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Cuba: coraje y valor

#Twitthab, el día feliz que está llegando

Por Iroel Sánchez

Nadie es neutral en un tren en marcha
Howard Zinn

Desde su pobre pero creativo acceso a Internet varios usuarios cubanos de la red social Twitter están construyéndose una oportunidad para conocerse y compartir más allá del mundo digital. El autor de la iniciativa se llama Leunam Rodríguez y tiene un blog con el nombre de Twitterencuentro que se propone promover “los encuentros reales de twitteros”; él  ha convocado con el apoyo de varios amigos a una cita para conocerse entre tuiteros en la pizzería Cinecittá, ubicada en la céntrica esquina habanera de 23 y 12. Lemas ingeniosos como “sal de detrás de la @ ya!” han animado su convocatoria, a la que se sumaron varios jóvenes periodistas como la profesora universitaria Elaine Díaz que me ha hecho el honor de invitarme, y gracias a la cual descubrí el blog de Leunam, con la agradable sorpresa para mi de ver La pupila insomne entre los sitios que enlaza.

 Mi experiencia en Twitter ha sido corta pero intensa. He recibido allí mucha ayuda para difundir los contendidos de mi blog, sugerencias de temas e informaciones que desconocía, y también preguntas junto a algún que otro ataque ataque trasnochado. A través de Twitter me he reencontrado con amigos intelectuales de Latinoamérica y Europa y he podido seguir ahora su trabajo más de cerca.  Pero quizás lo más atractivo para mi ha sido saberme acompañado por muchos cuban@s que no conozco pero que testimonian desde esta Isla el latir de sus vidas, construyendo un universo inabarcable en su diversidad. Asomarse a verlos y verme  – juntos en un breve pliegue del tiempo- fuera del escenario virtual es un regalo que no puedo perderme.

 Sin embargo, para algunos la idea ha sido casi una ofensa. No han demorado mucho los perseguidores de cualquier nacimiento en descalificar a los “organizadores de Twitthab”. Joan Antoni Guerrero, corresponsal en España de la emisora del gobierno norteamericano Radio Martí, y uno de los promotores del célebre –por el tamaño del papelazo- “Levantamiento popular en Cuba” el pasado febrero, lo calificó como una “nueva farsa del régimen” y le ha dedicado ya, muerto de envidia, dos posts en su blog con el objetivo de desacreditarlo. Igual comportamiento han asumido varias voces del extremismo anticubano en Internet que Leunam ha recogido bajo la exacta etiqueta de #twittzoo.

 Otros, con la misma rabia pero más hábiles, han tratado de arrimar la brasa a su sardina, pretendiendo presentar como “alternativos” en #Twitthab a la escuadrilla de internautas por encargo que anima la Oficina de Intereses de EE.UU. en Cuba. Uno de ellos, -que alguna vez fue un escritor con aspiraciones de hibridar los estilos de Cabrera Infante y Reinaldo Arenas, y que, tras ultrajar lo que llamó con sarcasmo “bandera bucólica de Bonifacio Byrne”, ha devenido cronista social a lo Éufrates del Valle de las actividades de la multipremiada bloguera construida entre el grupo PRISA y el State Department- sorprendido por la autenticidad de la propuesta, primero optó por sumarse y pedir la inclusión de su jefa en #Twitthab, para luego tratar de disminuirlo proponiendo “No un único #TwittHab el 1 Julio en 23 y 12 a las 4 pm, sino mil y un #TwittHab a diario en cada esquina de Cuba…”. Mientras, la muchacha mimada por Obama y Hillay Clinton trata de convertir la iniciativa que pone en crisis sus mentiras en una “quedada” acorde con su tarea de generar el ambiente para provocar una intervención norteamericana en Cuba.

 Desde fuera de la Isla, otros profesionales de los 140 caracteres intentan presionar a los convocantes –acosándoles con el fantasma de la intolerancia- para que legitimen en su fiesta a quienes no toleran la independencia ni los símbolos de su país, herederos de los marines que se orinaron en la estatua de José Martí que quieren ver a los torturadores de Guantánamo dando órdenes en La Habana.

 Menciono lo anterior no porque me preocupe en lo más mínimo la presencia raquítica de semejantes personajes contaminando la linda ocasión que ya enamora a muchos, sino para ilustrar cómo cualquier intento de buena fe al margen de la política es atacado ferozmente por quienes sólo piensan en sacar partido para sus nada idílicos intereses. En lo personal, como dijera recientemente el artista español Santiago Sierra  al rechazar el Premio Nacional de Artes Plásticas de su país, “nunca daré la mano a los cómplices de la barbarie bancaria y militar".

 Más allá de las agresiones, en su quijotesco desafío, Leunam y sus amigos siguen adelante con respuestas como esta: “Definir #TwittHab? “encuentro de twitteros de mi #Habana #Cuba para compartir y aprender” Los airados y anexionistas pal #TwittZoo jeje”; o esta otra: “#TwitHab detractores: “Ustedes estan mal, ustedes estan locos”, somos mas, somos #Cuba, #micubania corre por las venas, #nomevendo!”. Mientras tanto, desde la por estos días estremecida Barcelona, Joan Antoni Guerrero dice de ellos: “sustituyen el “patria o muerte” por #micubanía y etiquetas en ese estilo..”; y yo me divierto con su incapacidad –atrapado en creerse sus propias falsedades sobre Cuba- para entender lo que sucede: un grupo de personas hace desde la Red con normalidad lo que día tras día ocurre fuera de ella en la Isla, divertirse, conocerse, discutir, ponerse de acuerdo y pasar un buen rato.

 Yo, por supuesto que estaré en #Twitthab, para disfrutar ese día feliz que está llegando junto a gente como Leunam, Elaine y otros muchos que como ellos no tienen dinero para tuitear desde sus teléfonos celulares pero que no por eso dejan de poner en 140 caracteres sus sueños y pasiones para que esté país y el mundo sean un lugar mejor.

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