vuelos sobre su territorio nacional que, en varias ocasiones, sobrevolaron el malecón habanero. El gobierno estadounidense llevó el caso de a la ONU y a la Organización Internacional de la Aeronáutica Civil, acusando a Cuba de derribar aeronaves civiles en aguas internacionales.

Ensayos y amenazas de ataques aéreos masivos contra las provincias occidentales de Cuba (1989). En aquellos momentos, de una alta tensión en las relaciones de Cuba con los Estados Unidos de América, escuadrillas de aviones de guerra de la AIR-FORCE de los EE.UU., enfilaban su rumbo hacia La Habana, capital de Cuba, en posición de combate y, cuando faltaba poco tiempo para violar la jurisdicción nacional, regresaban rápidamente a sus bases. Esta grave provocación obligaba a las Fuerzas Armadas Revolucionarias a tomar, en cuestión de segundos, la posición cero de alarma de combate, poniéndose en el aire a la aviación interceptora y activando los sistemas de defensa antiaérea, con los consabidos gastos de combustible, recursos humanos y económicos.

Ataques con disparos a las Garitas No. 17 y 18 de la Brigada Fronteriza de las Tropas Guardafronteras de las FAR, en la ilegal Base Naval Yanqui de Guantánamo, el 7 de diciembre de 1989, momento en que millones de cubanos rendían postrer despedida a sus mártires internacionalistas caídos en África, en la denominada “Operación Tributo”;

La persecución y agresión a cañonazos de la motonave cubana “Herman”, por embarcaciones de guerra norteamericanas, cuando navegaba por aguas internacionales, en enero de 1990, bajo el pretexto de querer inspeccionarla, porque argumentaban, transportaba drogas. La orden del Gobierno Revolucionario de Cuba fue la de no dejarse abordar por la marina estadounidense y llegar a puerto mexicano para que las autoridades de ese país acometieran el pesquisaje de su carga.

Continuación de la política “patológica” de ejecutar un magnicidio contra el Comandante en Jefe Fidel Castro, en Cuba u otro país extranjero. El último intento de asesinato se preparó durante la XII Cumbre Iberoamericana celebrada en Ciudad Panamá, en el 2000, cuando el propio presidente cubano, en su intervención especial inicial, dio a conocer los planes contrarrevolucionarios y terroristas de poner una bomba en el Paraninfo de la Universidad de Panamá, en ocasión de un acto popular de solidaridad con la Revolución Cubana.

Infiltración de agentes de la CIA en la Isla, así como la prosecución del trabajo ilegal y subversivo de los diplomáticos norteamericanos de la Oficina de Intereses de ese país en La Habana.

Acusaciones al Gobierno Revolucionario de Cuba de violar los “derechos humanos”, en la Comisión de Derechos Humanos de la Organización de Naciones Unidas, en Ginebra, Suiza, desde 1987 hasta el 2006, cuando fue reestructurada la comisión por el grado de politización y parcialización que había alcanzado. En ese momento le fue suspendido a la Isla el “Relator Especial” nombrado para que examinara in situ la situación de los derechos humanos, pero que el gobierno revolucionario nunca aceptó. En respuesta, Cuba ha presentado el tema del bloqueo de los Estados Unidos de América contra su pueblo, en el seno de la Asamblea General de la Organización de Naciones Unidas, entre 1992 y el último que, fue en noviembre de 2006. En ese año se obtuvo la votación de 183 países a favor de Cuba, 4 en contra, 4 ausencias y 1 abstención. Si comparamos ese resultado con el primero ocurrido, en 1992, se aprecia que la condena al bloqueo ha ido in crescendo. En aquel año la votación se comportó de la siguiente manera: 59 países a favor de Cuba, 3 en contra, 46 ausencias y 71 abstenciones.

En febrero de 1996, luego de varias advertencias del gobierno cubano a las autoridades norteamericanas, vuelven a sobrevolar el espacio aéreo y marítimo nacional, avionetas con matriculas norteamericanas, incluso algunas de ellas con uso militar comprobado. Estas acciones se habían llevado a cabo repetidamente sobre la franja costera de la Ciudad de La Habana, y en varias ocasiones lanzaron volantes llamando a la subversión. En ese instante, aviones cubanos de combate derriban a dos de esas naves aéreas, pertenecientes al grupo terrorista “Hermanos al Rescate”. Incluso, el gobierno de los EE.UU., que había dado orden de seguimiento, por aviones de guerra yanquis, a estos provocadores, no tomaron acción alguna contra los MIG cubanos.

Aprobación de la Ley Torricelli y la Helms Burton, por los gobiernos de los EE.UU., en 1992 y 1996, respectivamente, que dio continuación a la política genocida y criminal del bloqueo económico, comercial y financiero contra el pueblo de Cuba, con el fin de condenarlo a muerte por hambre, enfermedades y lograr su rendición incondicional. El carácter extraterritorial de la segunda medida fue de tal magnitud que prohibió a terceros países que comerciaran con la Isla, le negaran créditos y la compra de materias primas y productos manufacturados cubanos, obstaculizando la inversión de capital, así como la realización de negocios con Cuba, a expensas de las multas y los castigos unilaterales que pueden imponerle las autoridades de Washington, además vedó que las sucursales estadounidenses en otros países tuvieran alguna relación con el gobierno revolucionario. En su histeria anticubana, los círculos de poder de los EE.UU. han obstaculizado que la Mayor de las Antillas deposite dólares en bancos norteamericanos o con capital de ese país, que los buques que toquen puertos cubanos no puedan arribar a esa nación luego de un período de seis meses y que ciudadanos de la Isla se hospeden en hoteles norteamericanos existentes en terceros países.

En el año verano de 1994, el gobierno de los Estados Unidos de América, volvió a incumplir los acuerdos migratorios firmados con Cuba, durante el mandato de Ronald Reagan, renovados por William Clinton. Al unísono, las emisoras contrarrevolucionarias, desde Miami, comenzaron a llamar a la subversión, la salida masiva ilegal del país y a la creación-organización de grupúsculos contrarrevolucionarios con el objetivo de desestabilizar y provocar la ingobernabilidad interna. Se secuestraron algunas embarcaciones y hubo hasta amenazas de robo contra aeronaves cubanas para marcharse hacia los EE.UU. La emigración reaccionaria, residente en Miami, planteó que todos los que llegaran iban a ser recibidos como héroes.

(continuará)

*Dr. Orlando Cruz Capote, Investigador Auxiliar, Instituto de Filosofía, Cuba

La diosa Isis, Rafael Rojas y la fiesta de la regeneración, por Eliades Acosta Matos

El 10 de agosto de 1793, sobre las ruinas de la fortaleza de La Bastilla, tomada y demolida por el pueblo revolucionario francés como símbolo de la opresión del viejo régimen, tuvo lugar una curiosa ceremonia llamada “Fiesta de la Regeneración”. En un escenario decorado por el pintor David, una gigantesca estatua de la diosa egipcia Isis daba leche de sus pechos para rellenar una copa romana que le presentaba Herault De Séchelles, Presidente de la Convención. Ante una multitud deslumbrada y expectante, la copa fue pasando de mano en mano y mojando los labios de los principales dirigentes revolucionarios, como símbolo del sacrificio y de la regeneración que la propia Revolución había traído a la nación.

La faceta religiosa fue una de las aristas más curiosas y aparentemente paradójicas de una revolución como la francesa, que había sido precedida y preparada por la obra de los Enciclopedistas, y por el culto a la razón y las luces como antídotos contra la tiranía, la ignorancia y  el fanatismo religioso. Pero lo que a primera vista podría parecer irracional, no lo era tanto si tenemos en cuenta que el desmontaje del régimen absolutista era a la vez el desmontaje de su antigua maquinaria de dominación espiritual concentrada en el dominio aplastante de la Iglesia. “La reorganización del Estado entrañaba forzosamente la reorganización de la Iglesia, ya que ambos aparecían ligados desde hacía siglos”, afirmó  Albert Mathiez. Y por mucho que quisieran los revolucionarios más radicales, aquellos jacobinos que clamaban por demoler hasta los cimientos todo lo que remitiese al pasado de ignominia e injusticias, como se había hecho con los muros de la odiada Bastilla, existían convenciones y hábitos arraigados en el pueblo, que no podían ser arrancados de cuajo, sin crear un peligroso vacío espiritual y una desorientación que sería rápidamente aprovechada por la contrarrevolución y el clero refractario. La Constituyente, en medio de sus flagrantes contradicciones y vacilaciones, apeló al expediente de intentar crear una Iglesia nacional y patriótica, mezclando símbolos diversos, de ahí la exótica presencia de una diosa egipcia bendiciendo la regeneración del pueblo revolucionario francés.

 Y no era nada nuevo. “Desde 1791, una parte de los jacobinos y los lafayettistas -subraya Mathiez- imaginaron completar, después de reemplazar la constitución civil del clero por todo un conjunto de fiestas nacionales y de ceremonias cívicas… Así se sucedieron fiestas conmemorativas de los grandes sucesos revolucionarios, el 20 de junio, el 4 de agosto, el 14 de julio, la Fiesta de los Mártires de la Libertad, el traslado de las cenizas de Voltaire a París, etc… Así se elaboraba una especie de religión nacional, de religión de la patria mezclada aún con la religión oficial, y desde luego, calcando de ella sus ceremonias, pero (en la creencia de que) los espíritus libres se esforzarán más tarde en hacerle vivir una vida independiente… Así avanza el culto patriótico, que encontraría su expresión definitiva bajo el Terror…”

No fue la Revolución francesa fuente de supersticiones, más bien un paso de avance en la larga marcha del hombre por su redención social y espiritual. Si bien es cierto que pactó transitoriamente con los rituales religiosos antiguos, sustituyó el culto de la fe por el de la razón. No podía hacer otra cosa teniendo como base un pueblo analfabeto, acostumbrado a ciertas prácticas que llenaban su vida desde hacía siglos, y que siempre se habían reputado como divinas e inmutables. Una gran parte de lo que llamamos espíritu o sensibilidad moderna occidental tiene ahí su origen, y está  lejos de caracterizarse por el fervor religioso.

Un Rafael Rojas, malabarista y fabulador, quien en los últimos tiempos se ha mostrado digno heredero del método explicativo de Grau San Martín cuando ha pretendido desentrañar los, según él, misterios tremebundos de la Revolución cubana desde las páginas del “Nuevo Herald”, nos ha endilgado sin prueba alguna, más allá de ciertas vagas referencias a Robespierre y su Diosa Razón, un apotegma de campeonato. En su artículo “Misterios de la Sierra”, del pasado 21 de abril, se puede leer: “Las revoluciones no son, como pensaban tantos pensadores clásicos y románticos, hechuras racionales: la superstición y el misticismo las acompañan desde sus orígenes hasta sus decadencias”. Dicho así, las revoluciones no se hacen para redimir a los hombres de la ignorancia y las tinieblas en que las tiranías los suelen sumir, en el entendido de que nada remacha mejor las cadenas de la sujeción y el servilismo que el desconocimiento y la fe ciega. Rojas acaba de descubrir, dejando atrás, como a pigmeos inútiles a “clásicos y románticos”, que las revoluciones se hacen para implantar nuevas formas de misticismo y supersticiones, o sea, lo cambian todo, como pediría Tancredi Falconeri en “El Gatopardo”, para que nada cambie.

De un golpe de dedos, de un chasquido esperpéntico, sin dignarse a demostrar nada, como ya viene siendo habitual en esos artículos del “Nuevo Herald”, que tan poco le favorecen, Rojas ha puesto a girar en un círculo vicioso a la Historia de la Humanidad; ha reducido al papel de reformadores religiosos  y predicadores  de parroquia a revolucionarios de la talla de Marx, Lenin, Martí, Zapata, Ho-Chi Minh o el Che, por solo citar algunos. No hay progreso, ni luces, ni avances, solo tinieblas y oscurantismo en esas sacudidas sociales telúricas que ponen en marcha a millones de seres humanos, y por cuya causa millones más han estado dispuestos a dar su sacrificio, su trabajo y hasta su vida. Simple relevo de sermones, sustitución de altares, modernización de cazullas, renovación cosmética de los mismos incensarios, una burla cruel, un engaño.

¿Cómo hará Rojas para explicar, por ejemplo, que el nivel cultural y académico de los cubanos educados por esta Revolución supersticiosa y decadente sea el mayor alcanzado jamás por un pueblo sobre este suelo? ¿Y que, en apenas unos meses, como una de las primeras medidas revolucionarias, se erradicase el 23 % de analfabetismo heredado del viejo régimen? ¿Y que Venezuela entera, bajo el gobierno revolucionario bolivariano, esté estudiando y logrando metas educacionales que antes se le negaban al pueblo? ¿Y por qué será que un revolucionario oscurantista y místico como Evo Morales, acaba de declarar que para fines de este año su gobierno habrá erradicado el analfabetismo en Bolivia que más de 400 años de gobiernos anteriores no lograron?

Lo único que puedo recomendarle a Rafael Rojas, para ser medianamente convincente en su saga contra la Revolución cubana desde el “Nuevo Herald” es que se regenere. Por eso, y como se acerca el 10 de agosto, le aconsejo esperar la fecha ante la esfinge más cercana de la diosa Isis, con una copa en la mano y rezando por un milagro. A fin de cuentas, lo que si está más que probado desde las rebeliones de los chuanos en la Vendee, es que las contrarrevoluciones si son probadamente rezanderas y ojalateras.

Agosto del 2008.